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miércoles, 29 de agosto de 2007

Delenda est monarchia (pero todas)

Tan acostumbrados estamos a mirarnos nuestro ombligo republicano, criticando ácidamente a nuestros amados Borbones , que no reparamos en lo que hay a nuestro alrededor, y deberíamos hacerlo sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de nuestros críticos utilizan profusamente como argumento que muchos de los países que hoy componen la UE, son monarquías con siglos de tradición y son las suyas sociedades avanzadas. Hay que tener en cuenta que para echar un somero vistazo a lo que nos circunda, deberemos recurrir a videografía procedente de los llamados programas del corazón, o del hígado, pero en mi caso no hay problema, puesto que son programas que veo con prudente frecuencia, perteneciendo al escaso número de españoles que después de comer, y mientras concilia un reparador sueñecito, prefiere poner Aquí hay tomate, que el maravilloso documental de la 2 en el que el león del Serengueti se come por enésima vez a la gacela Thompson de rigor. Procedamos pues, y no nos queda más remedio que comenzar con esa especie de principado de Opereta ubicado en la costa azul, y cuya existencia no tiene más sentido que el servir de cobertura a todos aquellos que necesitan opacidad en sus cuentas. Compone la familia que allí campa por sus respetos, los Grimaldi, uno de los más claros ejemplos de degradación personal y humana que pueden darse. Ya la actriz Grace Kelly intentó convertir a sus hijas en putitas de alto standing . Con la mayor lo logró completamente convirténdola en una señora capaz de irse a la cama, matrimonio por medio, con cualquiera que esté suficientemente forrado y mejor si tiene una bodega bien surtida. La pequeña ha constituido un pequeño fracaso y va casándose, lo del matrimonio es fundamental, con cualquiera que pueda escandalizar suficientemente. En cuanto al fulano que ejerce hoy de príncipe, hay que echarle de comer aparte, durante años se dudó de su identidad sexual por su alergia al matrimonio, algo extraño en la familia Grimaldi, pero hoy sabemos que no se casa porque ha sido ,¿es?, un picha brava que va dejando hijos por doquier, éste lo que tiene bien aprendido es que los metodos anticonceptivos son pecado, hijos eso sí, sin ninguna clase de derechos ya que son bastardos (¿Estamos en el siglo XXI?). En cuanto a la nueva generación, los Cashiragui, se autocalifican. No hay más que mirarlos para ver a tres indolentes zangolotinos malcriados que están pidiendo a gritos que alguien les de una buena hostia a cuello vuelto.
Pero siempre habrá quien diga:"Coño Bolche, sé más serio, lo de Mónaco es de Opereta", y es verdad es de Opereta, bueno pues vamos a por las serias: ¿Suecia? ,¿Noruega?, ¿Dinamarca? A parte de entrgar los premios Nobel, estas familias se deben aburrir como hongos, y de tanto hacer vida contemplativa, de contemplar lo vacio de sus vidas se entiende, una de las princesas, o infantas o infanzonas o lo que sean, de Noruega ha manifestado que ha terminado viendo Santos, pero no estampitas o dibujos en los libros, sino santos de verdad con dos cojones, los santos, de las santas no ha dicho nada. Y en Suecia, al Carlos Gustavo, entre entrega de Nobel y entrega de Nobel, le da por creerse campeón de Fórmula I, y conduce bólidos, ebrio para darse valor, a gran velocidad, eso sí no lo hace en Suecia que estaría mal visto, se va a Noruega o a Dinamarca. País este último que tampoco se libra, el príncipe consorte Henri de Monpezat, se aburre de una manera tan soberana, nunca mejor dicho, está tan harto de tocarse los huevos 24 horas sobre 24, que dice que le dan unas depres de caballo y no tiene más remedio que irse a su paía natal, Francia, a recuperarse, es decir a seguir sobándose el escroto pero en lengua materna. Si nos vamos más al sur y entramos en Bélgica la cosa tampoco está mal, se les murió un rey que daba pena, no se sabe muy bien porque pero daba pena, mirabas una foto suya y llorabas, y si tenía a un lado a la Fabiola llorabas más todavía. Para pelar cebollas era un remedio ideal, antes de empezar mirabas un rato una foto del Balduino y la Fabiola, y cuando empezabas a pelar ya habías gastado todas las lágrimas. El Balduino era tan así, que hasta dejó de ser rey un rato, para no firmar una cosa que no le gustaba. Le ha sucedido su hermano que es menos friqui, pero de todas maneras lo sigue llevando crudo, para empezar ni siquiera es rey de Bélgica, sino rey de los belgas, porque Bélgica, para los belgas no existe, y si existe Flandes, donde hay belgas que hablan neerlandés, Valonia, donde hay belgas que hablan francés y Bruselas, donde hay belgas que hablan de todo incluido el alemán. Los vecinos de al lado, Holanda, parecen más discretos, a parte de su tendencia a emparentar con fascistas la actual reina se casó con un alemán de pasado nazi, y el heredero está casado con una hija de un preboste de la dictadura argentina, pero es debe ser porque frecuentan los mismos círculos.
He dejado para el final la monarquía de las monarquías, la que agrupa Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte y la jefatura de la Communwealth. Estos son para darlos de comer aparte, ahora nos van a dar la brasa con la muerte de aquella pelma interesada que se mató por ir a 200 con su novio puestos ambos hasta las cejas de casi todo. La tal Diana consiguió convertir su supuesto sufrimiento en un pingüe negocio disfrazado de acciones solidarias. Las fotos con Teresa de Calcuta eran como para mear y no echar gota. La tía se tiraba el rollo moralista y lloraba amargamente por las infidelidades de su marido mientras se pasaba por la piedra a todo lo que tuviera pantalones y uniforme y se le pusiera a tiro. Y ademas, con todo su rictus de ingenuidad, la tía sabía muy bien donde se había metido, el adulterio estaba más que pactado, las relaciones de su marido eran públicas y notorias desde antes de la boda. Claro que su familia política tiene lo suyo, principalmente su suegro Felipe de Edimburgo, familia próxima de la reina Sofía, de reconocidas simpatía filonazis, y que trata a sus subordinados como a animales. De la reina y su hijo ¿Que vamos a decir? ha costado Dios y ayuda que paguen impuestos por el impresionante patrimonio que poseen, y han llegado a sentirse ofendidos por ello, aunque el heredero acaba por dar hasta pena, con más de sesenta años, edad a la que los demás aspiran a una merecida jubilación, el todavía está por empezar a ejercer el cometido para el que se supone que le han preparado.
Esta son las monarquías civilizadas y democráticas, de Marruecos o Arabia Saudí, ni comento.
Y hay quien defiende la monarquía, sinceramente no lo entiendo.
Salud y República