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viernes, 18 de enero de 2013

¿De que se quejan?

Voy a tener que seguir dándole vueltas a temas éticos o morales. Si en la entrada anterior he querido, no sé exactamente si lo he conseguido, refllexionar sobre el relativismo moral apostando por la existencia de diferentes catálogos morales y la inexistencia de una moral única o neutra, en esta me gustaría hacerlo sobre consecuencias. Y para ello me ha venido al pelo la actualidad, una actualidad que hoy es rabiosa por el estallido de las finanzas del PP, pero que ayer lo era por los supuestos viajes a Andorra, y no precisamente a hacer turismo, de un hijo de un expresidente de la Generalitat, antesdeayer por las irregularidades de un partido político democristiano catalán, y no ha mucho extraños Expedientes de Regulación de Empleo en Andalucia, no menos raras concesiones de ITV en Cataluña, aeropuertos sin aviones en Castellón y Ciudad Real, Pokemon, Gürtel, Malaya. y los que tenemos memoria tambien recordamos Fiesa, Malesa y Time Export. Como se puede ver hay variedad, en cuanto a las formaciones políticas metidas en el ajo, y uniformidad simultánea, ninguna e ellas cuestiona la estructura del sistema capitalista. El PP defiende el sistema sin ambages, es más, defiende su versión más radical y antiinsolidaria. Los que en su día fueron socialdemócratas, y pretendían avanzar hacia el socialismo utilizando las reglas del sistema, hoy no cuestionan el capitalismo, lo consideran imprescindible como complemento del sistema democrático, y persiguen, cada vez con menos éxito, una especie de capitalismo amable. En cuanto a los nacionalistas catalanes de derecha, pues que decir, defienden el mismo modelo que el PP, con mejores formas porque no tienen residuos del fascismo en sus filas, sustituyendo la burguesía española por la catalana.
El código de conducta que determina la actuacíon de estas fuerzas políticas es el derivado de la moral burguesa, y visto así tampoco es tan grave lo que han hecho. Quizás, estéticamente, un poco chapucero. La esencia del sistema capitalista es de un individualismo descarnado. El individuo por encima de todo, y entre sus derechos inalienables está el derecho a enriquecerse. ¿Porque es legal que un empresario extraiga plusvalía de la fuerza de trabajo de sus obreros y es ilegal cobrarle una comisión a una empresa por adjudicarle una obra pública? Simplemente porque está escrito en un Código elaborado por el propio sistema. A mí, desde mi moral, tan ilegítima me parece una cosa como la otra. Y como, a mi juicio, no hay frontera clara, más allá de lo escrito en ese código de justicia, la transgresión es casi inevitable. Estoy seguro de que los implicados en estas prácticas, en el fondo, estaban convencidos de que actuaban bien.
Tengo que suponer que los muchos millones de ciudadanos que votaron a estas fuerzas políticas sabían que eran defensoras del sistema capitalista, no deberían quejarse, si acaso arrepentirse. Está de absoluta actualidad: Si votas mierda no te quejes del olor

jueves, 28 de enero de 2010

Una forma de hacer política: Amenazar

El Partido Popular de Alpedrete ya ha dado una respuesta a la información, que de momento no es más que eso, información, que la Asamblea de Alpedrete de IU , no solo Fernando Jiménez, ejemplar compañero siempre en el punto de mira de lo más reaccionario de la caverna, ha puesto en conocimiento de la opinión pública. Y ha dado la única respuesta que puede: La Amenaza . No desmiente, porque no puede, que el actual concejal de Urbanismo, seis meses antes de que el PGOU echara a andar, firmó un contrato de compraventa de un terreno, en la zona de los Llanos, que entonces tenía la calificación de rústico, con una serie de claúsulas que hacen referencia a la futura recalificación de ese terreno como urbanizable. No desmiente, porque no puede, que el actual concejal de urbanismo, estaba, ya entonces afiliado al PP. Yo, nosotros, la Asamblea, el grupo municipal, no podemos afirmar, porque ni somos jueces ni somos fiscales, que el, hoy, concejal de urbanismo, haya cometido algún delito. Decimos lo que decimos, jurídicamente asesorados por IU-CM, y lo que decimos es fácilmente comprobable, puesto que ese documento, el documento que prueba fehacientemente la existencia de esa compraventa, es un documento público y se encuentra en dependencias municipales. Y no somos nosotros, porque ese original no está, como es natural, en nuestro poder, quienes vamos a mostrarlo. Quien si puede exigirlo, si lo considera oportuno, es un juez, y a lo mejor, si la amenaza del concejal de urbanismo, expresada mediante burofax al grupo municipal de IULV, ¿debemos entender que será el grupo municipal el denunciado? ¿La asamblea de Alpedrete de IU? ¿Izquierda Unida Comunidad de Madrid?, de presentar ¿quien la presenta? ¿el concejal, en función de su cargo? ¿el concejal, como ciudadano? ¿El PP de Alpedrete?, una querella por difamación, termina por sustanciarse, ese documento, que existe y nosotros lo hemos visto, acaba en dependencias judiciales. Para nosotros, perfecto.
Lo que queda claro es que para el Partido Popular no hay otra forma de defenderse de una acusación Política, que la amenaza. Pero con nosotros han pinchado en hueso, nos sentimos fuertes y tranquilos, primero porque hemos dicho la verdad y nada más que la verdad, afirmar que haya sido toda la verdad es excesivo, porque alguna verdad puede que no la podamos probar y no la decimos, y además nos sentimos respaldados política y jurídicamente por nuestra organización IUCM.

