martes, 27 de mayo de 2014

Comunicado de IU Alpedrete

Análisis de los resultados electorales en Alpedrete
En Alpedrete, la candidatura de IU-LV: La Izquierda Plural ha obtenido 384 votos, lo que supone el  8,78 % del voto emitido.  Estos resultados permitirían hacer una lectura triunfalista en comparación con las anteriores europeas al duplicarse, prácticamente, el porcentaje obtenido. Sin embargo esa sería una lectura miope y autocomplaciente que no tendría en cuenta la realidad que pone de manifiesto los resultados.
Izquierda Unida de Alpedrete, como no podría ser de otra manera, hace suyos los análisis y propuestas surgidos tanto de la dirección federal como regional de Izquierda Unida, e intentará, en la medida de sus posibilidades, hacer factible en Alpedrete el necesario proceso de confluencia al que ha hecho referencia nuestro dirigente federal, y primer candidato en estas elecciones Willy Meyer.
Izquierda Unida de Alpedrete se felicita de que en nuestro pueblo, al igual que en el resto de España, el bipartidismo encarnado por los Partidos que, con inusitada celeridad, propiciaron un cambio constitucional que prima el pago a los bancos sobre el gasto social, haya recibido un importante varapalo que puede ser el inicio de un proceso irreversible que acabe conduciéndonos al necesario proceso constituyente al que ha hecho referencia Willy Meyer.
Aun poniendo de manifiesto que los resultados de una elecciones europeas no son directamente extrapolables a unas elecciones municipales, en las que tienen un peso importante variables inexistentes en un proceso electoral con circunscripción única, en el que los electores tienen un conocimiento de los principales candidatos debido, en gran medida, a su impacto mediático- no son muchos, por ejemplo en Alpedrete, los que conocen a Willy Meyer y su trayectoria de muchos años- no es menos cierto que de estos resultados cabe deducirse que no toda la Izquierda transformadora en Alpedrete, puede que ni siquiera la mayoría, se sitúa, al menos electoralmente, en torno a Izquierda Unida.  Y esta realidad, desde Izquierda Unida de Alpedrete, se analiza con seriedad, rigor y sin sectarismo de ningún tipo.
Izquierda Unida de Alpedrete es parte integrante, con todas sus consecuencias, de un proyecto federal.  Izquierda Unida de Alpedrete, en ese necesario proceso de confluencia al que ya hemos hecho referencia,  no va a  hacer nada distinto ni diferente de lo que haga el conjunto de IUCM en la Comunidad de Madrid que, lógicamente, no hará nada diferente ni distinto del conjunto de Izquierda Unida.
Izquierda Unida de Alpedrete no se presenta, ante futuros procesos de confluencia, con las manos vacías:
 Izquierda Unida de Alpedrete ha sido la única fuerza política, con representación  municipal, que se ha opuesto al PGOU, con coherencia y sin fisuras, llevándolo incluso a debate a la Comunidad de Madrid, y continuará, en esa línea hasta que ese atentado urbanístico sea, definitivamente, retirado.
Izquierda Unida de Alpedrete ha defendido, y defiende, la participación de los vecinos en las decisiones que les incumben. El Grupo Municipal de IULV ha venido convocando Asambleas Abiertas antes de cada pleno municipal en las que los vecinos que han considerado oportuno participar han podido hacerlo. El Grupo Municipal de IULV ha aceptado siempre las iniciativas y preguntas formuladas por ciudadanos teniendo siempre en cuenta las enormes dificultades que presenta el vigente Reglamento de los Plenos Municipales.  Nadie podrá acusar ni a Izquierda Unida de Alpedrete ni al Grupo Municipal IULV de haber actuado, jamás, a espaldas de los vecinos.
Izquierda Unida de Alpedrete ha luchado sin descanso contra la corrupción. Ha presentado, ante la correspondiente fiscalía, todo aquello que podido parecer irregular, lo cual, en algún caso, le ha reportado más de un dolor de cabeza.
Izquierda Unida de Alpedrete ha sido inflexible en su denuncia de la actividad fascista y neonazi en nuestro pueblo, ante las fuerzas de seguridad del Estado, ante los jueces y ante los medios de comunicación.
En definitiva, Izquierda Unida de Alpedrete es, y será, un sujeto político activo con un proyecto político claro para Alpedrete y el conjunto de España.
Pero Izquierda Unida de Alpedrete no es, ni mucho menos, una formación autocomplaciente.  Izquierda Unida de Alpedrete es consciente de que su extraordinaria debilidad numérica, que no tiene ningún sentido ocultar, hace que no pueda, con la celeridad y oportunidad deseables, acudir a todos los lugares en los que su presencia y acción ha podido ser necesaria. Somos conscientes de que algo falla, y ha venido fallando hace tiempo, que impide que vecinos y ciudadanos que, explícitamente, nos manifiestan su apoyo, no den el paso de colaborar más estrechamente. Somos conscientes de que hay otras formas de acción política más llamativas, aparentemente más democráticas y puede que más cómodas. El compromiso que exige la militancia en una organización como Izquierda Unida es exigente y en muchas ocasiones oscuro, la elaboración de análisis y políticas no es inmediata, requiere horas y reuniones y ese imprescindible trabajo casi nunca tiene publicidad. Pero hay otras formas de colaboración menos exigentes  a las que invitamos a todos aquellos que crean en el proyecto llamado Izquierda Unida. El  actual coordinador de IU Alpedrete no tiene ningún apego al cargo, y si para facilitar el crecimiento de la Asamblea hubiera de apartarse lo haría sin problemas.  De hecho, tras la celebración de la última Asamblea Regional, diciembre de 2012, manifestó su intención de dejar el cargo, sin que nadie quisiera hacerse cargo de él.
Para Izquierda Unida de Alpedrete uno de los aspectos más positivos de los resultados es que ha puesto cara, en nuestro pueblo, a fuerzas de la izquierda transformadora fuera de IU. No tenemos ningún inconveniente en felicitar de forma muy sincera a los componentes del Círculo Podemos de nuestro pueblo, que con 592 votos y el 13,55% de los emitidos, ha recogido la gran mayoría de los votos que han huido del bipartidismo, sin olvidar los 136 y 3,11% obtenidos por Primavera Europea, si bien, en estos momentos, somos incapaces de conocer quien, o quienes, son su referente en nuestro pueblo. Izquierda Unida de Alpedrete se muestra abierta a un dialogo sincero y constructivo con estas fuerzas políticas, y otras que pudiera haber , para, y siempre en el marco del proceso que pudieran llevar a cabo nuestras correspondientes direcciones regionales y federales puesto que, volvemos a repetir, IU Alpedrete es una organización que pertenece a un proyecto regional y federal,  contribuir a la construcción de esa  necesaria alternativa de la izquierda que, a nuestro juicio, ha de tener un claro componente anticapitalista y republicano.
Izquierda Unida de Alpedrete no va a ser un obstáculo en este proceso, ni va a poner palos en sus ruedas, aunque haya habido momentos de tensión, generados, sin duda, por el clima electoral. La voluntad de IU  Alpedrete es la de generar ambientes positivos que posibiliten acuerdos. Para los militantes de IU Alpedrete, y entre ellos, sus cargos públicos, un proyecto que posibilite un cambio social está muy por encima de cualquier otra consideración, de modo y manera que no serán ellos quienes torpedeen proceso alguno. Si se genera algún tipo de problema vendrá, o de fuera de Alpedrete, o de fuera de IU.
Esta es la posición oficial de la Asamblea de Izquierda Unida de Alpedrete tras las elecciones de 25 de mayo de 2014
Alpedrete,  27 de mayo de 2014.

