viernes, 28 de agosto de 2009

Intermedio

Estoy haciendo un breve paréntesis en mis vacaciones. Despues de un par de semanas repartidas entre la Costa Tropical Granadina, es decir Motril y alrededores, y lo que algunos cursis, de extraordinaria cursilería, han bautizado como Costa del Azahar, y más concretamente Alcoceber, Alcossebre si utilizamos la toponimia autóctona en catalán. Entre ambas estancias un periplo de 711 km por la A7 (excepto en la provincia de Granada, provincia que parece carecer de derecho a tener autovía), de la que se pueden extraer, entre otras, dos conclusiones: La primera es que respetando los límites de velocidad que marca la DGT, se conduce más tranquilo, se corren menos riesgos y se llega al destino, porque habitualmente se llega, aproximadamente a la misma hora que si se va haciendo el gilipollas, intentando emular a Fernando Alonso sin tener, ni su coche, ni su pericia. La segunda es, a tenor de lo que se puede apreciar desde la carretera, la consideración de objetivo a corto plazo la demolición, sin paliativos, de Benidorm y Oropesa, por constituir su mera existencia, un atentado contra el género humano. No quiero decir que no haya otros puntos en la costa que puedan ser susceptibles de crítica, incluso de durísimas críticas, pero lo las dos ¿poblaciones? citadas clama al cielo:

Clamé al cielo y no me oyó,
y si la especulación no cesa,
de Benidorm y Oropesa
responda el cielo yo no.






















En Motril gobierna el PP, lo cual queda patente a la vista del inmenso trapajo con el que nos topamos según se entra desde el sur, en una plaza muy cercana a nuestro alojamiento. Lo malo no es que gobierne el PP, sino que además lo hace colaborando con el Partido Andalucista (PA), que otrora se llamó PSA, partido que reclama para sí las esencias del nacionalismo andaluz, y francamente se le hace a uno difícil compaginar las proclamas de Blas Infante, con tamaña exhibición de nacionalismo español casposo. Alguien mal intencionado, que no es mi caso, podría pensar que es peor aún que el referente mayoritario de la izquierda sea el PSOE. Cualquiera que me conozca sabe que ardo en deseos de colaborar con el PSOE en Alpedrete y donde sea menester, a pesar de que algunos opinen que se trata de una organización de marketing socioelectoral en la que junto a una minoría de gentes bienpensantes de talante progresista con escasa capacidad de influencia dentro del aparato hay una enorme maquinaria burocrática compuesta por arribistas, chorizos, oportunistas, delincuentes y caciques que no dudan en utilizar a una extensa gama de mentecatos, botarates, cuentavotos, pegacarteles y, en general, memos afectados por algun virus que, habiéndoles privado de gran parte de la inteligencia y de la práctica totalidad del sentido común, hace que crean que el PSOE es un partido de izquierda. Cualquiera que me conozca conoce mi opinión sobre el PSOE. Y en cualquier caso, es algo que no sólo ocurre en Motril, ocurre en toda Andalucia, y en toda España. Quería decir, y como siempre he acabado liándome, que en Motril se pueden pasar unos agradables días de vacaciones a pesar de que a la hora de votar los Motrileños anden un tanto despistados. Y no sólo por las playas, hemos visitado no sólo las de Motril, o más propiamente las del Puerto de Motril, sino también Salobreña y Calahonda, la mejor de las visitadas, que sin ser las más maravillosas del mundo, cumplen de sobra con su cometido, si acaso echaría uno en falta un poco más de limpieza en Salobreña, se puede tambien, aplicando el horaciano delectando pariterque monendo, hacer un hueco para ampliar, o completar, la cultura gastronómica, dando cumplida cuenta de gazpachos de diversas texturas, colores y sabores y de una notable variedad de pescados en fritura o a la plancha. Primum vivere deinde philosophare , por más que en algún momento de mi pasado sustituí las uves por bes, con funestas consecuencias. Incluso tiene sitio la cultura sin apellidos, el museo preindustrial de la caña de azúcar nos enseña que el desarrollo insostenible no es patrimonio de los siglos XX y XXI, y que los llamados ingenios encargados de transformar la caña en azúcar propiamente dicha consumían ingentes cantidades de madera lo que produjo una rápida deforestación de la zona.






Y es que puede que alguno de mis muy cultos seguidores no sepa que la caña de azúcar no es originaria de las Indias Occidentales, sino de las Orientales, que llegó a la Costa Granadina de la mano de los árabes, que de allí saltó a Canarias y Madeira, como escala para llegar a las Américas en un viaje paralelo al del café e inverso al del tabaco, la patata o el tomate.





Son cosas que se aprenden, o se recuerdan, cuando uno está de vacaciones, con las preocupaciones, el que las tenga, en el fondo de la mente, y con esta abierta.






