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miércoles, 1 de abril de 2009

Infamia y ¿Unidad de la izquierda?

En los últimos tiempos de la dictadura, con el entramado político (nunca el económico) en franca descomposición, la izquierda real comienza a alcanzar una notable influencia en la calle, influencia no muy bien vista entre lo que podríamos llamar el establishment occidental, deseoso de que el cambio político que, indudablemente, se iba a producir a la muerte del dictador, no alterase, o lo hiciese mínimamente, las estructuras básicas del sistema de capitalismo monopolista de Estado.
Esta izquierda peleona y combativa, que cada vez con más éxito era capaz de movilizar a la gente, se nucleaba fundamentalmente en torno a los comunistas, y cuando escribo comunistas no me refiero sólo al PCE, sin duda mayoritario, dado que existían muchísimos militantes comunistas en diferentes organizaciones, de carácter prochino, maoísta, prosoviético, trotskista,..., de indudable influencia en la sociedad, puede que sobre todo en el movimiento universitario pero con presencia significativa en el movimiento obrero, sobre todo a través de Comisiones Obreras. Los únicos socialistas con presencia política como tales, eran los que se aglutinaban en torno al profesor Enrique Tierno Galván, que terminaron formando el Partido Socialista Popular (PSP), pero que inicialmente se llamaron Partido Socialista del Interior , y el nombre es significativo, porque en el exterior si que existían, muy activas, organizaciones del PSOE, organizaciones que se mostraron muy eficaces a la hora de dotar de conciencia política a los millones de españoles que emigraron. La estrategia del PCE de la época intentando distanciarse del PCUS y de los partidos del llamado socialismo real, y basculando en el empeño hacia posiciones claramente socialdemócratas, que algunos definimos ya entonces como revisionismo neomenchevique, hizo que no pocos antifranquistas difícilmente homologables, en lo ideológico, con ninguna de las familias comunistas, se sintieran cómodos militando en el PCE de la reconciliación nacional, del socialismo en libertad.
No estaba el Sistema Capitalista Internacional, dispuesto a correr los riesgos que corrió en Italia y Francia tras la segunda guerra mundial, con Partidos Comunistas con gran presencia e influencia, a los que acabó domeñando e integrando en el sistema, aunque a costa de importantes concesiones en el terreno social. La experiencia de Grecia que sale de la dictadura con un gobierno de derecha, Nueva Democracia de Konstantinos Karamanlis, y un partido socialista, el Movimiento Socialista Panhelénico, PASOK, con un lenguaje radical izquierdista contrario a la presencia de Grecia en la OTAN y la CEE, que se modifica radicalmente al llegar al poder, es una experiencia estudiada con interés por los poderes internacionales reales, mientras que las dificultades de Mario Soares para sujetar los progresos del movimiento popular portugués surgido a partir del 25 de Abril, son también sometidas a estudio.
Una fortísima inyección de dinero, a través de uno de los soportes más importantes del sistema capitalista la Internacional ¿socialista?, construye a partir de la nada, usurpando los símbolos tradicionales del PSOE, el libro, el yunque y la pluma, además del nombre, un partido con un fuerte radicalismo verbal, pero sin ideología de ningún tipo, aunque con una maquinaria de propaganda capaz de atraer decenas de miles de personas que, honradamente, se suman al tinglado. El despliegue de medios para celebrar, siendo todavía un partido ilegal, el XXVII congreso en el hotel Meliá Castilla, es absolutamente impresionante, contando con la relevante presencia de los padrinos François Mitterrand y Willy Brandt. El radicalismo republicano que exhibe en todos sus actos pilla al PCE con el paso cambiado, cuando está reconociendo, ante la estupefacción y perplejidad, cuando no desesperación y desolación, de sus militantes, tanto los símbolos de la dictadura como el régimen que le sucede. El lenguaje casi incendiario, de una demagogia de manual, comienza a decaer tras el XXVIII congreso: socialistas antes que marxistas, en el que Felipe González dimite para regresar en loor de multitud y olor de podredumbre, imponiendo sus tesis vagamente socialdemócratas, aunque para ganar las elecciones de 1982, todavía mantiene un cierto mensaje progresista prometiendo la salida de la OTAN, OTAN de entrada NO, organización en la que Leopoldo Calvo Sotelo , al frente de un gobierno en caida libre, nos había metido por la puerta trasera.
Las acciones de gobierno, desde 1982, han constituido un sinfin de agravios, una inmensa colección de traiciones al electorado ante el que se presenta como un partido de izquierda, un partido con militantes laicos, republicanos y de izquierdas :
Permanencia en la OTAN, Reconversión desmanteladora del tejido industrial, Terrorismo de Estado, Aumento de la financiación de la Iglesia Católica,...son importantes muestras del verdadero carácter de la dirección del PSOE. El tener como oposición a un partido como el PP, fácilmente homologable con la derecha más extrema de la extrema derecha europea, ha facilitado el enmascarar su verdadero carácter de colaborador necesario bajo un burka de progresismo impostado. En este contexto la elaboración de leyes como la ley de dependencia o la de plazos para la interrupción voluntaria del embarazo, junto a reformas como la del código civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, aparecen como medidas revolucionarias e, incluso, incendiarias, cuando son medidas, necesarias y que hemos, sinceramente, aplaudido, de carácter simplemente progresista, que no ponen en cuestión la estructura básica del sistema, y que incluso una derecha moderna, no mediatizada por la caverna clerical, podría haber adoptado.
¿Es el PSOE un partido de derechas? Por su composición no, la inmensa mayoría de su base social, votantes y afiliados, se sitúa sociológicamente en la izquierda, sin embargo la política que practica no lo es y tenemos la prueba en la última infamia perpetrada en las vascongadas y que analizan también el kabileño de Rivas y monsieur Babeuf, mucho mejor que podría hacerlo yo.
¿Es posible la unidad de la izquierda? En estos momentos el punto de encuentro más importante, no el único, de la izquierda plural es Izquierda Unida. Estamos demostrando que somos capaces de convivir muy diversas familias de la izquierda, desde socialdemócratas de izquierda a comunistas clásicos con ecologistas, pacifistas y otras sensibilidades netamente de izquierdas, con decidida voluntad, eso sí, de avanzar en la superación del sistema capitalista. Y es nuestro trabajo político convencer a los que no están integrados en el proyecto de que aquí tienen sitio y a los que se han ido de que vuelvan. Tenemos que reforzar nuestra unidad de acción con aquellos compañeros que, afiliados al PSOE, están en la línea de la izquierda, y aquí excluyo, faltaría más, los que aplauden el fraude que se va a producir en las vascongadas junto a aquellos que cuando Gaza era asolada solo eran capaces de mirar su autocomplacencia.
¿Sería posible la unidad con el PSOE? La dirección federal del PSOE ni la busca ni la quiere, y en estas condiciones, y es una opinión personal, yo tampoco.