El Consejo Político Local de IU Alpedrete.

viernes, 23 de mayo de 2014

Reflexionando

Hacía tiempo que no tenía, o no sentía, la necesidad  de escribir en esta bitácora, sin embargo los acontecimientos de este fin de semana me invitan a reflexionar en voz alta.
 Aunque pueda parecer increíble, emocionalmente me afecta más lo que pueda ocurrir en Lisboa, el sábado, que el resultado de las urnas el domingo, aún reconociendo que es más importante lo segundo que lo primero.  El mundo interior de las emociones de cada cual es como es y no tiene porque buscarse justificación alguna y yo, y no tengo ningún pudor en reconocerlo, tengo un alto grado de angustia en relación con el partido que juega el sábado mi Madrid contra esos. Sinceramente hubiera preferido que la final hubiera sido contra el Chelsea aun considerandóle mejor equipo y aquí pesa, en gran medida, mi egoísmo, nunca he ocultado, sin dejar de reconocer sus defectos, mi simpatía por Mourinho , gracias a él nos quitamos un cierto complejo de inferioridad y recuperamos un mensaje esencial del madridismo: lo importante es ganar, como se gane es lo de menos -esta máxima es fácilmente trasladable a la política: lo importante es tomar el poder, el método es secundario, por eso para mí ser madridista y comunista básicamente, en lo metodológico, es lo mismo. Pero es que además en mi entorno no hay ningún simpatizante del equipo de Londres, mientras que tras la consecución de un título de liga, gracias, todo hay que decirlo, a la dimisión de los dos grandes que no han llegado a los noventa puntos cuando en años anteriores con noventa y nueve quedabas segundo, se ha producido una impresionante salida del armario futbolística, de manera que conocidos y compañeros, a los que jamás habías oído hablar de fútbol toman aspecto de presidiarios con rayas transpuestas embutiéndose en un ridículo uniforme, y pretenden, con escaso éxito, sentar cátedra relatando las andanzas de algún presunto jugador, con cara patibularia, sin más recursos competitivos que una amplia exhibición de prácticas más próximas a la capoira que al fútbol propiamente dicho. No quiero pensar que ocurriría si se perpetrara la gran injusticia, algo improbable pero posible. Creo que no me quedaría otro remedio que pedir asilo político en Corea del Norte para preservar mi salud mental.
El domingo, por contra, nos jugamos mucho más de lo que parece, incluso más de lo que nos jugamos el sábado, hay quien afirma, y yo estoy absolutamente de acuerdo, que el fútbol es la más importante de las cosas que carecen de importancia, aunque, como he escrito en el párrafo anterior, emocionalmente puedan parecer lo contrario. Estas elecciones, por su circunscripción única y porque, aparentemente, no tienen repercusión interna, tienen unas características que las diferencian de las municipales, regionales o generales. Por ser de circunscripción única, los resultados responden bastante bien a la proporcionalidad minimizándose en gran medida la distorsión que que produce el método D'Hont . Por no tener una traslación inmediata a la acción de gobierno puede dar lugar a votos de castigo a listas que, en condiciones normales, no obtendrían demasiado apoyo y aquí, para evitar suspicacias, cabe recordar los tres diputados que obtuvo, en su día, la Agrupación Ruiz-Mateos. Estos elementos van a ser importantes a la hora de, tras el recuento, hacer un análisis objetivo y sacar conclusiones de cara al futuro. Pero, antes del domingo, y pase lo que pase sea cual sea el resultado, ya hay una serie de conclusiones que podemos extraer:
Aquellos, a tenor de las encuestas que, tozudamente, siguen dando a PP y PSOE la amplia mayoría de votos, aunque en menor medida, que consideraban al régimen irreversiblemente en crisis, estaban, y están, equivocados, el bipartidismo y la monarquía siguen siendo muy fuertes, aunque no cabe duda de que las movilizaciones lo han deteriorado.
Izquierda Unida ha demostrado ser la única fuerza política de la izquierda con voluntad de integración plural, y los que no han querido sumarse a ese proceso, y lo disfrazarán como quieran, no lo han hecho porque estaban en un proyecto no unitario, en algunos casos con una fuerte carga personalista con un, para algunos,  no para mí, sorprendente eco en unos medios aparentemente de izquierda con accionariado de derecha.
Convendría detenerse en el análisis que se propone en este artículo, por más que a algunos no les emocione.
En definitiva, estoy convencido que el domingo, una cierta izquierda estupenda, votará por el Rodolfo Chiquilicuatre de turno. Aquella operación mediática, que llevó a un actor a Eurovisión, parece tener continuación. Me preocupa su recorrido porque no es lo que parece.

