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viernes, 12 de junio de 2015

El futuro de IU en Madrid.

Los muertos que vos matais, gozan de buena salud. 
Sería yo un pretencioso, o un orate, si me atreviera a afirmar que Izquierda Unida en Madrid goza de buena salud. Está enferma, muy malita, pero no está muerta y además, por primera vez ha ido al médico y el diagnóstico parece claro: Padece una enfermedad interior, una especie de autoinmunidad que, de no ponerle remedio, acabará por teminar con ella.
No cabe duda que a su propia enfermedad interior le ha sumado un notable agravamiento la aparición de elementos exógenos que la han debilitado aún más, pero de haber estado fuerte, de haber estado cumpliendo el papel para el que nació, ya podían las teleprogres y los medios de comunicación interesados haber potenciado ésta o aquella formación emergente de nuevo cuño, que nuestra fuerza, nuestro discurso, nuestra organización, hubieran podido resistir perfectamente. Sin embargo hemos demostrado ser un gigante, o gigantillo, con pies de barro. Nuestro crecimiento era, únicamente, electoral. Nuestra organización ha permanecido estancada numéricamente mientras que crecían las expectativas electorales, no hemos sido capaces, no hemos sabido, consolidar organizativamente nuestro crecimiento y, a las primeras de cambio, nos hemos derrumbado, o al menos se ha derrumbado la superestructura visible, con cierto estrépito. ¿Porqué ha ocurrido tal cosa? ¿Porqué nuestro aumento de influencia electoral no ha tenido correspondencia organizativa?. No hace falta mirar fuera, con un espejo basta. Militar en IU, al menos en Madrid, es poco, muy poco, atractivo. La capacidad de influencia de un afiliado en participar en la elaboración colectiva de políticas y estrategias, sin estar vinculado a una de las "familias", "sensibilidades" o "capillitas" que pululan por nuestra organización, es escasa o nula, y eso hace que la transición necesaria de afiliado a militante sea escasa, e igualmente la de simpatizante, o votante, a afiliado. En no pocas ocasiones he animado, con éxito desigual, a compañeros de Alpedrete a que participaran en la vida cotidiana de la organización, no sólo en los órganos regulares sino también las áreas de elaboración y similares, y los pocos que han dado ese paso han quedado, al poco tiempo, espantados. Solo los que, como yo, somos auténticos toxicómanos de la política, capaces de,  con el culo di ferro al que hacía referencia Enrico Berlinguer, aguantar horas y horas de sentadas, soportamos, y a veces con difcultades, maratonianas reuniones, yermas desde el punto de vista intelectual.
¿Describen o regulan los Estatutos de IU, el verdadero proceso por el que pasan los órganos antes de aprobar lo que sea menester? Ni de lejos. La lógica organizativa, que algunos echamos de menos, exige un calendario que jamás se cumple y que básicamente debería consistir en que la dirección: El Coordinador o la Comisión Ejecutiva, elabora un informe, coyuntural o estructural, en base al cual se hacen propuestas políticas tácticas o estratégicas, que con la debida antelación se hace llegar a los miembros del correspondiente órgano para que hagan un análisis, si puede ser en el seno de su Asamblea de base (y las nuevas tecnologías no exigen para ello una reunión física) mejor,  de manera que junto con el debate, debidamente ordenado, que se produzca en el seno del propio órgano cada miembro del mismo tome una decisión analizada, reflexionada y meditada sobre el informe presentado.  ¿Se hace así? Desgraciadamente no:
-El informe en cuestión, como muy, pronto está dispuesto el día antes de reunir el órgano que ha de aprobarlo, en muchos casos la misma mañana, y en algunos, minutos antes de empezar la reunión. Y casi nadie protesta porque en el fondo lo que diga, como podremos ver en el verdadero calendario a seguir, el informe a aprobar es secundario.
-Los impulsores o dirigentes o muñidores, llámese como se quiera, de las diferentes "familias" contactan o se escudriñan para ver en que momento se está en relación con la dirección de turno para, una vez debidamente contados los "soldados", la "tropa disponible", apoyar, apoyar críticamente o retirar su apoyo, dependiendo del momento político en que se esté, y sobre todo, la cercanía a la confección de listas, internas o externas.
-Tras la lectura o explicación del documento en cuestión, quizás la única parte verdaderamente política de la reunión, se procede a una interminable ristra de intervenciones de un par de minutos, a las que prácticamente nadie presta atención ninguna porque todos los asistentes, en función de la "familia" a la que pertenezcan tienen predeterminado el sentido del voto. Los no pertenecientes a ninguna "sensibilidad" hastiados y aburridos suelen abstenerse.
-Se vota y el resultado es independiente de lo debatido, con mayor o menor acierto, por los asistentes.
Este modelo de funcionamiento, o mejor de anquilosamiento, es malo para un partido político, incluidos los procedentes de la tradición organizativa de la III Internacional y mil veces malo para una organización como Izquierda Unida que nació como una coalición de partidos para irse convirtiendo, al menos intentándolo, en un movimiento político y social capaz de aglutinar a la pluralidad de la izquierda política y social. Izquierda Unida no debería funcionar como un partido político, porque no lo es, pero al menos, de hacerlo, hágase con garantías democráticas mínimas, algo que este modelo de "mesacamillismo" basado en oscuras reuniones y en pactos, en muchas ocasiones, inexplicables con los "menganos" aliándose a los "zutanos" , cuando eran, aparentemente irreconciliables, para dejar en fuera de juego a los "perenganos" en su apoyo a la Ejecutiva.
Este es el modelo que, más allá de la lectura y análisis que hagamos de los procesos de Unidad Popular pasados, y con los que no soy especialmente complaciente, más allá de los que vengan, con los que soy francamente, y en el sentido más gramsciano del término, optimista, hay que definitivamente enterrar, y espero que, al menos en Madrid, el próximo domingo 14 demos, y nos ayuden a dar, el primer paso. Hemos sobrevivido, con gran esfuerzo, a unas formas organizativas que nos hacían consumir la mayor parte de nuestros recursos en clave interna, en la puta fontanería , y perdóneseme la expresión, lo que nos ha dejado, en muchos momentos, exhaustos a la hora de afrontar la realidad social. No hemos sido, capaces, y esa era nuestra obligación, de generar conflicto social, de dotarle de carácter político. Hemos trabajado, a veces mucho, de manera voluntarista, la peor de las maneras, en mareas y conflictos, sin criterio definido como organización. Es el momento de decir ¡Basta!
Hay quien, sin duda añorando un modelo en el que a título individual le ha ido muy bien, se retrotae, ni más ni menos, que a Gerardo Iglesias, como si la sociedad española no hubiera cambiado, para buscar la reinvención de Izquierda Unida, pues bien que quien, desde las más reaccionarias cadenas de Televisión, lleva tiempo insultando a dirigentes de IU se escandalice ahora porque los órganos en los que están esos dirigentes, y en concreto la Presidencia y el Consejo Político Federal, tomen medidas al respecto podría parecer de risa si no fuera porque es patético. Cabría aquí gritar alto y claro: ¡Que reinventen ellos!.
Otros, los que se agrupan en el llamado Espacio Plural , con compañeros por los que tengo aprecio personal y respeto político pero que no dejan de ser unos de esos zutanos o perenganos a los que el mesacamillismo, en el que han demostrado ser auténticos expertos, les proporciona, o ha proporcionado, un peso dentro de la organización que no se corresponde con el trabajo político realizado en la sociedad, ponen el grito en el cielo, no basándose en términos políticos sino exclusivamente estatutarios. Yo no soy un experto en cuestiones jurídicas, mi formación académica es absolutamente de Ciencias, y no sé hasta que punto una organización federal tiene que tragar con que una de sus supuestas federaciones se pase por el arco del triunfo las políticas decididas por la dirección federal que es lo que ha venido haciendo, de forma sistemática y desde hace mucho tiempo la dirección de IUCM, y que esa misma dirección federal se tenga que tragar también una gestión económica ruinosa, es, por lo menos, discutible y de hecho es , aproximadamente, lo que ocurrió con Ezker Batúa, organización con carácter jurídico propio como IUCM, que ganó en los tribunales su derecho a llamarse Ezker Batúa pero que dejo de formar parte del proyecto federal, y no confederal, que es Izquierda Unida. Pero es que además de ser discutibles, no son estatutarios o jurídicos los argumentos a valorar, sino políticos, y políticamente el modelo IUCM es insostenible. ¿No nos damos, o no queremos darnos, cuenta que mientras estamos sumidos en fontanear quien es el tres o el seis de la lista tal o cual, o cuantos miembros corresponden a este o aquel Consejo Político, a esta o aquella Presidencia, llegan los Podemos, Restemos, Ganemos, Sumemos, en definitiva, Estemos, y hegemonizan los espacios de Unidad Popular que se generan y que , en muchos casos, hemos generado nosotros mismos? ¿Nos limitamos a lamernos las heridas y echar la culpa a las televisiones del, indudablemente inmoral, apoyo prestado a determinados nuevos partidos, con el exclusivo fin de hacernos daño? ¿O mejor nos ponemos a trabajar seriamente en conseguir que la Unidad Popular, siempre necesaria, este hegemonizada por nosotros? Se trata de preguntas, evidentemente, retóricas.
Y no se trata como algunos, y sobre todo algunos medios de comunicación, afirman de que se trata de disover IU en PODEMOS. Ni de lejos, al menos no en mi caso. Pocos compañeros, ni entre los que abogamos por una nueva IU en Madrid, ni entre los que se mantienen en IUCM, van a ser tan críticos, como yo mismo, con lo que ha significado la eclosión, y el momento en que  eclosiona ese nuevo partido, que coincide con nuestro mejor momento electoral, y desgraciadamente sólo electoral, de forma, a mi entender, no casual. He manifestado, por escrito y a quien me ha querido oir, que creo que en Ahora Madrid se deberían haber hecho las cosas de otra forma pero que si no hemos podido, y reconozco que nuestra propia situación interna ha jugado en nuestra contra, deberíamos incidir en que nuestro modelo se acerca más a Barcelona en Comù que a Ahora Madrid y explicando el porqué, que va más allá de lo fórmula jurídica adoptada. Los que me conocen, y a los que no se lo quiero dejar claro, que, ni de lejos, soy yo un simpatizante de PODEMOS ni de lo que significa, y precisamente por eso, no voy, no debemos, consentir que sean ellos quienes piloten la Unidad Popular, pero no haciendo como el avestruz ignorando su existencia sino asumiendo que están ahí y con un obvio protagonismo social.
El futuro de Izquierda Unida en Madrid pasa por el domingo, sea cual sea el resultado yo seguiré en un proyecto en el que creo pero espero, con ilusión, que se nos faciliten las cosas.

