lunes, 25 de mayo de 2015

Sin paliativos

Derrota sin paliativos, escenario preocupante.
Podría recurrir a excusas de mal pagador: la bronca interna de IU no ha ayudado a pequeñas Asambleas como la de Alpedrete, la figura del médico, y en parte su campaña se ha basado en ello, ha saltado por encima de su posible valía como concejal o incluso alcalde y habría más si me pusiera a rebuscar, que lo hagan otros.
Creo, sinceramente, sin que sea una postura de cara a la galería, que el principal, y puede que único, responsable del tremendo fracaso cosechado por Izquierda Unida de Alpedrete, y el espacio que patrocinaba, Alpedrete en Común, soy yo mismo, sin paños calientes.
Tengo que empezar diciendo que mi primer error, un error que no es pequeño, es haber mantenido la ficción de que la Asamblea de IU de Alpedrete existía, y eso es algo falso, ya lo era cuando me hice cargo de la coordinación, y tuve que hacerlo porque no había nadie que quisiera, pero yo no he contribuido, ni mucho menos a mejorar esa situación. Esa ficción de mantener como existente una organización que no existe, ha hecho que, claramente, como organización, no a título personal, hayamos carecido de capacidad para tejer una red de influencia política que nos permitiera afrontar un proceso electoral con unas ciertas garantías. Mientras IU como marca electoral era un valor en alza a nosotros, en Alpedrete, esa debilidad orgánica parecía no afectarnos, pero ha bastado que la marca IU comenzara a cotizar a la baja para que nos hayamos hundido estrepitosamente. Cuando, antes de última Asamblea Regional, fui derrotado dentro de la propia Asamblea, que decidió apoyar un documento diferente al que yo apoyaba, no fui capaz, a pesar de que la presenté, de mantener mi dimisión como Coordinador al no haber nadie dispuesto a hacerse cargo de ella. Hoy veo con claridad que debería haber forzado que fuera la dirección regional la que, a través de una gestora o de la forma estatutariamente pertinente, se hiciera cargo de la Asamblea, no sé si así se hubiera conseguido revitalizar la Asamblea pero desde luego yo no me habría abrasado como lo he hecho.
No ha sido tampoco menor el error cometido a la hora de interactuar en el escenario político generado tras el 15M, con el agravante, y eso creo que me descalifica definitivamente como coordinador, de que ni puedo, ni quiero, aprender a hacerlo de otra manera. No me gustó ni mucho ni poco, nada, lo que flotaba en el ambiente de la primera asamblea del 15M, bastante concurrida y no como las que fueron sucediéndose, me siento ajeno a esa estética de manos agitándose, antebrazos cruzados o puños girando uno entorno al otro. Y no hecho ningún esfuerzo por disimularlo, he dejado que otros, que hoy nos han propiciado una severa paliza, lo hegemonizaran sin oposición, aunque tengo serias dudas de que de haberlo intentado hubiera conseguido algo. No es mi estética, y se me nota, no es mi idioma y no hago ningún esfuerzo por aprenderlo. Una incomodidad, que sigue siendo, creo yo, el mismo error, que se repite cuando tengo que participar en lugares como La Fábrica u otros similares.
Lo ya señalado, en sí mismo, me descalificaría para ocupar tanto la coordinación de la asamblea local como la secretaría política de la Agrupación, responsabilidad que, igualmente, ocupo porque no hay otro, pero es que, creo yo, hay más razones:
No supe defender con la suficiente contundencia, en el marco de la campaña electoral de Alpedrete en Común, la presencia de las siglas IU , y con ellas las de nuestro coaligado RPS, tanto en carteles y dípticos como en la propia papeleta, es más, a día de hoy, y en mi descargo podría decir que "a tiro pasado cualquiera predice", tengo claro que si hubiéramos acudido directamente con la etiqueta IU-RPS, hubiéramos obtenido mejores resultados, sin ser, ni mucho menos, buenos, como ha podido ocurrir en otros lugares en los que, acudiendo como IU-LV, al menos han capeado el temporal. Tuve miedo de que los compañeros no afiliados de Alpedrete en Común no se sintieran cómodos, hoy estoy seguro de que los que han participado activamente en la campaña se hubieran sentido, igualmente, cómodos, y los que no han participado...pues eso.
Tampoco supe aclarar debidamente, aunque eso sí lo he intentado, en el marco de una campaña sucia y calumniosa, lo acaecido en las elecciones de 2011 con la Alternativa Ciudadana de Alpedrete. Con una actitud claramente dolosa, en el plano moral, se ha querido extender, y se ha conseguido, la idea de que fui yo, en colaboración con las oscuras fuerzas de IUCM, quien dio una especie de golpe de estado para colocarme yo de cabeza de lista. Y no fue así, la JEZ rechazó esa denominación, e hizo bien en rechazarle, porque los encargados de ajustar el proceso jurídicamente, y por una vez no me culpabilizo, lo hicieron, porque no sabían o nadie les asesoró, mal, muy mal. Nunca se registró, en el periodo que marca la ley electoral, esa coalición por lo que, a la hora de presentar la lista era imposible hacerlo. Sin embargo ha habido una campaña en mi contra que yo no he sabido desactivar, y aunque pelear contra la calumnia es complejo,  esa también es responsabilidad mía.
No quiero aparecer como un falso mártir, no lo soy, pero, a día de hoy, y creo que durante mucho tiempo, me siento sin fuerzas para tirar del carro en la dura travesía del desierto que se avecina.