lunes, 3 de marzo de 2014

Ucrania

No me importa reconocer, casi me gusta hacerlo, que hay cuestiones, la de Ucrania es una de ellas, en las que me encuentro mediatizado por mis lecturas de tardoniñez y adolescencia. El título con que bautizé esta bitácora, en contra de lo que algunos creen, no hace referencia a personaje alguno de la revolución bolchevique, sino a una novela "Así se templó el acero" escrita por el héroe socialista ucraniano Nikolai Ostrovski, prematuramente muerto a causa de una enfermedad, que hoy conocemos como espondilitis anquilosante, que le redujo a la paralisis y la ceguera. Ostrovski, crea un personaje, Pavel Korchaguin, con características claramente autobiográficas, a través del cual, el autor nos relata los primeros tiempos de la Revolución y la Guerra Civil. No quedan muy bien parados los independentistas ucranianos, opuestos al Poder Soviético, comandados por el Atamán Petliura, a quien el autor no duda en calificar como bandido, y a sus seguidores como unos facinerosos, portadores de la bandera azul y amarilla, responsables de mil y un desmanes. Quiere decirse que, desde siempre, los partidarios de la independencia de Ucrania no han sido santo de mi devoción y, a día de hoy, ver como se celebra como un triunfo el derribo de una estatua de Lenin no contribuye, precisamente, a que me identifique, o al menos tenga algo de simpatía, por unos manifestantes capaces de arriesgar su vida por conseguir un mayor acercamiento a una estructura, la de la Unión Europea, que a juicio de muchos, entre los que me encuentro, ha contribuido decisivamente al empeoramiento de nuestras condiciones de vida. Cabe preguntarse ¿Qué les han dicho que es la Unión Europea? Tambien marcó mi juventud la lectura de "El Don apacible" , de indudable calidad literaria, de Mijail Sholojov, comunista y escritor, que ganó el premio Nobel de 1965, que narra las aventuras y desventuras de Gregori Panteleivich Melejov, personaje literario, no sé si tiene correspondencia con algún personaje real, que alcanza el grado de general de los Cosacos blancos, es decir, opuestos a la Revolución Bolchevique, a diferencia de los Cosacos rojos. Tampoco esta novela estimula las simpatías por los partidarios de una Ucrania independiente del Poder Soviético. Y aprovecho aqui para hacer un inciso y recomendar, también de Sholojov, Tierras roturadas, novela que puede ayudar a comprender el fenómeno conocido como stalinismo.
Se deduce, fácilmente, mi escasa simpatía por los opositores de Yanukovich, y como es este un personaje que tampoco me produce un especial simpatía voy a limitarme a reproducir el comunicado del Partido Comunista de Ucrania



Queridos camaradas comunistas,
Me dirijo  a vosotros en uno de los momentos más dramáticos en la historia de nuestro país. Durante los trágicos acontecimientos de los últimos tres meses, se ha derramado sangre, ha muerto gente. La integridad territorial de Ucrania se ha visto amenazada, su existencia misma como Estado soberano, independiente y unido.
Estos acontecimientos tienen un carácter ambiguo. La participación en ellos de gran cantidad de gente refleja el profundo descontento en la sociedad con la política del régimen de Yanukóvich y de su entorno, que han mostrado su incapacidad a la hora de gobernar el país, engañando al pueblo, incumpliendo todas sus promesas preelectorales y abandonando cobardemente su puesto en el momento más difícil.
La desvergüenza con la que se ha enriquecido el clan formado en torno a Yanukovich, que recibió el nombre de “Familia”, ha alejado de ellos a la mayoría de sus partidarios y electores.
Pero las manifestaciones de protesta de las masas no adquirieron el carácter de confrontación de clases. Esa lucha cruenta se ha producido entre los dos grupos de la misma clase de explotadores, la burguesía oligárquica, de los cuales la mejor preparada ha resultado el grupo que ha unido a las fuerzas proocidentales, nacionalistas de ultraderecha. Estas fuerzas han sabido hábilmente utilizar el descontento de la gente y con su ayuda consumar un golpe de Estado.
Al mismo tiempo, Occidente abiertamente, sin ceremonias, se ha inmiscuido en los asuntos internos de nuestro país, apoyando al actuación de las fuerzas ultraderechistas, por cuanto están encaminados a una profunda transformación de la situación geopolítica en Europa y el mundo, a destruir los lazos de varios siglos, económicos, culturales y espirituales de los pueblos ruso y ucraniano y de los demás pueblos hermanos de la antigua Unión Soviética, entregando a Ucrania  como protectorado de los EEUU, la UE y la OTAN, del FMI y de varias multinacionales.
La actuación de los grupos ultraderechistas, encabezados por fuerzas abiertamente neonazis, surgidas al calor del régimen de Yanukovich, y herederas ideológicas de los ocupantes hitlerianos, van acompañados por un nuevo y extremadamente peligroso resurgimiento de la histeria anticomunista, que se manifiesta en la destrucción generalizada de los monumentos a Lenin, a los héroes de la Gran Guerra Patria, por asaltos criminales a las sedes de nuestro partido, en Kiev y en otras ciudades del país, por el terror moral y físico contra los comunistas y en las exigencias de prohibir la actividad del Partido Comunista.
Todo esto deja bien a las claras, que las fuerzas que se han hecho con el poder, pueden recurrir a cualquier acto ilegal, sin detenerse ante posibles represalias, no solo contra los dirigentes del partido, sino contra los comunistas de base. Hay que estar preparados para eso.
En la situación que se ha generado, la más importante de las tareas que tenemos por delante, es mantener la estructura del partido, sus cuadros, estar alerta y no caer en provocaciones.
Es vital utilizar todas las posibilidades para explicar a los trabajadores el sentido del golpe que se ha dado y el peligro de las consecuencias que acarreará para las gentes sencillas: un dramático empeoramiento de la economía, crecimiento del desempleo, impago de salarios y pensiones, subida de precios y tarifas, el desenfreno de la delincuencia y el empobrecimiento de la gente.
La dirección del partido, nuestro grupo parlamentario en la Rada, va a hacer todo lo posible, para en estas dificilísimas condiciones, defender los intereses de los trabajadores, conservar el partido y defender la unidad del país.
Querido camaradas, ante el partido, ante cada uno de nosotros, se presentan nuevos y difíciles desafíos. Unamos nuestras filas, multipliquemos los esfuerzos en la lucha por una causa justa, como es el socialismo.
Piotr Simonenko