lunes, 23 de marzo de 2015

Yo me quedo

Al menos mientras mi Partido, el PCE, no modifique lo que viene aprobando en sus Congresos sobre el carácter de Izquierda Unida como elemento estratégico principal, seguiré estando afiliado allí , por más que esa afiliación, en la Comunidad de Madrid sea, como poco, complicada, y esté habiendo compañeros de indudable valía que  abandonan la organización bien de forma inevitablemente "voluntaria", bien directamente expulsados por una dirección, la de IUCM, que está alcanzando cotas de ceguera política que le está llevando a un sectarismo inaúdito y nunca visto incluso para aquellos, que, como yo, procedemos de la cultura política de los Partidos que un día formaron la Komintern. Se está procediendo a una caza de brujas, a una laminación del adversario, que hacen palidecer las del carrillismo a la hora de imponer, a sangre y fuego, su democrático eurocomunismo y todo ello trufado con unas innecesarias y furibundas intervenciones en los medios de la derecha más extrema de aquellos, y aquellas, que más responsabilidad, sin lugar a dudas, tienen en la profunda crisis que azota a nuestra organización en Madrid, no solo por haber elegido y amparado a delincuentes para representarnos en Bankia/Cajamadrid, puede que no supieran lo que hacían con las tarjetas black pero seguro que si sabian las políticas que, en ese ámbito, se apoyaban o amparaban y cuando, en el seno de la propia IU se denunciaban esas políticas, esos pactos que permitían acceder a las mayores responsabilidades dentro de la entidad, el rodillo de la mayoría funcionaba perfectamente para silenciar a los disidentes.
Más allá de tener serias dudas sobre la idoneidad para la izquierda, con o sin siglas, de un proceso como el que ha dado lugar a Ahora Madrid, y teniendo en cuenta que ni vivo ni milito en Madrid ciudad, me parece un atropello que, de forma directa, expulsándolos, o indirecta, forzando los procesos para que tengan que hacerlo ellos, no sólo Mauricio Valiente, sino tambien otros compañeros de IU que le acompañan en la lista que han presentado a las primarias de Ahora Madrid u otros compañeros y compañeras  de Getafe o Alcorcón, tengan que abandonar nuestra organización mientras que los políticamente responsables, y como tales los ha expulsado nuestra dirección federal, siguen pavoneándose como portavoces de los grupos municipal y parlamentario.
Puedo comprender, y de hecho comprendo, que haya compañeros que, hartos de años y procesos, en los que los que hoy, como casi siempre, mandan en nuestra organización quienes les han conducido al desastre organizativo, a la ruina económica y al descredito político se estén planteando el abandonar la organización porque o bien consideran imposible su regeneración o bien creen que ha dejado de ser un instrumento útil para transformar la sociedad. Lo puedo comprender pero no lo comparto. ¿Porqué? Varias razones:
No oculto que esa superestuctura oligárquica que lleva decenas de años controlando IUCM es extraordinariamente hábil en esa tarea, puede que en otras no, en hacer crecer la organización no, en implicarla en la lucha social no, en convertirla en referente no, pero en gobernarla, expertos. Pero que sean hábiles no los convierte en invencibles, no lo son, podemos derrotarlos y hemos estado a punto de asestarles un duro golpe, y solo nuestros errores han conseguido que pasaran de una situación a la defensiva a una a la ofensiva forzando la salida de quienes más claramente se oponen a ellos. Creo, y por eso no voy a irme, que los pudimos derrotar si tras las primarias, un proceso que convocaron sin creer en él y con el claro objetivo de torpedearlo desde su inicio, hubieramos consolidado lo avanzado, que era, a mi juicio, mucho, en lugar de lanzarnos a por todo. Han conseguido, y con ello han demostrado gran habilidad, transformar los procesos de convergencia que habíamos aprobado al elegir a los candidatos que abogaban por ellos, en procesos de convergencia con PODEMOS, una fuerza con la que es muy difícil confluir, entre otras cosas porque demuestran, una y otra vez, que en su estrategia para alcanzar el poder, o mejor el gobierno, en las próximas generales es imprescindible que nosotros desaparezcamos. Las condiciones impuestas, por ellos, en Ahora Madrid, y de ahí mis dudas a ese proceso, corroboran lo expuesto. En definitiva, si son vulnerables es posible derrotarles, algo imposible desde fuera de la organización. Cada abandono o expulsión, para ellos es una victoria.
Porque, y ahí va una segunda razón, ¿Si nos vamos de IU, a dónde vamos? Hay compañeros, y así, legítimamente, lo expresan que manifiestan que se puede hacer política fuera de IU. Es posible, o más bien seguro que sí, se puede hacer política fuera de IU, pero no es esa la pregunta, lo adecuado es preguntarse ¿es útil hacer política, para transformar la sociedad, al margen de IU? Mi experiencia, y no es poca, me dice que no. No es la primera ruptura política que he vivido, y siempre, supongo que será problema mío, he terminado en un grupo minoritario, junto a unos pocos compañeros y compañeras, que seguramente  teníamos razón, una razón que nadie, salvo nosotros mismos, nos dió amparada en análisis, más que correctos, que nunca nos dejaban explicar. Ahora no estoy dispuesto a que eso me ocurra, sin que me pliegue a los desmanes de esa dirección que aborrezco, en algunos casos incluso personalmente. Y por supuesto, el hacer política en el entorno de PODEMOS, ni me lo planteo, no me gusta ni lo que plantean ni como lo plantean, ni sus modos ni sus formas ni sus dirigentes. No me gusta nada.  Y como última razón, una muy local que tiene que ver con Alpedrete, con mi Alpedrete del alma, no estoy en condiciones ni morales ni políticas de poner en riesgo un proceso de convergencia, de real convergencia, de convergencia con aquellos que quieren realmente converger no con quienes quieren acabar con nosotros, por un proceso que tiene que ver, fundamentalmente con el interior de IU, la gente no lo iba a comprender, y yo tampoco.

