jueves, 25 de diciembre de 2008

Peticion filial

Me pide mi hijo que cuelgue en una entrada el Padre Nuestro de moda en su colegio. De toa la vida los chavales hemos hecho, o nos han contado diversas versiones de esta oración, esta es una más.
Padre Nuestro que siempre estas puesto.
Danos marihuana para toda la semana.
No nos dejes sin canuto ni un solo minuto
Y líbranos de la pasma. Amén
(Y nos vemos en Mc Donald, tronco)
Sin entrar a valorar la calidad de la ¿poesía?, llamo la atención sobre el hecho de que se trata de un centros privado que me cuesta una pasta (El porqué va mi hijo a un centro privado es largo de contar y ahora no me apetece). ¡Tiene cojones la cosa!

4 comentarios:

AF dijo...

¡Es intolerable! ¡¿De verdad escriben "nuestro" con mayúscula? Sin ortografía y normas de buen uso del idioma escrito no vamos a ningún sitio.

Un saludo para su chaval, para su chavala (y dígale a esta última que no exacerbe las disensiones familiares) y para usted, en este último caso con mis condolencias por su sufrimietno vástago-educativo.

RGAlmazán dijo...

Tendrá usted que explicar esa incoherencia D. Bolche, mira que llevar a su hijo a un colegio privado (¿no será de curas?). No me lo esperaba de usted, salvo que el colegio se llame Camarada Stalin.
Ya no sé como despedirme, si decirle ADios, Felices Navidades o Vivan las Checas.

Salud y República

J. G Centeno dijo...

Peor aún amigo Rafa, era un colegio progre de una cooperativa de profesores más progres aún, algunos amigos mios, que dejaron de ser progres, hace un par de años.Un grupo empresarial educativo les hizo una oferta mareante por el cole. Como el colegio sigue siendo laico, pués ahí seguimos, y tal y como tiene doña Espe la enseñanza pública ahí terminará, si podemos seguir pagando.

alexandr dijo...

Algo más reivindicativo todavía... Del rojazo de Benedetti.
Padre nuestro que estás en los cielos
con las golondrinas y los misiles
quiero que vuelvas antes de que olvides
cómo se llega al sur de Río Grande
Pdre nuestro que estás en el exilio
casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos dondequiera que estés
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver las uñas
sucias de la miseria
en agosto de mil novecientos sesenta
ya no sirve pedirte
venga a nos el tu reino
porque tu reino también está aquí abajo
metido en los rencores y en el miedo
en las vacilaciones y en la mugre
en la desilusión y en la modorra
en esta ansia de verte pese a todo
cuando hablaste del rico
la aguja y el camello
y te votamos todos
por unanimidad para la Gloria
también alzó su mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía
a pensar hágase tu voluntad
sin embargo una vez cada tanto
tu voluntad se mezcla con la mía
la domina
la enciende
la duplica
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuándo creo de veras lo que digo creer
así en tu omniprescencia como en mi soledad
así en la tierra como en el cielo
siempre
estaré más seguro de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora
pero quién sabe
no voy a decidir
que tu poder se haga o se deshaga
tu voluntad igual se está haciendo en el viento
en el Ande de nieve
en el pájaro que fecunda a la pájara
en los cancilleres que murmullan yes sir
en cada mano que se convierte en puño
claro no estoy seguro si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse
lo digo con irreverencia y gratitud
dos emblemas que pronto serán la misma cosa
lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro
de cada día y de cada pedacito de día
ayer nos lo quitaste
dánosle hoy
o al menos el derecho de darnos nuestro pan
no sólo el que era símbolo de Algo
sino el de miga y cáscara
el pan nuestro
ya que nos queda pocas esperanzas y deudas
perdónanos si puedes nuestras deudas
pero no nos perdones la esperanza
no nos perdones nunca nuestros créditos
a más tardar mañana
saldremos a cobrar a los fallutos
tangibles y sonrientes forajidos
a los que tienen garras para el arpa
y un panamericano temblor con que se enjugan
la última escupida que cuelga de su rostro
poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros
una vez
por error
perdonamos a nuestros deudores
todavía
nos deben como un siglo
de insomnios y garrote
como tres mil kilómetros de injurias
como veinte medallas a Somoza
como una sola Guatemala muerta
no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado
o arrendar una sola hectárea de su olvido
ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río
el dólar y su amor contrarrembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia
amén.