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martes, 2 de agosto de 2016

¿Dónde estamos?

Saco mi querida bitácora, siempre la querré como un arma útil, siempre la tendré a mi disposición, de su estado de reposo, siempre temporal, por la perplejidad en la que estoy sumido.
Han pasado muchas cosas desde que en mi anterior entrada, con un poema de Pablo Neruda, quise rendir homenaje a la gesta de Stalingrado. Una de esas cosas, quizás la más relevante, ha sido la repetición de las elecciones ante la impotencia de ese mecanismo de representación, propio de la democracia burguesa, llamado, pomposamente, Parlamento, de configurar, adecuadamente, un gobierno capaz de continuar asegurando la dictadura de clase de la burguesía, porque vamos a decirlo claro: La democracia burguesa, con sus libertades burguesas y su burguesa interpretación de los derechos humanos, no es más que la estructura política, el Estado Capitalista, de la dominación y hegemonía de la burguesía como clase. A esa estructura política los comunistas, muy claramente los marxistas, oponemos la democracia obrera, que correspondería a la dictadura de clase del proletariado, con sus correspondientes libertades e interpretación de los derechos humanos. Hace tiempo que abandonamos el término Dictadura del Proletariado, fundamentalmente, porque hemos perdido la guerra del lenguaje, y si lo empleáramos, con ningún rigor, pero mucha eficacia, nos sacarían a relucir las fosas de Katyn, la Checa de Fomento,... y las mil y un mentiras que una excelente campaña de propaganda ha terminado por imprimir en cerebros con poca, o nula, conciencia política. En su día, hasta las declaraciones de la inefable Svetlana Stalin, quejándose, a su llegada a los Estados Unidos, de que su padre la trataba como a cualquier otra niña, sirvieron, eficazmente, de propaganda anticomunista, como si el principal error de Stalin, de haber alguno, hubiera podido ser ese. No utilizamos, por tanto, el término, pero no hemos abandonado, al menos yo, el concepto.
Retomando el hilo inicial, y habiendo dejado clara la ineficacia del sistema nos hemos visto abocados a una nueva cita electoral con un cambio, en lo que a mi respecta, muy importante. La formación política en la que milito, y cabe recordar que, de una manera u otra, llevo cuarenta y tres años de militancia a cuestas, el PCE, decidía apoyar la integración electoral de IU, movimiento sociopolítico de referencia de los comunistas, militantes del PCE o no, en una coalición electoral llamada Unidos Podemos, interpretando un papel claramente secundario, con nuestro principal activo electoral Alberto Garzón, relegado al quinto puesto en la lista de Madrid.
En una entrevista que me hicieron en la cadena SER Sierra dije, con la brevedad que la entrevista exigía, más o menos lo que pensaba sobre lo ocurrido, y tras asegurar, y sigo asegurando, que voté Unidos Podemos y volvería a hacerlo, y en relación a lo ocurrido parecía que, por una vez y sin que sirva de precedente, Íñigo Errejón podría tener, al menos en parte, razón y, en política, no siempre uno más uno suman dos. Muchos votantes de PODEMOS, básicamente hartos de corrupción e ineficacia, pero que no cuestionan ni el Estado burgués, ni su estructura político-económica básica, no votaron unas listas con nuestra presencia, su destino final fue diverso. En cuanto a "los nuestros", básicamente a nuestro electorado, un electorado que ha sido fiel en condiciones adversas, soportando tsunamis del triunfo del PSOE en el 82, en que el PCE fue barrido, o más recientemente, en 2008, reducidos a nuestra mínima expresión, no fue seducido por las ventajas del acuerdo. El papel secundario en las listas tuvo que ver, y también tuvo que ver la errática y extraña campaña electoral llevada a cabo. A mí, personalmente, se me quedó cara de imbécil, y no sé si se me ha pasado, cuando escuché a Pablo Iglesias Turrión afirmar que sentía muy orgulloso de "haber sido un joven comunista" pero que, una vez madurado, abrazaba con pasión la fe socialdemócrata que a su juicio, y el mío, el PSOE había abandonado. ¿Seré, a mis sesenta años un inmaduro?. Probablemente, no dispongo de datos al respecto, la mayoría de los militantes del PCE y de IU fuimos a votar con disciplina y sin ilusión, pero esa disciplina no parece poder aplicarse a una parte significativa de nuestro electorado.
Y ahora ¿Dónde estamos? Parece evidente que estamos en un embrollo importante y tenemos que salir de él.
A mi juicio, profundizar, como parece ser la posición mayoritaria dentro de IU y del PCE, en la vía Unidos Podemos es un gran error, somos diferentes, hacemos análisis diferentes, y, lo que es más importante, tenemos objetivos diferentes. Ellos limpiar, renovar y adecentar el sistema, nosotros acabar con el sistema capitalista, incluidas sus formulaciones políticas básicas.
Nuestro papel ha de ser otro, más complicado y difícil, que tiene que ver con la escasa implicación de la clase trabajadora como tal, en la acción política. ¿Quiero decir, con lo dicho hasta ahora, que debemos abandonar la política institucional, presentarnos a las elecciones, etc?. No, ni mucho menos, pero hay que resituar esa política en el orden de prioridades, y tener clara su utilidad. La acción institucional no debe hipotecar nuestra política, no podemos ser una fuerza reformista sino revolucionaria. Nuestro papel esencial está en el conflicto, intentando convertir cualquier conflicto social, una huelga, una reivindicación vecinal, etc, en un conflicto político. Tenemos que conseguir elevar, y no es fácil, el nivel de conciencia política de los trabajadores. Conseguir que, efectivamente, se empoderen, tomen conciencia de su papel esencial en el proceso productivo y, por tanto, de que son la única clase capaz de acabar con el sistema capitalista. Lo demás: "lo que quiere la gente", los "de arriba y los de abajo", etc no es más que humo vacuo. Alguno lo definiría como"significantes vacíos".

