miércoles, 17 de junio de 2015

Sectarismo viene de Secta

En su segunda acepción la RAE define al Sectario como intransigente o fanático. Por otra parte un sectario, por lógica, es el componente de una Secta, vocablo que, para la citada RAE, corresponde a tres definiciones:
1. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia o independiza de otra
2. Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica
3.Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que se considera falsa 
Descartaremos la tercera porque en estos asuntos la consideración de verdadero o falso no es objetiva, a mí la Religión Católica, y las religiones en general, me parece falsa,  mientras que para un creyente sus dogmas son verdad revelada. Con ese descarte y tomando como base lo que dice nuestra Real Academia Española bien podíamos definir a un sectario como a aquel seguidor intránsigente, o fanático, de una parcialidad religiosa que se ha diferenciado o independizado de otra.
Con esta definición en la mano, y cada vez más reforzado por el éxito en las urnas,  se va apreciando un cada vez más acusado sectarismo en el núcleo dirigente, y que dirige con mano férrea, ese nuevo partido llamado PODEMOS. Que los dirigentes de PODEMOS, muchos o algunos de ellos, proceden de Izquierda Unida es archiconocido, no solo Pablo Iglesias o Juan Carlos Monedero han tenido diversos grados de vinculación con Izquierda Unida, sino que otro destacado dirigente, Rafael Mayoral, ha formado parte, conmigo, del Comité Central del Partido Comunista de Madrid hasta poco antes del último Congreso del mismo, órgano desde el cual nos regalaba estupendos, y muy bien construidos, discursos a los que solo les faltaba la conclusión, que posteriormente conocimos: cerremos este Partido y fundemos otro. La otra condición de sectario, la del fanatismo y la intransigencia nos retrotrae, al menos a mí que tengo edad para ello, al principio de los años ochenta, cuando el PSOE, despues de haber laminado electoralmente a los comunistas, a todos los comunistas y no solo a los del PCE, lanzó la idea estratégica de la casa común de la izquierda casa que era, naturalmente, ellos mismos. Y lo hacía desde unos supuestos regeneradores de la sociedad , el cambio, y con una actitud que oscilaba entre el menosprecio y la benevolencia piadosa: Los comunistas habeis luchado mucho y se os agradacen los servicios prestados, pero ahora las cosas son de otra forma y aquí [en el PSOE] nadie os va a preguntar de donde venís. Exactamente los mismos argumentos con los que, a día de hoy, los máximos dirigentes de PODEMOS intentan justificar, sin demasiado éxito, su afirmación de que la Unidad Popular son ellos, y sólo ellos. Si aquella posición del PSOE nos pareció, a mi me pareció, sectaria y prepotente, a día de hoy, en este aspecto, no he cambiado de criterio.
Sin embargo soy consciente de la realidad circundante, y en ese contexto, en la necesidad de configurar una alternativa viable al sistema, apuesto, decididamente  por la Unidad Popular. Y en esa Unidad, sin apriorismos, hemos de caber todos, con nuestros análisis y nuestra mochila, y quien, sea quien sea y, a lo mejor, en algún momento, lo hemos sido nosotros, pretenda constituirse como epicentro mismo del proceso estará dando muestras de un irresponsable e insoportable sectarismo.

viernes, 12 de junio de 2015

El futuro de IU en Madrid.

