martes, 18 de enero de 2011

TDT Party

Otros han dado llamarlo Carajillo Party, buscando paralelismos con la organización neofascista norteamericana Tea Party, autora moral e intelectual de los sucesos de Tucson, Arizona. Bromas aparte, el análisis del espectro audiovisual tras el apagón analógico, en la Comunidad de Madrid, ofrece resultados francamente preocupantes. Desde mi Alpedrete sintonizo 7Veo de Pedrojota, Canal 10, con Curry Valenzuela como estrella mediática, Popular TV y Canal 13, concesionarias de Radio Bonete, en la actualidad llamada COPE, Telemadrid y La Otra, portavoces oficiales, sostenidos por dinero público, del PP madrileño, con una Isabel San Sebastián que asusta y por último, la estrella, Intereconomía con diversos Aquelarres disfrazados de tertulias, entre las que destaca El Gato al Agua con una amplia nómina de supuestos periodistas, o colaboradores, dificilmente encuadrables, incluso, en la derecha más extremista, Federico Quevedo, macarrilla con aspiraciones intelectuales, Carlos Dávila, si supiera juntar las letras con algún sentido podría pasar por periodista, Roman Cendoya, chulillo que se cree gracioso, Eduardo García Serrano, maleducado oficial, hijo del escritor falangista Rafael García Serrano autor de guiones cinematográficos tan edificantes como la fiel infantería, Cristina Alberdi, ¡que lástima!, Pablo Castellanos, ¡que pena! y ¡que lástima!, Joaquín Leguina, ¡que repugnancia!, ¡que asco!, ¡que naúseas!, Javier Nart, que piensa de si mismo que es progresista, que inmenso error, Mario Conde, delincuente convicto, Alfonso Rojo desconocedor de los principios básicos de la deontología profesional, Alejo Vidal Quadras, que en otro tiempo se llamó Aleix, y no sigo porque la nómina es extensísima. Suele participar en estos debates, francamente no sé con que objeto Antonio Miguel Carmona portavoz de economía del PSM-PSOE. He llegado a pensar que este destacado socialista madrileño, uno de los más firmes apoyos de Tomás Gómez acude a estas tertulias en cumplimiento de una promesa, como aquellos devotos de los años cincuenta que iban descalzos, y a veces marcha atrás, caminando hasta el Cerro de los Ángeles porque a su hijo se le había curado el garrotillo. estos son los canales generadores de opinión tras la deserción de PRISA cerrando CNN+ . Lo demás, refritos de series americanas, los dos canales de La Sexta y Nitro, de Antena 3, de series españolas, FDF, o repeticiones, con fuerte despliegue de gritos y alaridos, de programas-basura destinados a mostrarnos las miserias de Belén Esteban, o cualquier otro personaje tan insustancial, analfabeto y anodino como esta señora, Pogo como excepción al Canal 8, del productor cinematográfico y presidente testimonial del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo que tiene como oferta básica el cine, principalmente español.
En estas condiciones alguien puede tener el valor de afirmar que en España hay libertad de expresión. Yo no.

