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jueves, 2 de agosto de 2007

Y León que

En un, a mi juicio, interesante artículo Julio Llamazares (nada que ver con el compañero Gaspar) se pregunta porque repetimos, y repiten, con rotundidad aquello de que Navarra será lo que los navarros quieran, mientras que esa facultad limitadamente autodeterminativa (si los navarros quisieran ser independientes del estado español nanay que se ha muerto pichi), ni se aplica ni se aplicó en su día a León, región que en su día estudiabamos que estaba compuesta de tres provincias: León, Zamora y Salamanca, e incluso en un libro de texto anterior a mi, supongo que de mi hermano, que circulaba por mi casa incluían en León a Valladolid y Palencia. Parece ser que Rodolfo Martín Villa, leonés él, sempiterno funcionario con da lo mismo quien gobierne alegó unas misteriosas razones de estado que nunca aclaró, para justificar la unificación manu militari de Castilla la Vieja con León, al tiempo que a la primera se la amputaban sin razones históricas de peso Santander y Logroño, para crear las, más que artificiales, comunidades de la Rioja y Cantabria.
La división administrativa de España siempre ha sido un problema, los decretos de nueva planta , suprimiendo las legislaciones de los reinos de la península, excepto la de Castilla, no contribuyó a arreglar el problema, más bien lo acentuó, los intentos de modernización de la administración de Bonaparte y los liberales también fracasan y es por fin Javier de Burgos en 1833 quien divide España en 52 provincias atendiendo a principios de población, extensión y coherencia geográfica, dando escasa importancia a la historia.
Con la Constitución de 1978 no se modifican ni un ápice las provincias, y en base a ellas se construyen las actuales Comunidades Autónomas. Es decir sobre una arquitectura, la de Javier de Burgos, que no había tenido en cuenta la historia, se construye un edificio con aspiraciones de reflejar la historia. Resultado: Una chapuza de tomo y lomo, de la que parece ser encima tenemos que estar contentos, porque este Estado de las Autonomías no responde a:
Criterios históricos: Las únicas entidades con personalidad administrativa a lo largo de la historia han sido los reinos de: Castilla, Aragón, León y Navarra, aunque efímeramente existieron los de Galicia Y Asturias, integrados en seguida en León.
Criterios culturales o idiomáticos : En ese camino iba la II República, en la que solo aspiraban a autonomía política Cataluña, País vasco y Galicia, la primera lo obtuvo en 1932, la segunda en 1936 y la tercera estaba en vías de obtenerla, uno de sus impulsores era el abuelo de Mariano Rajoy, cuando se sublevaron los fascistas. La actual división es tan incoherente que la cuna del Castellano está fuera de Castilla.
Criterios de coherencia económica : Son los menos justificables pero tambien existen, son los que unirían a Murcia con el País Valenciano, o a León con Asturias y Galicia.
La Constitución de 1978, tan magnífica ella, fue chapucera en muchos aspectos, pero el título VIII se lleva la palma, y sería más que necesaria su reforma a fondo. De paso a por la República.