Los muertos que vos matais, gozan de buena salud. 
Sería yo un pretencioso, o un orate, si me atreviera a afirmar que Izquierda Unida en Madrid goza de buena salud. Está enferma, muy malita, pero no está muerta y además, por primera vez ha ido al médico y el diagnóstico parece claro: Padece una enfermedad interior, una especie de autoinmunidad que, de no ponerle remedio, acabará por teminar con ella.
No cabe duda que a su propia enfermedad interior le ha sumado un notable agravamiento la aparición de elementos exógenos que la han debilitado aún más, pero de haber estado fuerte, de haber estado cumpliendo el papel para el que nació, ya podían las teleprogres y los medios de comunicación interesados haber potenciado ésta o aquella formación emergente de nuevo cuño, que nuestra fuerza, nuestro discurso, nuestra organización, hubieran podido resistir perfectamente. Sin embargo hemos demostrado ser un gigante, o gigantillo, con pies de barro. Nuestro crecimiento era, únicamente, electoral. Nuestra organización ha permanecido estancada numéricamente mientras que crecían las expectativas electorales, no hemos sido capaces, no hemos sabido, consolidar organizativamente nuestro crecimiento y, a las primeras de cambio, nos hemos derrumbado, o al menos se ha derrumbado la superestructura visible, con cierto estrépito. ¿Porqué ha ocurrido tal cosa? ¿Porqué nuestro aumento de influencia electoral no ha tenido correspondencia organizativa?. No hace falta mirar fuera, con un espejo basta. Militar en IU, al menos en Madrid, es poco, muy poco, atractivo. La capacidad de influencia de un afiliado en participar en la elaboración colectiva de políticas y estrategias, sin estar vinculado a una de las "familias", "sensibilidades" o "capillitas" que pululan por nuestra organización, es escasa o nula, y eso hace que la transición necesaria de afiliado a militante sea escasa, e igualmente la de simpatizante, o votante, a afiliado. En no pocas ocasiones he animado, con éxito desigual, a compañeros de Alpedrete a que participaran en la vida cotidiana de la organización, no sólo en los órganos regulares sino también las áreas de elaboración y similares, y los pocos que han dado ese paso han quedado, al poco tiempo, espantados. Solo los que, como yo, somos auténticos toxicómanos de la política, capaces de,  con el culo di ferro al que hacía referencia Enrico Berlinguer, aguantar horas y horas de sentadas, soportamos, y a veces con difcultades, maratonianas reuniones, yermas desde el punto de vista intelectual.
¿Describen o regulan los Estatutos de IU, el verdadero proceso por el que pasan los órganos antes de aprobar lo que sea menester? Ni de lejos. La lógica organizativa, que algunos echamos de menos, exige un calendario que jamás se cumple y que básicamente debería consistir en que la dirección: El Coordinador o la Comisión Ejecutiva, elabora un informe, coyuntural o estructural, en base al cual se hacen propuestas políticas tácticas o estratégicas, que con la debida antelación se hace llegar a los miembros del correspondiente órgano para que hagan un análisis, si puede ser en el seno de su Asamblea de base (y las nuevas tecnologías no exigen para ello una reunión física) mejor,  de manera que junto con el debate, debidamente ordenado, que se produzca en el seno del propio órgano cada miembro del mismo tome una decisión analizada, reflexionada y meditada sobre el informe presentado.  ¿Se hace así? Desgraciadamente no:
-El informe en cuestión, como muy, pronto está dispuesto el día antes de reunir el órgano que ha de aprobarlo, en muchos casos la misma mañana, y en algunos, minutos antes de empezar la reunión. Y casi nadie protesta porque en el fondo lo que diga, como podremos ver en el verdadero calendario a seguir, el informe a aprobar es secundario.
-Los impulsores o dirigentes o muñidores, llámese como se quiera, de las diferentes "familias" contactan o se escudriñan para ver en que momento se está en relación con la dirección de turno para, una vez debidamente contados los "soldados", la "tropa disponible", apoyar, apoyar críticamente o retirar su apoyo, dependiendo del momento político en que se esté, y sobre todo, la cercanía a la confección de listas, internas o externas.
-Tras la lectura o explicación del documento en cuestión, quizás la única parte verdaderamente política de la reunión, se procede a una interminable ristra de intervenciones de un par de minutos, a las que prácticamente nadie presta atención ninguna porque todos los asistentes, en función de la "familia" a la que pertenezcan tienen predeterminado el sentido del voto. Los no pertenecientes a ninguna "sensibilidad" hastiados y aburridos suelen abstenerse.
-Se vota y el resultado es independiente de lo debatido, con mayor o menor acierto, por los asistentes.
Este modelo de funcionamiento, o mejor de anquilosamiento, es malo para un partido político, incluidos los procedentes de la tradición organizativa de la III Internacional y mil veces malo para una organización como Izquierda Unida que nació como una coalición de partidos para irse convirtiendo, al menos intentándolo, en un movimiento político y social capaz de aglutinar a la pluralidad de la izquierda política y social. Izquierda Unida no debería funcionar como un partido político, porque no lo es, pero al menos, de hacerlo, hágase con garantías democráticas mínimas, algo que este modelo de "mesacamillismo" basado en oscuras reuniones y en pactos, en muchas ocasiones, inexplicables con los "menganos" aliándose a los "zutanos" , cuando eran, aparentemente irreconciliables, para dejar en fuera de juego a los "perenganos" en su apoyo a la Ejecutiva.