jueves, 19 de marzo de 2009

+R, -R

He sido siempre un consumado coleccionista, casi compulsivo. Como además soy muy aficionado al cine, en no demasiado tiempo me hice con cerca de 800 vídeos (o videos), en formato VHS. En su momento el espacio que ocupaban esas cintas, todas ellas debidamente rotuladas y con su correspondiente caja, junto con la aparición de la teconología digital, me hicieron plantearme la necesidad de digitalizar mis películas y trasladarlas a formato DVD. Las pequeñas industrias, generalmente fotográficas, que prestaban este servicio, cobraban entre 1 y 2 € por hacer la operación, operación que trasladaba el contenido de una cinta VHS, tal cual, a un DVD. Como quiera que yo quería aprovechar para, en las que era necesario, quitar cosas que afeaban la grabación (anuncios, fotogramas en mal estado,etc,...), indagué, investigué, y acabe comprando los elementos correspondientes, de hardware y software, que me permitieran capturar, editar (eliminando lo indesado) y volcar a DVD cada una de mis películas VHS, y todo ello por la mitad de precio.
Desde el principio tuve que adquirir grandes cantidades de DVD's vírgenes, unos venían catalogados como tipo -R, y otros como tipo +R. Inquisitivo y un tanto curioso pregunté al primer vendedor de una tienda de consumibles por la diferencia, para así adquirir los más adecuados para mi propósito. No consiguió explicarme la diferencia, vagamente se refirió a la que en su día pudo haber entre los formatos de video (o vídeo) Beta y VHS. Compré una tarrina de cada clase, nunca encontré diferencia en el resultado final con lo cual he ido comprando indistintamente de una clase u otra. De vez en cuando he seguido preguntando por la diferencia, por curiosidad, y la casuística de respuestas ha sido interminable.
Recientemente han abierto en Alpedrete un tienda que se dedica, entre otras cosas, a estos menesteres, entré en ella, y como el vendedor me pareció despierto y puesto en estos temas, le hice la pregunta de rigor, explicándole que en las más de 600 películas que llevo, hasta este momento, transportadas no había encontrado diferencia alguna. Y este hombre me dió un respuesta que me pareció plausible:
-No ha encontrado usted diferencia, me explicó, porque usted las ha comprado siempre al por mayor, en "tarrinas" de 25 o 50 unidades, sin etiqueta de ningun tipo, y es ahí, en la etiqueta, donde está la diferencia.
Entró en la trastienda, y salió con dos unidades individuales, con una caja más aparente, más...¿publicitaria?, y la diferencia se trocó evidente, en una caja aparecía la cara de Patxi López y en la otra la de Antonio Basagoiti. Saqué los dos discos de su caja, los examiné con cuidado y, como de costumbre, no encontré diferencia. Dudé al devolverlos a su continente, pero rápidamente me aclaró el vendedor:
-No se preocupe, son intercambiables, y añadió:
-En Cataluña hay una tercera etiqueta con la cara de Joan Saura
-¿+R o -R?
pregunté yo.
El vendedor me miró con ternura, como se mira a un inocente o un idiota.
¿Alguien ha oido hablar del blu-ray?

lunes, 16 de marzo de 2009

Con retraso, las 13 Rosas

Por razones que no vienen al caso en su momento no fui a ver las 13 Rosas.





