sábado 21 de noviembre de 2009

Noviembre, la defensa de Madrid

Hace dos años, ¡que barbaridad , dos años! publiqué una entrada recordando la muerte de Buenaventura Durruti . Es para mí mucho más importante recordar el ejemplo de un revolucionario que la muerte de los dos tipejos enterrados en la faraónica tumba de Cuelgamuros, construcción que en mi humilde opinión debería ser demolida. Demolición, y ahí se muestra mi talante conciliador, que debería producirse cuando estuviera vacio. Incluso, y es que el buen rollo me invade, no me importaría que de forma previa se hiciera cargo de la carroña que pudiere haber en las tumbas la familia de los dos individuos cuyos retratos, durante años, han escoltado a un Cristo crucificado en toda clase de despachos oficiales desmintiendo la tradición que decía que uno de los dos ladrones que acompañaron a nuestro señor en el Gólgota, San Dimas, era bueno. Ninguno de estos dos fue bueno, ni siquiera cuando fueron niños, momento en el que fueron, no angélicas criaturas, sino satánicos cachorros del mal.

En noviembre, mes importante para los que aspiramos a ser algún día considerados como revolucionarios, comenzó a escribirse una de las páginas más gloriosas de la historia del movimiento revolucionario, e incluso de la HISTORIA, con mayúsculas y sin apellidos, la batalla conocida como DEFENSA DE MADRID. Cuando otros, y yo no lo critico, exhiben banderas y reescriben la historia para justificar lo , a veces, injustificable, yo con legítimo orgullo exhibo mi condición de madrileño, como aquellos madrileños que, habiendo nacido en Madrid o no, habiendo nacido en España o no, escribieron durante tres años, hasta que unos golpistas cometieran traición, la epopeya de resistir el asedio del fascismo.

Durante los cuarenta años que duró la dictadura, nos dijeron que fue la propia República la que provoco el golpe de los militares patriotas. Una dictadura, todo hay que decirlo, que contaba con la mirada benevolente de las democracias occidentales y el apoyo decidido de la administración USA, tanto demócratas como republicanos, igual de Dwight Ike Eisenhower o del mal encarado Richard M. Nixon como del liberal John F. Kennedy que mientras gritaba a los cuatro vientos que él era berlinés intentaba desembarcar en Cuba o desembarcaba en Vietnam.

La transición, a la que deberíamos rebautizar como Rendición, nos trajo un lenguaje equidistante, políticamente correcto, según el cual todos fueron responsables. Nada más lejos de la realidad, es cierto que la República, como institución, cometió muchos errores, el primero de ellos no saber defenderse. Si el 10 de agosto de 1932, la sanjurjada, se hubiera aplicado la ley entonces vigente con todas sus consecuencias es posible que los golpistas se lo hubieran pensado un poco más el 18 de julio de 1936. Porque... cuando la ralea que pretende justificar, desde posiciones pretendidamente progresistas, la existencia de una arcaica forma política, antagónica a la democracia llamada monarquía monta la batahola mediática de los errores repúblicanos, organiza la orquestada barahunda para repartir responsabilidades intentando poner en el mismo plano a agresores y agredidos ¿a que se están refiriendo? Porque si refieren al retraso con que la República abordó la reforma agraria y que propició incidentes como del de Casas Viejas podemos estar de acuerdo. Nunca lo estaremos si hablamos de el legítimo levantamiento de 1934 contra el intento de desmontar la República desde las instituciones tras el triunfo de la extrema derecha clerical de Gil Robles . No lo estaremos tampoco si consideramos un error que desde el triunfo del Frente Popular ,constituido en gran medida por la necesidad, apuntada en el VII Congreso de la Komintern, de encontrar puntos de encuentro con los partidos políticos de la burguesía progresista para detener el avance del fascismo, se expropiaran más de 200.000 Ha y se asentaran más de 70.000 campesinos, que se crearan más de 7.000 escuelas. Contra eso es contra lo que se levantaron los fascistas españoles, amparados por los fascistas extranjeros, mientras que Ambrogio Damiano Achille Ratti , más conocido como Pio XI que ya había firmado en 1933 un tratado con el III Reich asegurando los derechos de la Iglesia Católica alemana y anteriormente el tratado lateranense con Benito Mussolini, desde la radio ofrecia 500 días de indulgencia por cada rojo abatido. Sus epígonos, hoy, claman por las calles berreando ¡Sí a la Vida! ¡No al aborto!
Nunca fue una guerra fratricida, una guerra entre hermanos, por más de que hubiera españoles en ambos bandos, y en muchas familias, mi padre y su hermano sin ir más lejos, hubiera hermanos en ambos bandos. Fue una guerra de clase, de explotadores contra explotados. Y si hubo trabajadores en el bando rebelde, que los hubo, fue, esencialmente por la rapidez con la que trinfó la rebelión allí donde residían.
Nunca el franquismo tuvo legitimidad, como no la tiene su régimen heredero, la monarquía, por más que intententen hacernos comulgar con traidoras transiciones