Este es el modelo que, más allá de la lectura y análisis que hagamos de los procesos de Unidad Popular pasados, y con los que no soy especialmente complaciente, más allá de los que vengan, con los que soy francamente, y en el sentido más gramsciano del término, optimista, hay que definitivamente enterrar, y espero que, al menos en Madrid, el próximo domingo 14 demos, y nos ayuden a dar, el primer paso. Hemos sobrevivido, con gran esfuerzo, a unas formas organizativas que nos hacían consumir la mayor parte de nuestros recursos en clave interna, en la puta fontanería , y perdóneseme la expresión, lo que nos ha dejado, en muchos momentos, exhaustos a la hora de afrontar la realidad social. No hemos sido, capaces, y esa era nuestra obligación, de generar conflicto social, de dotarle de carácter político. Hemos trabajado, a veces mucho, de manera voluntarista, la peor de las maneras, en mareas y conflictos, sin criterio definido como organización. Es el momento de decir ¡Basta!
Hay quien, sin duda añorando un modelo en el que a título individual le ha ido muy bien, se retrotae, ni más ni menos, que a Gerardo Iglesias, como si la sociedad española no hubiera cambiado, para buscar la reinvención de Izquierda Unida, pues bien que quien, desde las más reaccionarias cadenas de Televisión, lleva tiempo insultando a dirigentes de IU se escandalice ahora porque los órganos en los que están esos dirigentes, y en concreto la Presidencia y el Consejo Político Federal, tomen medidas al respecto podría parecer de risa si no fuera porque es patético. Cabría aquí gritar alto y claro: ¡Que reinventen ellos!.
Otros, los que se agrupan en el llamado Espacio Plural , con compañeros por los que tengo aprecio personal y respeto político pero que no dejan de ser unos de esos zutanos o perenganos a los que el mesacamillismo, en el que han demostrado ser auténticos expertos, les proporciona, o ha proporcionado, un peso dentro de la organización que no se corresponde con el trabajo político realizado en la sociedad, ponen el grito en el cielo, no basándose en términos políticos sino exclusivamente estatutarios. Yo no soy un experto en cuestiones jurídicas, mi formación académica es absolutamente de Ciencias, y no sé hasta que punto una organización federal tiene que tragar con que una de sus supuestas federaciones se pase por el arco del triunfo las políticas decididas por la dirección federal que es lo que ha venido haciendo, de forma sistemática y desde hace mucho tiempo la dirección de IUCM, y que esa misma dirección federal se tenga que tragar también una gestión económica ruinosa, es, por lo menos, discutible y de hecho es , aproximadamente, lo que ocurrió con Ezker Batúa, organización con carácter jurídico propio como IUCM, que ganó en los tribunales su derecho a llamarse Ezker Batúa pero que dejo de formar parte del proyecto federal, y no confederal, que es Izquierda Unida. Pero es que además de ser discutibles, no son estatutarios o jurídicos los argumentos a valorar, sino políticos, y políticamente el modelo IUCM es insostenible. ¿No nos damos, o no queremos darnos, cuenta que mientras estamos sumidos en fontanear quien es el tres o el seis de la lista tal o cual, o cuantos miembros corresponden a este o aquel Consejo Político, a esta o aquella Presidencia, llegan los Podemos, Restemos, Ganemos, Sumemos, en definitiva, Estemos, y hegemonizan los espacios de Unidad Popular que se generan y que , en muchos casos, hemos generado nosotros mismos? ¿Nos limitamos a lamernos las heridas y echar la culpa a las televisiones del, indudablemente inmoral, apoyo prestado a determinados nuevos partidos, con el exclusivo fin de hacernos daño? ¿O mejor nos ponemos a trabajar seriamente en conseguir que la Unidad Popular, siempre necesaria, este hegemonizada por nosotros? Se trata de preguntas, evidentemente, retóricas.
Y no se trata como algunos, y sobre todo algunos medios de comunicación, afirman de que se trata de disover IU en PODEMOS. Ni de lejos, al menos no en mi caso. Pocos compañeros, ni entre los que abogamos por una nueva IU en Madrid, ni entre los que se mantienen en IUCM, van a ser tan críticos, como yo mismo, con lo que ha significado la eclosión, y el momento en que  eclosiona ese nuevo partido, que coincide con nuestro mejor momento electoral, y desgraciadamente sólo electoral, de forma, a mi entender, no casual. He manifestado, por escrito y a quien me ha querido oir, que creo que en Ahora Madrid se deberían haber hecho las cosas de otra forma pero que si no hemos podido, y reconozco que nuestra propia situación interna ha jugado en nuestra contra, deberíamos incidir en que nuestro modelo se acerca más a Barcelona en Comù que a Ahora Madrid y explicando el porqué, que va más allá de lo fórmula jurídica adoptada. Los que me conocen, y a los que no se lo quiero dejar claro, que, ni de lejos, soy yo un simpatizante de PODEMOS ni de lo que significa, y precisamente por eso, no voy, no debemos, consentir que sean ellos quienes piloten la Unidad Popular, pero no haciendo como el avestruz ignorando su existencia sino asumiendo que están ahí y con un obvio protagonismo social.
El futuro de Izquierda Unida en Madrid pasa por el domingo, sea cual sea el resultado yo seguiré en un proyecto en el que creo pero espero, con ilusión, que se nos faciliten las cosas.