No he cambiado una coma de lo que dicen los camaradas ucranianos, ellos son de allí, están allí y tienen elementos de jucio que nosotros, que solo recibimos opinión sesgada , no podemos tener. Y que nadie se equivoque, mi opinión sobre Putin y lo que representa dista mucho de estar cercana a la simpatía
 

miércoles, 19 de febrero de 2014

Elecciones europeas o la Unidad seguida de ceros

Cuando uno era un párvulo, y ya ha pasado tiempo de aquello, y comenzaba a hacer sus pinitos con la Aritmética, las matématicas estaban en un plano superior, tenía maestros que insistían en enseñarnos a usar el cero. El cero es un concepto abstracto que un niño asimila con cierta dificultad, y de hecho hasta que los matemáticos árabes no lo definen de forma correcta, el cero no existía en la práctica cotidiana.
Es curioso lo que ocurre con el cero. Para cualquier conjunto de números, naturales, enteros, racionales o reales, y en relación con la operación que conocemos como suma o adición, el cero es el elemento neutro, 
 de manera que sumando cero a cualquier número, éste no se modifica.

                                                             A+0=A
Sin embargo no ocurre lo mismo con la operación que conocemos como multiplicación o producto, en la que el cero actúa de forma diferente si va sólo o acompañado o si se ubica en la izquierda o en la derecha. Si el cero va solo el efecto es demoledor puesto que anula, sin paliativos, al número sobre el que actúa.
                                                             Ax0=0
 Cuando va acompañado, por ejemplo de la Unidad, del uno (1), su acción va determinada por su ubicación:
Si está en la derecha, hablaríamos con propiedad de la unidad seguida de ceros, su efecto multiplicador en el número sobre el que actúa es importante, y cuanto más cantidad mejor. 
                                                            5x10=50
                                                            5x100=500
Los ceros aumentan el valor en la derecha.
En la izquierda va a depender  de si van, los ceros, solos  o acompañados. Si van solos, dando igual su si son muchos o pocos, su efecto es ninguno.
                                                            Ax01=A
                                                            Ax001=A
La cosa cambia si los ceros van acompañados de una sutil partícula llamada coma (,) o, en alguna notaciones punto (.), puesto que, dependiendo de la ubicación de la partícula en cuestión pueden disminuir, en mayor o menor medida, el valor del número tratado
                                                           5x0,1=0,5
                                                           5x0,01=0,05
Los ceros disminuyen, o en el mejor de los casos no afectan, el valor en la izquierda.
A estas alturas, y siempre suponiendo que alguien lea esto que escribo, habrá quien se malicie el porque escribo esto, sobre todo teniendo en cuenta que en el título de la entrada hago referencia a las elecciones europeas, a la unidad y a los ceros.
Al calor de las elecciones europeas, y estoy seguro de que el fenómeno se agrandará a medida que nos vayamos acercando a  las municipales y generales, están naciendo ceros por doquier, en la derecha y en la izquierda.
 En la derecha con un efecto positivo, para la derecha se entiende, recogiendo el voto desencantado por los "incumplimientos prográmaticos" gubernamentales.
En la izquierda con un efecto negativo, divideinedo, curiosamente en nombre de la unidad, las posibilidades de avanzar hacia otro tipo de sociedad.
Termino con dos preguntas y una reflexión:
¿Sabemos quién, y porqué, elige los participantes de, no importa cual, tertulia telesiva?
¿Sabemos porqué se oculta el dato de que miles de activistas afiliados a IU  forman parte destacada, en plataformas y mareas, de la respuesta social a la agresión del sistema.?
El, por algunos alabado, movimiento 5 estrellas italiano, es uno, aunque no el único, de los elementos objetivos que han contribuido a que Berlusconi conserve una cuota de poder político.
                                