lunes, 17 de enero de 2011

La que se avecina

El Espia Otomano opina:
Uso, en el título de la entrada, el de una serie de Tele5, que ahora emite su subsidiaria FDF y que es un descarado autoplagio de una de éxito en Antena3, Aquí no hay quien viva. Y a fe que he dudado entre usar un título y otro, porque lo que se avecina es que aquí no haya quien viva. Y ustedes, mis queridos españoles, parecen en la inopia. Bueno, no todos, porque mi anfitrión don Bolche alterna una actitud entre meditabaja y cabizbunda con un rictus de cabreo oceánico, al que, todo hay que decirlo, no es ajeno el magro resultado obtenido por su equipo en Almeria y del que hace responsable en exclusiva, de forma a mi juicio injusta, al señor Pérez Lasa. El trencilla fue una calamidad pero su equipo no estuvo a la altura, me parece a mi. Pero no es para hablar de furbol, Ángel María Villar dixit, para lo que he abierto esta entrada, ni tampoco de las tribulaciones futboleras de don Bolche, además ojalá fueran exclusivamente sus preocupaciones. Otras cosas le preocupan mucho más.
Para este espía la huelga general del 29-S fue un éxito, incluso un éxito notable, si se tenía en cuenta que durante un periodo demasiado largo, la mayoría de la izquierda política, el PSOE y una parte importante de IU, habían abandonado toda acción política fuera de los marcos institucionales, mientras que la izquierda social, los sindicatos de clase, había abjurado de forma absoluta de la lucha de clases para entrar de lleno en lograr concertaciones y acuerdos a toda costa, aún a riesgo de descafeinar su carácter de organizaciones representativas de una clase social, la clase trabajadora, y nunca del conjunto de la sociedad, entre otras cosas porque conciliar los intereses de empresarios y trabajadores, de explotadores y explotados es imposible y su intento conduce, en cualquier caso, al sindicato vertical, del que los españoles con edad y memoria tienen triste recuerdo. En ese escenario producido por muchos años de desidia y pacto, la movilización de muchos millones de trabajadores, aunque no todos hicieran huelga sensu strictu era un éxito, pero era un éxito si, y sólo si, la izquierda política y sindical profundizaba por ese camino de movilización, resistencia y lucha. Ángel Cappa, un excelente entrenador argentino de fútbol, además de una persona con la cabeza muy bien amueblada distingue entre dos deportes, el atletismo y el futbol, por la caracterización que dan los deportistas a su forma de correr. Para el corredor atlético, da igual si lo es de los 100 metros o de la maratón, la carrera lleva al objetivo final, la meta, mientras que para el futbolista la carrera hasta el balón, en la que consume cansancio igual que lo haría el corredor de atletismo, marca la llegada al comienzo de su verdadera tarea, el conseguir que ese balón avance, interactuando con sus compañeros o en solitario, hasta llegar al marco rival. Los sindicatos, a la luz de la rumorología destada que tiene todo el aspecto de ser verdadera, parecen comportarse como el corredor de atletismo, que una vez atravesada la meta se deja llevar por la inercia esperando recibir su cosecha de aplausos, y si ha lugar las medallas y laureles, mientras que la izquierda política, de la que desde ahora mismo, y a estos efectos, descuelgo a la mayoría del PSOE, fundamentalmente a su dirección, debe actuar como el futbolista y prepararse para jugar con el balón, en este caso la huelga del 29-S. En el informe político del Comité Central del PCM, que espié con gran interes se dice:
Ante esta situación, tanto el Partido Comunista, como Izquierda Unida, deben responder con la contundencia de sus propuestas políticas y la necesaria movilización de sus militantes y organizaciones(...)para la cual el Partido Comunista de Madrid debe desplegar una una fuerte campaña de información sobre el alcance, ahora real, de la reforma laboral y el peligro de una reforma de las pensiones que suponga el retraso de la edad de jubilación.
La aparente disposición de las direcciones sindicales a volver a la senda, senda indefectiblemente condenada al fracaso, de la concertación y el consenso, vuelve a dejar a IU, y lógicamente al PCE que forma parte inseparable de ella, en solitario en el camino de la movilización y la lucha. Por ello, más incluso que por los resultados futboleros, sin minimizar en absoluto el peso que estos puedan tener en su estado de ánimo, anda don Bolche cariacontecido, porque no puede evitar la sensación de que se está desandando una vereda que costó mucho recorrer desde que con la elección de Cayo Lara Izquierda Unida apostó, claramente, por la necesidad de la Huelga General cuando las direeciones sindicales, ni de lejos, estaban por la labor. Sin embargo, sin intentar quitar importancia a la preocupación de Bolche, sin caer en un optimismo voluntarista que conduce a poco, este espía considera que el paso dado por muchos trabajadores en el camino de la movilización, no es fácilmente reversible, y en ese escenario político tiene la izquierda política, IU, que al fin y al cabo es la única que actúa como tal, tiene que moverse. No es fácil, pero no debería dejarse arrastrar por el desánimo.

miércoles, 12 de enero de 2011

Aniversario de Mundo Obrero

8o años, nada más y nada menos, cumple Mundo Obrero, nuestro querido Mundo Obrero. Los que tenemos una determinada edad caemos, irremediablemente, sin querer, sin poder evitarlo, en la nostalgia, quizás porque en el fondo lo que añoramos es nuestra juventud, esa juventud que nos hacía capaces de superar el miedo, y era mucho ese miedo, a la hora de distribuir Mundo Obrero, Órgano Central del Partido Comunista de España, decía debajo de la mancheta, mientras en la parte superior rezaba la máxima que los comunistas nunca debemos olvidar :Proletarios de todos los países, ¡Uníos!, y es que para los comunistas la lucha contra las reformas que quiere imponernos el PSOE está intímamente ligada, por ejemplo, a la que llevan los mineros de Johannesburgo. Se leía Mundo Obrero , ya lo creo que se leía, se leía en las fábricas y los tajos, se leía en las facultades e institutos, y también en los billares, locales que ejercían la función de centros de reunión juveniles, y se cobraba, creo que el último precio clandestino fue de 10 pta, y lo pagaban trabajadores y estudiantes conscientes del valor que tenían ese par de duros, acaso tres. Luego vino la legalización y... , en fin, esa es otra historia.
Ahora tenemos la obligación de relanzar nuestro querido Mundo Obrero