lunes, 25 de enero de 2016

Borgen

No creo ser un recién llegado en estos avatares de la política y, sin embargo, no puedo ocultar cierto grado de perplejidad ante lo que está ocurriendo. Empiezo a sentirme atónito.
Por consejo de un amigo muy querido, y aprovechando las nuevas posibilidades que me da la televisión de pago, único vicio que permito en estos tiempos, felizmente alejado, como estoy, de toda clase de substancias que pudieren afectarme negativamente, me descargué las tres temporadas completas de "Borgen", una serie danesa que describe las interioridades de la política parlamentaria de Dinamarca. Te gustará, me dijo, y a lo mejor comprendes lo que puede suceder en España. Esto me lo dijo, tras las elecciones del 20d, que tan embrollado resultado han tenido. A lo largo de las vacaciones de Navidad, que este año han sido inusualmente largas después de la "graciosa" devolución del gobierno de los dias de vacaciones y libre disposición, que graciosamente nos había robado a los funcionarios públicos don mariano Rajoy Brey, he podido ver todos y cada uno de los capítulos de cada una de las tres temporadas, y además en versión original subtitulada, lo que me ha servido para corroborar algo que intuía: el danés es un idioma dificilísimo y uno sentía alivio cuando por, la lógica del guión, la lengua el inglés, idioma que en Dinamarca, parece ser, que más o menos habla todo el mundo. De las dos predicciones de mi querido amigo la primera se cumplió absolutamente. La serie me ha gustado muchísimo y me enganché hasta la cuasi adicción con las andanzas y vicisitudes de Birgitte Nyborg, la líder del Partido Moderado, en las dos primeras temporadas, un partido ficticio, no existe ninguno con ese nombre en Dinamarca, de corte centrista que, sin tener mayorías, es esencial para la conformación estable de gobiernos. La serie, a mi juicio, es de excelente factura, con no demasiados medios, y un ritmo narrativo que engancha con facilidad. No puedo decir que la segunda predicción se haya podido cumplir por la sencilla razón de que Dinamarca no es España, ni siquiera se parece. Se trata de un sistema parlamentario que elige un cámara, El "Folketinget" de 179 escaños, de los que se reservan dos para Groenlandia y dos para las Islas Feroe, de manera casi absolutamente proporcional, la barrera para obtener representación es del 2%, lo que hace que, desde ¡¡¡1909!!! no ha habido un solo partido que haya podido gobernar sin el concurso de otros. Con una ley análoga en España los resultados e hubieran parecido a estos:
PP.........................................101
PSOE....................... ...........77
PODEMOS+confluencias.......72
Ciudadanos...........................49
UP-IU.....................................13
ERC-Catsi...............................8
DL...........................................8
PNV-EAJ..................................5
EH-Bildu..................................3
Otros......................................14
Lo cual hubiera dejado un escenario aparentemente análogo que no es tal, y que pone de manifiesto que la ley electoral solo perjudica a IU, como, por otra parte, ya sabíamos.
Por otra parte que España no es Dinamarca, la serie lo deja claro desde el principio ya que el primer ministro en el poder en el capítulo 1 pierde las elecciones porque, de manera un tanto abrupta, el líder de la oposición desvela que había habido un uso irregular de la tarjeta de crédito, oficial, del primer ministro en la compra de un bolso, mientras que aquí el PP, que no tiene sólo a un buen puñado de dirigentes implicados en tramas de corrupción, Gürtel, Púnica, etc sino que el propio Partido está procesado como tal, ha sido el partido más votado, y el segundo, el PSOE, tiene a sus espaldas una más que controvertida gestión en alguna de las comunidades que gobierna. ¿Dónde algo huele a podrido? ¿En Dinamarca o en España?.
Y una última reflexión al hilo de "Borgen", "El ala oeste de La Casa Blanca" o la propia situación española: Llamar a esto, en España o Dinamarca, en USA o en Filipinas, sistema democrático solo puede entenderse como un sarcasmo. Lo que votan los ciudadanos vale para poco.

lunes, 9 de junio de 2014

Las primarias (abiertas)