lunes, 7 de octubre de 2013

La arítmetica y el poder popular

Ha tenido lugar este sábado, en el auditorio Marcelino Camacho de CCOO, la Conferencia de Organización y Estatutos de IUCM. Se trataba de un mandato de la pasada Asamblea Regional de IUCM, celebrada en diciembre de 2012, y que se cerró, a que negarlo, con una organización dividida. Para los que procedemos de una determinada cultura organizativa, los que somos o hemos sido militantes comunistas, la situación es insólita e indeseable. A lo largo de mi militancia, en múltiples procesos congresuales, he quedado en minoría en infinidad de ocasiones y, en general, he asumido con naturalidad esa situación y he procurado colaborar honestamente con los camaradas, o compañeros, cuyas posiciones fueron mayoritarias en el proceso en cuestión. De hecho, en el VIII Congreso del PCM iba en una lista diferente a la que contaba con el actual Secretario General, y desde el minuto uno consideré que la pertenencia a una u otra lista terminaba una vez elegidos los órganos de dirección. Siempre en el escenario de que la Organización está por encima de un militante, huyendo de un cierto individualismo que tiene mucho de pequeño-burgués. Cuando mis discrepancias con la dirección han sido insalvables porque, a mi juicio, afectaban a principios básicos, me he apartado, incluso, de la militancia. De hecho comencé mis andanzas de joven comunista en un grupo, en la práctica, apartado de la línea oficial del Partido, a raiz de los sucesos de 1968 en Checoslovaquia condenados por Santiago Carrillo y la mayoría del Comité Ejecutivo (la cuestión nunca se dabatió en un pleno del CC, ni mucho menos en un Congreso, que hubiera sido el VIII, como pedía el entonces secretario de organización Eduardo García ). No soy, desde luego, ni he sido nunca un militante cómodo a la dirección, y cuando hay que exigir debate lo exijo, y acepto el resultado del mismo o me voy. Lo que nunca he hecho, ni creo que haga nunca, es actuar desde la minoría, por muy ajustada que fuera, como si fuera mayoría.
Cuando comencé a militar, un veterano camarada, del que nunca supe su nombre real y al que recuerdo perfectamente, nos enseñó, a varios jóvenes, casi niños, que cuando en un órgano del Partido, incluyendo la propia organización de base, la célula, se llegaba a una votación se había producido una derrota del propio Partido. Por dos razones, argumentaba el camarada, una, porque el órgano en cuestión había sido incapaz de encontrar una solución de síntesis, la otra, y no menos importante, porque los camaradas que perdían la votación se quedaban con una sensación, nada positiva, de derrota. A día de hoy, y tanto en el Partido como en IU, el debate es lo de menos, la votación es lo importante, votación que al venir predeterminada hace el propio debate inútil. Es la muerte para organizaciones que deben tener como elemento fundamental la elaboración colectiva, algo muy alejado de lo que hoy algunos llaman política de mesa camilla que sustituye los acuerdos en los órganos por acuerdos de fontanería.
Tristemente, de manera, para mí, preocupante, una parte no desdeñable, aunque heterógenea, muy heterógenea, porque a la Asamblea Regional concurrieron en dos listas muy diferentes, ha decidido no participar en la Conferencia de Organización, con el argumento de que debía repetirse el escenario de ochocientos y pico delegados con que se celebró la Asamblea Regional. En la práctica, se venda como se venda, se trataba de provocar un Asamblea Extraordinaria que revirtiera laos acuerdos de la Ordinaria. Digamos las cosas como son, sin disfraces. La Asamblea Regional tuvo el resultado que tuvo, por ajustado que fuera, y no aceptarlo es antidemocrático y desleal. La Arítmética es como es 51 es más que 49 y, desde luego 61(tanto por ciento de afiliación representado el sábado) bastante más que 39, siendo ésta última una cifra importante que haría mal la dirección, de la que no formo parte, en ignorar.
Un argumento de la, insisto, muy heterógenea minoría (aunque, a fuer de sincero, hay que decir que tampoco la mayoría es absolutamente homogénea) estriba en que la mayoría está en otros espacios, en las calles, barrios y pueblos, donde se está gestando el poder popular. Este argumento es falso y peligroso. Falso porque, a día de hoy, no hay ningún germen de poder popular, más allá de un, idealista, poder moral que poco o nada puede contra el poder real de la oligarquía, sus medios de comunicación y sus cuerpos represivos, ejército y policía. Si los soviets en la Rusia de principios del siglo pasado se constituyeron como poder popular no fue, precisamente, con argumentos de orden ético rodenado simbólicamente la Duma.
Peligroso, porque contrapone en, dialéctica falsa, los movimientos con la organización política.  Es imprescindible, para poder dirigir, y esa es la obligación del PCE e IU, la resistencia a la agresión del sistema y conventirla en ofensiva anticapitalista, contar con una organización numerosa y bien organizada. El sábado avanzamos en ese sentido, pero con la colaboración de los compañeros que no asistieron hubieramos avanzado mejor   

jueves, 13 de junio de 2013

Aportación a la Reflexión

Mi amigo, compañero, camarada y compañero Iván García Vacas desde Moralzarzal ha escrito, en relacioón con mi entrada "El reto de la izquierda" lo siguiente:

Creo que estamos cayendo en visiones demasiado electoralistas de la
realidad cuando IU ni está subiendo en una medida desorbitada, ni estamos
convirtiéndonos en una fuerza política ni mucho menos hegemónica. No
tenemos grandes plazas taurinas (ñec, mal ejemplo en esta organización) en
nuestros gobiernos y ni siquiera hemos recuperado por ahora alguna de
ellas como la histórica Córdoba, solo sustentamos nuestro poder si quiera
municipal en el bastión de San Fernando o Rivas. Esta es la única realidad
y lo demás encuestas en las que el margen fluctúa y que más allá o más acá
ni disputamos el poder institucional al PP y, ni mucho menos, a la alianza
PP+PSOE+nacionalistas conservadores y demás fuerzas centralistas de
diferente índole nacionalista españolista. Para resumir, ni somos Syriza
ni estamos en su realidad electoral (por ahora)

No tenemos por tanto, pruebas reales que permitan conocer una rivalidad
entre la derecha política y una débil IU+resto de fuerzas políticas de
izquierdas, aunque cabe matizar el ascenso de AGE, ERC o Bildu, no
entendiendo yo su poder en su discurso nacionalista progresista o por su
progresismo nacionalista ¿dónde poner el burro y dónde poner la zanahoria?