jueves, 13 de junio de 2013

Aportación a la Reflexión

Mi amigo, compañero, camarada y compañero Iván García Vacas desde Moralzarzal ha escrito, en relacioón con mi entrada "El reto de la izquierda" lo siguiente:

Creo que estamos cayendo en visiones demasiado electoralistas de la
realidad cuando IU ni está subiendo en una medida desorbitada, ni estamos
convirtiéndonos en una fuerza política ni mucho menos hegemónica. No
tenemos grandes plazas taurinas (ñec, mal ejemplo en esta organización) en
nuestros gobiernos y ni siquiera hemos recuperado por ahora alguna de
ellas como la histórica Córdoba, solo sustentamos nuestro poder si quiera
municipal en el bastión de San Fernando o Rivas. Esta es la única realidad
y lo demás encuestas en las que el margen fluctúa y que más allá o más acá
ni disputamos el poder institucional al PP y, ni mucho menos, a la alianza
PP+PSOE+nacionalistas conservadores y demás fuerzas centralistas de
diferente índole nacionalista españolista. Para resumir, ni somos Syriza
ni estamos en su realidad electoral (por ahora)

No tenemos por tanto, pruebas reales que permitan conocer una rivalidad
entre la derecha política y una débil IU+resto de fuerzas políticas de
izquierdas, aunque cabe matizar el ascenso de AGE, ERC o Bildu, no
entendiendo yo su poder en su discurso nacionalista progresista o por su
progresismo nacionalista ¿dónde poner el burro y dónde poner la zanahoria?

Ante un débil ascenso en las encuestas lo que si veo en muchos
compañeros/as es el nerviosismo del niño con el pastel en la puerta,
subimos un poco en las poco fiables encuestas y ya caemos en creer que la
mitad del trabajo hecho, pues bien ni somos un poder político con
capacidad de transformación (por el momento), ni tenemos bases para crear
ese poder (por el momento), ni siquiera somos un grupo nuclear en el que
orbiten otros poderes (por el momento).

Estamos en fase de construcción en muchos casos (los mejores) y aun más,
en fase de deconstrucción en algún caso como el de IU-CM, con una
organización con pocos militantes, muchos líderes y demasiadas rivalidades
de medio pelo.

Que estamos mejor políticamente que hace 5 años es una evidencia, en esos
momentos eramos casi extraparlamentarios y más divididos a nivel regional
y federal, si cabe, y además no había movimientos sociales con la
capacidad de la PAH o las muestras de poder ciudadano como el 15M que
entre otras cosas demostró su capacidad de decir NO a una sentencia
judicial injusta y ver que no pasaba nada cuando el poder está de tu lado
(de la calle, demostrado en miles de personas en la Puerta del Sol en la
jornada de reflexión) ¿para que puede valer? 1º como elemento pedagógico
de poder popular, a medio plazo está todavía por ver. Es mucho desde hace
5 años y es poco por el momento.

Pero efectivamente yo también digo lo que digo y no otra cosa. Y por
resumir: es que la transformación sin herramientas de transformación es
una tarea realmente complicada. IU puede ser útil o puede que no, si no
demuestra estar más a la altura de las circunstancias, si no hay muestras
de generosidad por parte de los polos enfrentados de la organización y si
no ponemos las necesidades populares por delante de las necesidades
burocráticas.

El ejemplo traído del PCI es realmente interesante, porque como marxistas
debemos analizar la realidad y no hacer predicciones de un pasado que no
fue y haciendo una revisión ideal de una cosa que no pasó, es decir, EL
PCI se fue y Rifundazione, que en algunos momentos ha tenido una mayor
representación que IU, está como está, es decir, no es que no haya
izquierda organizada en Italia, que si que la hay, es que una organización
como el PCI maniobró como maniobró y dejó las huellas que dejó en la
sociedad, que es muy diferente a decir que con el PCI se estaría mejor, no
es ni similar el análisis, es más, yo opinio que la realidad italiana en
estos momentos es en parte responsabilidad del PCI que se fue en su
descomposición irresponsable, entre otras cosas, agrediendo a futuribles
aliados a su izquierda.

¿Puede ser que IU sirva para perder esperanzas depositadas en ella con
futuras maniobras suyas, propias e internas? Puede que si, puede que
tengamos un futuro errático como el del PCI y hagamos más llevadero el
bipartidismo aun con otras siglas Ciudadanos, UpyD,... si hacemos que la
ciudadanía más consciente pierda sus últimas esperanzas en la izquierda
organizada y esa realidad está en parte en nuestras manos, en nuestras
maniobras políticas como organización y como militantes a corto y medio
plazo.

Creo que como comunistas tenemos una gran responsabilidad en estos
momentos, estamos obligados a crear estructuras de poder popular abiertas,
inclusivas, democráticas y participativas. Estamos obligados a ondear la
bandera de la izquierda transformadora, estamos obligados a crear un
Bloque Social Alternativo (que será IU o será UI o UU o II...) estamos
obligados a bajar al lodo y juntarnos con compañeros de diferentes siglas
y diferentes movimientos y sin siglas ni movimientos para crear esas
estructuras de poder popular que estarán por encima de las siglas actuales
aunque por ahora, como es lógico, nadie desprecia las suyas. Pero no
trabajamos para la herramienta, trabajamos para la transformación que ni
es lo mismo y que en algunos casos como ha demostrado el caso italiano es
muy diferente que la herramienta.

Los comunistas queremos la transformación al socialismo y nuestra honradez
política debe ser ejemplo hacia los demás como siempre ha sido y como
deberá seguir siendo si queremos ser más y mejores.

Caminemos con los demás para esta transformación, rechacemos las
burocracias de IU y del PCE y del resto de nuestras organizaciones,
abramos puente de colaboración con los compañeros de nuestras
organizaciones y del resto de organizaciones, rechacemos el sectarismo y
la explosión de nuestras organizaciones en alardes de extremismos
izquierdistas, trabajemos más que nadie por esto para ser ejemplo, seamos
audaces y valientes como siempre hemos sido los comunistas, dejémonos de
derrotismos y personalismos, creemos y trabajemos en plataformas,
coordinadoras,... seamos hegemónicos políticamente, co-lideremos el
desencanto y construyamos con los demás el poder transformador.

El momento actual es crucial y apasionante y los comunistas con las demás
gentes de izquierdas tenemos que asumir (y también en nuestras
estructuras) la importancia del momento histórico que puede liberarnos o
sumirnos en una pesadilla muy larga en el tiempo.