Recientemente la emitieron en Digital+ y la grabé.





La he visto ahora.








Jaime Mayor Oreja se pregunta porqué debería condenar el franquismo.



Jaime Mayor Oreja apoyó, y apoya, sin fisuras a Basagoti








Manuel Fraga Iribarne es el presidente fundador del PP.



Manuel Fraga Iribarne era el Ministro de Información y Turismo cuando Julian Grimau
fue torturado y asesinado. En 2006 justificó ese asesinato.

Manuel Fraga Iribarne apoya sin fisuras a Basagoiti


A Patxi López no le da asco recibir el apoyo del PP para ser lehendakari.

Que otro saque las conclusiones.

A mi me hay cosas que me repugnan.

martes, 3 de marzo de 2009

Aquellas pinzas y aquestos pactos

Puede ser difícil, no digo que sea imposible, encontrar una campaña tan infamante como exitosa, como la que medios de prensa , presumiblemente progresistas entonces y en franca decadencia, afortunadamente, ahora, lanzaron en contra de Julio Anguita en primera instancia, pero que tenía como objetivo último Izquierda Unida y sobre todo un PCE que comenzaba a ir quitándose de encima la pesada losa de oportunismo y posibilismo tacticista que Santiago Carrillo , utilizando sin control los métodos estalinistas que decía combatir, había dejado caer sobre un partido al que, en el fondo, siempre fue ajeno. Todavía con motivo de la IX Asamblea de IU el que fuera editorialista de EL PAÍS Javier Pradera insistía en la existencia de una pinza, LA PINZA, urdida por José María Aznar y el ex-alcalde cordobés, para acabar con el reinado de Felipe I de Suresnnes, emperador de la OTAN por la gracia de Dios. Nunca existió tal pinza, ni siquiera se pasó por la cabeza de nadie, por más que la obscenidad exhibida por la que se dio en llamar beatiful people, un notable grupo de arribistas que se hicieron de oro bajo el paraguas del PSOE, lo hubiera justificado sobradamente simplemente aplicando criterios de honradez y decencia, desde la propia formalidad democrática burguesa. Era un gobierno de corruptos que no sólo se había corrompido a gusto y conciencia, sino que además daba la sensación de que se sentían orgullosos de sus fechorías. La exhibición ante la puerta de la cárcel de Guadalajara, en la que iban a cumplir condena por terrorismo de estado, mediante unas prácticas que, incluyendo enterramientos en cal viva, ni siquiera la administración norteamericana se ha atrevido a llevar a cabo en Guantánamo, fue una exhibición de chulesca solidaridad impropia de un partido que otrora había defendido, con dignidad, la legalidad republicana tanto en 1934, como en el periodo 1936-39. Que esa banda de forajidos y malhechores detentara, y utilizo el verbo consciente de su auténtica acepción gramatical, el gobierno pudo parecer un sarcasmo, pero en realidad fue un drama para la izquierda española que quedó definitivamente marcada por esos personajes. Pero ni así cayó en la tentación, tal y como señala Javier Ortiz ni Anguita ni nadie de IU ni del PCE, de hacer pacto alguno con el PP. La actitud política del grupo parlamentario federal de IU, fue irreprochable, apoyando todas y cada una de las medidas de carácter progresista que nacían de La Moncloa. No fue igual, ni mucho menos la actitud ni del gobierno, ni del grupo municipal que les sustentaba, siempre pendientes de agradar a los convergentes Jordi Pujol. Y peor fue aún su actitud a nivel municipal, negándose en redondo a pactar un programa que permitiera gobiernos de progreso, lo que significó la perdida de alcaldías importantes como Málaga o Córdoba. Puede que cometieramos un error táctico al permitir el acceso del PP en algunas importantes alcaldias, pero tampoco se iba a aceptar, sin más, ningún trágala prepotente que era lo que pretendían los jerifaltes de Ferraz.
Es curioso que los que ayer se llevaban las manos a la cabeza por no apoyar, de hoz y coz, un gobierno de malhechores, ven hoy con normalidad la posibilidad de gobernar en Vascongadas, no siendo la lista más votada, con el apoyo explícito del PP, y con el acojonante argumento de que los vascos han votado un cambio, es decir han votado en el mismo sentido los que lo han hecho al PP que los que lo han hecho al PSE-EE, si eso no es corrobar que ambos conforman las dos orillas de un mismo río que venga dios y lo vea. Era repugnante el pacto que nunca existió entre IU y el PP, es positivo el que puedan, solo la posibilidad es, en si mismo, perversa, sentarse a hablar con el PP. Curiosa vara de medir.