martes, 11 de enero de 2011

Espiando

El Espia otomano opina:
Dos noticias sacudieron ayer el panorama informativo de mis espiados, una de ellas de muchísimo más transcendencia y calado que la otra, puesto que esta última: la designación de Jose Mourinho como mejor entrenador de 2010, en un acto en el que se designaron, igualmente, a Marta y Messi como mejores jugadores del mismo periodo, no deja de ser una noticia que concierne al ámbito deportivo, siempre considerando al fútbol, que ya es considerar, como una actividad deportiva. Con todo, el reconocimiento al portugués ha desatado, sobre todo en los medios del nacional-papanatismo un furor que ha conseguido despertar los fantasmas de la "persecución antiespañola" echándole leña al fuego que el premio al mejor jugador no fuera a parar al chavalillo manchego que consiguió el gol, un tanto de churro, con el que el fervor patrio se desató el verano pasado. Tengo el mayor de los reconocimientos para Vicente del Bosque con un curriculum impresionante que incluye ligas y copas de Europa con su equipo de siempre, que no se portó bien con él todo hay que decirlo. Solo una frustrante experiencia, precisamente en Turquía, empalidece, muy levemente, el historial de este auténtico caballero del fútbol. Pero ello no resta merecimiento alguno al actual entrenador blanco.
Es la segunda noticia, el último comunicado de ETA, la que, de verdad, tuvo ayer auténtico fuste. De los muchos análisis que se han hecho me quedo, sin duda alguna, con la que hace Rafael García Almazán desde su Kabila . Excepto cuando habla de fútbol tiene este hombre una más que notable capacidad de análisis y en este caso pone el dedo en la llaga: Si lo que se busca es una rendición incondicional de lo que queda de ETA, que no creo que sea demasiado, si lo que se espera es una rendición como la de Vercingetorix, si se desea una reedición de las horcas caudinas, en definitiva si lo que se busca es la victoria el final de la violencia se antoja lejano a ojos de este espia. Siempre habrá un puñado de iluminados capaces de sembrar el terror aún a sabiendas de que su destino próximo es la cárcel, en el mejor de los casos. No deberían los españoles dejar el proceso que ha de llevar al final de la violencia en manos de los partidarios de una victoria militar incontestable. Todo a ello pesar de que la suicida, además de criminal, opción de ETA de fulminar un proceso en el que la mayoría de la sociedad española puso grandes esperanzas, ha fortalecido las posiciones más intransigentes. Si triunfa el talibanismo de Mayor Oreja el final estará, y lo estará siempre, lejano