sábado, 23 de mayo de 2015

In memoriam Alpedrete Sostenible



Tras una campaña que, para nosotros Alpedrete en Común, ha sido particularmente dura por lo que ha supuesto tener que dar a conocer una marca electoral nueva que, al menos, ha intentado superar el marco político que tradicionalmente ha ocupado la izquierda transformadora en Alpedrete: Izquierda Unida, sola o en coalición con Los Verdes, como ha sucedido en los dos últimos mandatos.
Puede ser un buen momento, a mi juicio lo es, para que antes de conocerse los resultados se haga una reflexión, por ello la hago el día destinado a ella, sobre lo que hasta este momento, a lo largo de esta campaña ha sucedido.
Sin conocer los resultados es imposible analizar las consecuencias de los mismos, pero la campaña en sí misma ya ha tenido una víctima: El movimiento vecinal Alpedrete Sostenible, que ha perdido su característica de movimiento de todos los vecinos para convertirse en una simple correa de transmisión de un Partido Político con presencia en nuestro pueblo.
Cuando comencé a hacer política en Alpedrete, integrándome en la Asamblea Local de Izquierda Unida y abandonando la de Administración Pública en la que había venido militando hasta entonces, Alpedrete Sostenible, en el marco de lucha contra el Plan General de Ordenación Urbana, ya estaba consolidado como un movimiento vecinal con carácter políticamente plural en el que podían distinguirse con claridad a vecinos que en el marco electoral general, trascendiendo a las particularidades de Alpedrete, votaban, sin ocultarlo, a opciones de la derecha conservadora junto a otros que, con toda seguridad, lo hacían por diversas opciones políticas de la izquierda sin que el objetivo final del movimiento, contenido en su propia denominación, conseguir un razonable grado de sostenibilidad para nuestro pueblo, quedara afectado. Los miembros más activos, a los que razonablemente podríamos considerar como grupo dirigente, eran particularmente cuidadosos a la hora de evitar que destacados miembros de algún Partido Político adquirieran una relevancia que les permitiera tener más influencia de la deseable, y así yo mismo, nadie tiene que contármelo, he podido escuchar a algún, o alguna, miembro de ese hipotético grupo dirigente, como habían vetado, en el correo más restringido del “grupo de trabajo”, a un conocido militante de un Partido. Todo ello en aras de conservar la independencia del movimiento.
En la Asamblea Local de Izquierda Unida de Alpedrete en ningún momento nos planteamos hacer, o intentar, una utilización partidista de ese movimiento. Algunos, singularmente los militantes del PCE como yo mismo, habíamos vivido la ferocidad, un tanto cainita, con la que nuestro sindicato de referencia, CCOO, había peleado por no convertirse en la “correa de transmisión del Partido” en el movimiento obrero, y años después desde el PCE tuvimos que ponernos a trabajar para evitar una excesiva “identificación” que nos convirtiera a nosotros en la “correa de transmisión del sindicato”. Todos hemos aprendido que intentar manipular un movimiento sindical, ciudadano o vecinal acaba siendo letal en primer lugar para el movimiento mismo y, tarde o temprano, para el partido manipulante. Por el contrario, desde IU Alpedrete intentamos, y conseguimos, un alto grado de colaboración con Alpedrete Sostenible  que, a mi juicio, ha sido beneficioso para ambas partes. Sin esa colaboración que ha combinado de forma natural la movilización y la acción institucional, no me cabe la menor duda de que el PGOU del PP, hoy, estaría aprobado. A IU Alpedrete, y desde luego a mí mismo, no se me caen los anillos a la hora de reconocer la beneficiosa influencia de Alpedrete Sostenible que nos ha permitido adquirir un mayor conocimiento técnico de las muchas deficiencias del Plan que pudimos denunciar en la misma Asamblea de Madrid. El programa que presentamos desde Alpedrete en Común bebe, en lo relativo a la conservación del medioambiente, de las propuestas que nos llegaron desde Alpedrete Sostenible sin que, en ningún momento hayamos hecho gala de ello. Nuestra apuesta por la Alternativa Cero se debe en gran medida a Alpedrete Sostenible.
Hoy todo eso ha muerto, la campaña electoral ha terminado con ese modelo de colaboración que tenía como premisa la independencia política, que no el apoliticismo, de Alpedrete Sostenible. La aparición en los carteles anunciadores de actividades de una fuerza concurrente en las elecciones municipales de la confusa coletilla “en colaboración con miembros de Alpedrete Sostenible” junto con el logo que identifica a todo Alpedrete Sostenible, ponen fin a esa independencia política. Desconozco el funcionamiento interno de ese movimiento, nunca he sido miembro, y visto lo visto no sé si me hubieran dejado serlo en igualdad de condiciones, y por tanto no sé en qué instancia del mismo se aprobó que su logotipo identificativo apareciera en los carteles de propaganda electoral de un determinado Partido Político, pero parece obvio que, si nadie dice lo contrario, Alpedrete Sostenible ha pasado a formar parte de ese Partido y la posible colaboración futura, si fuera necesaria, pasa a otro plano diferente, la lógica y deseable entre dos fuerzas políticas.
Por eso en esta jornada de reflexión, sin pretender legitimar ni deslegitimar a nadie, consciente de cada cual es muy libre de utilizar las estrategias, tácticas y vericuetos para lograr sus objetivos, escribo este obituario de Alpedrete Sostenible. Lo que quede, que yo desconozco, utilizando esa denominación será algo radicalmente distinto de lo que fue, sujeto a la por muchos, y muchas, denostada “disciplina de partido”.

