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martes, 3 de junio de 2014

Sigo sin ser del "Aleti"

Puede que me haya determinado el hecho de que en mi preadolescencia, en uno de esos momentos claves del desarrollo personal en los que la vida va abriendo nuevas perspectivas, no se acercara a mi una mozita con camiseta a rayas y botella- en aquellos tiempos no había botes- de Coca-Cola. Claro que tampoco se acercó a mí mozita alguna, con camiseta de clase alguna, ya fuera blanca o monocroma, a franjas de da igual que color, o sentido, o incluso arlequinada. De haber sido ese el elemento determinante, hoy sería de esos que, con apabullante superioridad intelectual, tronan aquello de: "A mí no me gusta el fútbol, el sábado, a la hora del partido, yo estaba viendo una obra maestra de Fassbinder en versión original alemana con subtítulos en francés"
Tras el partido de Lisboa, del pasado 24 de mayo, se agudizó el sentimiento de culpa que, desde tiempo atrás, viene anidando en lo más profundo de mi interior y que se expresa en sentido contrario a una exitosa campaña publicitaria ¿Porqué no soy del Aleti? Creía, y creo, haber superado, desde hace tiempo, esa gran cantidad de lugares comunes que , con escaso rigor intelectual y nulo conocimiento de la historia, suelen ponerse de manifiesto cada vez que expreso mi amor por el Madrid, y que podría resumirse en el cansino, y diría también antiguo y memo, latiguillo ¿Cómo es que un comunista es del Madrid? No parece oportuno, o a lo mejor sí lo es, volver a repetir que no sólo no considero contradictorio ser ambas cosas al mismo tiempo, sino complementario, ser madridista, para mi,  implica la búsqueda de la victoria, ser comunista, para mi, implica la búsqueda del poder. De los métodos hablamos otro día y siempre que seamos capaces de desprendernos de la ética, o la moral, burguesa. Tampoco parece oportuno, o a lo mejor sí, traer a cuenta estadísticas que dicen que hasta mediados de los años cincuenta, y desde el año treinta y nueve el fascismo estaba en el poder, el Madrid no ganó nada, mientras el Athletic (entonces Atlético) de Bilbao, el Atlético de Madrid (durante unas temporadas de Aviación, dada la excelente relación con dicho arma del ejército vencedor) y FC Barcelona (dirigido por la élite política que durante la guerra dió en llamarse "grupo catalán de Burgos") ganaban la mayoría de Ligas y Copas del Generalísimo, entregadas, estas últimas, siempre y en todo momento, por el mismísimo Caudillo. Y desde luego esta sepultado por el tiempo el Madrid (entonces sin real) que saluda puño en alto durante la guerra contra el fascismo.
Por ninguna de estas falsas razones se ha movido un ápice mi madridismo militante, han sido otras las razones por las que yo mismo he intentado socavarlo, sin éxito.
Durante toda la temporada se ha instalado como políticamente correcto el tener simpatía al Aleti, ser del Aleti, como alternativa al odiado duopolio Madrid-Barça, odiado no sabemos muy bien por quien, dado que de las estadísticas que obran en poder de Gol TV o Canal+, que son las plataformas que retransmiten el fútbol, se deduce que los partidos en los que no juegan uno de los dos tienen un audiencia que apenas sobrepasa el número de familiares y amigos de los jugadores.
Lo que mola que lo flipas es ser del Aleti, como un trasunto de la defensa de causas perdidas. Ser del Aleti es lo simpático, es ser defensor de los pobres, de los oprimidos, de los que nunca ganan, condición que sin duda tienen Miguel Ángel Gil Marín (dueño del club) , Enrique Cerezo (su presidente) o Cayetano Martínez de Irujo, Marqués, o Conde, de Salvatierra (que no oculta su condición de colchonero militante). Alguién podrá argumentar, aunque sea con pobre argumento, que en todas partes cuecen habas, y ahí está el efusivo abrazo, en Lisboa, de Florentino Pérez con José María Aznar. ¿Y?. Si uno hiciera un repaso de los mandatarios de los clubs de fútbol, de todos Rayo Vallecano incluido, no encontraría, como lo ocurrió a Abraham en Sodoma y Gomorra, no ya diez ni siquiera un solo justo.
A pesar de todo, por no ir contra corriente, he intentado ser del Aleti y no lo he conseguido. Quizás ha podido, en esa impotencia, la práctica de lo que algunos llaman ir al límite del reglamento, y que no deja de ser una sucesión  de patadas, codazos y agarrones impropias, a mi juicio, de la práctica del fútbol. Hay jugadores, que no hace falta que yo nombre, que repiten la indefendible acción de Pepe contra el Getafe varias veces por partido, con la sutil diferencia de que mientras el jugador madridista sufrió una larga, y justa, sanción, los rojiblancos, a juicio de cierta prensa, lo que hacen es utilizar sus armas.
Puede que también contribuya a mi imposibilidad absoluta de conseguir una mínima simpatía hacia el equipo del Manzanares, pobre rio, a su carácter de aprendiz hay que añadirle el baldón de ser identificado con estos colores, y no es otra que la tipología de su entrenador. Durante pasadas campañas se ha sacudido duramente, y no entro ahora a valorar si con razón o no, al anterior entrenador del Madrid Jose Mourinho por sus actitudes, a juicio de muchos, antideportivas. ¿Es mejor Diego Simeone? Con su actuación en la final, propia de un chulo de cabaret, queda respondida la pregunta.
Tras la emoción, que nubla cualquier objetividad, vivida el sábado 24, volví a ver el Partido  a través de Canal+ Liga de Campeones con los comentarios de Michael Robinson, que no pasa por excesivamente madridista, y no dejé de ver un partido, malo o muy malo desde el punto de vista estrictamente futbolístico, en el que unos pusieron fútbol y otros patadas y violencia.
Lo siento, sigo sin ser del Aleti.

viernes, 23 de mayo de 2014

Reflexionando

Hacía tiempo que no tenía, o no sentía, la necesidad  de escribir en esta bitácora, sin embargo los acontecimientos de este fin de semana me invitan a reflexionar en voz alta.
 Aunque pueda parecer increíble, emocionalmente me afecta más lo que pueda ocurrir en Lisboa, el sábado, que el resultado de las urnas el domingo, aún reconociendo que es más importante lo segundo que lo primero.  El mundo interior de las emociones de cada cual es como es y no tiene porque buscarse justificación alguna y yo, y no tengo ningún pudor en reconocerlo, tengo un alto grado de angustia en relación con el partido que juega el sábado mi Madrid contra esos. Sinceramente hubiera preferido que la final hubiera sido contra el Chelsea aun considerandóle mejor equipo y aquí pesa, en gran medida, mi egoísmo, nunca he ocultado, sin dejar de reconocer sus defectos, mi simpatía por Mourinho , gracias a él nos quitamos un cierto complejo de inferioridad y recuperamos un mensaje esencial del madridismo: lo importante es ganar, como se gane es lo de menos -esta máxima es fácilmente trasladable a la política: lo importante es tomar el poder, el método es secundario, por eso para mí ser madridista y comunista básicamente, en lo metodológico, es lo mismo. Pero es que además en mi entorno no hay ningún simpatizante del equipo de Londres, mientras que tras la consecución de un título de liga, gracias, todo hay que decirlo, a la dimisión de los dos grandes que no han llegado a los noventa puntos cuando en años anteriores con noventa y nueve quedabas segundo, se ha producido una impresionante salida del armario futbolística, de manera que conocidos y compañeros, a los que jamás habías oído hablar de fútbol toman aspecto de presidiarios con rayas transpuestas embutiéndose en un ridículo uniforme, y pretenden, con escaso éxito, sentar cátedra relatando las andanzas de algún presunto jugador, con cara patibularia, sin más recursos competitivos que una amplia exhibición de prácticas más próximas a la capoira que al fútbol propiamente dicho. No quiero pensar que ocurriría si se perpetrara la gran injusticia, algo improbable pero posible. Creo que no me quedaría otro remedio que pedir asilo político en Corea del Norte para preservar mi salud mental.
El domingo, por contra, nos jugamos mucho más de lo que parece, incluso más de lo que nos jugamos el sábado, hay quien afirma, y yo estoy absolutamente de acuerdo, que el fútbol es la más importante de las cosas que carecen de importancia, aunque, como he escrito en el párrafo anterior, emocionalmente puedan parecer lo contrario. Estas elecciones, por su circunscripción única y porque, aparentemente, no tienen repercusión interna, tienen unas características que las diferencian de las municipales, regionales o generales. Por ser de circunscripción única, los resultados responden bastante bien a la proporcionalidad minimizándose en gran medida la distorsión que que produce el método D'Hont . Por no tener una traslación inmediata a la acción de gobierno puede dar lugar a votos de castigo a listas que, en condiciones normales, no obtendrían demasiado apoyo y aquí, para evitar suspicacias, cabe recordar los tres diputados que obtuvo, en su día, la Agrupación Ruiz-Mateos. Estos elementos van a ser importantes a la hora de, tras el recuento, hacer un análisis objetivo y sacar conclusiones de cara al futuro. Pero, antes del domingo, y pase lo que pase sea cual sea el resultado, ya hay una serie de conclusiones que podemos extraer:
Aquellos, a tenor de las encuestas que, tozudamente, siguen dando a PP y PSOE la amplia mayoría de votos, aunque en menor medida, que consideraban al régimen irreversiblemente en crisis, estaban, y están, equivocados, el bipartidismo y la monarquía siguen siendo muy fuertes, aunque no cabe duda de que las movilizaciones lo han deteriorado.
Izquierda Unida ha demostrado ser la única fuerza política de la izquierda con voluntad de integración plural, y los que no han querido sumarse a ese proceso, y lo disfrazarán como quieran, no lo han hecho porque estaban en un proyecto no unitario, en algunos casos con una fuerte carga personalista con un, para algunos,  no para mí, sorprendente eco en unos medios aparentemente de izquierda con accionariado de derecha.
Convendría detenerse en el análisis que se propone en este artículo, por más que a algunos no les emocione.
En definitiva, estoy convencido que el domingo, una cierta izquierda estupenda, votará por el Rodolfo Chiquilicuatre de turno. Aquella operación mediática, que llevó a un actor a Eurovisión, parece tener continuación. Me preocupa su recorrido porque no es lo que parece.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Semana Grande