sábado 14 de noviembre de 2009

adolescencia, pubertad y juventud de Manolito Gafotas

Era Manolito Gafotas una encantadora criatura, que con sus ojos, ojos de niño, inocentes, tiernos, nos daba desde su barrio de Carabanchel (alto), una irónica visión del mundo. Supimos así de la existencia de su amigo Orejones , que siempre celebra sus cumpleaños por duplicado, y de Susana bragasucias. Nos hicimos una idea de como es el parque de El Ahorcado, de cuales eran las travesuras de la Boni, de los esfuerzos del abuelo por mantener pulcra su dentadura, de las travesuras sin límite de El Imbécil, de las frustraciones de su madre Catalina y ¡como no! de los apuros, de todos pero sobre todo de Manolo y Catalina, para pagar las letras del camión Manolito. Muchos recordamos nuestra infancia, en alguna medida volvimos a ella, escuchándole, en la voz de su madre literaria Elvira Lindo las mañanas de los sábados en A vivir que son dos días, un programa que creó, para la S.E.R. Concha García Campoy, y que por aquellas fechas conducía y dirigía Fernando Delgado un periodista que tiene la virtud, así lo cree él, de estar ungido por una especie de ciencia infusa que le permite, al tener la posesión de la verdad absoluta, hablar ex cathedra sobre la casi totalidad de los temas, con especial énfasis cuando la cuestión a tratar versa sobre destacar los aspectos mas discutidos, y discutibles, de la Revolución Cubana ignorando y ocultando, sus aspectos más positivos.
En un momento determinado, y estaba en su derecho, su autora dejó de contarnos como era la vida cotidiana de Manolito, de manera que desconocemos cual ha sido su evolución haata convertirse en un joven adulto. Pero lo que si podemos hacer es utilizar nuestra imaginación para hacernos una idea de cual ha sido ese camino. A mi se me ocurren dos posibilidades.
La primera : Manolito continúa en su barrio de Carabanchel (alto) o se traslada a uno similar, terminó, mejor o peor, es lo de menos porque en cualquier caso la economía familiar le hubiera impedido continuarlos, sus estudios en el baronesa Thyssen. Y hoy, al igual que bragasucias, con la que convive en amorosa unión en un piso con goteras por el que pagan un congo, sobrevive a base de contratos basura y trabajos sin contrato de economía sumergida. A Manolito , independientemente de que él mismo a lo mejor también lo es, no le parece extraño, ni extravagante, ni estrambótico que haya jóvenes que se identifiquen como comunistas y busquen una sociedad más justa y más solidaria.
La segunda: A base de esfuerzo y trabajo, porque esta es una sociedad que premia el esfuerzo, Manolo no solo consiguió pagar las deudas del camión, sino que compró otro para el que contrató un asalariado al que estrujó como él mismo se había estrujado, y partir de ahí llegar a Transportes don Manuel . Manolito, aunque no era un buen estudiante, terminó sus estudios secundarios en el baronesa Thyssen para continuar en el extranjero, da lo mismo en que extranjero, donde, en prestigiosas Universidades privadas en las que la excelencia académica se mide en dólares, acabó obteniendo másteres diversos que le permiten hoy cobrar un estupendo sueldo en los negocios familiares, que se han ido diversificando desde Transportes don Manuel. A Manolito le parece extraño, incluso le molesta, que haya jóvenes, jóvenes comunistas que quieran subvertir el orden de una sociedad tan justa como esta.
A tenor de lo escrito por la creadora del personaje en el El País estoy seguro de que se siente mejor con la segunda hipótesis. De la respuesta de Esther López Barceló no comento nada, ya lo tratan otros compañeros de la blogocosa