lunes, 23 de marzo de 2015

Yo me quedo

Al menos mientras mi Partido, el PCE, no modifique lo que viene aprobando en sus Congresos sobre el carácter de Izquierda Unida como elemento estratégico principal, seguiré estando afiliado allí , por más que esa afiliación, en la Comunidad de Madrid sea, como poco, complicada, y esté habiendo compañeros de indudable valía que  abandonan la organización bien de forma inevitablemente "voluntaria", bien directamente expulsados por una dirección, la de IUCM, que está alcanzando cotas de ceguera política que le está llevando a un sectarismo inaúdito y nunca visto incluso para aquellos, que, como yo, procedemos de la cultura política de los Partidos que un día formaron la Komintern. Se está procediendo a una caza de brujas, a una laminación del adversario, que hacen palidecer las del carrillismo a la hora de imponer, a sangre y fuego, su democrático eurocomunismo y todo ello trufado con unas innecesarias y furibundas intervenciones en los medios de la derecha más extrema de aquellos, y aquellas, que más responsabilidad, sin lugar a dudas, tienen en la profunda crisis que azota a nuestra organización en Madrid, no solo por haber elegido y amparado a delincuentes para representarnos en Bankia/Cajamadrid, puede que no supieran lo que hacían con las tarjetas black pero seguro que si sabian las políticas que, en ese ámbito, se apoyaban o amparaban y cuando, en el seno de la propia IU se denunciaban esas políticas, esos pactos que permitían acceder a las mayores responsabilidades dentro de la entidad, el rodillo de la mayoría funcionaba perfectamente para silenciar a los disidentes.
Más allá de tener serias dudas sobre la idoneidad para la izquierda, con o sin siglas, de un proceso como el que ha dado lugar a Ahora Madrid, y teniendo en cuenta que ni vivo ni milito en Madrid ciudad, me parece un atropello que, de forma directa, expulsándolos, o indirecta, forzando los procesos para que tengan que hacerlo ellos, no sólo Mauricio Valiente, sino tambien otros compañeros de IU que le acompañan en la lista que han presentado a las primarias de Ahora Madrid u otros compañeros y compañeras  de Getafe o Alcorcón, tengan que abandonar nuestra organización mientras que los políticamente responsables, y como tales los ha expulsado nuestra dirección federal, siguen pavoneándose como portavoces de los grupos municipal y parlamentario.
Puedo comprender, y de hecho comprendo, que haya compañeros que, hartos de años y procesos, en los que los que hoy, como casi siempre, mandan en nuestra organización quienes les han conducido al desastre organizativo, a la ruina económica y al descredito político se estén planteando el abandonar la organización porque o bien consideran imposible su regeneración o bien creen que ha dejado de ser un instrumento útil para transformar la sociedad. Lo puedo comprender pero no lo comparto. ¿Porqué? Varias razones:
No oculto que esa superestuctura oligárquica que lleva decenas de años controlando IUCM es extraordinariamente hábil en esa tarea, puede que en otras no, en hacer crecer la organización no, en implicarla en la lucha social no, en convertirla en referente no, pero en gobernarla, expertos. Pero que sean hábiles no los convierte en invencibles, no lo son, podemos derrotarlos y hemos estado a punto de asestarles un duro golpe, y solo nuestros errores han conseguido que pasaran de una situación a la defensiva a una a la ofensiva forzando la salida de quienes más claramente se oponen a ellos. Creo, y por eso no voy a irme, que los pudimos derrotar si tras las primarias, un proceso que convocaron sin creer en él y con el claro objetivo de torpedearlo desde su inicio, hubieramos consolidado lo avanzado, que era, a mi juicio, mucho, en lugar de lanzarnos a por todo. Han conseguido, y con ello han demostrado gran habilidad, transformar los procesos de convergencia que habíamos aprobado al elegir a los candidatos que abogaban por ellos, en procesos de convergencia con PODEMOS, una fuerza con la que es muy difícil confluir, entre otras cosas porque demuestran, una y otra vez, que en su estrategia para alcanzar el poder, o mejor el gobierno, en las próximas generales es imprescindible que nosotros desaparezcamos. Las condiciones impuestas, por ellos, en Ahora Madrid, y de ahí mis dudas a ese proceso, corroboran lo expuesto. En definitiva, si son vulnerables es posible derrotarles, algo imposible desde fuera de la organización. Cada abandono o expulsión, para ellos es una victoria.
Porque, y ahí va una segunda razón, ¿Si nos vamos de IU, a dónde vamos? Hay compañeros, y así, legítimamente, lo expresan que manifiestan que se puede hacer política fuera de IU. Es posible, o más bien seguro que sí, se puede hacer política fuera de IU, pero no es esa la pregunta, lo adecuado es preguntarse ¿es útil hacer política, para transformar la sociedad, al margen de IU? Mi experiencia, y no es poca, me dice que no. No es la primera ruptura política que he vivido, y siempre, supongo que será problema mío, he terminado en un grupo minoritario, junto a unos pocos compañeros y compañeras, que seguramente  teníamos razón, una razón que nadie, salvo nosotros mismos, nos dió amparada en análisis, más que correctos, que nunca nos dejaban explicar. Ahora no estoy dispuesto a que eso me ocurra, sin que me pliegue a los desmanes de esa dirección que aborrezco, en algunos casos incluso personalmente. Y por supuesto, el hacer política en el entorno de PODEMOS, ni me lo planteo, no me gusta ni lo que plantean ni como lo plantean, ni sus modos ni sus formas ni sus dirigentes. No me gusta nada.  Y como última razón, una muy local que tiene que ver con Alpedrete, con mi Alpedrete del alma, no estoy en condiciones ni morales ni políticas de poner en riesgo un proceso de convergencia, de real convergencia, de convergencia con aquellos que quieren realmente converger no con quienes quieren acabar con nosotros, por un proceso que tiene que ver, fundamentalmente con el interior de IU, la gente no lo iba a comprender, y yo tampoco.