No quiero compañero que lo que digo sea entendido dentro de un discurso
buenista, ni mucho menos, hay ejemplos de palos en las ruedas constantes
en nuestras organizaciones y debemos asumir su denuncia como un deber,
todos en principio construimos pero a muchos se les ha pasado el tiempo de
dirigir el cambio que ya en otras ocasiones se han mostrado incapaces,
pero construyendo alternativas.

Y sobre todo, huyamos de vanas esperanzas en forma de encuesta que se
pueden diluir fácilmente con otra encuesta posterior más perjudicial, solo
la creación de fuertes lazos de solidaridad y poder popular valen como
camino, el resto es perderse en laberintos llenos de faunos.... y no me
enrollo más.


No he tocado una sola coma.

martes, 11 de junio de 2013

El reto de la Izquierda

Todo parece indicar, y no me refiero solo a encuestas, algunas de ellas de dudosa fiabilidad, que la izquierda transformadora en fechas no muy lejanas, y en cualquier caso para 2015, va a ser determinante a la hora de formar gobiernos. Y no se me mal interprete, en ningún momento seré yo quien afirme que la Izquierda Plural, sea quien sea quien la conforme, va a formar parte de futuros gobiernos, la experiencia demuestra, y no sólo ha ocurrido en Grecia, que los restos de lo que un día fue socialdemocracia, hoy poco queda del programa socialdemócrata, es más proclive a pactar con la derecha que con la izquierda real, de manera que tras las próximas elecciones generales, se produzcan cuando se produzcan, un gobierno PSOE-PP apoyado, con participación en él o sin ella, por nacionalistas conservadores o UPyD, la mezcla de los dos parece complicada pero todo puede ser, me parece el escenario más factible. Es más, un Gran Acuerdo de estas características, se llevaría por delante, por pura lógica, posibles acuerdos de gobierno de progreso nacidos de las elecciones autonómicas y locales si estas se celebraran antes, o los imposibilitarían si se celebraran simultánea o posteriormente. Aun así, creo estar en condiciones de afirmar,  por un lado, que un acuerdo de esas características vendría determinado por el ascenso, tanto institucional como de influencia social, de la izquierda transformadora y por otro, que tal clase de acuerdo pondría fin al proceso iniciado con el consenso constitucional y los Pactos de la Moncloa, y que comunmente llamamos Transición, al colocar de forma significativamente opuesta a los que, con más o menos matices,  conforman el apoyo al sistema capitalista frente a los que, de manera también matizable, nos oponemos a ese mismo sistema.  La derecha política, el PP,  no tiene experiencia, en España, en este tipo de grandes acuerdos, pero sí la derecha económica, la poseedora de los medios de producción, de comunicación y financieros, en definitiva la burguesía, que lleva tiempo llegando a acuerdos de paz social con la parte más liquidacionista de la dirección de los sindicatos de clase. Además, la fuerza política, que en su día fue socialdemócrata, la dirección del PSOE, si tiene experiencia en pactar con la derecha política, baste recordar la legislatura 93-96, en la que Felipe González no dudó en apoyarse en Jordi Pujol, despreciando a IU con el hipócrita argumento, de se constituía una especie de pinza con el PP al no apoyarse al Ejecutivo en temas tan sensibles como la corrupción o los GAL.
Efectivamente, el modelo político, nacido en la Transición, y que tenía como uno de sus objetivos políticos, desde luego no el único, limitar la influencia de los comunistas, organizados en el PCE o fuera de él, tanto en el terreno electoral como sociopolítico, parece abocado a una transformación de fondo que pocos cuestionan, mientras que el régimen, cuyas principales características son el sistema económico capitalista y el sistema político de monarquía parlamentaria, aunque evidentemente erosionado, no parece correr un riesgo inmininente, por más que haya quienes, con más voluntarismo que análisis riguroso, vean su caida como algo próximo. Los datos son tozudos y, a día de hoy, la mayoría de los ciudadanos, y dentro de ellos, y para un marxista es un dato relevante, la mayoría de los trabajadores no cuestiona la esencia del sistema de producción capitalista, por ello hablar del noventa y nueve frente al uno por ciento, no deja de ser una consigna, menos brillante que aquellas de Seamos realistas pidámos lo Imposible o Prohibido Prohibir , pero igualmente inoperante por irreal. Pero estoy escribiendo lo que estoy escribiendo, y no estoy escribiendo lo que no estoy escribiendo, puede parecer una perogrullada, pero no lo es. En ningún momento he restado importancia, diría muy poco de mi capacidad de análisis, a la multiplicidad de movimientos o mareas que se están oponiendo a las agresiones generadas por el sistema, mareas de diversos colores, Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), movimientos vecinales de distinta índole, 15M, etc...Toda esta movilización contiene, en mayor o menor medida, un claro componente anticapitalista, y nuestra obligación, como izquierda política organizada, es conseguir que ese anticapitalismo que hoy es netamente defensivo, evolucione hacia posiciones de ofensiva buscando no ya oponerse al sistema, sino superar al sistema avanzando hacia una alternativa diferente, que para mi, como es lógico, es el socialismo.
Conseguir que la parte políticamente más consciente, más avanzada, de todas estas mareas y movimientos, supere un cierto anticapitalismo primario y se sume a avanzar políticamente hacia el socialismo es una tarea prioritaria que no está, ni mucho menos, exenta de dificultades. De vez en cuando no está de más recurrir a los clásicos del marxismo, por ejemplo a Antonio Gramsci, y para ello nadie tan autorizado como José María Laso. Refiriéndose a los grupos sociales, Gramsci escribe: "Cada grupo social, naciendo en el terreno propio de una función esencial en el mundo de la producción económica, crea con él orgánicamente, una o varias capas de intelectuales que le dan su homogeneidad y la conciencia de su propia función no solamente en el terreno económico, sino igualmente en el terreno social y político" . Salvando las lógicas distancias existentes entre la Italia de los años veinte del siglo pasado y la actualidad,  el análisis me parece absolutamente vigente: Estos movimientos nacidos de la reacción a la agresión del sistema que son, desde el punto de vista de la composición de clase, completamente heterogéneos, generarán el intelectual colectivo que los hegemonice y, y aquí está la clave del problema, de la composición de ese intelectual va a depender si esos movimientos, plataformas y mareas son capaces de sumarse a la lucha por el socialismo, o por el contrario terminan por convertirse en colaboradores objetivos del sistema revestidos, eso sí, de un lenguaje ultraizquierdista. Y no tengo reparo en acudir a otro clásico, en este caso Lenin, recomendando muy especialmente la relectura de los capítulos destinados a la participación de los revolucionarios, tanto en los sindicatos reaccionarios como en los parlamentos burgueses, de El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo 
Hoy, a mi juicio, la situación es preocupante y estamos corriendo el riesgo de que aparezcan fenómenos del estilo Grillo, responsable último de que Berlusconi, aunque sea indirectamente, participe en el gobierno y que estuvo a punto de provocar que un mafioso presidiera el Parlamento italiano. Si bien, y es parte importante del problema, la inexistencia de izquierda política italiana ha contribuido notablemente al fenómeno. No sabemos muy bien que es el llamado Partito Democratico, pero en su comportamiento cada día recuerda más la izquierda de la Democracia Cristiana dirigida por Benigno Zaccagnini, y que tenía por seña de identidad principal la colaboración con la izquierda exceptuando a los comunistas. A nadie se le oculta hoy, que la desaparición del PCI, por muy eurocomunista, revisionista, liquidacionista y cuantos istas se nos ocurra aplicar que fuera, ha terminado siendo un auténtico drama para la izquierda italiana. En España no estamos en esa situación, al menos de momento aunque hay quien, de forma suicida y aventurera, pide la disolución de la izquierda política en el seno de otra cosa. La izquierda política existe, no solo IU y el PCE aunque sean estas las fuerzas más importantes y parece crecer al menos en influencia, y probablemente en presencia institucional, sin embargo adolece de una preocupante debilidad orgánica y numérica, algo que dificulta el análisis político y el debate sosegado y reflexivo. Prácticamente, cada uno de los militantes participamos en más de una marea o movimiento más las correspondientes coordinadoras o plataformas, además de las responsabilidades propias de la organización, absolutamente imprescindibles para que funcione, y, en muchos casos la representación institucional en Ayuntamientos y Parlamentos. En esas condiciones, el análisis medianamente riguroso que de lugar a un debate político de cierta entidad es complicado, cuando no imposible.Quizá por ello algunos compañeros o compañeros están cayendo en análisis  con escaso contenido. Así, junto al incorrecto diagnóstico, siempre desde mi perspectiva, que intento objetiva y desapasionada, de la crisis del régimen, que ya he caracterizado como inexistente, aparece el Proceso Constituyente como si aquí y ahora se estuviera produciendo. Falso. Y afortunadamente es falso, porque en la actual correlación de fuerzas, con los medios de producción, financieros, represivos y de comunicación en manos de la burguesía, cualquier atisbo de proceso constituyente, y paradigmática fue la reforma constitucional PSOE-PP priorizando el pago de la deuda en el mismísimo texto constitucional, iría en nuestra contra. Solo revirtiendo esa correlación de fuerzas estaríamos en condiciones de avanzar hacia ese proceso, con garantías. Ejemplificando, cuando todo ese importante conjunto de mareas, movimientos y plataformas, no se limiten a exigir el cese de las agresiones sino que de forma organizada y coordinada pasen a tener objetivos políticos superadores del sistema capitalista, estaremos en el camino de avanzar hacia un proceso constituyente de características adecuadas. Ese es un reto de la izquierda política, conseguir esa transformación, conseguir que en el gramsciano intelectual homogeneizador de estos grupos sociales a que antes hacía referencia la clase trabajadora sea el elemento fundamental, siendo la izquierda política la parte más consciente y avanzada, su vanguardia.. Como abordar ese reto parece, en principio, no muy difícil. Se trata de trabajar, honestamente, y hay que recalcar honestamente, dentro de ellos, pero no estando por estar, apareciendo como un bulto sospechoso, sino con voluntad de hegemonía, planteando nuestras políticas.  A veces me da la sensación, puede que sea una falsa percepción subjetiva, de que compañeros muy activos actúan de forma cuasi clandestina, como si no quisieran que se conociera su militancia en IU o el PCE. A mi juicio, lamentable, y no soy yo de los que piensan que la acción política pasa, inexorablemente por eshibir una bandera cuanto más grande mejor, pero si creemos que nuestras posiciones y miltancia, amparándonos en motivos tácticos o estratégicos, deben permanecer ocultas es porque no tenemos confianza en ellas. Desde luego no es mi caso, allí donde participo se sabe de sobra que milito en el PCE y en IU. 
Tras toda esta reflexión se adivina una cuestión, el poder. Pero el poder real, no ese inexistente empoderamiento que, a juicio de algunos, se está produciendo en calles y plazas. En su segunda acepción empoderar, en la primera es un sinónimo de apoderar,  es hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido. Los ciudadanos, por muchos que hayan sido, en calles y plazas, se han podido cargar de razones morales o éticas, su acción reivindicativa, es innegable, es de extraordinaria importancia, y com tal hay que analizarla, pero quien ha seguido siendo poderosa y fuerte ha sido la Policía como elemento represor al servicio de la burguesía. Tengámoslo claro. Para los comunistas el poder es una cuestión esencial, de las que primeras cosas que aprendí cuando empecé a militar, allá por el año Pum, es que los comunistas tenemos como objetivo la toma del poder para transformar la sociedad, y para tomar el poder usaremos los mecanismos a nuestro alcance. A día de hoy, en España, no veo otra forma de tomar el poder que no pase por, previamente, conseguir el gobierno. Al menos yo no la veo.