miércoles 11 de noviembre de 2009

Alcorcón bien vale una copa

Tras el paseo militar del sábado, en el que se durmieron de tal forma (la escasa entidad del rival invitaba a ello) que estuvieron a punto de acabar empatando, afrontaban esas criaturitas maltratadas por la hacienda pública, que les obliga a entregar gran parte de lo que ganan (en realidad acaban siendo los clubes quienes se hacen cargo), la epopéyica hazaña de tener que meterle, al menos, cuatro goles al Alcorcón, tras el ridículo (en mi extensa memoria madridista no recuerdo uno de tal calibre), hecho, sin paliativos. hace un par de semanas. Madridista como soy se da por supuesto que a mi lo me interesa es ganar, por lo civil, lo religioso o lo militar, pero en este caso, y sobre todo después de lo bien que me lo pasé el sábado, el cuerpo me pedía que pagaran la prepotencia con la que acudieron a Alcorcón, y es algo que se repite año tras año, y baste con recordar el Toledo o la Real Unión de Irún. No cabe duda de que en mi ánimo pesa, y mucho, que esta competición no me interesa demasiado, y que, de vez en cuando, no está mal, sin exagerar, una cierta cura de humildad, no sólo a los jugadores, sino también a los aficionados, que a veces, lo reconozco, nos excedemos en nuestra prepotencia y mala educación. Resumiendo, mentiría si dijera que disfruté viendo la impotencia de los mios, pero ne me cabreé, en absoluto, y de haber estado en el campo hubiera, con sinceridad, ovacionado a los muchachos de Alcorcón.
Un dato me preocupa, los árbitros están empezando a tratarnos como a los demás (lo que puede que sea justo, pero a mi ni me gusta ni me interesa) y se está dejando de aplicar aquella máxima, atribuida al grandísimo, por muchos conceptos Santiago Bernabeu Yeste:
Nosotros no pedimos que los árbitros se "equivoquen" voluntariamente, a favor nuestro, pero deben saber que él que se equivoque en nuestra contra tendrá una carrera corta.
Póngase las pilas don Florentino, hágales saber a los señores Villar y Sánchez Arminio que: No hay nada personal , son sólo negocios en la oferta que les haga y que no deberán poder rechazar. Da la sensación que don Joan nos lleva la delantera. Usted puede, al fin y al cabo, convenció a al sr. Botín y ...¿alguien sabe quien dirige Cajamadrid?