jueves, 12 de marzo de 2015

Las cosas en su sitio

Aunque parezca increíble, e incluso, a veces, a mí me lo parece, el terremoto que ha venido asolando el panorama político patrio, y muy singularmente a mi bienamada Izquierda Unida, comienza, de una manera un tanto imperceptible, a ir colocando las cosas en su sitio.
Lo primero que este terremoto ha agitado, quizás de forma irreversible, es la propia terminología. Hemos dejado de hablar del partido tal, el movimiento cual y la izquierda así, para referirnos a tiempos verbales con sutiles diferencias en el uso de los modos, de manera que no es lo mismo Ganemos que Ganamos ni Podamos que Podemos. Un buen amigo mío, con notable sentido del humor y una pizca de acidez, dice que lo que pasa es que no Jodemos ni Follamos y así ni Podemos Ganar ni Ganamos Poder. Bromas aparte, en la vecina Italia, tras el escándalo Tangentópolis que arrasó a los Partidos tradicionales se pusieron de moda las plantas diversas El Olivo, La Margarita,.etc, que terminaron con Silvio Berlusconi en el poder, la teórica izquierda capitaneada por democristianos y el nacimiento de un movimiento, 5 Estrellas, que ideológicamente bascula entre el vacio y la nada y políticamente está en la extrema derecha, sin que ello, y lo digo por si hay algún suspicaz, significa que haya un correlato análogo entre nosotros.
En mi entorno político, entre mis compañeros de IU, entre mis camaradas del PCE, o al menos entre algunos de ellos, nació un notable nerviosismo tras la aparición, como fuerza política emergente, del tiempo verbal de moda y la correspondiente caida de expectativas electorales. En Madrid, con más afán que reflexión, IUCM lanzó un proceso de elecciones primarias para elegir a los primeros de la lista a la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital con unos resultados, para algunos inesperados: los vencedores, que lo fueron también en las urnas "solo para afiliados", Tania Sánchez y Mauricio Valiente, lo fueron por la confluencia de diversos factores:
-La creciente popularidad de Tania, con su aparicion en TV de forma regular, ilusionó a una parte importante de la afiliación
-Para muchos estos compañeros representaban un cambio de caras y métodos, tan evidentemente necesario.
-Para muchos otros, entre los que probablemente me encuentro, era una forma de dar una bofetada política a aquellos que llevan decenas de años gestionando, de una manera u otra, IUCM. La han llevado a la bancarrota económica y parecen tener, como principal, el objetivo político el de mantener un porcentaje electoral que les permita, a ellos y a la red clientelar por ellos generada, conservar escaños, concejalías y puestos de trabajo.
Y aquí se pone en su sitio la primera cosa: Estos hombres y mujeres que han venido ganando, con más o menos dificultades, todos los procesos asamblearios celebrados, no tienen, y puede que no hayan tenido nunca, la simpatia de la mayoria de los afiliados, y cuando se ha consultado a la totalidad de la militancia, y no solo a los que "estamos metidos a fondo en los inextricables arcanos" han perdido, y han perdido con contundencia en el momento que no han sido útiles sus armas: Su encomiable persistencia y habilidad para hacer "fontaneria" y el uso y abuso de su red clientelar.
No se dieron por vencidos, nunca se dan por vencidos, algunos se juegan demasiado, e inmediatamente empezaron a poner palos en las ruedas y en seguida, tras una infame campaña en la que fueron juntos un paraperiodista que fue adjunto a la dirección del diario El Mundo, la cadena de televisión de los obispos 13Tv y alguna dirigente de la propia organización, se cobraron su primera víctima y Tania abandonó la batalla y el barco, y eso colocó en su sitio una segunda cosa, puesto que con Tania se fueron a su nuevo proyecto una ínfima cantidad de militantes de IU. No tengo porque pensar, además no lo creo, que Tania tuviera pensado dar este paso desde hace mucho, pero si creo que al darlo, creía que con ella se iban a ir gran parte de los afiliados que la votaron, sin tener en cuenta que entre los que pudieron apoyar su candidatura estaban la mayoría de los militantes del PCM, que a quien realmente estaban apoyando era a Mauricio, y que, al menos de momento, no se han planteado abandonar IU.
La actitud del nuevo partido político de tiempo verbal también le ha ido ubicando y tras una sorprendente decisión de no acudir a las elecciones han terminado actuando de una forma propia de Teresa de Cepeda, doctora de la Iglesia, yendo sin ir. En la gran mayoría de los lugares en los que se ha intentado confluir con ellos, a veces de una forma, a mi juicio, persistentemente errónea, ha sido imposible. Creo que la ilusión generada por las encuestas les ha subido en un pedestal de prepotencia con imposibilidad de converger en nada, trasladando a cada lugar la ilusión de que hay un líder local con el tirón mediático del que puso su rostro en las papeletas de las elecciones europeas. En muchos lugares hemos perdido el tiempo, de forma lamentable, en intentar converger con quien no tenía el más mínimo interes en hacerlo, dejando de lado a aquellos, que los hay, que han podido sentirse engañados por quienes aprovecharon el 15M  para hacer un partido político que, se diga como se diga, es, en su organicidad, exactamente igual que los tradicionales, con el añadido del voto telemático, lo que multiplica las posibilidades de manipulación y fontaneria.
Y una última cosa que tenía que colocarse en su sitio, y lo ha hecho, era la necesaria reformulación de la socialdemocracia. Se ha producido con naturalidad tras la previsible, aunque no inmediata, bancarrota política a la que se enfrenta el PSOE. ¿Dónde iban a acudir esos votantes que, sin cuestionar la esencia del sistema capitalista, aspiran a una sociedad algo más equitativa? ¿Y aquellos para los que el estado de bienestar es el objetivo último? A nosotros, que nos identificamos como netamente anticapitalistas, no. Hay quien no ha dudado, poniendo en tela de juicio la existencia de principios, en modificar su programa y sus propios principios para adecuarse, vagamente, a los deseos de la gente, curioso termino que no describe nada.
Pero con las cosas en su sitio, y cada vez más en su sitio, a nosotros no nos pintan las cosas bien, nos espera una larga travesía del desierto, a no ser que las encuestas se equivoquen mucho, demasiado me parece, y en ese desierto, como un espejismo, estará la desilusión que provocará el comprobar que las cosas no se arreglan simplemente ganando las elecciones, si es que las ganan. Y saldremos, más viejos y sedientos, pero vivos. Si no pudo con nosotros el fascismo no va a poder un tiempo verbal.