miércoles, 30 de noviembre de 2011

Renuncias

Los integrantes del futuro grupo parlamentario de la Izquierda Plural reuncian al plan privado de pensiones. Puede parecer demagogia pero es coherencia e indica porque vericuetos pastan unos y porque caminos, con la cabeza alta, circulan otros. Puede parecer que es el chocolate del loro , y efectivamente su incidencia en el déficit público puede ser escasa, pero aunque sea solo por pedagogía es una medida que merece aplauso, como mereció aplauso la renuncia de Julio Anguita a cualquier otra remuneración que no fuera la que se había ganado como cualquier otro trabajador. Que no todos somos iguales es algo sabido y acciones como esta sirven para que uno recupere su orgullo de militante.

jueves, 6 de octubre de 2011

8 y 9 de octubre

No suelo hacer entradas excesivamente institucionales, considerando a IU una institución. Ni siquiera he querido hacer referencia alguna a la elección de Asunción de las Heras, Chon, como cabeza de lista por Madrid, aunque Cayo Lara vaya el primero es el candidato de toda la organización. Siento cierto pudor al hablar de mis amigos y con Chon comparto muchos escenarios políticos, no hay que olvidar que Alpedrete es colindante a Villalba y de hecho la Agrupación del PCE en la Sierra de Guadarrama comparte sede con la Asamblea de Villalba de IU. Sin embargo no puedo, tampoco quiero, pasar por alto la celebración del acto central de la Convocatoria Social que se celebrará este fin de semana, los días 8 y 9 de octubre, en el Auditorio Marcelino Camacho, de la sede de CC.OO. en la calle Lope de Vega, Madrid. Formo parte de la delegación de IU-CM que se eligió, en el mismo escenario, el sábado pasado y me siento, para que negarlo, muy orgulloso de ello. No cabe duda de que la noticia con la que hoy hemos comenzado el día:

IU ha constituido hoy una coalición electoral a nivel estatal de la que forman parte, además de IU,
Iniciativa per Catalunya Verds (ICV),
Esquerra Unida i Alternativa (EUiA),
Chunta Aragonesista (CHA),
Socialistas Independientes de Extremadura(SIEX),
Batzarre,
Federación Los Verdes,
Gira Madrid-Los Verdes,
Els Verds País Valencià,
Opcio Verda-Els Verds y
Canarias por la Izquierda.
Esta coalición tendrá una concreción específica en cada una de las circunscripciones con aquellas formaciones que tienen un ámbito autonómico.

Me gustaría que esta concreción específica para Madrid se llamara Izquierda Madridista-Todos con Mourinho, pero soy consciente de las escasísimas posibilidades que tienen mis anhelos. Y expresada esta boutade no oculto mis preferencias por un nombre tan, a mi juicio, significativo como La Izquierda. Dejando claro que nosotros somos la izquierda, que es una izquierda plural en la que todos tienen cabida. Dejando claro que los que no han querido sumarse a este proyecto, afortunadamente muy pocos, no lo han hecho por criterios políticos sino de otra índole.
No puedo evitar sentirme ilusionado, estoy convencido de que vamos a obtener mejores resultados de los que nosotros mismos esperamos.
Espero y deseo que el futuro grupo parlamentario de la Izquierda, defienda con rigor y coherencia las posiciones netamente anticapitalistas, sin matices ni componendas, que desde hace tiempo venimos defendiendo.
Y un recordatorio, el proceso que iniciamos con la Refundación y que ahora continuamos con la Convocatoria Social. No concluye el 20-N, casi puedo decir que es ahí donde empieza, porque la batalla en las Instituciones, que será dura, solo es un aspecto, y puede que no sea el más importante, de la conforntación total que tenemos con el sistema y que deberá desembocar en el socialismo. Estamos empezando