Siguiendo a Kabila

En diversas ocasiones creo haber tratado el tema, aunque no recuerdo haberlo hecho en mi bitácora, ahora una entrada de mi kabileño preferido me lleva a reflexionar sobre el tema.
La ley electoral que padecemos, anterior a la propia constitución de 1978, se hizo como un traje a medida para que el PCE tuviera menos representación, así lo reconoce, sin pudor, uno de sus redactores Don Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. Creían, esos sectores de la derecha presuntamente democrática, que el PCE llegaría con facilidad a cerca del 20%. Una representación parlamentaria comunista de 60 o 70 diputados era algo inaceptable para asegurarse una transición a la democracia en los límites que ellos pretendían. Los patéticos esfuerzos de Santiago Carrillo por aparentar respetabilidad a los ojos del poder sirvieron de poco, acaso para perder votos por su izquierda, votos que, en muchos casos, fueron a parar al PSOE, que apareció con un lenguaje, formalmente más radical. No era infrecuente, por ejemplo, ver ondear banderas republicanas en los mítines y actos electorales del PSOE, banderas que eran reprimidas con contundencia en los del PCE. El reultado fue desalentador, un 12%, aproximadamente, que en una ley electoral justa, hubieran supuesto 37 escaños, pero que quedaron reducidos a una veintena. Es la historia. ¿Que elementos hacen perversa la ley electoral? En primer lugar la circunscripción provincial con un mínimo de dos esacaños, es lo que acaba produciendo que un escaño por Soria o Teruel, sea mucho más "barato" que uno por Madrid, Barcelona o Valencia, provincias en las que, al existir un importante tejido industrial, la influencia de la izquierda es mayor. El sistema D'Hont contribuye a transformar un sistema proporcional en casi mayoritario, al primar, con su sistema de cocientes sucesivos (primero dividimos el número de votos por dos despues de asignado el primer escaño, luego por tres despues de asignado el segundo y así sucesivamente)los restos de los partidos mayoritarios. El establecer un mínimo del cinco por ciento es la tercera pata, y por último la exigüidad del número de diputados (350 diputados implica a más de 100.000 españoles por diputado) es la cuarta de la silla en la que se sienta la injusticia de la ley electoral española. Creo recordar que la constitución vigente, mala en muchos aspectos y uno de ellos es este, de todas estas trabas, sólo impone la provincia como circunscripción, permite elevar el número de diputados a 400, y no mienta para nada el sistema D'Hont ni el cinco porciento mínimo. En estos parámetros se está moviendo Cayo Lara para promover una ley electoral más justa. Las perspectivas no son halagüeñas porque la ley electoral favorece a los dos grandes partidos. Los partidos nacionalistas al tener su voto concentrado en pocas circuscripciones están correctamente representados y cualquier modificación en el sentido de aumentar la proporcionalidad apenas va a representar alteración en su representación electoral. Lo último que quiere el PSOE es una IU fuerte en el Parlamento que le obligue a izquierdizar su acción de gobierno y lo último que quiere el PP es una UPyD fuerte, por razones similares. Ambos prefieren, llegado el caso, poder chalanear con CiU y su tres por ciento.
Pelear por una ley electoral más justa, es legítimo, y bien hace nuestro coordinador general en sacarles los colores tanto al PP como al PSOE y en este sentido me pareció conveniente la entrevista con Rosa Díaz, entre otras cosas porque por mucho que se diga, por mucho que se agite ese fantasma, su electorado no tiene nada que ver con el nuestro, todo lo que avance UPyD lo va a hacer en detrimento sobre todo del PP, y en alguna medida del PSOE, en su electorado menos federalista. Lo que no es sostenible, sea la ley como sea, es que nos estemos moviendo en parámetros del 4.8% de voto decidido, que podría traducirse en poco más del 6%, y lo consideremos un éxito. Nuestro techo es otro, tenemos que recuperar ese electorado que nos abandonó al comprobar que no eramos más que un apéndice del PSOE, que contaba siempre con nuestro apoyo, aunque fuera crítico. Nunca podemos aparecer como equidistantes del PSOE y del PP, y aquí hago mía la intervención de Gregorio Gordo en la presidencia de IUCM en la que se dió a conocer nuestra campaña contra la crisis, y no somos equidistantes porque a los sectores a los que nos dirigimos son los mismos, pero nuestro mensaje, nuestra alternativa republicana, anticapitalista, federal y solidaria es radicalmente diferente a la del PSOE. Y eso lo tienen que percibir, fundamentalmente los trabajadores que son quienes más nos han abandonado.

martes 10 de noviembre de 2009

Mi Congreso

He dejado pasar, deliberadamente, un poco de tiempo antes de intentar transmitir mis impresiones sobre el XVIII Congreso del PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, al que he tenido el honor, el inmenso honor, de asistir. No es el primer Congreso Comunista al que asisto. Como delegado de la Juventud Comunista, asistí al Congreso que celebraron los comunistas que no se plegaron a los vientos eurocomunistas que insuflaba Santiago Carrillo. Fueron aquellos que, dirigidos por Eduardo García, secretario de organización elegido en el VI Congreso, constituyeron lo que acabó siendo legalizado como PCE (VIII-IX), y cuya principal característica, además de la ser firmes defensores de la URSS lo que nos valió el calificativo poco exacto de prosoviéticos, era la de editar el Mundo Obrero con la mancheta en rojo (al igual qe el PCOE de Enrique Lister, de cuya línea política sólo nos separaban cuestiones personales, pero este análisis lo hago ahora y no entonces). Fue aquel el X Congreso, cuando la organización mayoritaria del Partido, que nosotros ingenua y orgullosamente calificabamos como agrupación carrillista , acababa de celebrar el octavo. Aquel congreso se realizó en la clandestinidad, aunque ya se habían celebrado las elecciones de junio del 77, de hecho se celebró en enero del 78 .



