sábado, 27 de marzo de 2010

Sira y Yolanda salvan la dignidad de la izquierda

Con justa razón mi compañero y amigo Fernando Jiménez
pone de manifiesto el malestar que ha causado en el grupo municipal de IU-LV del Ayuntamiento de Alpedrete, que con él comparto, la actitud tomada por un grupo de concejales del Ayuntamiento de Rivas, elegidos en la lista de Izquierda Unida, presentando una moción que condena a Cuba, calificando su sistema político como conculcador de los Derechos Humanos y elevando a un delincuente común a la categoría de preso de conciencia. No mucho después de conocer que se iba a presentar esa moción en el pleno municipal de Rivas Vaciamadrid, teníamos nosotros que defender, en cumplimiento de los acuerdos y resoluciones adoptados y aprobados democráticamente por absolutamente todos los órganos federales de IU, empezando por la IX Asamblea Federal, así como por todos lo órganos regionales, empezando por la VIII Asamblea Regional, el rechazo de una moción presentada por el PP de Alpedrete que, en esencia, reflejaba exactamente lo mismo que la que se iba a aprobar en Rivas. No seré yo quien afirme que los citados concejales ripenses defienden la misma política, en lo que se refiere a Cuba, que los populares alpedreteños, cada cual puede sacar las conclusiones oportunas de unos hechos concretos y objetivos. Como concreto y objetivo es que en ese rechazo a la moción nos acompañó el Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Alpedrete cuyo portavoz Francisco José de Pablo Muñoz no dudó en destacar el carácter de delincuente común del recluso fallecido, así como, y esto es muy importante, el carácter escasamente democrático de ésa oposición, que se autocalifica, con muy poco rigor, como democrática, cuando lo que es es, esencialmente, revanchista y añorante de los tiempos de Fulgencio Batista. Estos fueron los argumentos del Grupo Municipal Socialista, no los nuestros. No seré yo quien afirme que los concejales socialistas de Alpedrete están más cercanos a las posturas clásicamente internacionalistas, que defendemos desde IU, que algunos concejales de Rivas, elegidos en las listas de IU, cada cual puede sacar las conclusiones oportunas de unos hechos concretos y objetivos. Como concreto y objetivo es el hecho, y más que un hecho es un dato, que puso de manifiesto, en una brillante intervención, la compañera Marga Ferré, en el Consejo Político Regional celebrado el viernes 26. De los millones de niños que mueren de hambre en el mundo(datos de la FAO) ninguno es cubano. De los millones de analfabetos que hay en el mundo (datos de la ONU) ninguno es cubano, a partir de ahí hablar de la falta de respeto humanos en Cuba, es simplemente, un sarcasmo.
Razón puede tener, y de hecho la tiene, el compañero, y camarada Fernando Jiménez al manifestar su amargura por tener que compartir siglas, espacio político cada vez menos, con los que están retomando un lenguaje tóscamente anticomunista que creíamos de tiempos pretéritos, aquellos en los que los comunistas teníamos cuernos y olíamos, intensamente, a azufre. Pero yo prefiero destacar lo positivo de la situación: Sabemos que en Rivas hay dos concejalas de izquierda, Sira y Yolanda, que han salvado la diginidad de la izquierda siendo coherentes con lo que democráticamente, han decido, con su concurso y el concurso del resto de concejales elegidos en las listas de IU, los órganos de dirección y representación de Izquierda Unida. Y yo me felicito por ello. Me produce orgullo compartir con ellas militancia y trabajo político. Aunque puede que no siempre estemos de acuerdo, es obvio que nos unen muchas más cosas que las que pudieran separarnos, si es que hay algunas.
Al hilo de lo ocurrido pueden ser pertinentes algunas reflexiones:
-Afortunadamente Izquierda Unida no es un partido político, porque si lo fuera, el expediente, y posterior expulsión, de los concejales que, habiendo sido elegidos en las listas de IU, han actuado de forma flagrante contra la política de IU, sería inevitable. Y eso es algo que yo no deseo, creo que políticamente sería un error y personalmente muy desagradable. No fue, para mí, ningún plato de gusto votar afirmativamente la expulsión de los, ya ex, compañeros de Velilla
-Queda claro lo que para alguno significaban esas idílicas primarias. Eran el mecanismo ideal para poder sortear los acuerdos adoptados democrática y estatutariamente por nuestro movimiento político. Esos es lo que algunos entienden por democracia, que no tiene como una de sus características el debido respeto por la minoría, sino que deben ser los criterios de la minoría los que se imponen sobre los de la mayoría.

-Nos queda mucho camino que recorrer, tenemos que hacer mucha pedagogía política, para que no haya compañeros que, quiero creer que ingenuamente, con gran facilidad entran al trapo de compartir argumentos con la derecha más reclacitrante.

-Además del orgullo, al que antes hacía referencia, por compartir militancia con estas dos dignas y honestas concejalas de Rivas, tengo que manifestar mi absoluta comprensión por los difíciles momentos que tienen que estar pasando. Difícil, y muy amargo, es estar en la oposición al Partido Popular, un partido de escasa práctica y tradición democrática, como lo demuestran las declaraciones que hizo en su día Jaime Mayor Oreja proclamando la placidez del franquismo. Pero más difícil y amargo tiene que ser estar en la oposición a los que, se supone, comparten sus objetivos.

-De la tradición tolerante del alcalde de Rivas en relación a los que no piensan como él hay más que sobradas pruebas.
-¿Perdería algo IU perdiendo la alcaldía de Rivas?. No lo sé pero debemos tener en cuenta que las alcaldías de IU se debe plasmar la política de IU, de lo contrario, están de más.

2 comentarios:

Guanarteme dijo...

Lo has clavado. Yo he querido decir algo parecido en mi blog, pero desde luego me doblo ante usted compañero.

¿Cuando tratarán, algunos en IU, a los que no vendemos camisetas como compañeros, estemos equivocados o no?

Salud y República.

Néstor Dulce dijo...

Camaradas. desde Argentina los invito a leer y a hacerse fan del único blog de humor de izquierda