Tras los resultados de las europeas, y el indudable éxito de PODEMOS, que, al menos aparentemente, ha utilizado este sistema para confeccionar su lista, desde sectores que pretenden, y puede que en parte consigan, analizar el resultado, para mi no del todo satisfactorio, de Izquierda Unida, han vuelto a poner en primer plano la necesidad de elecciones primarias abiertas para conseguir avanzar electoralmente. Incluso Inés Sabanes, en la primera tertulia post electoral que celebró La Sexta, llegó a afirmar que de el resultado de estas elecciones podía concluirse que aquellos que no adoptasen este método, las primarias abiertas, estaban condenados al fracaso, afirmación, a mi juicio, algo aventurada. Por mi parte he recuperado una sanísima costumbre que hacía tiempo no practicaba, polemizar con Antonio, mi amigo del alma, en esta ocasión atravesando su Rubicón . Como le conozco desde hace muchos años, quizás demasiados, y conozco el grado de sacrificio y entrega que le ha supuesto su militancia de muchos años no puedo utilizar con él, el argumento, quizás válido para otros, de que limitar la participación militante a votar por Internet, que ha sido el método de PODEMOS, diseña una militancia muy cómoda en el que la elaboracíón colectiva queda en manos de muy pocos. Es fácil, y además no compromete a nada, leer con atención lo que propone cada candidato, valorarlo y analizarlo, para a continuación, pulsar una tecla. Y eso en un hipótetico caso ideal de que el votante se lea lo propuesto por cada cual. Todo ello suponiendo, que es mucho suponer, que los internautas votantes estén identificados, al menos en líneas generales, con las líneas, perdón por la redundancia,  maestras de la organización en cuestión, líneas, y más que redundancia es contumacia, que habrán siod elaboradas por no sabemos quien, mejor dicho si sabemos quien, lo que no sabemos es elegido como.
A día de hoy, ser militante de un partido, como el PCE,  de un movimiento sociopolítico como IU o de un sindicato como CCOO está seriamente criminalizado, es decir, el que esto escribe se siente tres veces criminal, sin saber muy bien porqué. O peor, sí que lo sé. Hasta el punto de que hay compañeros y camaradas que cuando participan o trabajan en esta o aquella instancia unitaria no voy a decir que ocultan, que algunos casos se da o se ha dado, su condición militante pero si no hay que expresarla, mejor. Algunos, y no es mi caso porque allí donde esté y donde se esté haciendo política dejo clara mi militancia, parecen estar sufriendo una segunda clandestinidad. Y los que sufrimos la primera no vamos a dejar que se nos condene a esta segunda. El lenguaje es difícilmente neutro y en política nunca, y cuando se está criminalizando a los partidos de la casta de forma indirecta, o a veces directamente, se criminaliza una determinada forma de hacer política. Puede, yo no lo sé, que en el emisor del mensaje no esté esa intención, de hecho suele relacionar siempre la casta con el bipartidismo. Pero no es lo mismo la intención del emisor, que voy a suponer buena, que la percepción del receptor, y, en este caso, la percepción del receptor es contundente: Todos son iguales, la política es basura,  corrupción es  sinónimo de partido político, de cualquier partido político, y eso es, radicalmente, injusto. No cabe duda de que en mí pesa mi propia tradición política, he militado siempre en lo que podríamos llamar, de vez en cuando no está mal emplear eufemismos, partidos herederos de la III Internacional, más que nada porque rechazo, por superficial y acientífico el término estalinismo. Me siento cómodo con una metodología que permita, desde las organizaciones de base, hoy Asambleas o Agrupaciones, ayer Células, ir elegiendo a los compañeros y camaradas más capaces, o con más capacidad de trabajo o sacrificio, que van a ir conformando los sucesivos órganos colegiados que van a acometer, cada uno en su nivel, la dirección de la organización, incluyendo la elección de los más adecuados para acceder a cargos institucionales, y si de ahí alguien deduce que tampoco me gustan las primarias sin participación externa, ha acertado. Resumiendo yo, libremente y sin imposición de nadie, prefiero el modelo organizativo que hoy tiene, por ejemplo IU, y lo prefiero hoy, que puedo ser considerado un cuadro, y lo he estado prefierendo los muchos, muchísimos, años que he sido un militante de base. Y todo ello reconociendo que no se trata de un modelo idílico o ideal, está cargado de dificultades determinadas, en gran medida, por la condición humana. Se tiende a generar una superestructura, que vulgarmente conocemos como aparato que tiende a perpetuarse, y puede a llegar a esclerotizar la organización, y conseguir evitar esta esclerotización no es tarea fácil. Con todo, hasta la fecha, y en lo que yo conozco, todo tipo de organización acaba generando esa superestructura aparatera.
Pero que yo prefiera mi forma de organización, que es mia y de muchos compañeros y camaradas, no deslegitima otras formas de organización, ni mucho menos. He expuesto los problemas que, a mi juicio, genera ese modelo organizativo, pero sería injusto y sectario sino renocociera, y las tiene, sus ventajas, la más obvia de todas ellas es que permite participar, aunque sea modestamente, a gente que, de otra manera, dificilmente participaría. Y ese dato es importante, porque puede que sea injusto, a mi me lo parece, que todos, indpendientemente de nuestro compromiso, tengamos el mismo peso a la hora de elegir a nuestros dirigentes y candidatos, y otra cosa es que se ignoren sus opiniones.  En lo que a IU Alpedrete respecta convocamos como abiertas, absolutamente todas nuestras reuniones, incluidas aquellas que tienen como objetivo la elección de candidatos y si bien la lista es elegida por los afiliados, las opiniones de los que no lo son son tenidas en cuenta. Claro que se trata de una organización, la de Alpedrete, pequeña que puede permitirse "lujos" participativos que otras no pueden.
En cualquier caso, es mi opinión, se trata de formas de organizarse diferente que, en futuro, si es que hay un futuro de confluencia, deberán respetarse mutuamente no tratando unos de imponer su modelo a otros, por más que a cada uno, nuestro modelo, nos parezca mejor.

martes, 21 de febrero de 2012

La Policia

El Estado, cualquier Estado, todos los Estados, es la expresión de una determinada relacion de dominio entre clases, y la Policía es la ejecutora de la violencia de la clase dominante sobre la clase dominada independientemente de cual sea el origen de clase de los policías represores.
En el Estado Socialista, al que aspiramos como forma transitoria, pero necesaria, para llegar a la sociedad sin clases, el comunismo, la clase dominante ha de ser la clase obrera, que ahora preferimos llamar trabajadora. Marx, en el Manifiesto Comunista, define ese dominio, y lo caracteriza como profundamente democrático, como Dictadura del Proletariado. La Policía, en el Estado Socialista, deberá reprimir, con la contundencia y medios necesarios, a los que se opongan al Socialismo.
En el Estado capitalista, la clase dominante es la burguesía, y ejerce ese dominio mediante un sistema político que, sin rubor alguno, califican como democrático, descalificando a los que no se le parecen, que se basa fundamentalmente en que cada periodo de tiempo determinado, generalmente cuatro años, los ciudadanos pueden elegir quien, teóricamente en su nombre, legisla y si acaso ejecuta lo legislado, de forma directa en los llamados sistemas presidencialistas e indirectamente en los llamados parlamentarios. Ni que decir tiene que no todos los que se presentan tienen el mismo tratamiento ni las mismas oportunidades. En el sistema capitalista, democrático-burgués, la Policía tiene la obligación de reprimir, apalear y detener a aquellos que se opongan a la lógica del sistema. Y eso es lo que ha hecho la Policía en Valencia. Ni más ni menos.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Referendum Griego