El espía otomano opina:
La muerte del comandante Chávez borró anoche la cara de felicidad incontenible que tenía el dueño de esta bitácora al finalizar el Manchester United- R. Madrid. Por eso va a ser este espía, que presume de conocerlo muy bien, sobre todo en lo que a fútbol se refiere, el que comente estos felices días de invierno. Como por otra parte, siempre refiriéndonos al fútbol, nuestros gustos y opiniones son en gran medida coincidentes no parece ser una tarea en exceso complicada.
Llevan los madridistas un temporada compleja y convulsa que no ha correspondido a las expectativas creadas en la temporada anterior. Todo el mundo daba por hecho que esta iba a ser una temporada tranquila en lo local con un Barça en retirada tras la marcha de Guardiola. Y el primer torneo de la temporada, la Supercopa así parecía avalarlo. Error, y grave. Los blancos comenzaron la liga con una melopea importante, producto a mi juicio de varios factores. Una pretemporada insuficientemente consistente y sin incorporaciones de reseñar, el fichaje más importante Modric no la hizo y se ha notado a lo largo de lo que llevamos de temporada. Una importante serie de bajas Lass Diarra, Sahin, Granero que han afectado al centro del campo, un centro del campo, en su aspecto creativo, excesivamente dependiente de Xabi Alonso, que no ha estado a su mejor nivel. Aparecieron las lesiones en jugadores importantes como Marcelo, Pepe y más recientemente Casillas. También hay que reseñar una cierta indolencia o prepotencia de una parte de la plantilla junto a la baja forma de jugadores importantes como Di Maria, Higuaín o Benzema con un Kaká siempre bipolar. Sólo un CR7 que podríamos calificar de imperial, el mejor jugador, en estos momentos de la Liga Española (no tengo conocimiento suficiente del resto de las Ligas del mundo), ha sujetado al equipo. Y eso le califica como jugador histórico, un jugador con capacidad de echarse un equipo a los hombros, como Maradona, Cruyff, Pelé o Di Stéfano. Y si alguen echa en falta a Leo Messi sepa que es una omisión perfectamente justificada. A juicio de este espía, que algún partido de fútbol ha visto en su vida, el argentino es un jugador excepcional, probablemente el mejor con el balón en los pies, pero con un físico que no le acompaña, aunque la sobreprotección arbitral le ayude, y sobre todo con la necesidad imperiosa de que el equipo se ajuste a sus necesidades. Tampoco Mourinho ha estado, a mi humilde entender, demasiado afortunado provocando algún incendio innecesario. En ese estado de cosas, con derrotas en Getafe y todas las de Andalucia, dos de Sevilla, Granada y Málaga, se ha plantado el Madrid en dos eliminatorias que no empezaron bien. En la Copa contra el Barça y en la de Europa contra el Manchester United, con idéntico resultado en el partido de ida en el Bernabeu,1-1. Todo parecía encaminarse hacia la catástrofe, sin embargo el gran Madrid se presentó inopinadamente. En el Camp Nou desarboló a un desconocido Barça y en Old Traford épica remontada un tanto oscurecida por la, a mi juicio, excesivamente rigurosa expulsión de un jugador inglés, aunque estoy seguro de que el resultado hubiera sido el mismo sin esa circunstancia. En el medio, el sábado pasado, un inmenso tostón Madrid-Barça que los blancos salvaron con facilidad a pesar de las voces que ven penalty en un infumable piscinazo de Adriano. En definitiva una semana grande para el madridismo que, una vez perdida la la liga, salvo catástrofe impensable, tiene todavía muchas cosas que decir.

martes, 29 de enero de 2013

Vuelven los clásicos

El espía otomano opina:
Una vez que parece que el dueño y señor de la bitácora parece decidido a intentar revitalizarla se anima este espía a opinar sobre algo. Como no quisiera que pareciera, esto del lenguaje políticamente correcto produce un castellano un tanto farragoso, que está en mi ánimo palidecer la profundidad y enjundia con la que escribe el señor Bolchevique opinaré sobre lo que, según dicen, es la más importante de las cosas que no tienen importancia: El fútbol. Tema del que, dicho sea con toda humildad, creo entender un poco.
Que el fútbol hace mucho tiempo que dejó de ser un deporte es algo más que evidente. Fundamentalmente es un negocio que necesita ser alimentado, y para ser nutrido convenientemente en España son necesarios los clásicos. Para que las cosas vayan bien, para que el fútbol ejerza adecuadamente su función adormecedora es imprescindible que el Madrid y el Barça se enfrenten 4, 6 u 8 veces por temporada combinando las diferentes competiciones, Liga, Copa, Supercopa y Champions League. En lo que va de temporada se han enfrentado 3 veces, en las próximas semanas lo van a hacer en otras 3, y si el Madrid consigue eliminar al Manchester United, tarea que se antoja compleja, y los cruces en Champions son adecuados podríamos llegar a los 8 clásicos, 7 si ambos llegaran a la final. Y este espía siente una cierta compasión por los seguidores del resto de los equipos porque lo que ocurra con ellos, prácticamente, no le importa a nadie. Hasta tal punto es lamentable la situación que las noticias que genera el At. Madrid, segundo en la clasificación con cómoda ventaja sobre el tercero, giran en torno a si su máxima estrella, el Tigre Falcao, terminará en el Madrid , trayecto que ya recorrió Hugo Sánchez, o en cualquiera de los otros grandes, opción que este espía ve más factible. Excepto el Madrid y el Barça todo lo demás, futbolísticamente hablando, es contingente. Son tan importantes estos enfrentamientos que hay quien los utiliza como argumento de peso para alertar sobre el peligro de que Cataluña inicie el camino soberanista. Una Cataluña con estado propio tendría una propia Liga, el ejemplo del Mónaco y la Liga Francesa no es aplicable, y los clásicos se reducirían notablemente.
En el terreno estrictamente futbolístico el Barça es netamente favorito, su ventaja en la competición liguera, apenas iniciada la segunda vuelta, es de escándalo, sin embargo hay un par de cuestiones,  que pueden igualar el enfrentamiento:
La defensa del Barça no va a dar más patadas, pisotones, agarrones y codazos que los que habitualmente sufre CR7 con una incomprensible complacencia arbitral que suele penalizar con tarjeta amarilla al agredido, si este protesta, o incluso roja si repele la agresión. Este espía aún recuerda estupefacto el Madrid-Málaga de hace 3 temporadas que terminó con el portugués expulsado por intentar zafarse, con un más que justificado codazo, de un continuado agarrón.
Es de esperar, que a diferencia del resto de defensas de la Liga Española, la madridista, aún sin Sergio Ramos y sin Pepe, no se limite a contemplar como Messi llega hasta el fondo de la red sin hacer, aunque solo sea por disimular, el más mínimo intento para impedirlo. Uno de los goles del pasado enfrentamiento contra Osasuna no sabe este espía si es para echarse a reir o a llorar. Justifica  el futbolero supuestamente neutral , la neutralidad no existe en ningún ámbito y en el fútbol menos, el simplemente amante del fútbol, especie inexistente, que para compensar la endeblez física del argentino, no olviemos que lleva en su cuerpo más tratamientos que Lance Armstrong, mirarle mal esté castigado con tarjeta amarilla y el intentar quitarle el balón con roja directa, pero el hacerle un pasillo de honor cada vez que entra en el área parece excesivo.
Con todo, y a pesar de que con ello llevo la contraria al dueño y señor de la bitácora, recalcitrante vikingo y mourinhista convencido, si este espía apostara lo haría por los culés.

        

lunes, 1 de octubre de 2012

¿Quien ganará la liga?

El Espía Otomano opina:
No dejan de dejarle estupefacto a este espía algunas peculiaridades de este pueblo al que, a fuerza de observar, tanto ha acabado por querer. No hace falta ser un avezado espía ni un experto analista para darse cuenta de que España, tal y como la conocemos, camina irreversiblemente hacia su final. Al dueño de la bitácora, y así lo ha expresado en su última entrada haciendo referencia al, a su juicio, mal llamado proceso constituyente, le preocupa cuales son las clases que protagonizan la dialéctica. En un lado, claramente, está la oligarquía que defiende una profundización del capitalismo despojando al sistema de cualquier grado de bienestar y en el otro, lo preocupante, la fuerza hegemónica, aunque participen muchos trabajadores, no es la clase trabajadora organizada como tal. Y en esas condiciones, piensa Bolche , el posible cambio en la correlación de fuerzas que pudiera dar lugar a ese proceso constituyente no es especialmente ilusionante. En cualquier caso, lo que parece haberse puesto en almoneda es la propia estructura del Estado, se ha puesto en cuestión la otrora sacrosanta unidad de la patria. Centenares de miles de ciudadanos catalanes, según unos, un millón y pico según otros, salieron el 11 de septiembre a la calle para, educada pero firmemente, manifestar su deseo de abandonar la finisecular nave patria. Y lo que le deja patidifuso a este espía son los argumentos de la parte contraria de los patriotas españoles. Esta vez no han recurrido, o lo han hecho con poca convicción, a una lectura un tanto sesgada de la historia que viene a decir, a grandes rasgos, que con la boda de doña Petronila, reina de Aragón,  con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, Cataluña se integra en Aragón, y con la boda de Fernando V, rey de Aragón, con Isabel I, reina de  Castilla, nace la España moderna. Como el argumento, además de incorrecto, cada vez interesa menos, han recurrido a argumentos de amenaza o miedo:
La futura Cataluña independiente perdera todo el comercio con España
La futura Cataluña indepediente quedaría fuera de la UE
Y...
(Y aquí entra la perplejidad de este espía) con una Cataluña independiente el Barça no jugaría la Liga Española. Yesto si que es grave. Y habrá quien piense, y estoy seguro, aunque nunca lo dirá, que el dueño de esta bitácora es uno de ellos, que habrá presiones para que el Barça gane la Liga, al menos, hasta que se produzca la consulta autodeterminante. En condiciones normales a este espía tal manera de pensar le hubiera parecida propia de demencia neurótica.
Tras acabar el Sevilla-Barça del sábado pasado, este espía tiene sus dudas.