martes, 11 de marzo de 2008

Va a ser el riego

Por razones de índole familiar que no vienen al caso, desde el mismo lunes estoy pasando largas tardes en el hospital de Guadarrama, en una habitación con excelentes vistas a esta nuestra (mientras no se urbanice definitivamente) sierra. Es un lugar en el que el pensar, y reflexionar se convierte en una actividad muy recomendable, y como no puede ser de otra forma, dado que el Hospital de Guadarrama es un hospital geriátrico, uno se contamina de la terminología que le rodea y allí se oye hablar mucho de que este o aquel problema, este o aquel comportamiento, ésta o aquella enfermedad son cosas que vienen determinadas por problemas de riego, sanguíneo al cerebro entiéndase bien. Y me he preguntado yo, si lo que pasó el domingo no se deberá también al riego. O al empedrao, o a que el Pisuerga pasa por Valladolid, o a los árbitros, pueden haber sido los árbitros, mira que son malos los árbitros, pueden haber sido muchas cosas, pero vamos a quedarnos una que sea atractiva, que dé titulares: el tsunami bipartidista. No hemos las cosas mal, que va, eso es un infundio, la culpa es de otros. Nosotros hemos hecho las cosas ferpectamente.
Hace tres legislaturas, con Julio Anguita como coordinador, se obtuvieron 22 actas de diputado para conformar el Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida. La ley electoral, que yo sepa, era la misma y si no recuerdo mal la campaña que hizo el PSOE parecida a esta apelando al voto útil, haciendo contínuos llamamientos al miedo que producían ellos, puede, no recuerdo bien, que fuera la campaña del doberman, pero si no lo fue pudiera haberlo sido, porque es una constante del PSOE el hacernos OPA's hostiles, con apelaciones a una fantasmagórica casa común de la izquierda, en la que un servidor no tiene cabida, es más no piensa buscarla. Claro que la gente que votó el proyecto de Iu sabía lo que votaba, había un programa a defender, el famoso ¡Programa!, ¡Programa!,¡Programa!, denostado, y ridiculizado, hasta la exageración por los medios cercanos a Ferraz. Se nos acusó, se acusó al coordinador, de forma inexacta, o al menos poco rigurosa, de hacer una pinza, con el Pp , por el incuestionable hecho de que coincidíamos en denunciar que los gobiernos de Felipe González estaban manchados por la corrupción y los crímenes de Estado, si bien la derecha conservadora liderada por el señor Aznar, lo hacía de una forma absolutamente oportunista, porque a ellos los asesinados por los GAL les importaban un bledo, y de hecho, en petit comite, lo que más criticaban era la forma chapucera en la que los policías Amedo y Domínguez, habían organizado el operativo, no en el hecho en sí mismo. De nada importó que en el periodo 1993-1996, último del señor X como presidente, el grupo parlamentario de Iu con 18 diputados, entre los que estaba por cierto Diego López Garrido, apoyó todas las iniciativas legislativas de carácter progresista que lanzó el gobierno, otra cosa es que el gobierno, que, como hace siempre el PSOE, prefirió apoyarse en CiU que en nosotros, fuese escasamente progresista. No hubo pinza de ninguna clase, como tampoco hubo, aunque me imagino que por coherencia se hubiera declinado, intento ninguno por parte del PSOE de haber llegado a algún tipo de acuerdo parlamentario o de gobierno, recordemos, que entre ambos (159+18) se llegaba a la mayoría absoluta, pero eran los tiempos en los que, despectivamente, con don Alfonso Guerra a la cabeza nos llamaban, despectivamente, "esos comunistas de iu". Si alguien de mis avispados, y supongo que numerosísimos lectores, piensa que soy un nostálgico de aquellos tiempos, ha acertado de pleno, por más de que no soy nada partidario de aquello de Cualquier tiempo pasado fue mejor. Sin serlo, nadie puede negar que aquella Iu , de la que los Comunistas, y no sólo el PCE porque había muchos comunistas sin carnet, eramos la columna vertebral de un proyecto que habíamos contribuido a crear de forma decisiva, y al que habíamos aportado todos los medios humanos y materiales (hipotecados en este momento para hacer frente a las deudas de Iu). No tardó mucho el PSOE, ése para algunos partido hermano, en lanzarnos un torpedo de grueso calibre con la cara de Diego López Garrido, para impulsar el proyectil, este trepa arribista de la peor especie, pero al que no conocía prácticamente nadie, necesitó de alguien con prestigio dentro de la izquierda, y encontró a una, quiero creer que, ingenua Cristina Almeida.
Hay, lo había hasta este domingo, un argumento que me invitaría a una sonora carcajada de no ser porque termina poniéndome de una notable mala leche: "Tenemos más influencia con cinco diputados que la que teníamos con 22". ¿Y dónde está esa influencia? Hemos acabado influyendo en el PSOE de una forma muy curiosa, asumiendo los postulados del propio PSOE. Así influir está tirado, recuerda el chiste aquel en el que se encuentran dos amigos y comienzan a hablar de lo podrida que está la sociedad moderna:
-¡ Y que lo digas. Exclama uno de ellos y añade:-Ayer iba por la calle, y vi como cuatro tipos golpeaban a un anciano indefenso. Inmediatamente preguntó el otro:-¿Y tu que hiciste?, a lo que contestó el otro amigo con pasmosa naturalidad:- Lo natural, lo lógico, me metí por medio. -¿Y... que pasó?, inquirió su interlocutor con indisimulada ansiedad. Sin mover un músculo la respuesta fue contundente:-Lo normal, entre los cinco le dimos una paliza de muerte. ¿Alguien es capaz de indicarme dónde ha estado la dichosa influencia de la que tanto se hace gala?. ¿En aprobar una ley de dependencia, a mi juicio una buena ley que conste, en la que al final ha estado de acuerdo, aunque de forma electoralista, el propio Pp? ¿En la más que descafeinada ley de memoria histórica? ¿Hemos tenido alguna influencia en que los proyectos educativos del PSOE sigan contemplando la existencia de educación concertada? No mis inteligentes lectores, en estos cuatro años no hemos tenido influencia ninguna. Ni siquiera se ha llegado a comenzar a estudiar la necesidad de modificar la ley electoral, algo en lo que la sociedad parece estar de acuerdo. En algunos momentos el gobierno nos ha utilizado con descaro para hacer de ariete. Ha hecho pasar nuestras propuestas como radicales, para sacar con más facilidad las suyas. En definitiva nos han tomado el pelo y no hemos podido evitarlo.
¿Y como evitarlo, preguntaran, algunos?. Evidentemente con cinco diputados en el Parlamento, y , lo que para mí es muy importante, escasa o nula influencia en la calle, en los movimientos ciudadanos, en los movimientos estudiantiles, en los sindicatos y en todas partes, y esto también tiene mucha importancia, yo diría que ha sido decisivo, a la hora de buscar razones para el continuado declive de nuestro movimiento sociopolítico, que es lo que debería ser, no un entramado electoral únicamente capaz de movilizarse cuando hay una cita electoral.
Cuando en 1986 se constituye la Plataforma de Izquierda Unida , se habla solamente de un acuerdo electoral en el que junto a los comunistas del PCE y PCPE, participan los socialistas del PaSoc (antiguo PSOE histórico), Izquierda Republicana, la Fedración Progresista ( Ramón Tamames) y el Partido Carlista.Inexplicablemente, debido , hay que suponer, de un gran desconocimiento de lo que se trataba, entra en este momento inicial una secta llamada La Comunidad que se había disfrazado con el nombre de Partido Humanista.
Quizás hubiera habido que quedarse ahí, pero la extrema debilidad de las agrupaciones no comunistas de la plataforma, que apenas aportaban otra cosa que no fueran siglas, y algún nombre, hicieron que el PCE una vez que hubo fagocitado a la mayoría del PCPE, de forma poco clara me pareció a mí, estableció una estrategia destinada a echar el resto en Iu buscando crear un movimiento sociopolítico, que pudiera atraer a ese segmento de la izquierda desencantado con la política atlantista y neoliberal de Felipe González. El peso político del PCE (¡Que error, que inmenso error!) fue difuminándose en Iu, y hoy hay federaciones, Iu-CAM sin ir más lejos, en el que ser militante del PCE es visto con cierto recelo por la dirección regional. Incluso hay asambleas de la Comunidad de Madrid en las que los comunistas del PCE, o han sido expulsados de Iu, o han tenido que marcharse. Fué sintómatico que en la primera intervención de Gaspar Llamazares, trás echar la culpa de todo al dichoso tsunami bipartidista, habló de las sensibilidades que conviven en Iu, de lo rojo, de forma genérica, y lo verde, citando expresamente lo ecologista y lo pacifista de este movimiento, pero en ningún momento a los comunistas de Iu, como si fueramos unos apestados de los que hay que avergonzarse.
Pero hay que mirar para adelante, tenemos trabajo, tenemos que poner en marcha el PCE, y nos va a costar despues de tanto tiempo de inactividad, y desde ahí abordar una profunda reforma de Iu, que consiga volver a convertirla en una fuerza política con influencia en sindicatos y movimientos sociales, con poder en la calle, un poder que podamos hacer valer, más allá del que no tenemos en el marco institucional. Intentar, y sé de sobra que es muy complicado, ser una potente organización de masas capaz de poner en dificultades a un gobierno del que, apoyado por CiU, pocas medidas progresistas podemos esperar en el terreno de lo social y ninguna, más allá de la beneficencia, en el terreno de lo económico, donde la política de las grandes cifras macroeconómicas será la gran estrella, sin atender al microdato que supone la economía de cada cual. Temo mucho, pero mucho, al PSOE. Nos la ha jugado demasiadas veces.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Única alternativa util (II Parte)