En el momento en el que me pongo a escrbir esto, inmovilizado como estoy con el tobillo muy perjudicado, debido a una inoportuna caida, no sabemos si se va a producir el anunciado referendum griego. Las presiones recibidas por el primer ministro Papandreu , incluso desde dentro de su partido, el PASOK están siendo enormes, y a estas horas está reunido el Consejo de Ministros griego. Veremos, pues, que pasa. En cualquier caso, la situación se va tornando cada vez más insostenible, y da la sensación de que ni siquiera los rectores del sistema económico capitalista tienen clara la salida a la crisis. Cada vez está poniéndose de manifiesto con más crudeza que no estamos ante una crisis al uso, financiera, de materias primas o de consumo. Estamos ante una crísis sistémica, es el sistema globalmente el que ha entrado en crisis, como entró en crisis en 1929, y conviene recordar que de aquella crisis se salió mediante una guerra, algo ahora improbable, por no decir imposible. Todos los economistas críticos con el sistema coinciden en el diagnóstico catastrófico de una situación generada en gran medida con lo supuso el Tratado de Maastrich. Un tratado que consagró un modelo de Europa con el que en la Izquierda no estuvimos de acuerdo, y de aquí en adelante cuando me refiera a la Izquierda me estaré refiriendo a la Izquierda. Con ese modelo de Europa consagrado, la aventura del Euro supuso un gran negocio para economías exportadoras como la alemana, que aumentó extraordinariamente su cuota de mercado, hasta el punto de que en la práctica la unificación alemana la hemos pagado entre todos, y supuso una gran hipoteca para economías como la griega o la española, que teniendo en cuenta que la implantación del euro les quitaba toda la soberanía monetaria tuvieron que recurrir a la deuda para mantener níveles de bienestar largamente peleados. La PAC, Política Agraria Común, que redujo la importancia de la agricultura, y España, y Grecia, son paises agrícolamente exportadores, contribuyó negativamente en las economías española, griega y otras con peso agrícola. Todo ello sin entrar a valorar si todos los Estados que dieron lugar a la eurozona cumplian los criterios de convergencia, que creo que no, y sin entrar en el grado de rigor que puedan tener las cuentas nacionales presentadas por los estados a Eurostat (Oficina de Estadística de la UE), y que puede ser escaso y no solo en el conocido caso griego. Lo que no queda claro, yo desde luego no lo tengo nada claro, es si hay solución con la salida del Euro, más allá de que en primera instancia se pueda recurrir a una rápida devaluación que permita ajustes de deuda más allá de, como ocurre ahora, ajustes exclusivamente salariales. Yo, sin ser economista, creo, con toda humildad, que no hay una solución sistémica, y que todas las posibles salidas se dan por la izquierda en el camino al socialismo. Pero en ese camino no podemos obviar la realidad inmediata de la existencia de millones de parados que no pueden esperar, y en ese sentido funciona el programa que presenta la Izquierda Plural a los ciudadadnos para que lo voten el 20-N.
La salida propuesta por el gobierno griego para que sean los ciudadanos los que decidan el camino a seguir, o mejor, descartar caminos que no quieren seguir, a mi me parece escrupulosamente democrática. Sin embargo los "demócratas" europeos aborrecen de esta consulta con el argumento, claramente explícito de una vez, de que es :"como consultar a un niño de dos años sobre si quiere un caramelo o una medicina con mal sabor". Ese es el concepto que los "democrátas" tienen de los ciudadanos. Y luego se extrañan de que les griten que: LE LLAMAN DEMOCRACIA Y NO LO ES. Lamentable

martes, 3 de mayo de 2011

Y yo con estos pelos

Abducido por la situación sobrevenida que me ha creado aspirar a la alcaldía de mi pueblo -cuando uno dice cosas como ésta encabezando una candidatura de Izquierda Unida parece que ha retornado al bebercio o que mezcla medicamentos, pero es lo que uno siente- y presa de un ataque de feroz madridismo, que me ha devuelto a tiempos mozos, no he comentado convenientemente el atentado a la democracia que han supuesto las decisiones de la sala correspondiente, creo que es la 61, del Tribunal Supremo en relación a determinadas candidaturas. Así lo calificó el compañero Gaspar Llamazares, que además de ser, de largo y con muchos cuerpos de ventaja, el mejor parlamentario de la legislatura, es, creo yo, poco sospechoso de alentar posturas radicales antisistema. Afortunadamente, en este mundillo de la izquierda cibercósmica, hay compañeros con más sentido común que yo, algo muy sencillo por otra parte que han hecho comentarios más que acertados con análisis muy completos. El kabileño don Rafael , el azote rojiverde o la mosca, casi siempre, cojonera son buenos ejemplos. A mi no me queda mucho que añadir, simplemente no me ha sorprendido en absoluto. Este sistema, corrupto e inmoral hasta decir basta, hace tiempo que se quitó la careta. ya ni siquiera disimulan, pisotean derechos que ellos mismos no se cansan de proclamar con un descaro y cara dura fuera de control. Que un sistema como este, se permita dar lecciones de democracia, es un sarcasmo, que en nombre de valores que no respeta, porque no cree en ellos, lance bombas es un drama. Pero es lo que hay, con estas reglas tenemos que jugar. ¿Y porqué jugamos con ellas, si son tramposas y determinan, nítidamente al ganador, a estos efectos PP, PSOE, PNV, CiU, etc, etc,.. son aproximadamente lo mismo? Muy fácil, dramáticamente sencillo, porque no tenemos fuerza para cambiarlas. Tenemos que recuperar terminología que nunca ha quedado obsoleta y hoy hay que volver a hablar de condiciones objetivas y condiciones subjetivas. Objetivamente se dan las condiciones para haber hecho mil y un revoluciones, solo el hecho de haya 4.910.000 personas sin trabajo, ni digno ni indigno, debería haber hecho arder las calles. Sin embargo las calles se llenaron cuando la selección ganó el mundial de fútbol, decenas, puede que centenares, de miles de personas llenaron la plaza de la Cibeles cuando el Madrid ganó la Copa de España, y el mismo número se concentrará, aproximadamente, en Canaletas, esta noche, cuando el Barça termine de eliminar al Madrid. Al mismo tiempo hemos considerado, desde la izquierda política, es decir nosotros, y yo lo sigo considerando, un éxito la movilización del 29-S, que quedó muy lejos de parar al pais. y lo consideramos un éxito porque veníamos de la desmovilización absoluta y por lo mismo, hemos considerado un éxito que, en dos ocasiones, IU en solitario haya llenado la madrileña, y muy castiza, calle de Toledo. Subjetivamente estamos muy lejos de alcanzar las condiciones que permitan provocar un cambio radical en el sistema de producción capitalista. Y quien no lo vea así es un aventurero izquierdista o un iluso irremediable. ¿Que hacer? No rendirnos nunca, la izquierda política, es decir nosotros, tenemos que seguir denunciando al sistema en su conjunto, manipulador y corrupto en las formas, lo de Sortu y Bildu es impresentable, explotador, porque está en la esencia del sistema capitalista, en el fondo. Al fin y al cabo, y esto creo que lo escribió alguien antes que yo, no tenemos nada que perder y un mundo entero a ganar.