Y se celebró en la clandestinidad, ciertamente con pocos riesgos, en unos locales del Paseo de Santa María de la Cabeza nº 28, por nuestra radical negativa a modificar ni una coma de los estatutos del Partido. De hecho a las elecciones de que dieron lugar a a la primera legislatura, y a las que fuimos con los camaradas que dirigía Carlos Tuya ( hoy más conocido como gastrónomo de EL PAÍS con su nombre real de Carlos Delgado) primero como OPI (Oposición de Izquierda del PCE) hasta que debidamente expulsados se constutuyeron en Partido Comunista de los Trabajadores (PCT), tuvimos que acudir bajo estas siglas. Para cuando se celebró este congreso, yo ya era un veterano joven comunista, militando activamente con estos camaradas disidentes de la línea oficial desde 1972.

Nótese que ya en 1972, un servidor ya le daba caña a Santiago Carrillo, ya entonces, y amparándose en la condena a la intervención soviética en Checoslovaquia, lanzado a desideologizar de forma radical el Partido, para así poder dar entrada a elementos claramente demócratas y antifascistas, pero no comunistas, vestido todo ello con indudable gusto al hablar de reconciliación nacional (una reconciliación que se dió de hecho el mismo día que acabó la guerra, porque los trabajadores, independientemente del bando en que hubieran combatido, pasaron automáticamente a ser perdedores) socialismo de rostro humano ( el rostro del socialismo es el de la solidaridad y la igualdad y siempre es humano) y Alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura (una alianza que siempre ha perseguido el Partido). No se podría explicar la estrategia, nefasta estrategia, del PCE en la transición, sin ese proceso que llevó a honestos antifascistas, pero nunca comunistas, a la máxima dirección del Partido. Sus nombres están en la mente de todos. Evidentemente este análisis de lo que fue el carrillismo, desarrollado sin engaños en las entrevistas con Régis Debray agrupadas en Demain L'Espagne, pero tambien en ¿Después de Franco , qué? y con cuerpo más teórico en Eurocomunismo y Estado, no me llegó a mis dieciseis años como ciencia infusa, fueron camaradas más veteranos, con más experiencia y mayor formación teórica y práctica los que me llevaron por ese camino, no sin díficiles discusiones, y entre ellos, en lugar destacado, como siempre, mi hermano, al que nunca olvidaré. Desde 1970 andaba, con oposición radical paterna, colaborando con los jóvenes comunistas. Dar el paso de discrepar del mismísimo secretario general del Partido no fue fácil. Como lógica evolución de los acontecimientos terminé participando en el Congreso de Unidad Comunista que dió lugar al PC. cuyos restos conforman el, a mi juicio y sin que ello suponga menoscabo hacia camaradas con los que me unen más cosas que las que me separan, fuertemente sectarizado PCPE.

Este XVIII Congreso al que he asistido ha sido el primero para mi, en el PCE digamos oficial, sin embargo me he sentido comodo, rodeado de camaradas, que, sin excesivos matices, alguno hay y es bueno que lo haya, defienden esencialmente lo que yo defiendo, y aspiran a lo que yo aspiro, que en lo fundamental no difiere demasiado de lo que aspiraba cuando, va a hacer cerca de cuarenta años, se dice pronto, tiré mis primeros panfletos en la boca de metro Palos de Moguer (hoy Palos de la Frontera) salida al Paseo de las Delicias, con un nudo en el estómago que se se completaba con un temblor que hacia que mis rodillas chocaran como si fueran autónomas. En muchos momentos del Congreso he recordado a los muchos camaradas que me , nos, han ido abandonando en este tiempo: a Agustín Gómez, al que no llegué a conocer, a Eduardo García, al que siempre tuve un reverencial respeto, a Joaquín Rodríguez Carvajal, el viejo, que tanto, y con que paciencia, me enseñó a intentar ser comunista, a su hijo Jacko, mi querido Alfredo mi guía en el comienzo de una militancia responsable, y como no a mi hermano José García Centeno, del que a estas alturas ya no sé que más decir. Cuando la delegación del Partido Comunista de Cuba fue aclamada sentí que todos ellos estaban conmigo, y conmigo se hubieran emcionado visionando el breve cortometraje, que en la noche del sábado 7 de noviembre, conmemoró el aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre. Cuando al aparecer Lenin arengando a las masas la ovación fue atronadora tuve conciencia de que, más allá de lo que puedan decir los estatutos, me encontraba en mi casa. Faltaron, porque sobran desde hace mucho tiempo y nadie les hechó de menos, todos aquellos que quieren enterrar a Partido y a su historia, siguiendo visionarias vias a la italiana de recomposición de la izquierda. Estabamos los que estabamos y no sobraba nadie, aunque si faltaba gente, faltaban miles de comunistas que andan desencantados y a los que tenemos la obligación de volver a ilusionar. Se acabaron extraños experimentos, quedó todo muy claro: El fortalecimiento de nuestras posiciones, cohesionadas, dentro de IU, para contribuir a una IU más fuerte y refundada es nuestra fundamental estrategia, nuestra alternativa sindical ha sido y es CC.OO. más allá de otras consideraciones sobre la actual estrategia sindical. Salimos fuertes del congreso de un Partido que sabemos orgánica y numéricamente débil, nuestro deber es fortalecerlo.