Sin mover ni una sola coma de lo expresado en mi anterior entrada, no puedo negar mi preocupación por los acontecimientos que están ocurriendo en Iu. Da la sensación de que el reciente triunfo en las primarias, con un 62% sobre un 35% de participación, es decir una victoria incontestable, ha dado alas a Gaspar Llamazares para comenzar una suerte de depuración. Soy partidario de cerrar filas, de forma honesta, hasta las elecciones generales de marzo, despues, y a tenor de los resultados hablaremos, pero como intuyo que en esta blogosfera hay mayoría de partidarios de la actual dirección, me voy a limitar a exponer la opinión de la parte contraria:
Tras la Presidencia Federal
Javier Navascués, Secretario de Formación del PCE y Director de la FIM / 19 dic 07
Si algo demuestra lo sucedido el martes en la Presidencia de IU es la determinación de Gaspar Llamazares y quienes comparten con él el proyecto de refundar una 'izquierda verde' a partir de IU por llevar adelante sus intenciones antes de las elecciones generales del 9 de marzo. La creación de IPV en julio, la autorefundación de IU en Asturias, la oferta de apoyar una escisión encabezada hecha a los "críticos" de Andalucía, son hechos que muestran esa determinación por agotar los plazos y llegar a las elecciones con el embrión de esa "confederación de izquierdas periféricas". Donde geográficamente es imposible ser periférico, como Madrid, se queman etapas cerrando un acuerdo con la "periferia política", es decir por fuera de la práctica totalidad de IU de Madrid en todas sus variantes.¿Qué se busca? Crear una situación de hecho para el 10 de marzo en la cual no quede ningún vínculo políticamente operativo con el proyecto inicial de IU. Confiando en mantener el apoyo mediático del que ahora se disfruta se espera obtener un resultado electoral lo suficientemente bueno como para que la atrevida maniobra se justifique por si misma. Si, como es perfectamente posible, el PSOE varía su táctica y tras su excursión preelectoral por el centro invierte motores con una OPA sobre el electorado de izquierdas, quedarán a lo sumo dos escaños por Madrid, ninguno de cuyos ocupantes tendrá ningún interés por los restos de una IU endeudada hasta las cejas y rota en mil pedazos.Hay compañeros que piensan que no. Que tras las elecciones vendrá la Asamblea y que en ella se podrá recomponer la situación. La alianza de federaciones que sería capaz de gestionar un cambio de dirección. Según eso, habría que aguantar el tirón, incluso aceptando que se desautorice a la dirección de EUPV y organizar las primarias para sacar al candidato de la mayoría del País Valenciano. Cometen a mi modo de ver dos errores: el primero es creer que si saliera éste eso impediría que IPV se presente a las elecciones (perdiendo 1.786 votos repecto a 2004, se pierde el escaño). El segundo es no valorar el impacto en la organización valenciana de tal concesión en forma de división y desmoralización. No es comparable la situación con la de Andalucía donde el endiablado proceso previo dejaba pocas salidas diferentes de la adoptada.Pero desde mi punto de vista el error mayor que cometen es no valorar el escenario posterior al 9 de marzo. Un grupo parlamentario, con algún escaño más o menos, absolutamente independiente de la organización, salvo milagros. Una organización federal arruinada y sin control sobre el grupo, finanzas incluidas. Aceptar la lista de Madrid que se está pergeñando, a mi modo de ver, es lo menos indicado. Cómo lo es aceptar una coalición con IC si se confirma que ésta apoya una lista de IPV alternativa a la de EUPV. Por supuesto, si se mantiene una mínima perspectiva federal. De lo ocntrario, se puede uno conformar con los cargos institucionales locales y autonómicos y suponer además que todos ellos se vayan a quedar.Tal y como se perfilan las cosas, para el PCE por una vez lo urgente y lo importante coinciden. El recurso al pacto interno, anteponiendo la estabilidad a los principios, esta vez es imposible. Cualesquiera de los escenarios previsibles deja mal al PCE. Si el resultado electoral es bueno, demostrará su irrelevancia. Si es malo, será el culpable. Todo esto lo podemos dar por descontado. Sólo cabe una opción a corto plazo, responder políticamente a lo que en último extremo no es más que una operación política.Responder políticamente sin romper con quienes creen que hay una posibilidad tras el 9 de marzo obliga al PCE a hacer dos cosas. Una de ellas es concentrar su esfuerzo por obtener unos buenos resultados donde las candidaturas no son contradictorias con el proyecto y existe un mínimo de posibilidad de sacar el escaño, empezando por Valencia, combatiendo activamente si fuera necesario cualquier competencia desleal. La segunda es proponer un discurso electoral y programático alternativo, claramente identificable y nítido sobre las cuestiones más candentes: salario, impuestos, vivienda, condiciones de trabajo y de vida, servicios públicos, etc. Son los elementos que estaban presentes en el discurso de Marga Sanz en el Consejo Político Federal. Un discurso comunista, abierto a la convergencia interna pero también y sobre todo a la externa. Por tanto, que que no se disuelva en un cúmulo de reivindicaciones radicales. Que haga posible influir en el programa, hacer campaña y fijar la posición para el día después. No tanto por lo que pueda afectar a Llamazares y compañía, que ya se sabe lo que estas cosas le importan, sino por anclar un punto de partida político para la recomposicón posterior. Sino ¿qué vamos a hacer? ¿Pastelear el reparto de la miseria?De aquí al día después, ya veremos. Es de esperar que quienes piensen que lo adecuado es la conciliación no lleguen al punto de aceptar que IC o nadie del federal apoye la operación IPV. Difícilmente es creíble un proyecto de recomposición federal que renuncie también a Valencia. Para eso, mejor ir pidiendo la entrada en la federación del exterior de IC.