miércoles, 6 de junio de 2012

La Eurocopa

Este año nos toca Eurocopa, una competición que viene a ser como el campeonato del mundo de fútbol, pero sin Argentina ni Brasil. En alguna entrada antigua, que no me voy a poner a buscar, he citado mi primer recuerdo de esta competición, en 1964 , la mítica final contra Rusia (entonces Unión Soviética) con el no menos mítico gol de Marcelino , a pase de Chus Pereda. La selección española vistió de azul, ya que los rojos (con la leyenda CCCP, que jamás quiso decir currucucú paloma) eran los otros. Algunos años después comprendí el porqué asistí, en directo, a ese partido, el motivo real era ver ondear la bandera roja con la hoz y el martillo en presencia de Franco y que, igualmente en su presencia sonara La Internacional, sin saber que había dejado de ser el himno de la URSS en 1944, y que incluso tras la muerte de Stalin se había cambiado la letra para eliminar toda referencia a su nombre, afortunadamente mi padre no conocía esta historia del cambio de letra porque le hubiera disgustado dada la, nunca oculta, admiración que tenía por el georgiano, al que únicamente criticaba el que hubiera detenido los tanques del Ejército Rojo en Berlín. Mi familia era así, en el verano del  74 (Mundial de Alemania) con las ventanas abiertas dimos estruendosos gritos de alegria cuando Sparwasser marcó el gol que daba el triunfo a la RDA frente a la RFA. a los buenos de la Alemania Comunista contra los malos de la Alemania Imperialista. Al día siguiente los vecinos nos miraban intrigados preguntándose por los lazos familiares o culturales que nos unían con Alemania.
Desde aquel lejano 1964 hasta 1984 el papel de la selección española fue bastante mediocre, en aquella edición bajo la dirección de Miguel Muñoz se llegó hasta la final, perdida con la anfitriona Francia, y después de nuevo la nada hasta la explosión de 2008 con el gol del niño Torres.
2008, Campeones de Europa, 2010, Campeones del mundo. Y una de las mayores explosiones de nacionalpapanatismo que uno ha visto. Madrid, y supongo que el resto de España, se tiñó de rojigualdo, con la grima que me da, y añadido al rojigualdo que había soportado de las senyeras del Barça triomfant, lo siento pero el color es el que es, acabé mas que hastiado hasta el ombligo (palmo arriba palmo abajo), de banderas, banderitas y banderolas. Es un dato que a lo mejor no tiene relevancia pero en Alpedrete, mi pueblo, el facherío más irredento se lo pasó bomba con tanta exhibición banderil.
Se me paran los pulsos, se me erizan los vellos y se me hiela hasta el conducto seminal con la posibilidad, y la posibilidad ¡Ay Dios mío! existe, y la probabilidad no es pequeña de que los gladiadores patrios reediten fazaña.
No puedo negar mi carácter afrancesado, en la, mal llamada, guerra de la independencia, que nos devolvió al trono a una familia de degenerados, vagos y corruptos, las hubiera pasado más que putas. Por tanto Francia es mi candidata favorita. Y si no ahí tenemos a Portugal , con dos de mis jugadores favoritos Cristiano Ronaldo y Pepe, sin olvidar al también madridista Coentrao.
Si se diera el improbable caso de que la ganadora fuera Inglaterra, no descarto ir a celebrarlo al Peñon de Gibraltar, con los macacos.
Allez la France!

lunes, 12 de diciembre de 2011

Y con razón

Tenía miedo, y con razón. Los hechos han justificado mis temores, nos pasaron por encima y no hay más que hablar. No está en mi ánimo felicitar al Barça, ni a sus seguidores, no se si me cae peor la institución, un reflejo de lo peor de Cataluña o quienes la sustentan, muchos de ellos sin saber que están apoyando el discurso de una burguesía que busca la independencia para poder ejercer, sin trabas, su dominio sobre la clase trabajadora. Ese es el discurso del señor Laporta, que lo expresa de forma explícita, sin ambages, y también del señor Mas, tácticamente más moderado. Las senyeras esteladas no son más que un brindis al sol. No vi el Partido (no quiero correr riesgos cardiovasculares absurdos) y mientras transcurría me puse un musical: La Trinca, biografia no autoritzada quizás para reafirmar que mi aversión a lo azulgrana, nacida visceralmente al calor del buenismo guardiolero, nada tiene que ver con mi afecto con lo catalán, y muy especialmente con ese ese sentido del humor tan mediterráneo, a veces con brocha gorda: el número con el que reivindican que la evolución está equivocada y el hombre no procede de los micos sino de la patata, es genial, incluso lo es la versión posterior que hicieron en español. Como no ví el partido, y tengo poco de masoquista, he procurado, y conseguido, no enterarme de lo ocurrido más allá del resultado. Ahora toca intentar ganar en Sevilla para hacer como si este desgraciado día no hubiera ocurrido.

sábado, 10 de diciembre de 2011

El miedo es libre

La semana pasada, y hasta ahora no lo he mencionado porque otros lo han hecho mejor que yo, un grupo de impresentables alpedreteños: neonazis, fascistas, patriotas ¡que más da! en cualquier caso basura, intentaron boicotear la presencia de Guillermo "Willy" Toledo en mi pueblo, Alpedrete . No lo consiguieron, a pesar de que alguna sugerencia del que comandaba las Fuerzas Orden Público, invitaba a suspender el acto. En algunos momentos sentí que rejuvenecía un monton de años, cuando frente a mí, y junto a las Fuerzas de Orden Público enviadas con la misión de proteger, y está más que claro que cumplieron con su misión de proteger, los enmascarados, a quienes las protectoras Fuerzas de Orden Público habian filiado previamente, vertieron toda clase de insultos y amenazas: ¡Bastardos, Hijos de Puta, vais a sentir miedo toda vuestra puta vida (nótese el redundante uso de la palabra puta que pone de manifiesto su notable pobreza terminológica), recogidos en la denuncia por mi interpuesta en el Cuartel de la Guardia Civil de Collado Villalba. Junto a ese puntual rejuvenecimiento, más emocional que físico desgraciadamente, experimenté muchas sensaciones pero ninguna de temor o miedo.
Sin embargo, hoy sábado 10 de noviembre de 2011, me he levantado con miedo, y es que hoy es uno de los partidos del siglo de la temporada y el último de esta temporada. Y tengo miedo. Entre los madridistas se ha instalado una euforia que yo no comparto en absoluto, de hecho ganar por la mínima sería un excelente resultado, para mí, y empatar no sería malo. Recuerdo muchas ligas ganadas por mi Madrid, en las que no ganamos al Barça ninguno de los dos partidos. Tiene muchas armas este Barcelona, la más importante es que tiene detrás a todo un país, todo un pueblo, para él que cada triunfo culé, sobre la bestia centralista fundamentalmente supone un desagravio a Rafael de Casanova y Comes, el gran Manolo Vázquez Montalban definió al Barça como el ejército inerme de Cataluña . Yo me conformo que se den unas pocas circustancias:
- Se considere el fútbol como un deporte de contacto en el que aspavientos y exageraciones deben ser objeto de sanción (Ángel di María ya ha podido comprobar lo poco que gustan estas memeces en el Bernabéu)
- No se sancione con tarjeta roja el mirar mal a Messi, un grandísimo jugador que tiene que contar con el hándicap de su limitado físico.
- Se midan con el mismo rasero las entradas a todos los jugadores, incluido Cristiano Ronaldo.
Así el fútbol dictará sentencia. Y fútbol por fútbol puede ganar cualquiera.
Yo tengo miedo, y el miedo es libre.