domingo, 7 de junio de 2015

Orden de alejamiento

Dejando claro que, tal y como el propio Alberto Garzón repite una y otra vez, la necesaria política de convergencia hacia la Unidad Popular no pasa por la dilución de IU en "otra cosa", independientemente de la importancia de las siglas (algo que no ocurrió en Ahora Madrid y que hace este espacio esencialmente diferente de Barcelona en Comù)
Dejando claro que, tal y como, muy acertadamente, señala el mismo Alberto Garzón, la Unidad Popular no puede descansar en un único protagonista, ni hoy en PODEMOS ni, al principio de la II República en el PCE dirigido por el grupo "Bullejos-Adame-Trilla".
Dejando claro que, en base a los dos párrafos anteriores, suscribo, asumo y apoyo lo decidido, todo lo decidido, por la pasada Presidencia Federal de IU, me permito, desde la humildad de un simple militante de base, sugerirle al compañero y camarada Alberto Garzón, que deje de hacer llamamientos, que a veces parecen desesperados, a la Unidad Popular a quien, por activa y por pasiva, una y mil veces, han dejado claro que la Unidad son ellos y solo ellos, y que su estrategia pasa pasa por nuestra desaparición.
No vaya a ser que al final un juez tenga que hacer con nosotros lo mismo que con un novio acosador, dictar un orden de alejamiento.