sábado 7 de noviembre de 2009

No les caigo bien

Yo creo no heberles hecho nada, más bien ha sido al revés, han sido ellos los que durante gran parte de mi vida han intentado amargarme la existencia, con escaso éxito, todo hay que decirlo. Me estoy refiriendo a los falangistas, y más exactamente a unos que parecen ser de la sierra y de Ávila al mismo tiempo, lo cual me lleva a pensar que deben referirse a la de Gredos, sierra abulense en la que habitan notables ejemplares caprinos con abundante cuerna. No les ha gustado mi interpretación de lo ocurrido , durante la guerra, no antes ni despues, sino durante, en Paracuellos del Jarama . No lo siento, que no les haya gustado me llena de satisfacción. Incluso llegan a elogiarme considerándome un tío leído. Que quieren que les diga, lo normal, puede que mucho para quien no creo que lea algo más que el Marca y los periódicos gratuitos. Durante más de cuarenta años, por más que ahora muchos de ellos nos digan que no tuvieron nada ver que el franquismo, hemos conocido la talla intelectual de estos señores, unos tipos para los que la dialéctica de los puños y las pistolas era el más elevado sistema de debate. En su penosa calidad intelectual, no directamente sino en algún comentario, llegan a acusarme de genocidio, cuando lo que hago es exactamente lo contrario, soy yo el que les acuso a ellos, o a sus antecesores ideoloógicos, que alentaron un golpe de estado que derivó en una guerra, en medio de la cual murieron sus camaradas, en Paracuellos. Sin dieciocho de julio no hubiera habido Paracuellos. Son ellos, con sus camisas azules, con su lenguaje violento, los responsables últimos de esas muertes. Que en el actual sistema político sigan siendo legales, y amparados por la legislación, no deja de ser un contrasentido. ¿Se imagina alguien que en la RFA el Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, así con todas sus letras, fuese un partido legal?¿Que lo fuera en Italia el PNF o los "Fasci Italiani di combattimento" ? Impensable, al menos allí los nostálgicos del nazismo y el fascismo, que los hay, han tenido que disimular y cambiar, aunque nunca del todo y siguen siendo reconocibles, sus signos de identidad. Aquí ni eso siguen mostrándose con sus camisas azules, sus yugos y flechas, y toda su parafernalia guerrera. ¿La ley de Partidos es para todos? No está de más recordar que le franquismo, en el primer año de posguerra, asesinó bastante más que ETA en cuarenta años de terrorismo. Pero en toda Europa se derrotó al fascismo, aquí tuvimos transición.