viernes, 26 de agosto de 2011

Comienza la liga

El espía otomano opina:
No me hubiera parecido bien hacer uso de esta bitácora mientras el dueño del espacio permanecía en voluntario silencio por razones que él mismo ya se ha encargado de explicar. Por tanto vuelvo a verter mis opiniones ahora que Bolche parece haberse reintegrado a la normalidad bloguera. Con el aluvión de novedades, casi ninguna positiva, que se están produciendo, con una reforma constitucional que ha dejado a este espia absolutamente estupefacto al liquidar de forma efectiva la socialdemocracia en España puede que convenga, para el equilibrio emocional del que escribe, fundamentalmente, relajarse comentando algo menos trascendente. Y esta claro, al menos para este espía y creo que también para el dueño de esta bitácora, que el fútbol, por más que menee muchos dineros, no deja de ser un tema menor, alguien lo ha definido como: Una tontería que sirve para divertirse, y en esa clave pretende escribirse esta entrada.
La política de fichajes del Madrid, definitivamente ya sin el incómodo Real tras la creación de la peña franja morada , ha decantado a este espia como un convencido merengue. No puedo evitar simpatizar con un equipo en el que juegan Özil, Sahin y Altintop, por más que el primero de ellos juegue con la selección alemana. Por otra parte las presencias de Khedira y Benzema contribuyen a desoccidentalizar el equipo, sin olvidar el, cada vez más, relevante papel de Zidane en el organigrama del club, aunque, en este sentido, este espía tiene que lamentar la no continuidad de ninguno de los dos Diarra.
Empieza la liga con una semana de retraso debido a una huelga de futbolistas. Huelga a todas luces justificada, dado que hay profesionales que llevan meses sin cobrar sus emolumentos, mientras que hay clubes, que debiendo dinero a sus profesionales y estando sujetos a la llamada ley concursal, que no es otra cosa que la antigua suspensión de pagos, se permiten el lujo de abordar nuevas contrataciones. Es el caso, por ejemplo, del Zaragoza, al que "regala" jugadores un fantasmagórico fondo de inversiones en el que participa, ¡que casualidad!, de forma destacada el propio presidente de la entidad. Hace bien el sindicato de futbolistas, la AFE, en defender el derecho de sus afiliados a cobrar lo pactado en contrato. Pero debería, a juicio de este espía, a avanzar un paso más, haciendo una doble labor pedagógica y de vigilancia. Pedagógica instando a los futbolistas a que no firmen contratos que difícilmente se pueden cumplir y vigilando que las instituciones que hacen ofertas sean lo suficientemente solventes como para cumplir lo pactado. Hace mucho tiempo que el fútbol dejó de ser un deporte para convertirse en un negocio y un espectáculo, y en el marco de la sociedad capitalista, en la que estamos guste o no, como tal hay que tratarlo. La actual estructura de veinte equipos en primera divisón y veintidós en segunda, alrededor de cuarenta equipos si descontamos los filiales es inviable como lo demuestra la gran cantidad de equipos acogidos a la ley concursal a la que antes hacíamos referencia. Puede, aunque esto debería ser objeto de un estudio más en profundidad, que un número sensiblemente menor de equipos, con plantillas limitadas y techos salariales sea la solución. Algo parecido a la estructura deportiva norteamericana.
En cuanto a lo estrictamente deportivo parece que la competición va igualarse y desigualarse más al mismo tiempo. Igualarse entre los dos de arriba aumentándose la distancia con los demás.
La supercopa ha puesto de manifiesto que el modelo de fútbol que propone el Barça tiene sus carencias, entre las que no está que este espía se aburra soberanamente el 80% del tiempo con ese tipo de juego porque eso no deja de ser una cuestión subjetiva y opinable. A mi juicio está claro que los futbolistas más importantes del Barcelona, Xavi, Iniesta, Messi y ahora Cesc Fábregas tienen un gran déficit físico que solo queda paliado por el, siempre a mi jucio, excesivo mimo con que son tratados por el estamento arbitral, dentro y fuera de España. Se ha llegado la situación perversa de que cualquier acción punible contra estos jugadores va sistemáticamente acompañada de la accesoria de tarjeta, como poco amarilla, lo que limita, dada la innegable calidad técnica de estos futbolistas, de manera muy importante los recursos del rival. No pretende este espía justificar, en modo alguno, la extemporánea, a todas luces merecedora de expulsión, entrada de Marcelo a Cesc, si bien quiere hacer notar que quizás no se hubiera producido sin los gestos claramente provocadores de Messi, en la misma cara del brasileño, tras el tercer gol. Un jugador, el argentino, con una calidad humana que parece muy lejana de la que, sin la menor duda, atesora como futbolista. No se lo inventa este espía, el propio Guardiola reconoce que Messi necesita ser querido y admirado para rendir al máximo nivel. Las salidas, con portazo de Eto'o, Ibrahimovic o más recientemente Bojan tienen mucho que ver con la férrea dictadura que ejerce en el vestuario el menudo crack , dictadura que no puede, o no le dejan, ejercer en el vestuario de la selección argentina. Tampoco pretende justificar este espía la actitud de Mourinho en ese partido aunque le encantaría conocer la totalidad de los hechos.
La propuesta futbolística del Madrid a este espía le parece muy atrayente, más acorde de su concepto futbolístico que debe unir rapidez, técnica y fuerza. En realidad el fútbol que siempre ha propuesto el Madrid cuando ha impuesto su hegemonía.
Con todo el Barça parte como favorito, con un esquema ya construido y probado. Espero que podamos ponerselo difícil.

miércoles, 4 de mayo de 2011

¡Enhorabuena al Barça!

El espía otomano opina:
Tengo que empezar dejando claro que la felicitación es exclusivamente mía, en ningún caso compartida con el dueño de la bitácora, que ni da la enhorabuena, ni felicita, ni nada que se le parezca. Es más, la corrección política a que le obliga su aspirantazgo a la alcaldía de Alpedrete -a mi juicio de forma incomprensible está convencido de que la lista IU-LV va a ganar- le impide decir lo que realmente piensa sobre el Barça, Barcelona y Catalunya. Y si él guarda un, más que, prudente silencio al respecto, no seré yo quien desvele sus pensamientos. Sería un acto de deshonestidad por mi parte hacia alguien que generosamente, y sin ningún tipo de censura, como lo demuestra esta entrada, me cede espacio para que exprese libremente mis opiniones. El oficio de espía está muy desacreditado, y hay quien piensa que no está sujeto a ninguna clase de norma ética. Es falso, ciertamente, a veces, interpretamos los usos y normas de forma peculiar, siempre en consonacia con nuestros objetivos, pero tenemos un código ético que respetamos, y en este caso, ese código me obliga a ser leal con mi anfitrión, no desvelando sus opiniones, al tiempo que lo soy conmigo mismo, expresando las mías.
Tengo que felicitar al conjunto de los culés por su pase a la final en la que, casi con absoluta seguridad, se verán las caras con otro coloso del fútbol el Manchester United, pero sobre todo a Pep Guardiola. Durante toda la temporada el noi de Santpedor ha colocado el debate, exactamente, donde ha querido. Frente a las verdades, que pueden serlo o no, que ha proclamado Mourinho : desigualdad arbitral, favoritismo horario en el calendario, etc, el catalán ha opuesto un pérfil educado, casi angelical, con un discurso, aparentemente y solo aparentemente, exclusivamente futbolístico, oponiendo el modelo modélico de la cantera, de fútbol exquisito, al modelo, nada modélico, de la cartera para el que el fin justifica los medios, el objetivo es ganar, y la plástica del fútbol que se desarrolle es secundaria. Y mantener ese perfil ha tenido que ser muy difícil para alguien que tiene el dudoso honor de haber sido uno de los jugadores, puede que el que más, más veces expulsado de un campo de fútbol en la historia del Barça. Y no es menor el mérito que ha tenido el técnico blaugrana a la hora de poner en valor el el sacrificio, el trabajo y la limpieza deportiva, como ejes del éxito, precisamente él, que acabó sus días de jugador en Italia de forma, como poco, sospechosa. Parece aplicarse a sí mismo lo que se dice de los austriacos que han conseguido que Hitler, nacido en Braunau am Inn, Imperio austrohúngaro pase a la historia como alemán, mientras que Beethoven, nacido en Bonn, Sacro Imperio Romano Germánico pase al historia como austriaco. Pero cuando ha engrandecido, definitivamente, su figura ha sido en esta semifinal, entrando a saco en el mismísimo terreno del portugués, plantándole cara, casi diciéndole: ya que dices que los árbitros me ayudan vas a comprobar hasta que punto es verdad. En definitiva, el educado chico catalán ha derrotado en todos los terrenos al grosero portugués y hay que felicitarle por ello, y este espía lo hace de buen grado y lo hace extensivo a todo el barcelonismo. Y termino con un rumor que crece en tre los espías, que nos afanamos en corroborarlo. Parece ser que al término e su contrato Guardiola abandonará el fútbol para entrar en el mundo de la empresa dirigiendo la división de publicidad de Digital +. Al fin y al cabo la promoción de Canal plus Liga es obra suya:
Comprando la Liga regalamos la Champion

viernes, 29 de abril de 2011

A tope con Mourinho

Esta mañana he escuchado a un crítico de cine, Carlos Boyero, repetir todos los falsos tópicos del madridismo. Suelo coincidir bastante en lo cinematográfico con este señor, por ejemplo, al igual que él, considero que el 90% del cine de Pedro Almodóvar es un pestiño, con el que sin embargo me río, pero me ocurre lo mismo con los denostados Torrentes de Santiago Segura, sin embargo, en lo que a madridismo se refiere estamos en las antípodas, porque entra de lleno en lo que yo defino como el pijomadridismo. Parto de asumir como biblia aquel aforismo que dice que :"Mientras el rugby es un deporte de rufianes practicado por caballeros, el fútbol es un deporte de caballeros practicado por rufianes". Los rufianes, como deben ser los futbolistas, distan mucho de ser gentelemenes. Y eso lo sabe bien el señor Guardiola cuando ha adiestrado, y muy bien por cierto, a sus rufianes en las artes del teatro, eseñándoles a retorcerse de fingido dolor en cualquier balón dividido. Y tampoco es manco el entrenador culé, cuando nos ofrece sus hipócritas homilias, disfrazadas de ruedas de prensa, con ese aspecto mezcla de supernumerario de la Obra y catequista de niños bien. Mourinho, no hace sino seguir la estela de los grandes del Madrid, empezando por don Santiago Bernabeu y Yeste, ¿dónde está el supuesto señorio que dice haber mamado en su niñez el señor Boyero?. Al partido de vuelta, y en eso discrepo con mi admirado portugués, hay que ir como el que va a la guerra, pero sin voluntad de hacer prisioneros. Puesto que van a expulsar a varios, esta vez que sea con motivo. Pongámoselo facil al United

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Clásico: Se acerca el Clásico

El Espia Otomano opina:

Uno de los momentos del año más gratificantes de este oficio de espia es este que rodea a ese evento, que hace mucho que dejó de tener algo que ver con el deporte, que se produce dos veces por temporada y que llamamos, o llaman El Clásico. Es decir el Barça-Madrid, o su vuelta, el Madrid-Barça. El Bolche, dueño de esta bitácora, anda como loco, radiante de optimismo, esperando venganzas de humillaciones recientes, o no tan recientes. Los que le conocemos, y yo, a base de escudriñarlo de forma casi continua, he terminado por conocerle muy bien, sabemos que debajo de ese aparente saber estar que le aleja de un forofismo militante, bulle un pasional madridismo que le convierte en inhábil para elaborar un análisis objetivo e imparcial. Vamos, que en un asunto como éste, su opinión es cualquier cosa menos objetiva. Dicho de otra forma. Si los suyos ganaran con contundencia vengadora su alegría, su euforía, sería desbordante e indisimulada. Si simplemente ganaran elaboraría un discurso, aparentemente, objetivo pero que leido con atención pondría de manifiesto los méritos de los suyos y los deméritos del otro. El empate, aunque ahora diga lo contrario, lo asumiría bien, porque es consciente de que se trataría de un excelente resultado. Una digna derrota provocaría que, de forma siempre elegante, salieran a relucir, destacadamente, las ayudas del llamado villarato. Una derrota contundente le llevaría a escribir una entrada sobre la vital necesidad de una huelga general total, revolucionaria y violenta, o sobre las formas de reproducción de los gasterópodos lamelibranquios, pasando el fútbol y lo que le rodea a decimoquinto plano.
Por otra parte yo, y dado que no están implicados Besiktas, Galatasaray o Fenerbahce, puedo presumir de cierta neutralidad, lo que me convierte el espectáculo, el partido en sí y lo que le rodea, en definitivamente divertido.
Por más que lo intento no encuentro un favorito. El Barça pudo tener un inicio renqueante, con pinchazos inesperados, en casa, con Hércules y Mallorca, inicio que, probablemente, vino propiciado por la saturación de sus jugadores internacionales. Pero una vez superados esos problemillas ha recuperado su condición de intratable, el sábado le metió ocho a un Almería que no le pudo hacer ni faltas y esta noche, algo que mi naturaleza otomana agradece, el Panathinaikos sufrirá de lo lindo. Los blancos tambien generaron dudas al principio con actuaciones no muy boyantes ante Levante y, también Mallorca, pero el sábado le metieron cinco a un Athletic, del que todo el mundo dice que jugó muy bien, ¿Qué hubiera ocurrido de hacerlo mal?, y ayer cuatro, a domicilio a un Ajax que, se diga lo que se diga, siempre será el Ajax. Como enfrentamiento, y solo como eso, ya es definitivamente apasionante.
Pero hay más, como hecho sociológico es, como poco, desconcertante.
Parece ser que los mercados, esa mano cada vez menos invisible, amenazan ya la maltrecha economía española, pero esta semana lo que toca es hablar del clásico. Desconcertante. Como desconcertante fue, y aún convencido de que la movilización supuso un notable éxito, que hubiera más gentes en las calles celebrando el gol de Iniesta que contra los ajustes neoliberales, y hubo muchísima gente, que conste. En mi calidad de otomano no soy quien para aconsejar a la izquierda española, pero a lo mejor, solo a lo mejor, debería revisar conceptos más allá del panem et circenses. Y termino porque el Bolche quier ver un video , para motivarse supongo

miércoles, 25 de agosto de 2010

Comienza el espectáculo

Despues de más de dos meses de ausencia vuelve el espectáculo, que nadie en su sano juicio confundiría con un deporte, por antonomasia. Vuelve la Liga, vuelve la Copa de Europa, rebautizadas con poco criterio como Liga BBVA y Champions League, junto a ellas y por imperativo legal apareceran competiciones de menor calado, por no decir directamente de baja estofa: copas, copillas y supercopas. Sirvan como ejemplo la copa del rey, competición que sirve para que su titular sea convenientemente pitado y abucheado por alguna afición poco conforme con la estructura del estado, o la llamada Europa League que recoge el testigo de lo que un día fue una competición de alto nivel, la Copa de la UEFA, pero que hoy no pasa de ser una pachanguilla como lo fueron la Copa de Ferias o la Recopa. Este año el estival periodo interliga ha sido especialmente tedioso. Unos suplantadores nos han castigado con tres semanas de espectáculo pastos y somnífero, el mal llamado Campeonato del Mundo, ¿como puede haber un campeonato del mundo sin la participación estelar de mi equipo, que como bien sabeis es el Madrid C.F.? El triunfo, con un juego muermo y ganando los partidos por la mínima, de la La Roja, que desperdicio de nombre, ha servido para sacar a relucir ese patrioterismo de via estrecha que a mi, personalmente, me causa vergüenza ajena. Cada vez que oía eso de:
Yo soy español, español, español,
yo soy español, español, español

originalísimo cántico dotado de obvia calidad poética no podía evitar recordar el chascarrillo atribuido a Cánovas del Castillo, político conservador padre de la Constitución de 1876, que dijo, redactando el texto: Es español aquel que no puede ser otra cosa, suponemos que en broma.

A los que nos gusta el fútbol de verdad, es decir a los que nos gusta, por encima de todo, que nuestro equipo gane, sea como sea, por lo civil, lo religioso, lo militar o lo criminal, una competición, como la que hemos sufrido este verano desde el sur de África no deja de ser una tortura. Parece ser que hay quien, de forma incomprensible, manifiesta que le gusta el fútbol como actividad en si misma, con criterios exclusivamente estéticos. Están definitivamente equivocados, si quieren ver arte tienen museos, exposiciones,iglesias y catedrales, si quieren colmar su espíritu con entretenimiento culto tienen conciertos, representaciones tetrales, excelentes películas, etc. El fútbol es otra cosa, algo diferente, algo que no tiene sentido si no va cargado de subjetividad y desprovisto de toda clase de criterios éticos o morales. El fútbol es para forofos, y solo los forofos somos capaces de comprenderlo en toda su extensión. Los seguidores del Mallorca están indignados porque no les han dejado participar en una competición europea, y nunca se van a plantear si la decisión es, objetivamente justa o injusta, les da absolutamente lo mismo, y yo, en su caso, estaría igual de ofendido. A los seguidores del Hércules les preocupa que se pueda anular el ascenso de su equipo, pero les importa un rábano si para conseguirlo compraron un partido o veinte. A los madridistas no nos importa la existencia del llamado Villarato, existencia en la que yo no creo, por criterios éticos o de justicia, sino porque no ha favorecido a su equipo y sí a su rival. Si no se tiene en cuenta esta dimensión subjetiva del fútbol no se está entendiendo nada. Téngase en cuenta este dato: A lo largo de su vida la ideología de una persona podrá cambiar, evolucionar, a veces llevándola, incluso, a sus antípodas ideológicas, podrá, también, abandonar su religión, perder su fe o cambiarla, pero difícilmente va a modificar su adscripción de forofo. Se podrá ser del Madrid, del Barça, del Aleti, del Betis o de ninguno, pero cuando se es de alguno se es para siempre.
Queda claro que, desde esos parámetros, la temporada pasada fue una temporada para olvidar. De poco me importa a mi el record de puntos en la liga cuando se fue el primero de los últimos, que es lo que en el fondo es el segundo. Hay que añadir el ridículo ante el Olimpyque en la Copa de Europa. Y, aunque se trate de una competición, y aunque no se me crea soy absolutamente sincero, por la que no tengo demasiado interés porque la experiencia demuestra que la puede ganar cualquier desgarramantas , los cuatro goles de Alcorcón pesan lo suyo.
No recuerdo, ni voya a hacer esfuerzo alguno en recordarlo, lo que pude haber escrito, o dicho, en el pasado sobre José Mourinho. Ahora es el entrenador del Madrid y solo por eso es el mejor entrenador del mundo. Mucho trabajo tiene por delante, de lo visto en la pretemporada, y he visto todos los partidos, el equipo apunta pero está por cocer , la liga se me antoja difícil si el Barça no afloja, y de momento no tiene pinta. El evidente espíritu ganador del entrenador portugués, más que demostrado en Oporto, Chelsea e Inter, puede no ser suficiente para una competición de larguísimo recorrido como es la Liga, pero puede tener mucho peso en eliminatorias a doble partido en las que el portugués ha demostrado ser un consumado estratega, y aqui conviene recordar que el año pasado el Inter pasó como segundo en la fase de clasificación después de haber perdido claramente en el Camp Nou. En definitiva creo que el equipo estará en condiciones de pelear por la Liga hasta el final aunque parte en desventaja con un equipo formado como el azulgrana, y creo igualmente que llegará muy lejos en la Copa de Europa, me arriesgo a afirmar que a la final. Valdano por otra parte ha procurado facilitarle lo que ha pedido aunque en algunos casos como el de Maicon ha sido imposible. Se ha fichado, y creo que bien, para la línea media que, tras la marcha de Guti se había quedado huérfana de creadores. Han sido seis fichajes:
Canales, una joya que hay que cuidar, tiene clase y desparpajo, pudiera ser que explotara ya esta misma temporada pero si no es así hay que dejar que siga creciendo sin agobiarle, Mourinho cree en él pero lo más importante es que el cree en si mismo. El riesgo está en que se lo crea demasiado, es muy joven y por tanto candidato a ser objeto de consejos poco recomendables.
Carvalho, las extravagantes exigencias del Inter por Maicon, que será todo lo bueno que se quiera pero no deja de ser un defensa, y la negativa milanista de trapasar a su central, dieron con el central portugués en el Madrid, un jugador que ya pretendió cuando estaba en el Oporto. Veterano, aunque no viejo, tanto Albiol como Garay aprenderán mucho a su lado, si tienen la suficiente paciencia.
Di María, fichado mientras se jugaba la pachanga sudafricana, confieso que me drefaudo en esa competencia, aunque las extravagancias tácticas de Maradona tan extraordinario jugador como excéntrico y mediocre seleccionador jugaron claramente en su contra. Extremo zurdo, comenzó la pretemporada un tanto desubicado pero se ha ido centrando y abrirá la lata en muchos partidos. Los jugadores argentinos que empiezan por Di dan buen resultado, al menos al Madrid
Khedira, para mi una incognita, tendrá que pelearse con Gago, jugador en franca progresión, en la misión de acompañar a Xabi Alonso en el centro del campo, pero tambien puede sustituir al vasco cuando este falte, algo que para el argentino es más difícil. Por otra parte también tiene llegada y gol. La titularidad en el centro del campo está muy cara.
Özil Si sale bien, y siempre el factor juventud es una variable de peso, un fichaje de altura. En Sudáfrica brilló, excepto en el partido contra España en el que fracasó toda Alemania, pero además hizo una extraordinaria temporada con el Werder Bremen (soy incapaz de tragarme un partido, que no sea del Madrid, por la tele, pero los resúmenes que me dan todo mascadito, me privan). Mucho va a tener que rezar Kakà, si las cosas salen bien. La contraposición de Corán y Biblia puede ser apasionante.
Pedro León. Me encanta, es el candidato ideal para ser aborrecido, denostado y pitado, por esa parte del Bernabeu, desgraciadamente nada minoritaria, que pitó a Guti, Martín Vázquez, Michel, Del Bosque o don Manuel Velázquez, para la que la testosterona, su exceso, es un valor positivo. Lo tendrá muy difícil con esos intolerantes de la furia, el pundonor y lo que hay que tener. Las salidas son imprescindibles y Diarra, Drenthe y, con gran dolor de mi corazón Van der Vart parecen claros candidatos a abandonarnos.
En cuanto al rival, ahí está, practicando un fútbol, que aunque a mi me aburra soberanamente y ese ha de ser un problema exclusivamente mio, conoce muy bien y le es muy efectivo. La llegada de David Villa, una garantía de gol, apuntala muy bien aunque cuestiona el papel de un extraordinario jugador como Ibrahimovic, que parece tener los días contados. También parece positiva, si se confirma, la llegada de Mascherano y yo he rezado incesantemente a San Cucufate para que Guardiola diera el visto bueno a Robinho pero no ha habido suerte, aunque sí la ha habido con el frustrado fichaje de Cesc Fábregas, jugador que, si se confirma la llegada del argentino del Liverpool, parece alejarse definitivamente del Barça.
En cualquier circunstancia son claros favoritos a ganar todas las competiciones en las que participen, están un escalón por encima de nosotros y veinte por encima del resto.
Los demás juegan otra liga en la que es difícil pronosticar, pero a tenor de lo visto y, mejor aún, de como se ha planificado la plantilla, diría que el Aleti y el Villareal son candidatos a estar arriba. Los colchoneros han fichado con sentido, reforzando la línea que más quebraderos de cabeza le ha venido creando, la defensa, aunque espero que Perea siga teniendo un papel estelar contra nosotros. El Valencia se ha desmantelado y aunque con Aduriz y Soldado han fichado gol, son una incognita. En cuanto al Sevilla, visto lo visto, me parecen más candidatos a luchar por no sufrir que a otra cosa.
Pues eso, que empieza la Liga.