viernes, 5 de junio de 2015

IUCM

No me resisto, aun sin haber hablado con nadie, a dar mi opinión sobre lo que está ocurriendo en Izquierda Unida en Madrid. La Ejecutiva de IUCM, o lo que quedaba de ella, ha seguido el camino adoptado por su coordinador, Eddy Sánchez, tras el resultado de una primarias que, claramente, les desautorizaba. No todos los que votamos la candidatura de Tania Sánchez, a tenor de lo ocurrido después, estabamos votando lo mismo. Algunos, no sé si muchos o pocos, apoyamos esa candidatura para, aprovechando el tirón mediático de la entoces compañera, intentar la supervivencia de Izquierda Unida frente al previsible huracán PODEMOS. Y demostré ser ingenuo y confiado cuando, en un acto celebrado por la candidata en Moralzarzal, creí las palabras de Tania Sánchez afirmando que "si había que confrontar se confrontaría" en clara referencia al precitado partido. Con la misma confianza participé en las primeras reuniones, y apoye en ruedas de prensa, de "Cambiar Madrid", pensando entonces, y sigo pensando ahora, que los procesos de confluencia y convergencia propuestos eran la manera de generar alternativas a ese falso modelo de "Unidad Popular" propuesto por Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Rafael Mayoral, etc.
No me arrepiento, en absoluto, de lo que he hecho, aunque, obviamente, las cosas no han ocurrido como yo pensaba que debían ocurrir. Para muchos compañeros, puede que la mayoría, que apoyaron las candidaturas de Tania y Mauricio, no sólo PODEMOS, como partido constituido de la forma más clásicamente socialdemócrata como maquinaria electoral, era pieza clave, sino que, lo que a mi entender es más grave, adoptaba la metodología "15M" como elemento básico en la construcción de espacios y plataformas unitarias. Una metodología válida, y mucho, para un movimiento como el 15M, pero que trasladada a aspectos organizativos, de espacios netamente políticos, es muy susceptible de ser manipulada.
Todo hubiera sido, estoy seguro, de otra manera si con Eddy Sánchez hubiera dimitido en bloque la Ejecutiva de IUCM, sin reservarse extrañas "coordinaciones colegiadas" y hubieran dado un paso atrás, sin embargo prefirieron refugiarse en la "legalidad estatutaria" contribuyendo, sin ser los únicos, que conste, a una ruptura irreversible de IUCM.
No tengo ni idea de lo que va a ocurrir ahora, pero creo que solo desde fuera, es decir desde la dirección federal, y de manera objetiva, limpia y democrática, se puede pilotar el proceso, que no me atrevo a denominar, construya o reconstruya la necesaria organización de la izquierda en Madrid. Espero que en la dirección federal impere el sentido común que en Madrid, evidentemente, nos ha faltado. En las actuales circunstancias una Asamblea Extraordinaria de IUCM puede ser un simple "brindis al sol"