viernes, 20 de febrero de 2015

Las siglas de las luces

Andan algunos, de mi entorno político, muy preocupados porque puedan desaparecer las siglas IU o IUCM en el marco de los procesos que de convergencia que, con toda seguridad, vamos a llevar a cabo diferentes Asambleas de Izquierda Unida, entre ellas la de Alpedrete.
Yo reconozco que la cuestión de las siglas, por las siglas de las siglas, me importa poco, poco o nada. En la rueda de prensa en la que pusimos de manifiesto nuestro reconocimiento de la dirección de IUCM como legítima
Mauricio Valiente afirmó que la cuestión de las siglas era algo "secundario". Para mí ni eso, si acaso su desaparición, en tanto que icono, la podría considerar como un daño colateral cuyo impacto se circunscribiría, exclusivamente, a lo reconocible, a la hora de depositar un voto, que puedan ser unas siglas y un logotipo por todos identificable. Y nada más.
De hecho, a lo largo de mi vida, he tenido militancia bajo diversas siglas, PCE, PCEU, PC., PCPE, PCE (VIII-IX), y el propio Partido Bolchevique, se llamó de forma diferente dependiendo del momento.
El propio PCE, cuando IU deja de ser una coalición electoral y pasa a ser un movimiento político y social, deja, para los procesos electorales, sus siglas a un lado, y ello no ha significado su desaparición como sujeto político activo.
No son las siglas, es el proyecto lo verdaderamente importante, y ahí estoy de acuerdo, y el proyecto está en peligro. Pero no por perder sus siglas en el seno de otros espacios de confluencia, sino por permanecer, de manera esclerótica, anclado en modelos de funcionamiento que no solo los trabajadores, a quienes fundamentalmente nos dirigimos, rechazan, sino tambien los mismos militantes como ha puesto de manifiesto el resultado de las primarias.
 El proyecto, se llame como se llame, está en riesgo muy serio si sigue, como parece querer la actual dirección de IUCM, funcionando ensimismado, con un modelo de elección de órganos internos y candidatos, basado en "la mesa camilla" de pactos entre las diferentes familias, sensibilidades o tribus. Esta metodología es la que ha hecho fracasar un proyecto muy ambicioso y positivo, la Refundación.
El proyecto, se llame como se llame, está en riesgo, si deja que actuen como portavoces, en los medios de la derecha más rancia y reaccionaria, siniestros personajes, que deberían haber desparecido de la primera línea política hace ya mucho tiempo.
Para que el proyecto se salve, para que tenga futuro, tiene que entrar aire fresco, aunque ello signifique que tengan que refrescarse tambien escaños y concejalías, algo que parece aterrorizar a más de uno y más de una.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Ganemos Alpedrete