lunes, 12 de julio de 2010

Fin de fiesta: Hablamos de fútbol

¡Estamos de fiesta!


Gloria a Dios en las alturas,
recogieron las basuras
de mi calle, ayer a oscuras
y hoy sembrada de bombillas.

Y colgaron de un cordel
de esquina a esquina un cartel
y banderas de papel
verdes, rojas y amarillas.

Y al darles el sol la espalda
revolotean las faldas
bajo un manto de guirnaldas
para que el cielo no vea,

en la noche de San Juan,
cómo comparten su pan,
su tortilla y su gabán,
gentes de cien mil raleas.

Apurad
que allí os espero si queréis venir
pues cae la noche y ya se van
nuestras miserias a dormir.

Vamos subiendo la cuesta
que arriba mi calle
se vistió de fiesta.

Hoy el noble y el villano,
el prohombre y el gusano
bailan y se dan la mano
sin importarles la facha.

Juntos los encuentra el sol
a la sombra de un farol
empapados en alcohol
abrazando a una muchacha.

Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza,
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.

Se despertó el bien y el mal
la pobre vuelve al portal,
la rica vuelve al rosal,
y el avaro a las divisas.

Se acabó,
el sol nos dice que llegó el final,
por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual.

Vamos bajando la cuesta
que arriba en mi calle
se acabó la fiesta.


En realidad la fiesta, lo que podríamos llamar el mundial emotivo o emocional termina hoy con el paseo por Madrid. Los gladiadores triunfantes recibiran el reconocimiento del César y la aclamación de la plebe. Toca hablar de fútbol. Pero antes de empezar quería comentar dos cosas. Una se refiere a la profesión periodística, que ha incumplicado todas las normas básicas de la deontología, intentando deformar la realidad que todos hemos visto inventándose inexistentes superioridades manifiestas cuando la selección española ha ganado todos los partidos, excepto Honduras, por la mínima. La otra, y está relacionada con la primera, es la hipocresía mostrada ayer por las televisiones que ignoraron, casi censuraron, la imagen de Puyol y Xavi portando una senyera en la apoteosis final.

Evidentemente los cientos de miles de catalanes que el sábado manifestaron su disgusto por su inclusión en una España que a muchos, catalanes o no, nos desagrada pesaron mucho a la hora de decidir no comentar, y la medida de lo posible censurar, esas imágenes, y ahora al fútbol.
Si a un desconocedor absoluto, bien pudiera ser un extraterrestre, de las reglas y usos del fútbol, se le hubiera aleccionado, durante el tiempo necesario, para que tuviera un conocimiento suficiente de este deporte, y si este individuo además, lo ideal sigue siendo el extraterrestre, no estuviera sujeto a las pasiones y subjetividades derivadas de su adscripción tribal o nacional, tras contemplar los partidos de este mundial de Sudáfrica, recien finalizado, hubiera sacado dos conclusiones principales:
I) El justo vencedor de este torneo es la Selección Española. No sólo porque ha ganado los partidos necesarios, lo cual ya sería una razón de peso, la razón más importante, sino porque además ha sido la más fiel al reglamento, la que, con mucha diferencia, menos infracciones ha cometido, la que más se ha ajustado a las normas.
II) Su absoluta incompresión del fenómeno que permite que este deporte sea el más popular del mundo, desatando pasiones, amores, simpatías, animadversiones y hasta odios, porque nuestro objetivo espectador se hubiera aburrido mortalmente.
El fútbol que ha practicado la Selección Española, y no dejo de insistir en que ha sido la justa vencedora, es soporíferamente monótono, reiterativo hasta el hastío y con una falta de mordiente goleadora alarmante. Es cierto que esta manera de practicar el fútbol, es preferible, yo al menos la prefiero, a la que muestra un fútbol ramplón y defensivo que con frecuencia, y fue el caso de la Selección Holandesa, recurre a lo que, eufemísticamente, llaman los límites del reglamento y que a mi no me importa llamar, directamente, violencia. Querer comparar, y hay ¿periodistas? deportivos que, probablemente bajo la influencia de alguna sustancia que nubla su entendimiento, lo han hecho, esta selección con Brasil del 70 o la propia Holanda del 74, la Holanda de Johann Cruyff, tiene que ser un chiste. Aquellos equipos, y recordar a la delantera Jairzinho, Gerson, Tostao, Pele y Rivelino me llena la boca de agua, por más que la altura de México D.F. produjera cierta lentitud. Tampoco eran cojos Krol, Rijsbergen, Van Hanegem, Neeskens>, Rep, Rensenbrink y, como no, Cruyff con un juego vibrante y directo que sólo la potencia de Breitner, Schwarzenbeck, Beckenbauer, Overath, Netzer, Müller, etc...Hay quien intenta deslindar la calidad del juego del resultado, no es mi caso, juega mejor el que gana, porque el objetivo es ganar, que no se olvide que no estamos ante una competición de patinaje artístico o gimnasia rítmica, pero si nos fueramos a supestos patrones estéticos, la Selección Española de México'86, basada en la Quinta del Buitre hubiera sido mejor que esta, pero no lo fue, y no lo fue porque cayo eliminada en cuartos, no por otra razón. El fútbol que ha propuesto la Selección Española, y Del Bosque me ha parecido impecable haciendo el cesto con los mimbres posibles, se basa, en definitiva es igual de aburrido y soporífero, en el del Barça, pero sin Messi que, inexplicablemente, juega con Argentina. Xavi e Iniesta serán grandes jugadores, que lo son, pero en el Barça quien marca la diferencia es Leo Messi, un jugador de una escala superior, por más que Maradona lo haya desubicado.
Para terminar, España ha ganado merecidamente, y yo me alegro aunque no me sumo al papanatismo patrioteril generado. Pero han sido los mejores de un Mundial futbolísticamente muy ramplón, y que a mi me ha aburrido soberanamente.

domingo, 11 de julio de 2010

En Capilla

Desde el lugar de mi casa en el que está instalado el ordenador, y que yo,un tanto pretenciosamente llamo mi despacho, puedo observar como muchos de mis vecinos, algunos de ellos extranjeros, han colgado de sus ventanas ese símbolo que, incorrectamente, denominan bandera constitucional y que no es más que la versión, escasamente evolucionada, de la que los españoles mandaron a la basura en 1931, rescatada por el fascismo español como enseña nacional. La gran mayoría de los que exhiben ese símbolo no tienen conciencia política de lo que significa, una España que, entre todos debemos contribuir a enterrar. La España que se felicita de las heroicidades genocidas de los Reyes Católicos y, también para que conste, de que los peces del Mediterráneo, por mor de Els Almogavers llevaran impresas las cuatro barras de la senyera.
Mientras la prensa, además de dar cuenta de que "España se encuentra ante una de las citas más importantes de su historia", que manda carayo, informa de que cientos de miles de catalanes, el número es lo de menos, y en cualquier caso muchos, muchísimos, mostraron ayer como de a disgusto se sienten en esta España casposa que el Tribunal Constitucional y, a tenor de lo manifestado, el presidente Rodríguez Zapatero, dan por cerrada, puede que con el cerrojo de Joaquín Costa, al menos en lo que a la organización territorial del Estado se refiere. La gran mayoría de los catalanes no se siente a gusto en España que tan acertadamente definió el añorado Pepe Rubianes, y yo, que presumo de madrileño y madridista, tampoco.
Con todo, mi tribalidad me puede, y el entusiasmo, infantil y políticamente inculto, me contagia. Quiero que gane la Selección Española, no lo oculto. He pensado en sacar al balcón mi bandera tricolor, pero a lo mejor era peor, puede que no entendieran nada. En cuanto al fútbol, mañana publicaré, lo que en gran medida ya tengo escrito.
Para atemperar la ola de nacionalpatrioterismo, que más que probablemente nos invada, a las 18:00 del domingo 11 me voy a poner un excelente disco, en vinilo, de Marina Rossell que se llama Rosa de foc

miércoles, 7 de julio de 2010

...6 de junio, 7 de julio, San Fermín...


A Pamplona hemos de ir
con una media, con una media,
a Pamplona hemos de ir
con una media y un calcetín.