miércoles, 3 de junio de 2015

Los pitidos

Dejando claro que mi bandera es la roja con la hoz y el martillo y mi himno la Internacional, aunque he de reconocer que el escudo de mi Madrid-preferiblemente sin coronas añadidas- y las mocitas madrileñas, salvando las distancias,  también me emocionan lo suyo. Dejando eso claro, repito, no me resisto a comentar lo acaecido, y por otra parte requeteanunciado, el sábado pasado en la final de la Copa del Rey. 
La primera consecuencia de la monumental pitada, parece ser que superó de largo el centenar de decibelios, es que se está hablando más de ella, de la pitada, que del partido en sí mismo, de manera que nos quedaremos saber en que momento los jugadores del Atlhetic renunciaron a ser gudaris aspirantes a conducir la gabarra por la ría, para convertirse en meros espectadores de los gambeteos del portador del número diez de la zamarra azulgrana. Desde luego, si el sábado próximo los defensores de la Juve muestran la misma condescendencia que la mostrada por los otrora leones,  y en estos momentos apenas cachorrines de gato doméstico, el ansiado, y muy probablemente merecido, triplete, está al caer. Podemos felicitarnos los contribuyentes de que los funcionarios de hacienda estén siendo más rigurosos a la hora de afrontar los regates fiscales del idolatrado jugador culé que los defensores del Atlhetic con los deportivos.
De haber estado presente en el evento, algo harto improbable dada mi absoluta falta de interés por el mismo, es muy probable que me hubiera abstenido de manifestar mi desagrado por la Marcha de Granaderos. Puede que se trate de una pachanga de escaso valor musical, que lo es. Puede que sea el fruto de una victoria militar de un ejército sedicioso que se levantó en armas contra su propio pueblo. Puede que su imposición como himno de la monarquía parlamentaria, como la propia monarquía o la bandera bicolor, fuese el fruto de una transición política con una correlación de fuerzas desfavorable, muy desfavorable, para los demócratas. Todo ello es cierto y, para mi, tiene como consecuencia, subjetiva y personal, que detesto tanto la Marcha de Granaderos, también conocida como Marcha Real, o más popularmente Chunda Chunda, como la bandera bicolor, independientemente de el escudo que la complete. Sin embargo, hay muchos ciudadanos, y eso se palpa claramente en los éxitos deportivos, que no entran a valorar, ni siquiera superficialmente los argumentos que he expuesto, que se sienten representados por esa bandera y ese himno, sin que sean unos fachas cavernarios, y que pueden sentirse ofendidos por un suceso de esas características, aunque, todo hay que decirlo, esa ofensa puede estar, y lo está, manipulada.
Por otra parte la dichosa pitada tiene un inconfundible aire de reivindicación identitaria nacionalista, y ahí me afloran al unísono el internacionalismo propio de un aspirante a revolucionario, y mi afrancesado jacobinismo fruto de una construcción cultural que nos hacía, en la larga noche de la oscuridad fascista, mirar al otro lado de los Pirineos.
No me causa ninguna clase de problema ser militante del Partido Comunista de España y, como el conjunto del PCE, aspiro a un Estado Federal en el que todos, en igualdad de deberes y derechos, con nuestra obvias diferencias idiomáticas y culturales, podamos sentirnos razonablemente cómodos.
No recuerdo si fue don Pío Baroja, donostiarra de nacimiento madrileño de vocación, quien afirmó que "El carlismo se cura leyendo y el nacionalismo, viajando" fuera don Pío o no el autor de la frase, dudo con don Miguel de Unamuno, la suscribo como propia.

jueves, 28 de mayo de 2015

Cambiar Madrid

He sido siempre un militante respetuoso y coherente con los espacios en que he militado, y cuando esa coherencia con mi militancia ha sido incompatible con mi coherencia personal me he retirado sin estridencias. Por eso abandoné, sin ruido, el PCPE (antes PCpunto) cuando Ignacio Gallego y la mayoría de la dirección optaron primero por formar parte de la recien nacida Izquierda Unida, para posteriormente integrarse, en algunos casos reintegrarse, en el PCE. Era yo muy reticente a la pertenencia a IU, fundamentalmente por la presencia de algunos compañeros de viaje, a mi entender, un tanto "peculiares" (Federación Progresista, Partido Carlista, Partido Humanista,...) y la mayoría de la organización de Madrid, que acababa de celebrar su primera conferencia, en el edificio que se había comprado en la calle Saturnino Calleja, con José Antonio Moral Santín como secretario general de Madrid y Ángel Pérez de organización, estaban, estábamos, en aquella posición contraria a entrar en IU, y de hecho, ¡que cosas tiene la vida!, acabé entrando en IU de la mano de Izquierda Alternativa, cuando se produjo el "divorcio" entre los que procedían de la LCR y los que procedían del MC, y los primeros optaron por integrarse en Izquierda Unida, siendo primero Espacio Alternativo para, una vez fuera de IU convertirse en Izquierda Anticapitalista y terminar subsumida en PODEMOS. Hay que decir, por aclarárselo a quien me conozca poco, que este "coqueteo" con la IV Internacional, efímero, solo es comprensible desde mi inquebrantable amistad y mi absoluta admiración a mi queridísimo Antonio Flórez. De todo aquel periplo, que me llevó a algún apoyo inconfesable en elecciones europeas, saqué una conclusión fundamental: estaba más que harto de mantener posiciones muy bien estructuradas, con análisis correctísimos, en organizaciones, o partidos, con escasa militancia e influencia social, es preferible, creo yo, "equivocarse" con muchos. Es algo parecido a lo que ocurre en mi ámbito profesional, la estadística, "un dato de poca calidad, pero rápido, expulsa a un dato mejor pero que se tarda en obtener, y sobre todo, publicar". Fundamentalmente por eso, estoy en el PCE y en Izquierda Unida, porque son las únicas organizaciones de izquierda, y la caracterización de izquierda les aleja de cualquier tipo de "centralidad" o "transversalidad", desde las que, con sus muchos defectos, se puede aspirar a transformar la sociedad, no a ponerle parches, desde la lucha contra la corrupción del sistema, al propio sistema, proponiendo una renovación de élites, una especie de "quitemos a los [capitalistas] corruptos sustituyéndolos por honrados [capitalistas], y que nadie interprete que yo desprecie la lucha contra la corrupción. Esa coherencia, a la que me refería al principio, me lleva, siguiendo las resoluciones del CC del Partido Comunista de Madrid, a participar dentro de IU en el espacio Cambiar Madrid y ahí seguiré mientras la dirección federal del PCE no diga lo contrario, o que mi grado de discrepancia sea tan inasumible que me obligue a abandonar el Partido. Lo que nunca he hecho, ni haré, ni en el PCE ni en IU es, fuera de procesos congresuales o asamblearios, situarme contra la dirección, muy pocos pueden decir lo mismo. Fui, en el VIII Congreso del PCM, en la lista de Mauricio Valiente y colaboré en la dirección de Daniel Morcillo, fui, en el IX, en la lista de García Rubio y asumo la dirección de Álvaro Aguilera. Esa es mi coherencia militante, a mi no me resulta extraña. Pero asumir mi pertenencia a Cambiar Madrid no implica un acuerdo absoluto, y como no se trata de un órgano regular, ni de izquierda Unida ni del PCM no tengo ningún problema, en discrepar de forma pública. Textualmente, la carta a la militancia dice así:

 Hay que consolidar esta victoria y hacerla irreversible 

 Balance de las elecciones y tareas Compañeras y compañeros:

 El resultado de las elecciones municipales en la ciudad de Madrid el pasado 24 de mayo,ha sido una derrota para el principal partido de la clase dominante que hasta ahora tenía una mayoría absoluta holgada. Después de más de 20 años, hemos derrotado al PP en la ciudad de Madrid. Ahora hay que consolidar esa victoria y hacerla irreversible. También han sido una confirmación brillante de la audaz apuesta política que hicimos por la confluencia, así como el fruto de un enorme trabajo realizado por quienes estamos metidos en este proyecto. La militancia de IU tiene en el Ayuntamiento de Madrid tres ediles y es evidente que si hubiésemos participado toda IU en el proceso el resultado hubiese sido mucho mejor. Por el contrario, la dirección de IUCM, con el respaldo de parte de la dirección federal, han llevado a la organización al desastre. Los resultados de la candidatura de IUCM en nuestra ciudad demuestran que esta organización ha muerto. Ante la negativa a asumir responsabilidades por el caso Bankia y las tarjetas negras; el no reconocimiento de las primarias; y, sobre todo, su oposición a la unidad, les ha aislado definitivamente de su propia base tradicional. El electorado ha dictado sentencia, inapelable. La importancia de los procesos de unidad popular, que se ajustan perfectamente a las aspiraciones de una parte cada vez más amplia de la clase trabajadora y otros sectores de la población, ha quedado demostrada no sólo en el caso de Madrid. Se puede decir que ha sido una tendencia general. Allí donde ha habido estas candidaturas (Barcelona, Zaragoza, Madrid, Alicante, Coruña, Castellón, Logroño…), no sólo han tenido muy buenos resultados sino que, en muchos de ellos, pueden conseguir desplazar al PP u otros partidos del sistema, con alianzas. La necesidad de candidaturas electorales de unidad, es quizás la conclusión más importante de estas elecciones, pero como militantes conscientes y con experiencia, sabemos que eso no basta. La unidad es hoy condición imprescindible, exigencia del pueblo trabajador, pero por sí sola no es suficiente. Hay que abanderar la lucha por ampliar esta unidad a las próximas elecciones generales, pues la experiencia de Podemos en las autonómicas ha dejado en evidencia los límites de que cada organización vaya por separado. En menos de seis meses nos jugamos echar al PP del gobierno estatal, y es necesario lograr esa unidad para lograr derrotarlo y ser la fuerza más votada de la izquierda. Madrid ciudad ha demostrado que es posible. La unidad, con ser una condición básica para tener una opción de victoria, no es suficiente pues esa unidad sólo tendrá una base sólida si es la expresión de la unidad en la lucha por los derechos y reivindicaciones de las trabajadoras y trabajadores en los distritos, en los barrios y en los distintos sectores. En otras palabras, la unidad será una fuerza imparable si se basa en un programa de transformación real de las condiciones de existencia de la mayoría de la población trabajadora. Y esto es más importante ahora, si cabe, en la medida que nos enfrentamos, como todo parece indicar, a tareas de gobierno en el Ayuntamiento. Hemos de tomar la iniciativa y ofrecer un programa de gobierno al PSOE, como un reto público, basado en las propuestas del programa de Ahora Madrid y las necesidades de la clase trabajadora y de los barrios. Cualquier acuerdo con el PSOE se tiene que basar en un programa y no en el reparto de puestos. Como grupo mayoritario tenemos ventaja, si actuamos correctamente. Hemos de aparecer como los adalides de la unidad. Si el PSOE acepta, acepta la unidad con nuestra condiciones. Si no, aparecerá como quien rompe la unidad. Nuestra propuesta tiene que hacer especial fuerza en aquellas medidas que repercutan de forma inmediata y palpable en las condiciones de existencia del pueblo trabajador de Madrid, y eso reforzará nuestra posición y debilitará a la derecha, dando opción de ampliar el apoyo a los gobiernos de la izquierda. Hemos de ser conscientes de que, a pesar de ser minoría dentro del grupo municipal AM, nuestra obligación es ser los más consecuentes con la defensa del programa y los intereses de la clase trabajadora. Actuando así podremos influir decisivamente en la política de AM y, en cualquier caso, ganar cada vez más apoyo entre los activistas y votantes de esta candidatura. Desde la lealtad con el proyecto frente a la derecha, nunca deberemos dejar de poner en evidencia cualquier intento de retroceder en la defensa de los intereses de los trabajadores y trabajadoras frente a la presión de las grandes empresas contratistas y los bancos, que las habrá. Si afirmamos que IUCM ha muerto, el siguiente paso lógico es la tarea de organizarnos, exigir a la organización federal la desfederación de IUCM y el reconocimiento de nuestra nueva formación. Somos conscientes de que las elecciones generales están a la vuelta de la esquina y que el papel que vamos a jugar en la transformación de IU Federal y el respaldo del proyecto que encabeza nuestro compañero Alberto Garzón, es de vital importancia. Tenemos enfrente un enorme reto. Hemos de levantar una nueva organización en la que agrupar a toda la militancia al tiempo que estamos implicados en tareas de gobierno en un municipio de grandes dimensiones. Por eso, y aparte de otras consideraciones políticas, no nos sirve el viejo modelo de organización jerarquizada, centralizada e institucionalizada, en la que los militantes eran un cero a la izquierda y, en el mejor de los casos, actuábamos como guerrilleros más o menos aislados en nuestros distritos. Ni podemos repetir el error de que la organización este exclusivamente al servicio del grupo municipal, necesitamos un equilibrio y eso exige como algo urgente y vital una organización fuerte en la ciudad de Madrid. Es imprescindible compaginar las tareas en nuestros barrios, que hay que delegar en la medida de lo posible, con las tareas de coordinación política y organizativa, y las tareas institucionales. No hay que esperar que los liberados hagan, sino participar todos, cada uno en la medida de sus posibilidades. Tenemos que organizar las asambleas en todos los distritos y designar consejos o coordinadoras de distrito que planifiquen, sigan y se aseguren de que se cumplen planes y acuerdos. Tenemos que preparar una Asamblea de Madrid ciudad en la que debatamos todas las tareas, el programa y elijamos una dirección. En cuanto lancemos la nueva organización hemos de hacer un llamamiento público a la afiliación a la Izquierda que estamos refundando. Hay que prepararse para organizar la elección de vocales en las JJMM. Hay que hacer un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras municipales, así como a las organizaciones sindicales que estén dispuestas, a colaborar en el proceso de cambio en el Ayuntamiento. Su participación es imprescindible para lograr la mejora de los servicios públicos municipales. Hemos sido protagonistas de un proceso que abre una nueva etapa, seguro que vamos a estar a la altura de las exigencias.