Ante un débil ascenso en las encuestas lo que si veo en muchos
compañeros/as es el nerviosismo del niño con el pastel en la puerta,
subimos un poco en las poco fiables encuestas y ya caemos en creer que la
mitad del trabajo hecho, pues bien ni somos un poder político con
capacidad de transformación (por el momento), ni tenemos bases para crear
ese poder (por el momento), ni siquiera somos un grupo nuclear en el que
orbiten otros poderes (por el momento).

Estamos en fase de construcción en muchos casos (los mejores) y aun más,
en fase de deconstrucción en algún caso como el de IU-CM, con una
organización con pocos militantes, muchos líderes y demasiadas rivalidades
de medio pelo.

Que estamos mejor políticamente que hace 5 años es una evidencia, en esos
momentos eramos casi extraparlamentarios y más divididos a nivel regional
y federal, si cabe, y además no había movimientos sociales con la
capacidad de la PAH o las muestras de poder ciudadano como el 15M que
entre otras cosas demostró su capacidad de decir NO a una sentencia
judicial injusta y ver que no pasaba nada cuando el poder está de tu lado
(de la calle, demostrado en miles de personas en la Puerta del Sol en la
jornada de reflexión) ¿para que puede valer? 1º como elemento pedagógico
de poder popular, a medio plazo está todavía por ver. Es mucho desde hace
5 años y es poco por el momento.

Pero efectivamente yo también digo lo que digo y no otra cosa. Y por
resumir: es que la transformación sin herramientas de transformación es
una tarea realmente complicada. IU puede ser útil o puede que no, si no
demuestra estar más a la altura de las circunstancias, si no hay muestras
de generosidad por parte de los polos enfrentados de la organización y si
no ponemos las necesidades populares por delante de las necesidades
burocráticas.

El ejemplo traído del PCI es realmente interesante, porque como marxistas
debemos analizar la realidad y no hacer predicciones de un pasado que no
fue y haciendo una revisión ideal de una cosa que no pasó, es decir, EL
PCI se fue y Rifundazione, que en algunos momentos ha tenido una mayor
representación que IU, está como está, es decir, no es que no haya
izquierda organizada en Italia, que si que la hay, es que una organización
como el PCI maniobró como maniobró y dejó las huellas que dejó en la
sociedad, que es muy diferente a decir que con el PCI se estaría mejor, no
es ni similar el análisis, es más, yo opinio que la realidad italiana en
estos momentos es en parte responsabilidad del PCI que se fue en su
descomposición irresponsable, entre otras cosas, agrediendo a futuribles
aliados a su izquierda.

¿Puede ser que IU sirva para perder esperanzas depositadas en ella con
futuras maniobras suyas, propias e internas? Puede que si, puede que
tengamos un futuro errático como el del PCI y hagamos más llevadero el
bipartidismo aun con otras siglas Ciudadanos, UpyD,... si hacemos que la
ciudadanía más consciente pierda sus últimas esperanzas en la izquierda
organizada y esa realidad está en parte en nuestras manos, en nuestras
maniobras políticas como organización y como militantes a corto y medio
plazo.

Creo que como comunistas tenemos una gran responsabilidad en estos
momentos, estamos obligados a crear estructuras de poder popular abiertas,
inclusivas, democráticas y participativas. Estamos obligados a ondear la
bandera de la izquierda transformadora, estamos obligados a crear un
Bloque Social Alternativo (que será IU o será UI o UU o II...) estamos
obligados a bajar al lodo y juntarnos con compañeros de diferentes siglas
y diferentes movimientos y sin siglas ni movimientos para crear esas
estructuras de poder popular que estarán por encima de las siglas actuales
aunque por ahora, como es lógico, nadie desprecia las suyas. Pero no
trabajamos para la herramienta, trabajamos para la transformación que ni
es lo mismo y que en algunos casos como ha demostrado el caso italiano es
muy diferente que la herramienta.

Los comunistas queremos la transformación al socialismo y nuestra honradez
política debe ser ejemplo hacia los demás como siempre ha sido y como
deberá seguir siendo si queremos ser más y mejores.

Caminemos con los demás para esta transformación, rechacemos las
burocracias de IU y del PCE y del resto de nuestras organizaciones,
abramos puente de colaboración con los compañeros de nuestras
organizaciones y del resto de organizaciones, rechacemos el sectarismo y
la explosión de nuestras organizaciones en alardes de extremismos
izquierdistas, trabajemos más que nadie por esto para ser ejemplo, seamos
audaces y valientes como siempre hemos sido los comunistas, dejémonos de
derrotismos y personalismos, creemos y trabajemos en plataformas,
coordinadoras,... seamos hegemónicos políticamente, co-lideremos el
desencanto y construyamos con los demás el poder transformador.

El momento actual es crucial y apasionante y los comunistas con las demás
gentes de izquierdas tenemos que asumir (y también en nuestras
estructuras) la importancia del momento histórico que puede liberarnos o
sumirnos en una pesadilla muy larga en el tiempo.

No quiero compañero que lo que digo sea entendido dentro de un discurso
buenista, ni mucho menos, hay ejemplos de palos en las ruedas constantes
en nuestras organizaciones y debemos asumir su denuncia como un deber,
todos en principio construimos pero a muchos se les ha pasado el tiempo de
dirigir el cambio que ya en otras ocasiones se han mostrado incapaces,
pero construyendo alternativas.