A pesar de la escasa calidad poética de la letra y de que la música tampoco es un portento, esta canción, que es casi un himno, es conocida en, prácticamente, el mundo entero al ser el icono sonoro de la fiesta, o fiestas, con más renombre internacional de las que se celebran en España. No sé si la extensión de esta popularidad al conjunto del orbe se debe al novelista norteamericano Ernest Hemingway y en el fondo da un poco lo mismo, el hecho concreto, cierto, es que los sanfermines son conocidos en el mundo entero, y desde todas las partes del mundo proceden visitantes de los sanfermines . Sin duda los encierros ofrecen un atractivo añadido con su plus de emoción y riesgo. Pero encierros hay en otras fiestas españolas, puede que incluso con mas antigüedad que los pamploneses , sin embargo son los de Pamplona, y por ende el conjunto de las fiestas, los que están en el foco informativo no solo de España, sino del mundo entero. Si uno entra, en torno a las ocho de la mañana, en un bar cualquiera de Madrid, es más que probable que en el aparato de televisión del establecimiento, si es que el establecimiente esta dotado del mencionado aparato, este retransmitiendo el encierro correspondiente, y no se trata de una retransmisión cualquiera, ni mucho menos, los mayores avances en técnica televisiva son empleados, con cámaras lentas y superlentas, con cámaras subjetivas que producen el efecto de llegar a creer en la posibilidad de que un toro de más de 500 kg salga de la pantalla y se pasee entre los platillos provistos de cucharilla y azucarillo destinados a sevir de base a las distintas modalidades de café: solo, con leche, con leche largo de café, cortado, manchado, americano, descafeinado, con hielo, etc... que tienden a complicar la vida de los profesionales de la hostelería. Este derroche de medios es por algo, es rentable, y es que las fiestas Pamplona, los sanfermines, tienen algo especial, difícilmente definible que las hace especiales.
Allá por los años ochenta, sin discusión la época más turbulenta de mi vida, fui, consecutivamente dos años, a disfrutar de esas fiestas, y aunque detalles concretos recuerdo pocos, ya no los recordaba al día siguiente de retornar a Madrid, en lo que algunos psiquiatras llaman palimpsestos mentales, sé, positivamente, que me lo pasé muy bien saltando y bailando, cantando, con mi natural poder desafinante, canciones y tonadas de las que desconocía letra y música. Quizás sea ese su mayor éxito, se trata de una fiesta en la calle, y los actos institucionales o religiosos quedan siempre en segundo plano. Incluso algo tan tasado, pautado y reglamentado como son las Corridas (de toros, evidentemente), parecen en Pamplona y durante las fiestas, gozar de un régimen especial, con un protagonismo de las peñas inusual en cualquier otro lugar.
Este año, sin embargo, intuyo un San Fermin especial, con las calles parcialmente vacias, entre las ocho y las diez, más o menos, por mor del fútbol. Luego se retornará a cantar, saltar y, sobre todo, beber, bien para mitigar las penas, bien exaltar la alegría. No voy a pronosticar, ni a apostar sobre el resultado, pero advierto de que tengo dos discursos en función del resultado de esta noche. Los dos son válidos. Y no pienso dar a conocer el adecuado hasta, o bien mañana por la mañana, o bien la mañana del lunes.

martes, 15 de junio de 2010

El Mundial

Ha echado a andar, como cada cuatro años, el Mundial de Fútbol, una competición que sigo con relativo interés al no participar en ella el equipo de mis preferencias. Si bien muchos de sus componentes integran diferentes selecciones, y suelen ser esas las que más suscitan mi atención. Así pués me interesa lo que pueda hacer el 23 de Paises Bajos, Van der Vaart, el 9 de Argentina, Higuain, el 10 de Brasil, Kaká, el 15 de Portugal, Pepe, y también el 7 de la misma selección, C. Ronaldo, probablemente el jugador actual más completo. Y por supuesto, jugando con España, el 1, Casillas, el 2, Albiol, el 14, X. Alonso, el 15, Sergio Ramos y el 17, Arbeloa.
Mi absoluta falta de identificación hacia los símbolos que representan el Reino de España, su bandera y su himno. Es más, mi completo desprecio hacia ellos hace que me sea muy difícil implicarme tribalmente. Después de un año de haber soportado el blaugranismo más provinciano, con reiteradas y cansinas alusiones a los seis, títulos,seis, obtenidos por el F. C. Barcelona, merecidísimamente, nadie lo duda, un posible escenario con la selección del Reino de España ganando el Mundial, con el consiguiente estallido de rojigualdismo casposo, me asusta mucho, incluso llega a conturbarme y preocuparme. En tiempos, desgraciadamente, pasados no tenía demasiadas dificultades en encontrar referentes deportivos, tanto en el Mundial de Fútbol, como en los Juegos Olímpicos, como en el evento deportivo que fuera. Yo iba con la URSS, la DDR, Checoslovaquia o Bulgaria sin demasiadas dificultades. Su desaparición, al menos como países caracterizados como socialistas ha provocado que tenga que haber construido un protocolo de simpatías con unas determinadas reglas de prelación para clasificar los equipos participantes por la simpatía que me despiertan:
1º) La selección que contenga más jugadores de mi equipo participando activamente en cada partido.
2º) Las selecciones de mi entorno cultural, fundamentalmente idiomático.
3º) las selecciones que jueguen bien al fútbol.
No es difícil deducir, que mis mayores simpatías son para la selección española, en la que Casillas, Xabi Alonso y Sergio Ramos son habituales titulares, no siendo infrecuentes las participaciones de Arbeloa y Albiol, despues vendrían, por el orden que cito:Portugal, Argentina, Brasil, Holanda a continuación Méjico, Uruguay, Paraguay, Honduras, Chile, sin olvidar a Francia, Italia y Grecia. Del resto, la que aparentemente juega mejor es Alemania, y como ya juegan turcos e incluso un afroalemán, es decir un negro,la he retirado mi tradicional veto.
Es una forma absurda e infantil de implicarse pero responde fielmente a mi forma de ser que no deja de ser infantil y absurda, no soporto la neutralidad, si llego a nacer suizo (¡ojo con las bromas y los bollos!) hubiera acabado exiliándome. Incluso cuando veo, un partido de solteros contra casados, que en mi oficina siguen haciéndose por la celebración de San Isidoro, patrono de Estadística, tengo que tomar partido, y no lo hago necesariamente con el colectivo al que pertenezco. Por cierto ¿no debería hacerse un triangular contando con los divorciados que es el colectivo mayoritario?
Por concluir, por no hablar de la crisis, de la inevitable Huelga General, que intentaremos organizar mejor que la de empleados públicos, voy a intentar relajarme, los pocos ratos que permite mi, ya complicadísima, agenda, viendo los partidos que pueda de este Mundial, combinándolos con Wimblendon, me encanta Nadal, admirando a Federer, que es inexplicablemente suizo para terminar con el Tour de France, en el que espero que gane Contador pero que, sobre todo, deseo que no lo haga Amstrong. Así concibo yo el deporte desde el sillón y con mando a distancia.

miércoles, 28 de abril de 2010

Avant Match:¿Visca el Barça?




No se si será por el supuesto origen masónico del Barça , o porque cada vez que gana lo más casposo del celtiberismo provinciano se lleva unos disgustos de muerte, el caso es que, a pesar de mi madridismo, que reconozco chulesco y antipático, no consigo, la verdad es que tampoco he puesto mucho empeño, que me caigan mal ni el F.C. Barcelona ni sus seguidores culés de Cataluña. También puede pesar el hecho de que sus características sean parecidas a las blancas, fundamentalmente las características ligadas a la prepotencia. Prepotencia justificada desde la gestión y los despachos más, si cabe, que desde el terreno de juego. Cuando se tienen presupuestos de más de cuatrocientos millones de €, es por algo, en el caso que nos ocupa hay detrás mas de cien mil socios, y una presencia mundial innegable. Y la diferencia de casi treinta puntos que hay, en la Liga española, entre el líder y el tercer clasificado no hace sino certificar una realidad que algunos quisieran modificar artificialmente, mediante topes salariales y otras zarandajas que no harían más que torcer la voluntad inequívoca de la gran mayoría de los aficionados al fútbol que, o visten blaugrana o visten merengue.
Hay, en este caso, razones de índole futbolística, que me llevan también, a desear que el Barça llegue a la final. No soy un admirador del fútbol del Barça, es otra heterodoxia más, comparto absolutamente las afirmaciones de Manuel Pellegrini en el sentido de que en Chamartin un fútbol de esas características exasperaría a la afición en cuanto llegara el minuto 20 y el partido fuera 0-0. Yo, con el fútbol que más he disfrutado, teniendo en cuenta que no llegué, prácticamente, a ver a los monstruos Di Stéfano, Puskas, Rial..., con la excepción de Gento, ha sido con el de la quinta del Buitre, directo, rápido, asfixiando al rival, una delicia, exactamente lo contrario del Barça, técnico, elaborado, paciente, y, a mi juicio, aburrido, hasta que el virtuosismo, la innegable calidad de Messi, Iniesta, o cualquier otro, y hay muchos, rompa al rival. Haciendo un resumen, puede que un tanto simplista, mi Madrí puede ganar jugando mal, el Barça necesita, imperiosamente, jugar bien para ganar. Pero si no me enamora el juego del Barça, el del Inter, sencillamente, lo detesto. Detesto, en general, el fútbol rácano y marrullero que se práctica en el Calcio, y el Inter es uno de sus principales exponentes. La posibilidad de que el Inter manche el Bernabeu en la final no me seduce lo más mínimo, más aún despues de las declaraciones del ex-azulgrana, también ex-colchonero, Thiago Motta, un leñero profesional, aludiendo a la facilidad con la que caen algunos jugadores del Barça. Da la sensación de querer curarse en salud ante la estopa que piensa repartir. Tampoco me emociona Mourinho, ni como entrenador ni como persona. Si el Madrí no apostase por la continuidad de Pellegrini, pase lo que pase en la Liga, cometería un gran error, si se trajera al portugués, lo ampliaría, aunque de ese momento, disciplinado como soy, se convertiría, para mí, en el mejor entrenador del mundo.
Es el momento de quitar las interrogaciones, esta noche sí ¡Visca el Barça! Y prescindo de las tonterías y tópicos que rodean, en muchas ocasiones al mundo blaugrana, desde el més que un club, oficial hasta el ejército inerme de Cataluña del añorado Vázquez Montalban, pasando por las incongruencias del señor Laporta un supuesto independentista que es alguien, gracias a un suegro más facha que la garrota de Don Pelayo.
¿Y en la final?, llegado el momento me pronunciaré si tengo tiempo, pero por si no es así, puedo anunciar que el Bayern tampoco es santo de mi devoción.