El domingo próximo, 22 de febrero de 2015, el que ha venido haciendo de grupo motor se disuelve y nace Ganemos Alpedrete, sin la constancia de que ese vaya a ser su nombre ya que a la posible imposibilidad legal derivada de que alguien haya registrado esa marca, se añade la que marca la lógica democrática: serán los propios integrantes de ese espacio los que, en asamblea, decidan sobre su nombre definitivo. Sobre su nombre definitivo y sobre todo, su metodología de funcionamiento, sus candidatos, su logo y su programa.
En la puesta en marcha de este espacio, un espacio de unidad popular, la Asamblea de Alpedrete de Izquierda Unida ha tenido mucha importancia, pero no ha estado, ni mucho menos, sola. Ha tenido protagonismo Republicanos desde la primera reunión y también ciudadanos independientes.
Para Izquierda Unida de Alpedrete, y para mí mismo, no ha sido un camino fácil. Desde el principio quedó claro que la dirección de IUCM era, aunque lo manifestó de forma explícita, contraria a este tipo de convergencia: Entorpeció cuanto pudo el proceso de primarias abiertas imponiendo la existencia de dos urnas, afiliados y simpatizantes, que no tenían otro objetivo que deslegitimar el proceso si el resultado entre los afiliados era diferente al resultado entre los simpatizantes, algo que, para su desgracia, no ocurrió e incluso estableció unas extrañas, y por nadie aprobadas, normas que limitaban la inscripción de simpatizantes para, siempre según esa dirección de IUCM, impedir la "invasión de miembros de otros partidos" . Fueron elegidos, y con ellos el modelo de convergencia que propugnaban, candidatos que no eran del gusto de la cúpula. Y cuando la elección fue incontestable decidieron dinamitar el proceso argumentando que lo que se había elegido "eran las cabezas de lista y nada más", como si los nombres no fueran acompañando un programa. Y amparados en las mayorías que tienen en los órganos, Presidencia y Consejo Político, derivadas de la última Asamblea Regional, y que hoy, como poco, están en cuestión, aprueban un método de convergencia que, en la práctica, impide la convergencia, no sólo porque fuerza la forma jurídica, Coalición Electoral sí o sí, sino porque impide la elección de integrantes en las listas de una forma diferente al pacto entre coaligados, y el mantenimiento de las siglas, algo a lo que renunció el propio PCE al generar izquierda Unida como lugar de convergencia. De hecho, aplicando lo aprobado en las últimas Presidencias y Consejos Políticos Regionales de IUCM, nosotros tendríamos que abandonar el espacio Ganemos Alpedrete. El documento ético organizativo que propone el grupo motor choca, frontalmente con IUCM pero sin embargo se adecúa perfectamente a las políticas sobre convergencia que viene elaborando la dirección federal de IU, y que se han puesto, claramente, de manifiesto el pasado día 13 de febrero. La dirección de IUCM, sus órganos, ha venido ignorando las Resoluciones de la dirección federal sobre la responsabilidad política de los portavoces, en el Grupo Parlamentario de la Asamblea de Madrid y en el Grupo Municipal en el Ayuntamiento de Madrid, responsabilidad que no solo se circunscribe al uso de las tarjetas Black en Cajamadrid/Bankia, que ya de por sí nos avergüenza convenientemente, sino a las muchas decisiones que aceptaron, sin rechistar, quienes actuaban, en esa entidad, en nuestro nombre, si bien es cierto que puede que no fueran ellos dos los únicos, junto con un diputado autonómico, responsables. Y no tengo más remedio que hacer referencia a la intervención de uno de esos portavoces, junto con una miembro de la Ejecutiva de IUCM, en 13TV, el canal de la Conferencia Episcopal, en la que tras insultar a quien va a ser nuestro candidato en las elecciones generales Alberto Garzón se colocaron en abierta rebeldía con la dirección federal de IU, y con el argumento, parece ser que cierto, de que IUCM tiene personalidad jurídica propia han decidido actuar al margen del resto de la organización en el conjunto del estado. Llegados a este punto, nuestra humilde Asamblea de Alpedrete que no aspira, ni mucho menos, a tener un proyecto distinto y diferente del que tiene Izquierda Unida Federal con Alberto Garzón como candidato, hemos tomado la decisión de reconocernos en los órganos y estructura de IUCM y sí en nuestro proyecto federal y así se lo hemos comunicado a nuestro coordinador federal, Cayo Lara, y al coordinador de la Presidencia Federal, José Luis Centella.
No ha sido fácil continuar en Ganemos Alpedrete, pero continuaremos.
Todos los que componemos este espacio, afiliados a IU o no, hemos hecho un gran esfuerzo por conseguir una plataforma en el que pudiera referenciarse toda la izquierda de nuestro pueblo y no ha sido posible, pero desde luego no por nuestra culpa. Hemos demostrado una voluntad negociadora y una flexibilidad máximas. Hemos sido capaces de poner todo en cuestión, incluso de aceptar un fórmula jurídica que pudiera no gustarnos. Incluso hubieramos podido debatir el mismo nombre de este espacio, sin elegir uno que fuera el de uno de sus componentes dicho de otra forma, Unida en Alpedrete la Izquierda, no nos hubiera parecido una proposición honesta a no ser que nuestra voluntad fuera, en último extremo, no llegar a acuerdos.
Queda claro, a mi juicio, porqué Izquierda Unida de Alpedrete se ha sumado, e incluso ha impulsado, Ganemos Alpedrete, pero ¿y yo? Las razones políticas son básicamente las mismas de las organizaciones en las que milito o estoy afiliado, otra cosa sería esquizofrenia, y aunque muchos, justificadamente, dudan de mi salud mental no he llegado, creo, a ese punto, pero además hay serie de cuestiones que parten de un análisis personal y que me gustaría aclarar.