Y sobre todo, huyamos de vanas esperanzas en forma de encuesta que se
pueden diluir fácilmente con otra encuesta posterior más perjudicial, solo
la creación de fuertes lazos de solidaridad y poder popular valen como
camino, el resto es perderse en laberintos llenos de faunos.... y no me
enrollo más.


No he tocado una sola coma.

martes, 11 de junio de 2013

El reto de la Izquierda

Todo parece indicar, y no me refiero solo a encuestas, algunas de ellas de dudosa fiabilidad, que la izquierda transformadora en fechas no muy lejanas, y en cualquier caso para 2015, va a ser determinante a la hora de formar gobiernos. Y no se me mal interprete, en ningún momento seré yo quien afirme que la Izquierda Plural, sea quien sea quien la conforme, va a formar parte de futuros gobiernos, la experiencia demuestra, y no sólo ha ocurrido en Grecia, que los restos de lo que un día fue socialdemocracia, hoy poco queda del programa socialdemócrata, es más proclive a pactar con la derecha que con la izquierda real, de manera que tras las próximas elecciones generales, se produzcan cuando se produzcan, un gobierno PSOE-PP apoyado, con participación en él o sin ella, por nacionalistas conservadores o UPyD, la mezcla de los dos parece complicada pero todo puede ser, me parece el escenario más factible. Es más, un Gran Acuerdo de estas características, se llevaría por delante, por pura lógica, posibles acuerdos de gobierno de progreso nacidos de las elecciones autonómicas y locales si estas se celebraran antes, o los imposibilitarían si se celebraran simultánea o posteriormente. Aun así, creo estar en condiciones de afirmar,  por un lado, que un acuerdo de esas características vendría determinado por el ascenso, tanto institucional como de influencia social, de la izquierda transformadora y por otro, que tal clase de acuerdo pondría fin al proceso iniciado con el consenso constitucional y los Pactos de la Moncloa, y que comunmente llamamos Transición, al colocar de forma significativamente opuesta a los que, con más o menos matices,  conforman el apoyo al sistema capitalista frente a los que, de manera también matizable, nos oponemos a ese mismo sistema.  La derecha política, el PP,  no tiene experiencia, en España, en este tipo de grandes acuerdos, pero sí la derecha económica, la poseedora de los medios de producción, de comunicación y financieros, en definitiva la burguesía, que lleva tiempo llegando a acuerdos de paz social con la parte más liquidacionista de la dirección de los sindicatos de clase. Además, la fuerza política, que en su día fue socialdemócrata, la dirección del PSOE, si tiene experiencia en pactar con la derecha política, baste recordar la legislatura 93-96, en la que Felipe González no dudó en apoyarse en Jordi Pujol, despreciando a IU con el hipócrita argumento, de se constituía una especie de pinza con el PP al no apoyarse al Ejecutivo en temas tan sensibles como la corrupción o los GAL.
Efectivamente, el modelo político, nacido en la Transición, y que tenía como uno de sus objetivos políticos, desde luego no el único, limitar la influencia de los comunistas, organizados en el PCE o fuera de él, tanto en el terreno electoral como sociopolítico, parece abocado a una transformación de fondo que pocos cuestionan, mientras que el régimen, cuyas principales características son el sistema económico capitalista y el sistema político de monarquía parlamentaria, aunque evidentemente erosionado, no parece correr un riesgo inmininente, por más que haya quienes, con más voluntarismo que análisis riguroso, vean su caida como algo próximo. Los datos son tozudos y, a día de hoy, la mayoría de los ciudadanos, y dentro de ellos, y para un marxista es un dato relevante, la mayoría de los trabajadores no cuestiona la esencia del sistema de producción capitalista, por ello hablar del noventa y nueve frente al uno por ciento, no deja de ser una consigna, menos brillante que aquellas de Seamos realistas pidámos lo Imposible o Prohibido Prohibir , pero igualmente inoperante por irreal. Pero estoy escribiendo lo que estoy escribiendo, y no estoy escribiendo lo que no estoy escribiendo, puede parecer una perogrullada, pero no lo es. En ningún momento he restado importancia, diría muy poco de mi capacidad de análisis, a la multiplicidad de movimientos o mareas que se están oponiendo a las agresiones generadas por el sistema, mareas de diversos colores, Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), movimientos vecinales de distinta índole, 15M, etc...Toda esta movilización contiene, en mayor o menor medida, un claro componente anticapitalista, y nuestra obligación, como izquierda política organizada, es conseguir que ese anticapitalismo que hoy es netamente defensivo, evolucione hacia posiciones de ofensiva buscando no ya oponerse al sistema, sino superar al sistema avanzando hacia una alternativa diferente, que para mi, como es lógico, es el socialismo.
Conseguir que la parte políticamente más consciente, más avanzada, de todas estas mareas y movimientos, supere un cierto anticapitalismo primario y se sume a avanzar políticamente hacia el socialismo es una tarea prioritaria que no está, ni mucho menos, exenta de dificultades. De vez en cuando no está de más recurrir a los clásicos del marxismo, por ejemplo a Antonio Gramsci, y para ello nadie tan autorizado como José María Laso. Refiriéndose a los grupos sociales, Gramsci escribe: "Cada grupo social, naciendo en el terreno propio de una función esencial en el mundo de la producción económica, crea con él orgánicamente, una o varias capas de intelectuales que le dan su homogeneidad y la conciencia de su propia función no solamente en el terreno económico, sino igualmente en el terreno social y político" . Salvando las lógicas distancias existentes entre la Italia de los años veinte del siglo pasado y la actualidad,  el análisis me parece absolutamente vigente: Estos movimientos nacidos de la reacción a la agresión del sistema que son, desde el punto de vista de la composición de clase, completamente heterogéneos, generarán el intelectual colectivo que los hegemonice y, y aquí está la clave del problema, de la composición de ese intelectual va a depender si esos movimientos, plataformas y mareas son capaces de sumarse a la lucha por el socialismo, o por el contrario terminan por convertirse en colaboradores objetivos del sistema revestidos, eso sí, de un lenguaje ultraizquierdista. Y no tengo reparo en acudir a otro clásico, en este caso Lenin, recomendando muy especialmente la relectura de los capítulos destinados a la participación de los revolucionarios, tanto en los sindicatos reaccionarios como en los parlamentos burgueses, de El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo 