viernes 30 de octubre de 2009

Centenario

Se cumplen cien años del nacimiento de una de las personas que más influencia ha podido tener en mi vida, y me refiero a influencia en lo personal y en lo ideológico. Nacido el 30 de octubre de 1909 en Fuentemolinos, en la ribera del Duero burgalesa, su infancia, adolescencia y juventud fue dura y difícil, en realidad lo fue casi toda su vida, marcada por la temprana muerte de su padre Teolomeo (no me he equivocado, lo he escrito bien y de hecho da lugar al apodo de los teolos) cuando contaba con cinco años de edad. Exactamente don Teolomeo dejó de existir el día de San Silvestre de 1914 , tal y como le gustaba recordar una Nochevieja tras otra a su hijo para añadir, sin solución de continuidad, que le había hecho, con su muerte, una soberana putada. Este hecho marcaría definitivamente su posterior desarrollo personal. Su madre doña Petra, había parido seis hijos, de los cuales él era el penúltimo, su temprana viudedad determinó que fuera un tio, el llamado tío teneré (apodo o mote que nunca he sabido a que correspondía), el que se hiciera cargo de gestionar el no muy abundante patrimonio agrícola. La gestión no debía de ser del todo clara, de manera que cuando el hijo de don Teolomeo se convirtió en, lo que entonces se decía, un mozo, exigió a su tio la entrega de la gestión. Parece ser que el tío teneré, no estaba muy de acuerdo con el cambio. Advertido de forma seria y contundente de que debía poner más los pies en aquellas tierras, hizo caso omiso de la advertencia, fiado quizás en la juventud del advirtiente, y al día siguiente recibió el impacto de un azadón, que le abrió la cabeza como un melón. Afortunadamente, no murió, por lo cual el hijo de don Teolomeo sólo fue condenado a dos años de cárcel, de los que sólo cumplió nueve meses en el penal de Burgos. Allí entró un joven rebelde e iracundo, y , gracias a que en ese penal había varios dirigentes del recien nacido Partido Comunista que ejercieron sobre él el papel que su padre no pudo ejercer, salió un joven revolucionario con unas inagotables ganas de aprender, de conocer, de formarse, de hecho fue un incansable lector el resto de su vida. ¡De que curiosa manera llegó a ser comunista el hijo de Teolomeo García y Petra Sualdea, Claudio García Sualdea, mi padre.
Al salir de presidio le fue imposible volver a Fuentemolinos, las sociedades de pequeños pueblos son muy complejas, y además tampoco tenía demasiadas ganas, de manera que terminó en Madrid. Su escasa estatura , medía en aquella época 1,54, le permitió librarse del servicio militar lo que le permitió pregonar a lo largo de su vida que el jamás había jurado la bandera rojigualda fascista (sic). Entró a trabajar en ferrocarriles, en concreto el compañia MZA (Madrid Zaragoza Alicante) que tenía su sede en la estación de Atocha. Se vinculó al sindicato CGTU, que habían puesto en marcha los comunistas y que sólo en el sector ferroviario llegó a tener cierta influencia, y vivió la llegada de la República con cierto escepticismo, puesto que la consigna oficial del PCE, dirigido de forma un tanto sectaria por Bullejos, Adame y Trilla, era ¡Abajo la República, Vivan los soviets!. Su férrea disciplina hizo que asumiera con naturalidad la llegada a la máxima dirección del Partido de José Díaz y Dolores Ibárruri, que cambió radicalmente la estrategia del Partido, la CGTU se integró en UGT y el PCE comenzó a apoyar de forma táctica a la República, aunque se tratara de una república burguesa , en la terminología de la época. El intento revolucionario de 1934, que en realidad solo pretendía defender a la República del asalto al poder de la antirrepublicana CEDA, fracasó en Madrid y poco faltó para que Claudio volviera a dar con huesos en la cárcel. Fue en esa época en la que decidió que la discreción y el sigilo también pueden ser armas revolucionarias, algo de radical importancia en su futuro. Con el estallido de la guerra, y una vez consolidados los frentes, el Partido le encomienda labores de contarespionaje en el SIM (Servicio de Información Militar), con el objetivo de detectar las redes de quintacolumnistas que operaban en Madrid, y no solo detectarlas como es natural. Fue en esa época cuando conoció a Petra la segunda de su vida, una jóven zamorana que había salido de su Sanabria natal para venirse a Madrid a servir. Con la guerra se había quedado en paro, los señores con criada o habían huido o se habían hecho misteriosamente pobres y afiliados a la CNT. La pasión dió sus frutos Petra se quedó embarazada, y en una escapada desde el frente, oficialmente mi padre era servidor de una ametralladora antiaérea en el Tren Blindado del Norte , el 16 de julio de 1938 nació mi hermano
José García Centeno.