martes, 13 de abril de 2010

Artículo 71



Artículo 71
El mandato del Presidente de la República durarará seis años
El Presidente de la República no podrá ser reelegido hasta transcurridos seis años del término de su anterior mandato


Este es el artículo que tuve el inmenso honor de leer, ayer 12 de abril, en el impresionante salón del Ateneo de Madrid. Incluso para aquellos que miden la democracia con parámetros del tipo:

Democracia es que suene el timbre a las seis de la mañana y sea el lechero
o
La democracia es el peor de los sistemas si exceptuamos todos los demás

Sin entrar a valorar la calidad democrática de un sistema que lo fía todo al resultado de las elecciones.

Sin entrar a valorar la calidad democrática de un sistema que no permite el ejercicio efectivo del poder por parte de los ciudadanos, solo permite elegir a quien ha de ejercerlo en nuestro nombre.
Sin entrar a definir como entendemos los comunistas la democracia real y efectiva.

Solo con la vara de medir que califica como democrático el sistema político vigente en EE.UU, sin ir más lejos. El artículo 71 que leí ayer tiene más calidad democrática que la basura, y digo bien basura, que fruto de una ínfame componenda, en la que lamento, profundamente, la participación de mi Partido, el PCE, nos hicieron tragar el 6 de diciembre de 1978.

Ayer fue 12 de abril, un 12 de abril de 1931 los españoles, en unas elecciones municipales, pusieron a los Borbones donde se merecían. Con una guerra por medio el fascismo nos los impuso de nuevo. Una dirección de la izquierda entreguista y derrotista intentó, e intenta, dar legimitidad a tamaño desafuero.

Cuando tomé posesión de mi humilde cargo de concejal deje bien claro que prometía acatar una Constitución, que considero ilegítima desde su concepción, y tener lealtad a una persona, a la que, como tal, detesto, además del obvio carácter antidemocrático de lo que representa, única y exclusivamente porque un ordenamiento jurídico que emana de un Estado de facto me obliga. Utilicé la fórmula por imperativo legal sabiendo perfectamente que iba a ser fuente de comparaciones con otros que también la usan, y hubo quien, dentro de izquierda Unida, se sintió incómodo. Ni yo, ni mi compañero en el grupo municipal, hemos asistido, ni asistiremos a celebración alguna los días 6 de diciembre. Para nosotros no es día de cebraciones, sino de duelo.

jueves, 8 de abril de 2010

Por pura lógica: Garzón en el banquillo

Estoy asistiendo, atónito y un tanto estupefacto, a la reacción que, desde la práctica totalidad de sectores de la izquierda y segmentos sociales progresistas, está teniendo la evidente persecución de que es objeto el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Y me quedo atónito y estupefacto porque la reacción es de asombro, es decir la izquierda se asombra de que un juez sea perseguido, y con saña, por haberse atrevido a intentar juzgar a un régimen canalla, asesino y fascista como el franquismo compuesto, que no se olvide, por individuos, con nombre, apellidos y DNI, canallas, asesinos y fascistas. A mi me parece absolutamente, normal. Tan normal como injusto. Para empezar este juez, sin entrar a valorar su calidad como instructor, para lo que no tengo conocimientos, ni siquiera, mínimos y sin entrar a valorar si se trata de un juez estrella, asteroide o aerolito, es una anomalía. Hay otros pocos, poquísimos, en esas circunstancias, dentro de una casta, la judicial, extraordinariamente conservadora, cuando no abiertamente reaccionaria, poco respetuosa con lo sustantivo de la democracia, aunque aparenten respetar las "formas". Más cercana, en definitiva, al fascismo institucional que a la democracia formal. Y si el juez Ferrín Calamita ha sido apartado de la carrera judicial, lo ha sido muy a pesar de la mayoría de la profesión, que son tan homófobos como ese magistrado pero no cruzan el límite de incumplir leyes y reglamentos como, calamitosamente, y perdón por el evidente retruécano, hizo él. No son pocos los jueces y magistrados que dictan sentencias y resoluciones con un ojo puesto en el código civil o el penal y el otro en la doctrina de la Iglesia Católica. Que el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial sea el, confesadamente, ultracatólico, Carlos Dívar no es más que un síntoma del estado en que se encuentra el Poder Judicial. Y a alguien, a mi desde luego no porque creo tener claro cual es el carácter íntimo de nuestro ordenamiento jurídico, le puede asaltar una duda ¿Porqué los jueces, y los militares, tienen, expresamente, prohibida su pertenencia a una formación política, y no a una confesión religiosa?
Este régimen político, con su ordenamiento jurídico, no es, ni ha sido, ni puede ser democrático, ni siquiera utilizando como parámetros, para calificar como democrático, aquellos que sirven para adjetivar como tal a países de nuestro entorno, monárquicos o republicanos. El Reino de España no es homologable ni a la República Francesa ni a la Monarquía Británica, por más que como ellos, tenga, de forma regular, procesos electorales que permiten elegir ayuntamientos, parlamentos y gobiernos, por más que, como en ellos, se disfruten de unas libertades ciudadanas de reunión, asociación y expresión que parecen diferenciarlo, nítidamente, de un sistema formalmente dictatorial o totalitario. Porque, y si esto no lo tenemos claro caeremos de forma continua en estados de asombro y perplejidad como el que hoy afecta a la mayoría de la izquierda, este régimen no tiene su génesis el 6 de diciembre de 1978, día en el que se aprueba la Constitución vigente, ni el 15 de junio de 1977, día en el que se eligen una Cortes, a la postre, Constituyentes, ni siquiera el 20 de noviembre de 1975, día en el que desaparece Franco pero no el franquismo. Este régimen, y por eso nunca será democrático ni aplicando las normas que definen una democracia burguesa, o formal ,si chirría el término, tiene su origen, su génesis, el 18 de julio de 1936. Este régimen es la evolución natural del franquismo,y para que esa evolución fuera posible tenía que asegurar la absoluta impunidad de los estamentos que habían asegurado la estabilidad de la estructura fascista, y muy particularmente la policía, el ejército y la judicatura. Tristemente, ahora, muchos años despues, nos vienen a dar la razón, a los, entonces, jóvenes que alertabamos sobre la ambigüedad del término amnistía,y que, no mucho después, nos negamos a votar y a hacer campaña en favor de la Constitución de 1978. Entonces fuimos silenciados, no sería exagerado decir que reprimidos, por nuestros dirigentes, con especial virulencia por el aparato que, con puño de hierro para nosotros y guante de seda para todo aquel que hubiera evolucionado desde el franquismo, controlaba, manipulaba y dirigía el PCE. A la cabeza Santiago Carrillo, que hoy, a los noventa y cinco años, y sin tener la necesidad de engañar a nadie, un tanto de vuelta de todo, dice claramente lo que lleva intentando cuarenta años la destrucción del Partido Comunista de España. La amnistía, tenía para aquellos sectores, aparentemente evolucionados del franquismo que pilotaron la la transición en criminal connivencia con traidores dirigentes de la izquierda, un claro carácter de Ley de Punto de Final. Tenían que asegurarse que sus delitos, o los de sus padres, o los de sus abuelos, no serían jamás investigados. Consentirán que la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón o quien sea, investigue los crímenes de la dictadura chilena o argentina. Nunca los de la dictadura española. Mientras las diversas advocaciones de Falange, todas ellas exaltadoras, de una manera u otra, del franquismo, son partidos legales, ridículos y minoritarios, si se quiere, pero legales, la mayoría de la izquierda nacionalista vasca es ilegal porque justifica y exalta, dicen, la violencia de ETA. Habrá quien argumente que ETA está en activo, y el franquismo hoy no existe. Mentira. Basta darse una vuelta por cualquier campo de fútbol. En un estado mínimamente democrático la justificación, y aún más la apología, del franquismo debería ser un delito duramente castigado, como lo es la justificación del nazismo en Alemania o del fascismo en Italia. En un régimen mínimamente democrático las declaraciones de Jaime Mayor Oreja destacando la placidez del franquismo le hubieran llavado ante los tribunales. Lo mismo que las espurias justificaciones, de la rebelion de julio de 1936, que escupen, impunemente, Pío Moa, César Vidal o FJlS. Por contra, a Eduardo y Naiara Cabrera les piden dos años y medio de cárcel, más una multa económica, por ondear una bandera republicana en presencia de unos parásitos de sangre azul.
Una última reflexión, para la izquierda estupenda: Sigan escudriñando las posibles carencias democráticas de Cuba. A lo mejor llegan a la misma conclusión a lo que yo llegué hace tiempo:
Para quien considere a este un sistema democrático, aquel no puede serlo.