miércoles, 7 de abril de 2010

Impresionante Messi

He escrito, en el título, Impresionante, es el calificativo que primero me ha venido a la cabeza, quizás porque viendo el partido de ayer me impresionó. En mi madridismo radical, confesadamente forofo, soy un auténtico heterodoxo porque no soy, en absoluto antibarcelonista, es más le tengo un cierto grado de simpatía, al fín y al cabo comparten con nosotros valores para mí muy estimables como la prepotencia, el abuso de posición dominante, y la validez de cualquier método para conseguir el triunfo, y de hecho, de existir el villarato, algo que, sinceramente, dudo, habría que ponerlo en el haber de la gestión en los despachos, tan importante o más que lo que ocurre en el terreno de juego, nunca en el debe. Puedo presumir, y a menudo lo hago, de haber aplaudido a Cruyff, con el corazón roto el día del 0-5, de haber aplaudido a Maradona, después de una jugada en la que llegó a driblarse a sí mismo, y no estaba presente pero hubiera aplaudido a rabiar cuando Chamartín se rindió al mejor Ronaldinho. Con esos antecedentes no es de extrañar que proclame mi admiración por Messi, al que sólo le encuentro un defecto: No es jugador del Madrid, aunque quien sabe, puede ser un defecto subsanable, al fin y al cabo si las aspiraciones políticas del actual presidente del Barça, señor Laporta llegan a buen puerto, no veo a un jugador de ese calibre, de esa talla, de esa grandeza, jugando una Liga con el Espanyol como máximo rival, y el Nastic, Lleida y Girona, en el segundo nivel, el ejemplo del Mónaco, jugando la Liga Francesa, no cuela. Y esa admiración se transmuta, no en miedo, pero sí en cierto respeto y preocupación, de cara al partido del sábado. Un partido que no va a ser nada fácil para nosotros, y menos con Messi en estado de gracia. Alguien puede pensar que estoy poniendo la venda antes de que se produzca la herida, y algo de eso hay. Creo que Pellegrini está haciendo un extraordinario trabajo, pase lo que pase al final de temporada, construyendo un equipo desde una suma de nombres, buenísimos todos ellos pero a los que hay que encajar, y eso lleva tiempo. Y me voy a permitir una última heterodoxia madridista: Me encantaría, sin ironía de ningún tipo, que un jugador como Messi levantara la Copa de Europa en el estadio Santiago Bernabéu, el mejor marco posible para un extraordinario jugador. Me hubiera gustado, a que negarlo, que hubiera sido Casillas quien levantara el trofeo pero eso es imposible. Aunque es, a día de hoy, complicado, tengo alguna posibilidad de tener entrada para la Final, si es así aplaudiré, a rabiar, al Barça porque, francamente, con el Inter no cuento. Me encuentro, ahora mismo, como aquel aficionado al mus que afirmaba disfrutar perdiendo, para a continuación afirmar: ¡ganar tiene que ser la hostia!
El sábado veremos, a pesar de Messi:
¡Hala Madrid!

martes, 16 de marzo de 2010

Cristiano Ronaldo, Messi, Ibrahimovic, Reyes, Agüero...

Nunca he ocultado, ni lo voy a hacer ahora, mis preferencias. Por encima de que me pueda gustar el fútbol, algo que sólo sé yo, o el baloncesto, hablo poco de él porque es un deporte que me cuesta comprender, soy esencialmente madridista, es decir disfruto, evidentemente como espectador puesto que la práctica deportiva hace años que dejó de interesarme a pesar de los infructuosos intentos de mi médico, que insiste, con escaso éxito y visita tras visita, en que hacer ejercicio me vendría bien, dada mi condición de diabético de tipo 2 y con, no menos de, treinta kilos de exceso sobre mi osamenta. Sólo disfruto del deporte, vuelvo a reiterar, si uno de los contendientes es el Madrid, y además gana. Soy hasta tal punto sectario e irracional, y me encanta serlo, que cuando por alguna incomprensible razón, el Madrid comienza perdiendo, cambio inmediatamente de canal y me voy conectando cada poco. Cuando se restablece la normalidad continuo viendo el partido como sí tal cosa. No entiendo, ni comprendo, ni comparto el placer que alguno le reporta eso que algunos llaman partidos emocionantes, yo no soporto esos partidos de baloncesto con contínuas alternancias en el marcador, a mí me gusta que los míos ganen de diez en el primer cuarto y de diecinueve al descanso. Soy hasta tal punto intransigente e insoportable, y esto también me encanta, que activo mi desmemoria con absoluta naturalidad y procuro no amargarme la existencia, por ejemplo en la semana pasada, desde el miércoles y hasta las veintiuna horas del domingo, sólo he conectado la radio sintonizando Radio 2, la televisión, exclusivante Digital+, en canales que no fueran deportivos y en cuanto a los informativos sólo he sintonizado Cubavisión y Telesur, y no he comprado diarios, ni deportivos ni de información general. El hecho de estar enfermo, con una superbronquitis que apenas me deja salir de casa, hace diez años que dejé de fumar pero los efectos de tanto abuso están ahí, facilita las cosas, pero de haber tenido que ir a trabajar los que me conocen difícilmente se hubieran permitido alguna licencia. Una joven compañera, insultantemente joven,recien aprobada la oposición e incorporada interinamente a mi unidad, se permitió el lujo de colocar, en la ventana detrás de su mesa, una determinada bufanda con unos determinados colores un día que un equipo, por el que tengo extraordinario respeto, ganó un determinado título, algo que, educado e hipócrita como soy, festejé de forma entusista haciendo gala de un fair play del que soy firme partidario. Desde ese día, durante un par de meses y de forma absolutamente casual, le cayeron todos los marrones de la unidad. Inteligente como es captó el mensaje, y hoy, pasado el periodo de interinidad, y a pesar de que ahora, jerárquicamente está por encima de mi, al haber aprobado una oposición de mayor categoría, nos llevamos estupendamente y gastamos bromas, en conjunto, sobre esos que van a diecinueve puntos o más. Ni que decir tiene que comentarios, en esta entrada, que no me gusten serán censurados sin contemplaciones, no voy a poner moderación de comentarios porque es un incordio, me limitaré a borrarlos cuando los detecte aunque alguien podrá leerlos ¡que le vamos a hacer!. Es mi forma de entender la libertad de expresión, aproximadamente como la entienden los medios de comunicación españoles cuando se trata de noticias positivas relacionadas con IU o el PCE. Habrá quien busque paralelismo entre este comportamiento y mis posiciones políticas. ¿Y...?
Con estos antecedentes no es dificil comprender que, para mí, hacer un ejercicio de objetividad es, como poco, complicado, muy difícil, pero lo voy a intentar.
La indignación que me produjo la actitud del Valladolid, en conjunto de todo el equipo, pero sobre todo de un tal Nivaldo se sumó a la que me produjo la expulsión de Cristiano Ronaldo, en el partido cona el Málaga, expulsado por, en vez de tirarse al suelo, repeler un agarrón con dos guantazos, uno de los cuales rompió los huesos popios de la nasa del evidente agresor. Es como si, uno, víctima de un atraco, consiguiera propinar una patada en el mismísimo escroto al asaltante provisto de navaja, y el juez decide castigar nuestra acción por los daños producidos al atracador, argumentando que nuestra actitud hubiera debido ser la de dejarnos atracar, que ya la policía actuaría en consecuencia. Como quiera que no veo partidos que no sean de mi equipo he tenido que recurrir a las hemerotecas para corroborar algo que intuía. No se trata solo de una animadversión contra el portugués, sino que todo jugador con un mínimo de talento es objeto de una persecución sañuda y barriobajera que contradice aquel aforismo que dice que Mientras que el Rugby es un deporte de rufianes practicado por caballeros, el fútbol es un deporte de caballeros practicado por rufianes Estos individuos convierten el fútbol en un deporte de rufianes, practicado por rufianes con el aplauso de quienes son, aún, más rufianes. El barcelonista Messi y el colchonero, Kun Agüero son jugadores físicamente frágiles, aunque de un extraordinario talento, que les convierte en pieza deseada por toda esa caterva de sicarios con borceguíes que pueblan los campos de fútbol. Su endiablada velocidad hace que puedan escapar casi siempre, con todo, cuando les cazan les cazan a modo. En la temporada anterior Pep Guardiola, que no parece un tipo que caiga con facilidad en un excesivo subjetivismo, se quejaba de la impunidad con que algunos, falta tras falta, trataban a su pupilo argentino. Cuando se trata de jugadores corpulentos como pueden ser el portugués madridista o el sueco barcelonista, la situación cambia, ya no tienen necesariamente que correr, sino que su físico les permite defenderse, ¿y entonces que ocurre? que... los que acaban expulsados son ellos. Fue un auténtico sarcasmo que el único expulsado en el partido Zaragoza-At.Madrid fuera precisamente Reyes.
¿Ha ocurrido siempre así? No, o al menos no con esa absoluta impunidad, puedo recordar jugadores duros, viriles se decía, estúpidamente, en la época y por no salirme de los equipos citados tenemos a Griffa u Ovejero en los del río a Gallego o Eladio entre los culés o a Benito o De Felipe entre los blancos. Podían entrar duro y lo hacían, nunca con ánimo de lesionar al contrario, de hecho solían ser ellos los lesionados, y cuando no era así su carrera se resentía. La acción de Pedro De Felipe lesionando gravemente, en su debut, al barcelonista Bustillo pesó siempre, y no para bien, en su carrera. Como poco éxito tuvieron en su estancia en España aqullos marrulleros, en el declive de su carrera, de origen argentino, Aguirre Suárez y Fernández, que se trajo el Granada bajo la etiqueta de oriundos. Uno de ellos, creo que el segundo, fue suspendido por seis meses después de una entrada a Amancio que le costó, igualmente, unos cuantos meses de lesión.Fué curioso escuchar el domingo a un jugador filigranero como Onésimo defender la táctica marrullera que planteó como entrenador. Es un síntoma que indica como se equivocan algunos que en esto del fútbol no asumen su condición de outsiders