(Curiosidad: Mis padres se casaron en Marzo del 38, el ramo oculta la tripita de Petra, sin embargo, cuando despues de la guerra tuvieron que "legalizar" la unión, aunque nunca se casaron canónicamente, les dieron un Libro de Familia en el que aparece el 25 de diciembre de 1937 como fecha del enlace para que mi hermano fuera concebido dentro del matrimonio aunque como "sietemesino")

Cuando me enteré del verdadero destino de Claudio en la guerra le pregunté, en innumerables ocasiones, si sabía algo de los famosos sucesos de Paracuellos. Jamás me respondió, sólo en una ocasión hizo alusión a que se trataba de cosas que pasan en las guerras. La versión ofcial dice que ni Santiago Carrillo, ni el PCE ni la JSU tuvieron nada que ver en aquello, y a ello me atengo, aunque recientemente he dado mi personal opinión sobre lo ocurrido.

Su discreta actuación durante la guerra, hizo que no saliera del todo malparado, y tras una temporada en diferentes campos de concentración en el mismo Madrid y dada su edad, tenía más de treinta años, y su condición de casado con una familia que mantener no fue obligado a prestar, como hicieron con muchos soldados del ejército de la República, varios años de servicio militar en el triunfante ejército fascista. Eso sí su actividad sindical previa a la guerra hizo que fuera depurado de ferrocarriles, despedido de la recién creada RENFE (relación que fue recobrada por la ley de amnistía, aunque ya como jubilado). Durante cerca de cuarenta años prestó servicio en una empresa de transporte por carretera La Veloz Biosca que hacía la ruta entre Madrid y Alicante. Uno de los dueños de esta empresa era un militar del ejército del aire, y Claudio siempre recordó con espanto la algarabía de su jefe y sus amigos con los iniciales avances del ejército alemán en el frente ruso, la misma algarabía con que celebraban los triunfos deportivos del entonces At. Aviación. Nunca le había interesado el fútbol, pero su animadversión por lo colchonero le hizo hacerse un apasionado madridista, pasión que yo he heredado. Hasta aquí he contado cosas anteriores a mi llegada. Conmigo siempre fue estricto y riguroso, aunque con un punto de ternura, derivada probablemente de que ya tenía 47 años cuando yo vine al mundo. Nunca olvidaré las mañanas de los domingos en La Bombilla , el Retiro o el Botánico. Ya más mayor rebuscando en algunos puestos de la Cuesta de Moyano, en los que podía conseguirse un Alberti o Neruda en edición de Losada, o comprando cualquier cachivache , que indefectiblemente mi madre calificaba de inútil en el Rastro, un lugar que le apasionaba. Noté como le dolió cuando, es ley de vida, me fui separando de él prefiriendo, en aquellos domingos por la mañana, la compañía de mis amigos a la suya. Me gusta recordar, y puede que idealice un poco, el silencio sepulcral que reinaba en mi casa cuando con la Telefunken se sintonizaba Radio España Independiente, estación pirenaica, siempre interferida con horribles ruidos, lo mismo que las emisiones en español de la BBC o Radio Paris. Tengo presente su franca carcajada cuando volví espantado del colegio, seguro como estaba de que iban a ir, ambos, al infierno por no ir a misa que era pecado mortal, así me lo había dicho el cura. Me dió toda una lección de estrategia: Tienes que estudiar bien la Religión porque es una asignatura que cuenta, Tienes que recordar siempre lo que estudies porque hay que conocer bien al enemigo, y la Iglesia es el peor enemigo de la humanidad y Desconfía siempre de los curas. Cuando comenzaron a proliferar los curas obreros y algunos llegaron al Partido murmuraba: estos son los peores. Su relación con el Partido no fue idílica, de hecho se desvinculó en 1945, cuando los tanques se quedaron Berlín , en lugar de llegar hasta Madrid pasando por Paris, con todo siempre colaboró en lo que pudo, y a finales de los sesenta, quizás viendo militar a sus hijos, retomó su actividad aunque fundamentalmente en Comisiones Obreras. A grandes rasgos este fue mi padre. Ya me gustaría a mi que mi hijo algún día me recordase con el respeto, el cariño y la admiración con que yo recuerdo a Claudio.