lunes, 8 de marzo de 2010

Las Mentiras del Sistema: Estamos Tocando fondo

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo, estamos tocando el fondo.

Recientes acontecimientos ocurridos al otro lado del Atlántico, y que yo personalmente siento, y así lo he manifestado, porque la muerte de un ser humano, a estas alturas de mi vida, no es para mí motivo de regocijo, han puesto en cuestión la calidez democrática del estado nacido de la revolución que impulsó el Movimiento 26 de Julio, y aquí no está de más recordar que los comunistas cubanos, organizados en el Partido Socialista Popular (PSP), hasta 1958, en que la URSS, expresa a Ernesto Che Guevara su inequívoco compromiso con la Revolución Cubana, y, en términos coloquiales, pone las pilas a los ortodoxos, los comunistas cubanos, repito, habían considerado a los barbudos como oposición burguesa.
En demasiadas ocasiones he defendido, y por tanto no lo voy a repetir ahora, que el sistema político cubano es, en cuanto a calidad, más democrático que cualquiera de los países del ámbito económico capitalista, bien sea parlamentario o presidencialista . Ya sé que autocitarse
no es la mejor de las prácticas pero a veces puede servir por un lado para no repetir argumentos, por otro para no contradecirse.
Pero siempre que he afirmado, y afirmo, y no me cansaré de hacerlo, que este ordenamiento constitucional que padecemos es escasamente democrático he afirmado, y ahora empiezo a cansarme de hacerlo, que este mismo ordenamiento nos permite, me permite, una serie de libertades que, de forma notoria, parecen no existir en los regímenes que aspiran a construir el socialismo. Así pues, frente a la libertad de expresión y asociación que parecen, e insisto en lo de parecen, consolidadas en nuestro país, en Cuba parece complicado manifestarse en contra del sistema y como partido político solo existe el Partido Comunista. E incluso me he preguntado en alguna ocasión, haciendo paralelismo con el sistema político mayoritario, existente en el vigente sistema económico del capitalismo monopolista de estado, que otrora llamabamos democracia burguesa, si ellos, si no amenazamos de forma efectiva su sistema económico porque si lo hacemos nos podemos encontrar con Chile-73 u Honduras-2009, nos permiten asociarnos como queramos e incluso decir lo que queramos ¿porqué no podemos, o pueden los compañeros cubanos, hacer lo mismo? La pregunta cade vez me la hago menos, cada vez tengo más certezas, y tristemente en sentido contrario de lo que me gustaría. Porque me gustaría decir que sí, que hay compatibilidad absoluta. Que las ventajas que, al conjunto de los ciudadanos y muy especialmente a los trabajadores y asalariados, ofrece el socialismo son tan obvias que no importa que los enemigos del socialismo se organicen y digan lo que quieran. Nunca podrán amenazar de forma efectiva el socialismo. Pero tengo que decir que no, a mi pesar, pero tengo que decir que no. En primer lugar conviene desmontar una leyenda urbana: En nuestro ordenamiento, y con la lógica excepción del insulto, la infamia o la calumnia y, por supuesto, sin recurrir a la violencia, uno puede decir lo que quiera, expresar líbremente sus ideas. Es mentira, radicalmente mentira. Lo estoy viviendo en mi pueblo, en Alpedrete, con toda su crudeza. Nosotros, los concejales del grupo municipal de IU, no estamos pudiendo decir, con toda la libertad que se exige para los opositores cubanos, lo que pensamos. Sobre nosotros pesa una querella criminal que algunos creeran que es pecata minuta pero que, vistos los antecedentes con el alcalde de Seseña o el más reciente de Marina Albiol, y a pesar de que la querella parece un sinsentido nos sentimos coartados y amenazados. Y hay más, porque el anterior concejal de IU fue agredido por exigir el cumplimiento de la ley, de su ley, y le abrieron la cabeza y el agresor se pasea por Alpedrete con toda tranquilidad despues de abonar una multa de menos de 3000 €. Y sin salir de Alpedrete, ¿Hay libertad de expresión, si lo que expresamos, es sistemáticamente censurado por los medios de comunicación? De todos los medios de la sierra, muchos de ellos propiedad de constructores, sólo uno se hace eco de nuestras posiciones. Y ni siquiera este medio destaca el incontrovertible hecho de que está siendo IU, y sólo IU quien está cargando con el peso, prácticamente en solitario, de la denuncia del PGOU. Y si el escándalo ha salido en un periódico de tirada nacional como EL PAIS ha sido costa de evidentes concesiones en este sentido. No voy a hacer referencia a la ley electoral, porque tan atrabiliario sistema lo que pone de manifiesto es el carácter no democrático, o mejor abunda en él, y yo lo que cuestiono, o pretendo poner en tela de juicio, es el carácter, presuntamente garante de libertades, de este