sábado, 8 de enero de 2011

Madrlleños por Madrid

Soy madrileño, madridista y comunista. Me siento orgulloso de serlo, y mi personalidad sería difícilmente comprensible, y en cualquier caso no es fácil, sin contemplar estas tres condiciones.
El ser comunista es una opción ideológica de combate, de busqueda de una sociedad mejor, es una manifestación de responsabilidad: no me basta con descalificar esta sociedad capitalista, tengo que tener, necesito para moverme, una alternativa, y necesito que sea posible; el asalto al Palacio de Invierno, la Larga Marcha, los barbudos entrando en La Habana o la guerra de Vietnam, me dicen que tomar el poder es posible, más allá de los obstáculos, más o menos sutiles, más o menos ocultos, que nos ponga el enemigo de clase, y la parodia que es este sistema disfrazado de democracia que padecemos, "el peor si exceptuamos todos los demás" nos repiten machaconamente intentando llegar a convencernos, no es el menor de ellos. El como gestionar ese poder una vez tomado es otra cuestión. Creo haber tomado nota de errores cometidos, aunque se me escapen algunos.
El ser madridista es casi una conclusión estética de lo anterior, podría ser perfectamente del Barça, el Milan o el Manchester United, pero nunca seguidor de un equipo que haya interiorizado la derrota como un valor, disfrazándola de solidaridad con los perdedores desheredados del mundo. Toda mi solidaridad combatiente y militante con los pobres y desheredados del mundo, pero sólo con aquellos que quieren, sin importar medios, dejar de serlo. Tengo muchísimas diferencias con el pensmiento cristiano básico, aún sin contaminar por la estructura llamada Iglesia Católica, pero aquello de Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra consigue sacarme de mis casillas.
Y madrileño soy porque lo siento. Como lo sentía mi padre que había nacido en Fuentemolinos, Burgos. Y me siento profundamente madrileño, madrileño de mi Alpedrete, por más que Esperanza Aguirre y María Casado, mi alcaldesa, intenten que me avergüence de ello.
Hemos pasado por una fiestas caracterizadas por la elegancia social del regalo. Para quien me conoce en mi triple vertiente ya comentada, el regalarme es fácil, bastan libros o música (los mecanismos electrónicos tambien me apasionan) para que sea feliz como una perdiz. Y he comenzado a leer uno de mis regalos, Madrid bajo la dictadura (1947-1959) de Pedro Montoliú y me está enganchando, y está creciendo mi orgullo de madrileño.
Fue Madrid, capital de la República, una de las ciudades, y con ella sus ciudadanos, que sufrió con más inquina la represión franquista. No fue ajeno a este furor represivo, el hecho incontestable de que Madrid, los madrileños hubieran nacido donde hubieran nacido, resistieron como nadie, durante tres años, el asedio del fascismo. Y solo merced a una infame traición, en la que, desde luego, no participaron los comunistas, pudo Franco con sus moros, falangistas y requetés pisar suelo madrileño. Y desde luego no fue Madrid una ciudad que gustara al dictadorzuelo de origen gallego. De hecho barajó la posibilidad de retirarle la capitalidad. Nunca el carácter madrileño, alegre y abierto, casó bien con la tristeza cruel del Caudillo de voz atiplada. ¿Alguien puede imaginárselo en Pasapoga? Imposible. Ni siquiera es posible imaginarlo echando un polvo con la Collares enredándose en los ídem.
Con todo contiuaron los madrileños resistiendo. Y ahí va un dato, para mí hasta ahora desconocido, lo he sabido por el libro a que hago referencia líneas arriba. Referéndum, Ley de Sucesión, 1947. Porcentaje de votos afirmativos en el conjunto de España: 92%. Porcentaje en Madrid:60 %.
No todos pueden decir lo mismo.