martes, 26 de enero de 2010

Parábola del pescador sin suerte.

A Julián Jiménez
con quien lo tenía prometido


Había un pescador al que la suerte le era esquiva, por más que era diligente y ni un sólo día, ni estando enfermo de gravedad extrema, faltaba a la cita con su oficio. Extremaba siempre, este buen hombre, el rigor para ejecutar, de forma medida, cuidadosa y exacta, todas y cada una de las obligaciones que exigía su trabajo. Tal y como se lo había enseñado su padre, que a su vez lo había aprendido de su abuelo, y así podríamos remontarnos hasta que alguno de los descendientes del superviviente Noé, una vez olvidado el incidente merced al cual se vieron rodeados de agua por más tiempo del conveniente, decidió abandonar las tradicionales labores de agricultura y pastoreo para adentrarse en los mares en busca de alimentos que completasen una dieta, que hasta entonces,tenía un contenido en colesterol excesivo. Le era hasta tal punto esquiva la fortuna que, a pesar de su buen hacer, nunca jamás conseguía que en sus redes cayera pez alguno. Se extrañaba este buen hombre de que otros pescadores, con las redes mil veces remendadas, con peores barcos, impulsados por velas agurejeadas, unas veces más y otras menos, llegaban con pescados listos para ser vendidos. Adornado de extraordinarias virtudes, de alguna de las cuales ya hemos hecho mención, como la diligencia y el espíritu de sacrificio, tenía, al fin y al cabo nadie es perfecto, un gran defecto: el orgullo. Nuestro pescador era extraordinariamente orgulloso. Y lo que, en la dosis adecuada, puede ser una virtud, pués nada bueno puede traer una excesiva modestia, y menos aún si es falsa, en exceso puede ser terrible como le ocurrió a nuestro buen pescador. Era tanto su orgullo que, con relativa facilidad, podría confundirse con el pecado capital de la soberbia. Era hasta tal punto orgulloso, que cuando el resto de pescadores de su cofradía, preocupados por el futuro de aquel puerto pesquero, para el que no era buena aquella falta de resultados, intentaron hacerle ver los errores que cometía, les despreció, les hizo notar sus redes deterioradas, sus velas remendadas, sus débiles esquifes a punto del naufragio y endureció sus oidos hasta que estos, únicamente, escucharon sus razonamientos. Se quedó sólo, perdió su patrimonio acumulado tras generaciones ejerciendo el oficio de la pesca, su familia le abandonó y acabó muriendo olvidado de todos sin saber que estaba echando sus redes en el mar muerto.
En verdad os digo, que como este pescador del mar muerto es el PP de Alpedrete, por más que todos le decimos que basar los presupuestos municipales en el retorno del ladrillo y de un PGOU especulador es abocarse al más espantoso de los fracasos, como el pescador que ocultaba su inmenso error tras los defectos de los otros, el PP de Alpedrete insiste, con extraña tenacidad, en destacar los defectos de los otros sin modificar un ápice los aspectos básicos, y peores, de su Plan.
Claro que, el pescador, pobre pescador, pecador pescador, nunca tuvo otro objetivo que el de pescar pescados, nunca pensó en pescar tesoros, menos aún en practicar la pirateria. ¿Tendrá el PP de Alpedrete, o alguien muy destacado del PP de Alpedrete, algún interés oculto?
Es posible que haya sorpresas.
Estaremos atentos.