martes, 18 de diciembre de 2007

Izquierda Unida, única alternativa útil

Haciéndolo como lo hacen, sin avisar casi siempre, los grandes columnistas, no voy a ser yo, un humilde bitacorero, menos, de manera que voy a autocitarme. En la entrada anterior en la que me oponía a que este sistema se considerara como bipartidista se ha generado un debate sobre la vertebración de la izquierda en torno al PSOE, algo que yo considero negativo para los futuros gobiernos de izquierda de este pais, no sólo porque pasadas políticas socialistas, hicieron que muchos, y no sólo Julio Anguita, consideraramos que era imprescindible hacer una política de fuerte oposición, en el parlamento, en la calle y allí donde tuvieramos alguna influencia, por más que eso pudiera favorecer a los intereses de la derecha, sino porque no estamos seguros de que no se vuelva a repetir, al fin y al cabo Felipe González sigue siendo un personaje inexplicablemente idolatrado entre muchos militantes socialistas, Alfonso Guerra sigue de sempiterno diputado, y presidiendo la Comisión Constitucional del Congreso, y algún que otro integrante del clan de la tortilla (sin connotación sexual de ningún tipo) sigue ocupando cargos de responsabilidad tanto en la dirección del partido como en las instituciones que éste gobierna, y no se nos puede olvidar Manuel Chaves, presidente del partido y de la Junta de Andalucía, sin ir más lejos. Estos cuatro años de legislatura han servido, entre otras cosas para comprobar cuan sensibles son los actuales dirigentes socialistas, el gobierno, a las presiones de la Iglesia Católica y la derecha ultramontana, y que impermeables pueden llegar a ser con los clamores que desde la calle llegan de la indudable mayoría social de progresista que existe en nuestro país (España). La financiación del culto (sus obras sociales se subvencionan en otro concepto presupuestario) católico y la anómala presencia de una institución doctrinaria, como es la Iglesia en la enseñanza con cargo al erario público parecen temas tabúes, y si en el primer concepto se aumenta la asignación por IRPF en el segundo, la educación concertada, mayoritariamente católica no se pone ni siquiera a debate. Y a tenido que estallar la polémica de las clínicas abortistas para que este gobierno reaccione y retome la ley de plazos para las interrupciones voluntarias del embarazo, algo que ya llevaba en el programa electoral de 2004. Aunque no debemos olvidar que la administración de Rodríguez Zapatero, ha tomado medidas de carácter social importante como la ley de dependencia o la reforma del código civil permitiendo los matrimonios entre personas del mismo sexo , algo que los gobiernos socialistas de los años ochenta y noventa no hubieran abordado en ningún caso, tenemos que decir que en el terreno social aún se debería haber profundizado más. Pero su debe se agranda cuando hablamos de economía, esta administración díficilmente se puede catalogar de socialdemócrata, como no se puede hacer con los laboristas ingleses o el SPD alemán, más atento a los grandes números, a las grandes cifras, a la macroeconomía que a lo que afecta directamente al bolsillo de los ciudadanos. Hablar de las cifras de empleo sin hablar de la calidad de ese empleo es hablar en clave de economía liberal, de economía capitalista. Y cuando uno lleva en sus siglas la etiqueta socialista está obligado a más. Hasta el más inocente sabe que nuestra economía ligada de forma casi exclusiva al turismo y al ladrillo algo muy interrelacionado. En ningún momento se ha intentado la creación de un tejido industrial competitivo. La UE nos asignó el papel de país de servicios, y no se mueve un dedo para modificar esta situación, incluso el carácter agrícola de nuestra economía se va perdiendo, hoy nuestros agricultores están más pendientes de las subvenciones que llegan de Bruselas, que, como era tradicional, del pedrisco. Y en cuanto a nuestra política internacional no podemos decir que sea muy progresista: Tenemos una deuda histórica con el pueblo saharaui, que sacrificamos en aras de mantener relaciones de buena vecindad con el sátrapa alaui, participamos en intervenciones de corte imperialista como la de Afganistán, quizás para ocultar nuestra legítima retirada de Irak, y ahí no me duelen prendas en reconocer que Rodríguez Zapatero cumplió lo prometido, algo que sin duda Felipe González no habría hecho , pero tratamos en plano de igualdad a los agresores, Israel, que a los exterminados, expropiados y expoliados, los Palestinos. Hacemos votos continuos para que la democracia a la occidental, para algunos, no para mí, la única forma de democracia, triunfe en Cuba, pero el jefe del Estado, cuyos actos están siempre refrendados por el Gobierno, se besa los morros con el rey de Arabia Saudí.
Como no conviene ser injusto, hay que decir que en comparación con el gobierno anterior este ha sido una maravilla, a los avances en lo social ya comentados hay que añadir el que se haya reabierto algo que muchos consideraban cerrado: el modelo territorial, aunque le ha faltado una apuesta clara por el federalismo que cierre el estado para los que quieran participar en él, pero esa sería una apuesta por la República Federal que produce escalofríos en la dirección socialista. Y tambien debe caer en el haber del gobierno la apuesta arriesgada y valiente de la oferta de dialogo a ETA para encontrar una salida a la violencia que no fuera humillante para nadie, por más que la oposición oportunista del Pp y el sinsentido de los partidarios de la violencia, hayan hecho fracasar momentáneamente, la posibilidad.
En estas condiciones la única alternativa válida desde la izquierda es Iu por más que podamos encontrar en ella muchos defectos, empezando por la fea costumbre de airear en público sus discrepancias y divergencias. Es la única fuerza política que tiene un modelo de Estado, la República Federal, capaz de avanzar en la solución de los problemas de convivencia entre comunidades y pueblos y es la única que propone un modelo no impositivo, quien no quiera aceptarlo no tiene más que decirlo. Es la única fuerza política que, sin ambigüedades, apuesta por un modelo económico no capitalista y con fuerte intervencionismo en aspectos clave de la economía. Es la única fuerza política que apuesta por una sanidad y una educación pública sin modelos mixtos de cogestión, ni fundaciones hospitalarias ni escuelas concertadas. Es la única fuerza política que coloca nuestra política exterior en el lugar que debe, no llevando el orinal o la palangana a los EEUU y sus organismos instrumentales sean la OCDE, el FMI o el Banco Mundial. Es la única fuerza política que, sin demagogia, aborda una gestión coherente de la inmigración, alejándose de medidadas paliativas o caritativas. En definitiva es la única fuerza política, que sin ser incendiaria, con un programa político razonable, que sigue apostando por las señas de identidad de la izquierda.
No puedo negar, que el sistema electoral, hace que Iu como antes el PCE, esté subrrepresentada en el Parlamento, se hizo así para eso, pero ello en ningún caso debe servir de coartada para que el PSOE haga llamamientos al voto útil , que los hará. Todo voto a Iu va a ser útil. Incluso en aquellas circunscripciones donde no obtenga escaño, porcentualmente son votos que cuentan a nivel a nacional, y es necesario al menos un 5% para tener grupo parlamentario, pero es que además detrás de cada voto a Izquierda Unida hay un mensaje: Existe otra posibilidad de Izquierda. No tenemos, no estamos obligados, es más estamos obligados en creer en una izquierda transformadora y a pelear por ella. Lo importante no es sólo derrotar al Pp, que es importante, sino ir poniendo las bases para acabar derrotando al sistema que representa. Y no está solo en el voto la participación, la participación en partidos y movimientos de izquierda va mucho más alla del voto está en en la acción diaria en nuestro trabajo, en nuestro sindicato, en nuestra asociación de vecinos o en nuestra asociación de padres, la política de izquierda se construye cada día.
Si queremos derrotar al Pp, olvidar a Acebes o Zaplana, callar a Federico Jiménez Losantos o a Miguel Ángel Rodríguez, puede que nos sirva con votar al PSOE, si queremos , de verdad, superar el sistema capitalista, si pensamos en socialista : Hay que trabajar, hay que colaborar y, por supuesto, en su momento hay que votar a Izquierda Unida, la única alternativa útil.