lunes, 3 de enero de 2011

Las familias, sus familias

El espía otomano opina:
Desde que mi paisano Mustapha Kemal Atatürk, impuso, y le costó lo suyo, un estado laico sobre lo que fue el Imperio Otomano, para sus compatriotas quedaron claras las diferencias entre las instituciones del Estado y las estructuras religiosas. Y aunque, sería absurdo negarlo, los movimientos de corte islamista van ganando influencia política, podemos decir que el Estado turco es básicamente laico, por más que su población practique, mayoritariamente, la religión musulmana, y este espía, estaría en condiciones de afirmar, que en ese aumento, paulatino, de la influencia islamista, alguna responsabilidad tiene el occidente cristiano. El régimen anterior, que para unos fue una dictadura fascista, absolutamente homologable con los regímenes de Mussolini y Hitler, lo cual igualaría a los camisas azules falangistas a los asesinos de las SS, y para otros un sistema totalitario militar sin más ideología, tuvo una característica en la que unos y otros coinciden: el nacional-catolicismo. La religión católica impregnó todo el entramado jurídico del franquismo con la misma intensidad que las suras del Corán impregnan las leyes de multitud de estados islámicos, siendo su paradigma Arabia Saudí, como antaño impregnaron el Imperio Otomano hasta la irrupción de los Jóvenes Turcos. Tras la muerte del dictador comenzó el aparente, sólo aparente, desmantelamiento del franquismo, y de hecho una de las familias de UCD, encabezada por Alberto Estella Goytre y de la que eran destacados miembros los diputados José Luis del Valle, José Ramón Arboledas y otros que no recuerdo dieron en denominarse como Jóvenes Turcos teniendo relativa importancia por su apoyo táctico a los críticos encabezados por Óscar Alzaga y Miguel Herrero Rodríguez de Miñón, en el fracaso de Adolfo Suárez en el Congreso de Palma de Mallorca de UCD. Estos Jóvenes Turcos "ucedeos" puede que tuvieran éxito, la tuvieron, en la conspiración Anti-Adolfo, pero como desmanteladores del nacional-catolicismo fracasaron espantósamente, en lo que a los privilegios de la Iglesia Católica se refiere. Prueba evidente de este fracaso es la propia Constitución de 1978 que confiere al Estado un carácter aconfesional, que no laico, con mención expresa al Iglesia Católica, y a ninguna otra, y la existencia de algo tan anacrónico como un Concordato que sólo mantienen en el mundo unos pocos paises.
Cada intento de normalizar la separación de la Iglesia Católica y el Estado, es considerado casus belli por lo más reaccionario, y me atrevería a decir, siempre desde la óptica otomana, más anticristiano del catolicismo español, que encabezado por la propia jerarquía episcopal tiene su brazo secular en el llamado Movimiento Neocatecumenal que tiene como principal impulsor al peculiar pintor, su atentado artístico en la catedral de la Almudena le define suficientemente, Kiko Argüello, lo que les hace ser conocidos, popularmente, como los kikos. A lo largo del calendario, estos intolerantes conciudadanos de ustedes, los españoles, convocan toda serie eventos reivindicando que su forma de ver las relaciones entre los ciudadanos libres, es decir las relaciones sociales, afectivas y sexuales, tiene que ser la única que el Estado considere como legítima y legal. Y si no se hace así, llevando su intolerancia al paroxismo, consideran que se está atacando a su modelo. El colmo de los colmos. Si yo considero que un familia puede estar compuesta por dos personas del mismo sexo y unos hijos que hayan adoptado, por ejemplo, resulta que estoy atacando a su modelo de familia, que tiene, necesariamente, que estar compuesta por un hombre, una mujer y los hijos que hayan engendrado biológicamente mediante un coito. ¡Pero si yo a esa forma de convivencia también la considero una familia! ¿Dónde está el ataque? ¿Dónde la indefensión de ese tipo de familia, digamos, tradicional?.
Con tan irracional planteamiento nos castigaron con una misa de la familia, reivindicante de su modelo de familia como único posible, el domingo 2 de enero, con no demasiada afluencia, apenas unos pocos miles movilizados desde todo el orbe cristiano.
Son ustedes, los españoles, muy libres de hacer lo que quieran, pero a juicio de este espía si no se liberan de una vez de la inmiscusión de la Iglesia Católica en asuntos propios del Estado, jamás alcazaran una mínima calidad democrática. Luego llegado el caso, se ponen como motos a quemar iglesias, y ese no es, ni ha sido nunca, el camino adecuado. Deberían poner, sin estridencias, a la Iglesia Católica en su sitio. Claro que yo soy otomano y bastante tengo con intentar parar a mis propios integristas.

domingo, 2 de enero de 2011

Reflexión para empezar el año

En alguna de sus novelas de la serie Carvalho, el siempre, para mi, presente Manolo Vázquez Montalbán, consideraba el 1 de enero como un día inexistente, un día por el que había que transitar a duras penas como víctima de una cruel resaca producto de los excesos en honor del último día del año, la Nochevieja. Durante muchos, muchísimos, años así fue para mí. Con el agravante de que en mi casa paterna este inexistente 1 de enero era, también, día de comida y cena familiar, lo que le convertía en un día torturante. Con el cambio que supuso en mi vida el abandonar algunos hábitos que podríamos considerar como tóxicos, el 1 de enero dejó de tener el carácter resacoso-torturante, pero, más allá de comenzarlo, indefectiblemente, con el Concierto de Año nuevo desde Viena, el 1 de enero siguió teniendo la consideración de día destinado a no hacer nada, o, peor, a aplastarse en un sofá delante de la TV teniendo como principal actividad el cambiar de canal, el zapping. Y abusando del mando a distancia, ayer 1 de enero, en un canal que apenas uso, veo7 que creo propiedad de Pedrojota me enganché a una especie de miniserie, protagonizada por George C. Scott, en el papel de Benito Mussolini. Y el enganche a continuado hasta hoy, 2 de enero, de hecho me he planteado esta reflexión, y me he puesto a escribir sobre ella, al final de la película. Porque no voy, no soy quien ni tengo capacidades para ello, ha valorar la calidad de la miniserie, la reflexión me la ha provocado el final. Un partisano con absoluta frialdad dispara sobre la pareja Mussolini-Petacci, no le tiembla el pulso.
¿Justifico la acción del partisano?
Sí.
¿Hubiera podido yo hacer lo mismo?
Creo que sí.
¿Me hubiera temblado el pulso?
Creo que no.
Posteriormente ¿Hubiera tenido algún cargo de conciencia?
No lo sé, pero creo que no.
¿Puedo seguir manteniendo mi oposición a la pena de muerte como un valor ético absoluto?
...¿¿¿¿????....
Fin de la reflexión, se admiten sugerencias aunque no se asegura que se haga caso de lo sugerido.