Relativamente cerca de Motril se encuentra, pero ya en la provincia de Málaga, Nerja que además, y por lo que es más conocida, de ser el escenario de la muerte de Chanquete, tiene unas cuevas que merece la pena conocer.








Este fue el único día en que unas gotas cayeron, a pesar de que en los telediarios daban espectaculares noticias sobre riadas e inundaciones en el sureste de España, justo donde estábamos nosotros












Por aquí corría Pancho : "¡Ha muerto Chanquete! ¡Chanquete ha muerto!"










Mentira podrida, al verano siguiente la simplona sintonía de Carmelo Bernaola nos anunciaba que el verano volvía ser azul y tanto el viejo pescador como la archicursi pintora volvían a ofrecernos un acelerado cursillo de filosofia barata y simplona.




Y que conste que a mí, a pesar de que el dichoso Verano Azul me pilló talludito, la dichosa serie me enganchó lo suyo, y más que la serie en sí las sucesivas reposiciones, sobre todo a partir de que las pude ver en color.



Estando tan cerca de Granada hubiera sido un crimen de lesa cultura, no acercarse no solo por visitar la Alhambra, algo siempre recomendable a pesar de las innumerables colas que uno debe soportar. Tanto los palacios Nazaríes como el Generalife, en contraposición a las estancias, me resisto a llamarlo Palacio, que adosó Carlos I de Austria, invita a reflexionar sobre la cantidad de pasos atrás que ha dado la cultura islámica desde entonces ahora. Cuesta reconocer como del
mismo tronco cultural a los que gozaban de esos
palacios y de su entorno y a los que condenan a las mujeres a quedar enterradas en vida bajo un pesado burka con la complacencia armada del vigilante, progresista y moderno occidente cristiano, un occidente que no dudó, en su momento, en entregar Afganistán a lo más reaccionario del integrismo islámico con tal de alejar la influencia soviética. Pero esa es otra historia. Ahora estamos en la Alhambra, aunque me cueste reprimir al prosoviético que llevo, con orgullo, dentro.


Mi muy querida compañera alma, despues de unos días de cierta incertidumbre, se mostraba radiante en el Generalife.


Los dos gaznápiros que la acompañabamos a lo nuestro, a hacer el imbécil.





















Con todo lo que tiene de espectacular el Generalife, para mi la cumbre de la sofisticación está en los Palicios Nazaríes por más que el Patio de los Leones se haya quedado sin ellos.


En conjunto, Granada, es una de las más atractivas ciudades de Andalucia y de España, sin desmerecer a Córdoba o a Sevilla, si nos circunscribimos a las andaluzas .

La Catedral no tiene, probablemente, el encanto de las grandes joyas del gótico o el románico, ya que su construcción es posterior pero tiene mucha dignidad.




Y no deja de ser un placer, aunque no dejen hacer fotos, contemplar el féretro de Isabel I de Castilla, uno de los personajes, a mi juicio, más detestables y funestos de la historia de España y el mundo, comprobando que está definitivamente muerta, aunque haya quien, a estas alturas, agita su legado y su espíritu.




Después de estos días de playa, con su pequeña dosis de cultura, tranquilo periplo hasta Alcoceber, y allí unos días comprobando que vivir como un auténtico millonario es algo muy recomendable y una aspiración legítima.



El como puedo permitirme el lujo de disfrutar de un barco de diecisiete metros y medio de eslora y cinco de manga (un barco de verdad no una mierda de evelero), con una nevera repleta de caviar (ningún sucedáneo de mújol o lumpo), diversas botellas de Moët Chandon y la veuve de Glicôt (por más que yo no lo cate) y otras refinadas muestras de lujo es algo que no desvelo aquí, los que me conocen conocen el porqué. Nada tiene que ver, pero nada, con la concejalía de Alpedrete, con los trajes del señor Camps ni con los bolsos de esa supuesta señora que con voz de camionero y ademanes de estibador rige los destinos de la ciudad de Valencia. Y es que un servidor, y su familia,
vive de puta madre en este sistema capitalista. Desde luego muchísimo mejor que la inmensa mayoría de los millones de patanes, analfabetos funcionales, gazaparullos, cretinos, bobos de diferente especie, memos y estúpidos de variada condición que apoyan con su voto cualquiera de las dos patas del sistema.
Tras una breve reincorporación a la asistencia al trabajo (puesto que todo parece indicar que me van a congelar el sueldo, con la anuencia y satisfacción de los ¿sindicatos?, yo voy a ralentizar mi actividad) me voy unos días a Zamora. Ya os contaré

2 comentarios:

Blog de Paco Piniella dijo...

Que disfrute usted de la República Socialista de Andalucía, jajajaja... Salud camarada. (Ya le contaré mi visita a Leningrado)

Rubén dijo...

Anguita manifestó que un político, para ser de izquierdas, tiene que predicar con el ejemplo. "Para mí, un señor que levanta el puño y tiene tres Cadillac es un farsante, pero la gente lo vota"... qué te parece??