sistema, insisto, antidemocrático desde su misma raiz. La existencia de un poder judicial, uno de los tres poderes básicos el sistema según Charles Louis de Secondat barón de Montesquieu, de forma ampliamente mayoritaria, conservador, cuando no abiertamente reaccionario, pone en tela de juicio el equilibrio que propone el noble, porque pertenecía a la nobleza, pensador francés, que también proponía, y esto se ignora o se oculta deliberadamente, que la nobleza, en esa organización que el consideraba ideal del estado, debía tener una representación exclusiva en el Parlamento. Con un poder judicial que transitó incólume desde su abierta colaboración con el fascismo al régimen parlamentario, hablar de respeto a las libertades es un sarcasmo. La persecución de que esta siendo objeto Baltasar Garzón, es buena prueba de ello. Porque este juez está siendo encausado porque se atrevió a procesar y se las hizo pasar putas a Augusto Pinochet, aunque ahí no pudieron hacer nada, y con los mismos argumentos ha pretendido procesar al franquismo, y eso sus herederos, con toga y puñetas, no pueden consentirlo. Porque está siendo procesado por atreverse a investigar los trapicheos de Gürtel y ahí podía caer algún amiguito del alma. Porque no es ajena, la animadversión de algunos elementos presuntamente progresistas como Margarita Robles, de que la instrucción que hizo en su día sobre el terrorismo de estado, sobre los GAL, terminara con una X, que identifico, sin acritud, hasta el más idiota. Y no es garante de ninguna clase de libertad un sistema que encarcela por delitos de opinión. Y cuando Arnaldo Otegi ingresa en prisión por hacer un homenaje un militante de ETA, ya muerto, está ingresando por un delito de opinión. Por más que sea una opinión que yo no comparto en absoluto.
Este sistema ni es democrático, ni es garante de libertades. Y los que critican el socialismo que lo hagan, si quieren, yo no comparto esas críticas pero que no lo hagan desde los parámetros de este sistema porque estarían siendo hipócritas. ¿En aquel sistema se cercenan libertades básicas? ¿Y en este?
Por otra parte la beligerante actitud de los medios de comunicación venezolanos contra la revolución bolivariana, todos ellos en manos de veteranos grupos oligárquicos que durante decenas de años han detentado el poder económico y polítco del país llevándolo, literalmente, a la ruina pone de manifiesto la necesidad de poner coto a las intoxicaciones y desinformaciones de estos medios. No tengo más remedio que citar a mi calvo favorito cuando preguntó a algún chupatintas con ínfulas de pensador progresista :¿Libertad, para qué?. yo en mi modestia, añadiría ¿Libertad, para quién?

miércoles, 6 de enero de 2010

Paradojas

Tras mi indignación de ayer, y mientras espero un envío de churros por Seur, prometido pero que no acaba de llegar, hoy, tras comprobar que los Reyes Magos, no me han traído nada, fundamentalmente porque nada les he pedido, hace años, era yo todavía un niño mi familia se pasó, por cuestiones fundamentalmente prácticas a Papa Noel, he pasado de la indignación a la perplejidad, por culpa de una paradoja, enorme paradoja, que ha asaltado mi cotidiana realidad:
La República de Cuba ha impedido la entrada de un señor del que suponía, por comportamientos anteriores, una actuación conculcante de la legalidad vigente. El señor en cuestión, que dice ser socialista, y cada uno de sí mismo puede decir lo que quiera, es libre, yo mismo, en mi mismidad, afirmo de mi mismo, en ausencia de mi mismísima abuela, que soy, mísmamente, un bellezón, el señor este, reitero con contumacia, está en estos momentos en su casita, tan cómodo y calentito.
El Reino de Dinamarca, porque es un reino, con sus princesas, sus condes, sus duques y todo lo que acompaña, ha encarcelado, y los mantiene incomunicados, a unos señores que han conculcado la legalidad monárquica danesa.
La República de Cuba padece un sistema político, que, por actuaciones como la perpetrada con el nobilísimo caballero socialista, no solo debe ser tildado de totalitario, sino que al parecer de algunos, y sigo esperando los churros, no merece ser calificado como socialista. (Será capitalista, me imagino).
El Reino de Dinamarca disfruta un sistema político, que, a pesar de actuaciones perpetradas contra los innobles antisistema, debe ser calificado como democrático, por más que el uso de monarquía y democracia en la misma frase constituya un evidente oxímoron, e incluso cercano al socialismo, a tenor de la preponderancia de gobiernos socialdemócratas habidos tras la segunda guerra mundial. Aproximadamente como en España lugar en el que despues de más de veinte años de gobiernos socialistas, desde 1977, debemos estar tocando el socialismo con los dedos aunque algunos no nos demos cuenta.
Al menos a mí me resulta paradójico.