Posibilidad de derrotar al PP en Alpedrete: Existe, pero para que la llevemos a cabo es necesario generar una alternativa potente, capaz de aglutinar a toda la izquierda de nuestro pueblo, porque ¿a que engañarnos? El  reciente triunfo, dentro del PSOE de nuestro pueblo, de la parte partidaria del PGOU diseñado por los de siempre, allana el camino de la derecha en nuestro pueblo. Puede que no tenga la mayoría absoluta, pero puede encontrar apoyos para seguir gobernando con cierta seguridad con concesiones: plenos por la tarde, preguntas del público, etc sin cuestionar cosas básicas: PGOU, servicios externalizados, participación ciudadana efectiva, etc. La nuestra es una tarea difícil, muy difícil, pero no imposible. Debemos pelear por ser la primera fuerza de la izquierda en Alpedrete, en caso contrario, aun superando, que hay que superarlos, los resultados tradicionales de IU habremos fracasado y nos abocaremos a otro mandato de resistencia. Pero es muy importante, siempre a mi juicio, que las señas de identidad de la izquierda sean las nuestras: republicanismo, valores laicos, anticapitalismo, etc. Que seamos la Izquierda, única izquierda reconocible en nuestro pueblo es fundamental.
Algunos, de dentro y fuera de IUCM, nos acusan, a los que apostamos por procesos de convergencia ambiciosos, o nos definen, como quintacolumnistas que queremos entregar a nuestra organización, atada de pies y manos, a PODEMOS. Nada más lejos de la realidad, no oculto que hubiera sido, a mi entender, positivo para nuestro pueblo llegar a acuerdos electorales con PODEMOS, una formación que, a mi entender, es una reformulación de la socialdemocracia tradicional, con un discurso excelentemente construido y una logística de comunicación que admiro muy sinceramente, indudablemente hubiera sido positivo, sobre todo para Alpedrete, pero de ahí a buscar integrarnos en ellos hay un abismo que yo no voy ni a intentar saltar. Y no voy a intentarlo porque mis diferencias con esa formación política son importantes, a saber:
Programáticas: Sus programas, tal y como he manifestado anteriormente, son vagamente socialdemócratas, con una calculada indefinición sobre que tipo de sociedad aspiran a construir, más allá de manidos lugares comunes sobre honradez, transparencia y participación, y, lo que es más importante, sin determinar a quienes se dirige, términos como "la gente" o "la mayoría social" no dicen nada si no se explicita, claramente, quien es "la gente", que composición tiene "la mayoría social" y para mí, que soy marxista y no solo por nombre, es imprescindible que esas definiciones y concreciones se hagan desde un análisis de clase y teniendo en cuenta, porque sigo siendo marxista, que la pertenencia a una clase viene determinada por su posición en el proceso productivo, extraes plusvalía o te la extraen, y no por el poder adquisitivo, por la capacidad para consumir, todo ello sin ignorar que las condiciones de vida, la precariedad, el paro, las carencias sociales van a influir en que capas o segmentos sociales no pertenencientes sensu strictu, a la clase trabajadora, pero fuertemente afectados por la crisis, se coloquen en un lugar u otro del conflicto derivado de la inevitable lucha de clases. La terminología basada en "clases medias", propia del postcomunismo, me es ajena. Por eso yo milito en organizaciones que ponen en primer plano el conflicto capital-trabajo y a la clase trabajadora como protagonista principal de ese conflicto, sin despreciar ni olvidar las capas sociales que en cada momento pueden ser aliadas objetivas. Y habría, y ello alargaría y dispersaría el objetivo de esta entrada, que definir adecuadamente a la propia clase trabajadora fuera del modo de producción fordista, hoy obsoleto.
Organizativas: Creo que la militancia debe basarse en la elaboración colectiva, que efectivamente no tiene porque ser presencial, y no en el apoyo, mediante un doble click en el ratón, de lo que han elaborado otros. Aún reconociendo que las actuales estructuras de los Partidos no sirven, o son mejorables, no creo que sustituirlas por el anonimato de una dirección IP mejore las cosas. Si son poco operativas las reuniones multitudinarias de Comités Centrales, Consejos Políticos,etc con centenares de miembros, no son más eficaces las "asambleas populares" cuando son realmente masivas, porque en ellas no hay posibilidad real de expresión, terminan hablando aquellos que tienen más facilidad de palabra, y los que hemos asistido a muchas, sobre todo en el ámbito universitario, sabemos hasta que punto es manipulable una asamblea muy grande por un grupo preparado y organizado. En todos mis años de militancia, clandestinidad incluida, no he conocido fórmula más democrática y participativa que la estructura, en pequeñas células, que tenía el Partido Comunista. Daba confianza, para expresar sus opiniones a aquellos que tenían menos facilidad de palabra o miedo a hablar en público y la elaboración colectiva, teórica y práctica, era más eficaz.
En definitiva, no se trata, a mi juicio, de buscar confluencia, sí o sí, con esta o aquella formación política, por más de moda que esté, sino de buscar el ampliar espacios comunes para ir avanzando en el camino de romper con el sistema capitalista. por eso apuesto por GANEMOS