Comisión Permanente de Cambiar Madrid ciudad

Como documento, tomado globalmente, es un documento pobre, muy pobre, cargado de lugares comunes que tiene como elemento principal algo obvio Esperanza Aguirre no será alcaldesa de Madrid, ni siquiera si triunfara alguno de los tamayazos que, sin rubor, está proponiendo.
La carta abierta la firma la Comisión Permanente de Cambiar Madrid Ciudad, espacio que, hasta ahora, he supuesto que estaba formado por militantes de IU en la ciudad de Madrid, más allá de su situación jurídica, sin embargo todo el documento podría estar perfectamente asumido por la totalidad de Ahora Madrid de manera que, en la práctica, se produce una identificación total entre Ahora Madrid e IU Madrid, y sólo al principio del documento se hace referencia a que hay tres ediles de IU [de veinte] y que mejor nos hubiera ido si toda IUCM hubiera participado en el proceso, "Perogrullo dixit", aunque también es verdad que al final reconoce que estamos en minoría. Ni el mismísimo Hegel hubiera aplicado el idealismo dialéctico con tanta pulcritud. Efectivamente, si el conjunto de IUCM, o al menos la inmensa mayoría, hubiera entrado en el proceso de los diferentes Ganemos de los distritos, podría haberse ganado la fórmula Coalición Electoral, que no hubiera supuesto la desaparición de IU como sujeto político activo, la dirección de IUCM no hubiera tenido coartada para presentar candidatura, y entonces, y solo entonces, sí podría compararase Ahora Madrid a Barcelona en Comù. Pero los análisis, el archiconocido latigullo de "El análisis concreto de la situación concreta", si somos marxistas, y yo creo serlo, hay que hacerlos desde el materialismo, desde la situación real, no desde el idealismo, desde la situación deseada. Y la realidad marcaba que, por ineficacia o mala praxis de la dirección de IUCM, que da lo mismo, nuestra posición dentro de Ganemos era débil y fuimos "carne de cañón fácil" para que PODEMOS, que tiene como principal objetivo a corto plazo nuestra desaparición, impusiera su metodología. Y nosotros, y la carta abierta no quiere reconocerlo, hemos quedado como una fuerza residual dentro de Ahora Madrid. Para la Opinión Publicada, los medios de comunicación, Manuela Carmena será la alcaldesa de PODEMOS, y como además la Opinión Publicada termina deviniendo en Opinión Pública si preguntaramos a la inmensa mayoría votantes de Ahora Madrid diría lo mismo.
Todo este idealismo voluntarista impregna el documento en su conjunto, y así, ignorando la situación de minoría que, a duras penas, reconoce dice que hemos derrotado al PP ¿quienes? Desde luego no la Izquierda, con tres concejales frente a los veinte del PP, si acaso, y siendo benevolente, ha derrotado al PP un espacio político hegemonizado por una pequeña burguesía progresista, empeñada en regenerar el sistema capitalista, y en el que tenemos una participación minoritaria. Me recuerda al jolgorio con que celebrabamos las victorias de Rodríguez Zapatero, "La izquierda derrota al PP", mientras nosotros quedabamos en situación de irrelevancia política. La nueva organización que ha de nacer, o refundarse, una vez que la dirección federal de IU "desfedere" a IUCM, algo que yo no veo tan claro, ¿contará con cuadros o militantes que tienen una visión diferente de los procesos de convergencia? o, una vez determinado que son parte del odioso Partido de Bankia / Tarjetas Black , serán condenados a las tinieblas. Exactamente ¿que queremos decir cuando decimos que abandonaremos el viejo modelo de organización jerarquizada? Convendría saber si estamos avanzando hacia un modelo asambleario, horizontal que no distingue, en derechos, militantes y simpatizantes, aunque sí en obligaciones, unos pagan cuota y otros no.
Estamos seguros de que Alberto Garzón dice en su blog lo que parece ser que algunos quieren que diga, puesto que al caracterizar a PODEMOS como una fuerza de carácter populista, lo saca del espectro de la izquierda, lo cual no quiere decir, al igual que pasa con el PSOE, que no podamos llegar a acuerdos con ellos, en el ámbito electoral o post-electoral, en base a posibles acuerdos programáticos. Yo no milito en Madrid Ciudad y por tanto no soy quien para decirles a esos compañeros lo que deben hacer, máxime teniendo en cuenta el varapalo que me he llevado en Alpedrete, "Consejos vendo que para mí no tengo", sólo doy mi humilde opinión.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Ataques que ayudan

A veces, sin querer, o queriendo, hay ataques que en lugar de debilitar al enemigo, o adversario, acaban fortaleciéndolo, suministrándole munición adicional. En Madrid hemos tenido un claro ejemplo en la campaña de Esperanza Aguirre, y su colofón ha sido la rueda de prensa de ayer. Durante toda la campaña, la actitud barriobajera de la, supuestamente castiza, Presidenta del PP madrileño, ho ha hecho más que fortalecer la imagen de Manuela Carmena. Acusarla de filoetarra, de peligro para la democracia y otras lindezas han terminado por traer a primer plano el curriculum democrático, en términos de esta democracia formal que parece ser la panacea de la organización social, de cada cual. De manera que se ha recordado, sin que ella lo buscara, el pasado de Carmena como abogada del Partido, como los que fueron asesinados en Atocha, su papel, cuando ya era jueza, como fundadora de Jueces para la Democracia, su labor como jueza decana, su defensa de los derechos Humanos, etc., mientras que nadie sabe si la señora Aguirre y Gil de Biedma jugó, y edad tiene para ello, papel alguno, en los tiempos en que hacerlo era un riesgo, en la defensa de los valores democráticos occidentales que ahora parece querer salvaguardar a cualquier precio. La rueda de prensa de ayer no la hubiera organizado mejor la secretaria de comunicación de PODEMOS: 1) Adscribe a Manuel Carmena a PODEMOS cuando, que yo sepa, de momento no lo es , si bien concurrió a las primarias de Ahora Madrid en la lista patrocinada o impulsada por el partido de Pablo Iglesias. 2) Establece una relación de identidad absoluta entre Ahora Madrid y PODEMOS, coincidiendo, plenamente, con la estrategia de los populistas, sin tener en cuenta, nadie lo tiene en cuenta y a estas alturas desde el punto de vista mediático, la dichosa opinión publicada que termina siendo pública, es irrelevante, que los resultados dicen que Ahora Madrid es más que el Partido de "la gente" 3) Situa, y con razón, en el ámbito del bipartidismo que Aguirre identifica con constitucionalismo al PSOE, dejando como única alternativa al sistema a un partido que no aspira a cambiarlo sino a regenerarlo, y por eso no se identifica con la izquierda, y por eso pone el acento en la corrupción del sistema no en la estructura del mismo. La inexistencia de una izquierda reconocible contribuye, notablemente, a esta identificación. La izquierda que, sin duda, hay en Ahora Madrid es, por el momento, invisible, y mucho me temo que lo va seguir siendo una larga temporada.