PS: El tema de los churros, para quien no lo entienda, es un tema privado, que viene de la entrada anterior, entre Paco Piniella, insigne camarada en el madridismo revolucionario, y yo mismo

martes, 5 de enero de 2010

Toy indignao

....se levantó y rasgó su manto; se rapó la cabeza, se postró con el rostro en tierra y exclamó:
"Desnudo salí del vientre de mi madre,
y desnudo volveré allí.
El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó:
¡bendito sea el nombre del Señor!"

El mismísimo Job hubiera perdido la paciencia con estos asaltantes a las formas democráticas.
El honrado, honradísimo diría yo, eurodiputado Excmo. Sr. don Luis Yáñez Barnuevo no ha podido acceder, en calidad de turista a la República de Cuba.
Desconozco los motivos por los que las autoridades cubanas han impedido que el sr. Yañez pudiera disfrutar, como sin duda se disponía a hacer, en su condición de turista, de los muchos atractivos que ofrece la isla.
Estoy anonadado, patidifuso e, incluso, escolástico, cuando no cóncavo. Me iría, ahora mismo, a manifestarme, airadamente, ante la embajada de Cuba, pero..., es mi drama personal, he gastado los moscosos y además llueve, y mi frágil salud puede deteriorarse si pillo un achiss.
Estoy tan, pero que tan, indignado, que mi indignación, enorme, montuosa, oceánica, no cabe dentro de mí y ha abandonado mi cuerpo, para instalarse en el de otro eximio eurodiputado hoy adalid de la democracia desde de las ondas de esRadio, el Excmo. Sr. don Luis Herrero que también, aunque no recuerdo si había ido como turista o había dicho la verdad, fue expulsado de otra evidente dictadura.
¡Que disgusto tengo! Vamos que en el desayuno de hoy, en lugar de seis churros me voy a comer cinco. Y es que tengo el estómago cerrado del soponcio.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Más sintomas de Velilla

El penoso caso de Velilla de San Antonio ha puesto de manifiesto donde se encuentra cada uno. Suponía don Ricardo, probablemente aterido por el intenso frío que debía hacer en Moscú que en el blog de Gregorio Gordo habían anidado unos malvados duendes que hacían aparecer y desaparecer un atinadísimo, como lo son todos, comentario suyo. No decía don Ricardo que el hecho fuera causado por el nefasto totalitarismo comunista e hizo bien en no decirlo, en primer lugar porque nuestro coordinador regional, si es miembro del Partido Comunista, que creo que lo es, no está exactamente en sintonía con la actual dirección del PCM, pero es que además parece ser que los duendes que antaño anidaron en el blog de don Goyo, se han reproducido cual malignos gremlings alimentados después de medianoche, en el blog de un compañero, defensor a ultranza de la democracia interna, de la apertura de IU a la sociedad, y bla, bla, bla. Y esos gremlings, ¡que casualidad!, han venido a censurar un comentario de este totalitario comunista. Claro que a este totalitario, ¿stalinista? ¿maoísta? ¿polpotiano? ¿seguidor de"sendero luminoso" y el camarada Gonzalo? le está bien empleado por intolerante e iracundo. Pués no se le ocurrió, nada más y nada menos, ¿será posible intolerancia mayor? que contestar, de forma contundente a la afirmación de este compañero de que el que esto escribe no tiene ni idea . Parece ser, y esto empieza a ser preocupante, que para algunos, estoy seguro de que no todos, ni siquiera la mayoría, de los compañeros que piden la mayor de las democracias posibles dentro de IU, el respeto a las posiciones discrepantes no entra en el código de conducta. Aquel que no piense como yo, que no sea tan guay, o es un gilipollas sin solución o es un tozudo zorrocotroco aferrado sin remedio a recetas del pasado, y en mi caso las dos cosas. ¡Que le vamos a hacer! rebasada la cincuentena me es difícil cambiar, seguiré con mi intolerancia totalitaria permitiendo en esta humilde bitácora la confrontación dialéctica, siempre de forma educada, mientras los magníficos hiperdemócratas que nos conduciran al socialismo, o a lo que sea, cantando Up with the people, sin duda con razón, cennsuran, por el bien de todos, a los discrepantes

sábado, 16 de mayo de 2009

La calidad de la democracia parlamentaria

Ninguna.
La decisión del Tribunal Supremo de impedir a unos ciudadanos, en plena posesión de sus derechos civiles, presentarse como candidatos a diputados del parlamento europeo pone de manifiesto la escasísima calidad democrática que tiene este espúreo sistema, heredero directo de la voluntad de un dictador sanguinario, al que algunos por ingenuidad y otros por evidente cretinismo se han empeñado en llamar democracia.
No es nuevo.
En las primeras elecciones, dizque democráticas, de junio de 1977, no pudieron presentarse los partidos a la izquierda del PCE como tales, LCR, PTE, ORT, MC..., etc, que tuvieron que inventarse candidaturas de ciudadanos, CUT, FUT,...
Para legalizar al PCE este partido presentó unos estatutos que no eran los suyos.
A pesar de todo, y con miedo irracional, el capitalismo internacional se inventó un partido, el PSOE, que nunca ha sido ni socialista ni obrero, con las siglas de otro invirtiéndo dinero a través de oscurísimos personajes como François Miterrand o Willy Brandt.
No fue suficiente e impusieron una ley electoral que cercenaba los derechos de la izquierda.
Aprobaron una basura de constitución con una campaña electoral en la que los partidos republicanos estaban prohibidos, y estaba prohibida la propaganda republicana.
Ahora tienen una ley de partidos que ilegaliza a todo lo que no es obediente y sumiso con el sistema.
No sé lo que haré el 7-J pero desde luego conmigo que no cuenten para dar apariencia democrática a lo que no lo es.
A lo mejor Georges Brassens tiene razón y...
Le jour du 7, juin
je resterai dans mon lit douillet
que la musique electoral
cela ne me regarderai pas