miércoles, 2 de julio de 2014

Hay un fantasma que recorre IU

Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Todas las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar a ese fantasma: el Papa y el zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes. ¿Qué partido de oposición no ha sido motejado de comunista por sus adversarios en el poder? ¿Qué partido de oposición a su vez, no ha lanzado, tanto a los representantes de la oposición, más avanzados, como a sus enemigos reaccionarios, el epíteto zahiriente de comunista?
  Me he permitido tomar como referencia para lo que, humildemente, quiero expresar algo que se escribió, parece mentira, hace ya más de ciento cincuenta años El Manifiesto Comunista y aunque ahora ya no es Europa a la que aterra, parece que el temido fantasma sigue asustando por doquier en una organización en la que milito Izquierda Unida, al menos a tenor de lo que han manifestado algunos, más o menos, destacados, más o menos, relevantes, conocidos, cada cual en su ámbito, miembros de esta organización. Como se da la circustancia de que además de pertenecer a Izquierda Unida, según mi ficha de afiliación desde 1992, porque no fui un entusiasta del proyecto desde el primer momento, soy militante comunista desde tiempo inmemorial, algunos años antes de la desaparición física del precedente al anterior Jefe del Estado,aunque no siempre con las mismas siglas, porque soy un poco culo inquieto, puede darse el caso de que esté asustando, siempre en la dimensión política que pueden alcanzar las palabras, a compañeros que conmigo comparten la acción política cotidiana. Si es así lo lamento pero tengo una ideología política que no puedo, ni me apetece cambiar, los comunistas hemos sufrido largos periodos de clandestinidad y persecución, y ni siquiera en esos momentos renunciamos, aunque no exhibieramos de forma suicida, a nuestras señas de identidad, no vamos ahora a soportar una segunda clandestinidad, indudablemente mas sutil que aquella, que nos fuerce a retirar, en el marco del postcomunismo que nos circunda, nuestras banderas, retratos, hoces y martillos. Nosotros no necesitamos un retrato que nos identifique, somos fácilmente identificables por lo que fuimos, lo que somos y lo que aspiramos a ser. Si alguien lee esto que escribo, y eso es algo que nunca dejará de asombrarme, a estas alturas del relato estará preguntándose ¿a que viene ahora esta defensa de los comunistas? ¿porqué ahora, estas alusiones, para algunos puede que, algo sentimentalonas y demagógicas al glorioso pasado de los comunistas españoles? Bien es cierto que en fechas recientes una conocida cargo público, con una proyección mediática que otros cargos públicos de IU no tienen, alguien sabrá porqué, manifestó que el PCE es un problema dentro de IU, sin duda el dichoso fantasma anda por ahí, pero han pasado varios días desde aquellas declaraciones y he permanecido en silencio, pero es ahora cuando, en mi escenario político próximo,  parece arreciar la campaña anticomunista a tenor de lo que están afirmando, algunos, muy pocos, escasísimos,  miembros de IU, agitando el miedo a ese fantasma al que hacía referencia al principio ¿Porqué aquí? Este espacio, mi humilde blog, es de los pocos espacios en el que los comunistas podemos expresarnos. No es exagerado afirmar que los comunistas no somos bien vistos como somos, organizados como Partido, y como los comunistas somos hombres y mujeres que libre, y voluntariamente, hemos escogido trabajar políticamente en ese espacio llamado Partido Comunista, si no se nos deja participar como tales, como miembros del Partido, y en su nombre y representación nos sentimos, y por tanto estamos, expresamente excluidos de cualquier espacio en el que se nos obligue a participar  a título individual. Afortunadamente, estamos muy lejos, y espero que seguiremos estando muy lejos del individualismo reaccionario pequeño-burgués. Y así se da la paradoja de que se pueda hablar de comunistas, sin nuestra presencia, porque siempre hemos tenido, y tenemos, presencia en los movimientos sociales y  hablar de política institucional sin hacer referencia a los comunistas es complicado por más que hayamos delegado, de manera absoluta, nuestra participación electoral en IU. Hay más de un  concejal comunista de la Sierra. Nos gustaría, porque nos gusta debatir, hablar de estos temas en cuantos foros se planteen, pero sin abandonar nuestros principios organizativos. Quedamos constreñidos al mundo, muy limitado en lo dialéctico, de los blogs y redes. A ello vamos
Y hablando de blogs me ha llamado, poderosamente la atención el de  un antiguo concejal de IU en Collado Villaba que afirma en su blog, en referencia a las relaciones entre el PCE y su principal elemento estratégico, casi la niña de sus ojos: "Hasta donde yo lo conozco, sé que esto es hablar de un tema tabú en IU. Hay que señalar que las diferencias entre los “pcs” y entre las organizaciones federadas en IU es enorme. Hay sitios donde en su momento el Partido Comunista cedió todo el protagonismo público a IU, mientras que en otros es lo contrario: no hay más que acercarse a algunas sedes de IU para ver hoces y martillos en lugares destacados y en la entrada del local , que es compartido (entre IU y PCE), imágenes de Lenin presidiendo, hay que “pasar” por debajo de la simbología comunista para entrar en la sede de IU ¿alguien piensa que esto resulta atractivo para la ciudadanía en general, para los no afiliados?" Si pudiera preguntarle, públicamente en algún  foro, al ex-concejal en cuestión, algo que parece imposible si intento hacerlo como lo que soy, secretario político de la Agrupación del PCE, le preguntaría: "¿Fue la profusión de simbología comunista, las hoces y martillos, banderas rojas y retratos de Lenin la que propició que tras su paso por el equipo de gobierno, IU tuviera unos resultados, creo yo, francamente mejorables"? Evidentemente su gestión fue excelente, yo no me permito dudarlo, pero el lastre que suponía entonces y supone hoy, me imagino, la presencia de los comunistas con sus obsoletas formas organizativas, es el que impide que lleguemos, perdón que llegue IU, a esa mayoría social del 99% superando, ¡que ya es hora!, las ideologías clásicas, comunismo, socialismo, socialdemocracia, anarquismo y tambien las recientes ¡que coño! el poscomunismo, ecopacifismo, etc, en aras de una democracia radical que tenga como eje fundamental la defensa de los derechos humanos ¿Porqué será que esto me suena al más rancio de los mensajes de la burguesía ilustrada de siempre? Quizás porque intento ser marxista, ¡a estas alturas de siglo!. Pero tiene razón, a los comunistas nunca nos va a ver peleando por los derechos de ese 99%. Somos más humildes, nos limitamos a un porcentaje sensiblemente menor, que yo no sé cuantificar. El que represente a los explotados y no a los explotadores, a los oprimidos y no a los opresores, teniendo en cuenta, porque la lucha de clases, ¡hala otra vuelta al pasado! tiene reglas inexorables que implican que lo consecución de los derechos para esas clases, y muy fundamentalmente la clase obrera, y deberíamos definir sus características de hoy no las del siglo XIX, implica, necesariamente el cercenar los privilegios, revestidos de derechos, de los explotadores y opresores. Y puede que le preguntara, si le traiciona el subconsciente cuando en la siguiente entrada y refiriendóse a las características que debería tener un sistema radicalmente democrático dice: "Creo sinceramente que es algo defendible aquí y en todas partes (desde Madrid a cualquier país y ciudad, de Europa a América y Cuba, pasando por Marinaleda)". No dice de Europa e Italia a América y Haití, por ejemplo. No. Tiene la necesidad, no sé si voluntaria o inconsciente de reflejar su profundo anticomunismo. Me gustaría habérselo preguntado, y habérselo preguntado en público, pero el secretario político del PCE en la Comarca, como tal, no puede. Tendría que hacerlo yo, a título personal, y lo que piense este ciudadano, legítimamente, a mi personalmente, me importa un bledo, porque la relevancia de este ciudadano, fuera del lugar en que milita es idénticamente igual a cero.