Hoy, a mi juicio, la situación es preocupante y estamos corriendo el riesgo de que aparezcan fenómenos del estilo Grillo, responsable último de que Berlusconi, aunque sea indirectamente, participe en el gobierno y que estuvo a punto de provocar que un mafioso presidiera el Parlamento italiano. Si bien, y es parte importante del problema, la inexistencia de izquierda política italiana ha contribuido notablemente al fenómeno. No sabemos muy bien que es el llamado Partito Democratico, pero en su comportamiento cada día recuerda más la izquierda de la Democracia Cristiana dirigida por Benigno Zaccagnini, y que tenía por seña de identidad principal la colaboración con la izquierda exceptuando a los comunistas. A nadie se le oculta hoy, que la desaparición del PCI, por muy eurocomunista, revisionista, liquidacionista y cuantos istas se nos ocurra aplicar que fuera, ha terminado siendo un auténtico drama para la izquierda italiana. En España no estamos en esa situación, al menos de momento aunque hay quien, de forma suicida y aventurera, pide la disolución de la izquierda política en el seno de otra cosa. La izquierda política existe, no solo IU y el PCE aunque sean estas las fuerzas más importantes y parece crecer al menos en influencia, y probablemente en presencia institucional, sin embargo adolece de una preocupante debilidad orgánica y numérica, algo que dificulta el análisis político y el debate sosegado y reflexivo. Prácticamente, cada uno de los militantes participamos en más de una marea o movimiento más las correspondientes coordinadoras o plataformas, además de las responsabilidades propias de la organización, absolutamente imprescindibles para que funcione, y, en muchos casos la representación institucional en Ayuntamientos y Parlamentos. En esas condiciones, el análisis medianamente riguroso que de lugar a un debate político de cierta entidad es complicado, cuando no imposible.Quizá por ello algunos compañeros o compañeros están cayendo en análisis  con escaso contenido. Así, junto al incorrecto diagnóstico, siempre desde mi perspectiva, que intento objetiva y desapasionada, de la crisis del régimen, que ya he caracterizado como inexistente, aparece el Proceso Constituyente como si aquí y ahora se estuviera produciendo. Falso. Y afortunadamente es falso, porque en la actual correlación de fuerzas, con los medios de producción, financieros, represivos y de comunicación en manos de la burguesía, cualquier atisbo de proceso constituyente, y paradigmática fue la reforma constitucional PSOE-PP priorizando el pago de la deuda en el mismísimo texto constitucional, iría en nuestra contra. Solo revirtiendo esa correlación de fuerzas estaríamos en condiciones de avanzar hacia ese proceso, con garantías. Ejemplificando, cuando todo ese importante conjunto de mareas, movimientos y plataformas, no se limiten a exigir el cese de las agresiones sino que de forma organizada y coordinada pasen a tener objetivos políticos superadores del sistema capitalista, estaremos en el camino de avanzar hacia un proceso constituyente de características adecuadas. Ese es un reto de la izquierda política, conseguir esa transformación, conseguir que en el gramsciano intelectual homogeneizador de estos grupos sociales a que antes hacía referencia la clase trabajadora sea el elemento fundamental, siendo la izquierda política la parte más consciente y avanzada, su vanguardia.. Como abordar ese reto parece, en principio, no muy difícil. Se trata de trabajar, honestamente, y hay que recalcar honestamente, dentro de ellos, pero no estando por estar, apareciendo como un bulto sospechoso, sino con voluntad de hegemonía, planteando nuestras políticas.  A veces me da la sensación, puede que sea una falsa percepción subjetiva, de que compañeros muy activos actúan de forma cuasi clandestina, como si no quisieran que se conociera su militancia en IU o el PCE. A mi juicio, lamentable, y no soy yo de los que piensan que la acción política pasa, inexorablemente por eshibir una bandera cuanto más grande mejor, pero si creemos que nuestras posiciones y miltancia, amparándonos en motivos tácticos o estratégicos, deben permanecer ocultas es porque no tenemos confianza en ellas. Desde luego no es mi caso, allí donde participo se sabe de sobra que milito en el PCE y en IU. 
Tras toda esta reflexión se adivina una cuestión, el poder. Pero el poder real, no ese inexistente empoderamiento que, a juicio de algunos, se está produciendo en calles y plazas. En su segunda acepción empoderar, en la primera es un sinónimo de apoderar,  es hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido. Los ciudadanos, por muchos que hayan sido, en calles y plazas, se han podido cargar de razones morales o éticas, su acción reivindicativa, es innegable, es de extraordinaria importancia, y com tal hay que analizarla, pero quien ha seguido siendo poderosa y fuerte ha sido la Policía como elemento represor al servicio de la burguesía. Tengámoslo claro. Para los comunistas el poder es una cuestión esencial, de las que primeras cosas que aprendí cuando empecé a militar, allá por el año Pum, es que los comunistas tenemos como objetivo la toma del poder para transformar la sociedad, y para tomar el poder usaremos los mecanismos a nuestro alcance. A día de hoy, en España, no veo otra forma de tomar el poder que no pase por, previamente, conseguir el gobierno. Al menos yo no la veo.