jueves, 26 de julio de 2007

Vagociones interrumpidas

Dado que este año no puedo tomarme vacaciones por razones que no vienen al caso, había decidido yo tomarme unas vagociones que esencialmente consisten en estar al ralentí en el trabajo, habitualmente tampoco me revoluciono demasiado, aprovechando ausencias superiores, y haciendo el vago en todo lo demás. En lo que a esta actividad de bitácora se refiere esta vagancia se reflejaba en limitarme a leer lo que escribían los demás, haciendo de vez en cuando un comentario nunca muy largo, algo que contraviene mis costumbres más arraigadas. Y estaba yo así, tranquilo, relajado y viene suseñor Blázquez (mio no es nada) a joder la marrana, a sacarme de mis casillas. Utiliza la CEE (Conferencia Episcopal Española) la viejísima estrategia de las dos caras, la amable y la tosca. La tosca la encarna con gran maestría el primado de España, el Cañizares (nada que ver con la encantadora Maricarmen de Camera Cafe ), y la amable, la dialogante, la dulce suele quedársela el presidente de la CEE , y obispo de Bilbao, el Blázquez. Y ha sido este último el que se ha sentido creativo y ha lanzado la gran frase: La fé no se impone se propone, y me he que dado tan estupefacto, meditabundo, patidifuso e incluso cóncavo que he estado varios días cerciorándome de que lo que había leído era cierto, de que, sin darme cuenta, no había vuelto a beber, y es que:
¿Es proponer la fé, apuntar, mediante un rito iniciático, a una religión, a un niño que no sabe ni hablar?
¿Es proponer la fé, adoctrinar a ese mismo niño, con miedos y amenazas, con conceptos para él inasequibles, desde los primeros años de su desarrollo?
¿Es proponer la fé, hacer participar a un niño en un acto social, con algún sentido religioso, con la promesa de grandes regalos? ¿Sirve ese acto para que ese niño sea considerado un miembro de pleno derecho de esa Iglesia?
¿Es proponer la fé, en definitiva, formar desde la más tierna infancia , cuando no existe el mínimo espíritu crítico, a los futuros creyentes?
¿Tienen derecho los padres a actuar así con sus hijos?
¿No es eso imponer la fé?
Porqué proponer la fé sería otra cosa, significaría que esos padres, suponemos que con una forma de vida coherente con la religión que dicen practicar, propondrían con su ejemplo la fé que ellos tienen, y en la mayoría de los casos, no en todos, los hijos segurían el ejemplo de los padres. Pero como la mayoría de los que se dicen católicos o directamente no practican religión alguna, ni siquiera acuden regularmente al culto, o si lo hacen es de forma incoherente, dejando de lado, todas y cada una de las enseñanzas del Jesús de Galilea en el que dicen creer, pues no pueden, no saben proponer y necesitan imponer. Y para ello la escuela es imprescindible, ahí está su batalla, y lo saben, porque el día que la religión salga de la escuela sera el primer día de un camino largo, pero esperanzador, de una sociedad sin religión, sin misterios, sin milagros, en definitiva sin mentiras.

6 comentarios:

Sheba dijo...

Estoy de acuerdo. La iglesia es muy sui generis a la hora de proponer. Por ejemplo, en la época de la inquisición también proponían, jamás imponían.
Ahora juegan con las palabras cual lobos con piel de cordero.

RGAlmazán dijo...

Totalmente de acuerdo. Las palabras pueden ser dulces, los hechos no. De todas formas, es raro encontrar, en los últimos tiempos, la voz de Blázquez, a pesar de ser el presidente.
Y eso tiene que ver con los tiempos que corren, donde la crispación y el rechazo frontal es la política de la Iglesia. Eso se les da mejor al Triunvirato:
Cañizares, Martínez Camino y Rouco.

Salud y República

AF dijo...

Pero, don Javier, claro que las cosas son como usted dice, pero ¿dónde ve usted la contradicción con lo que la iglesia hace? ¡Son tan propositivos...!

Júcaro dijo...

¡Ay!, amigo bolchevique, definitivamente es usted un hombre de poca fe. Es suficiente repasar la historia de la iglesia y sus evangelizaciones para constatar eso de que la fe no se impone; ocurre que ustede es un maligno y claro no está capacidado para ver con luz que ilumina a los elegidos.

Desechando ironías, suscribo el post íntegramente.

Salud, paciencia y República (más ue nunca)

Maripuchi dijo...

Ya no te miran chueco por no bautizar a tus hijos ... aunque no faltó el que preguntó, claro... pero desde luego, ya no es una imposición.
Poco a poco, mucha gente (y cada vez seremos más) prescinde de estos ritos sociales asociados a la iglesia católica.
Llegará el día en que sólo unos pocos pasen por ellos.
Cuanto más reaccionarios sean los obispos, menos gente atraerán.
Besos, bolche

Anónimo dijo...

¿Es verdad lo que han puesto lo del blog Sputnik sobre Alpedrete?,que fuerte!!!!