martes, 10 de febrero de 2009

Comunidad de Madrid: El patio de Monipodio


Puede que sea el PSOE, utilizando de forma torticera los mecanismos que deberían estar al servicio del Estado, el que está dosificando la información que de forma demoledora está segando la hierba bajo los pies de Esperanza Aguirre. Puede que sea la fratricida pelea que hay en Génova 13, hoy, más que nunca, reconvertida en el 13 de la rue del Percebe. Puede que sean las transversales redes de espionaje, redes chapuceras en las que da la sensación que más que Mortadelo y Filemón
comandados por el incombustible superintendente Vicente desde su despacho al frente de la TIA, son los simpáticos Pepe Gotera y Otilio, Chapuzas a domicilio los encargados de elaborar dossieres e informes que dejan al PP madrileño a la altura del betún, suponiendo que nos estemos refiriendo al betún que se utiliza para lustrar los zapatos, elementos de la vestimenta que suelen arrastrarse por el suelo. No es difícil imaginar al orondo Otilio, mientras se trapiña un bocadillo de ballena,
espiando a cualquier alto cargo de la Comunidad de Madrid. También se comenta que el llamado clan de El Escorial, en alusión a la boda cuasi real de la princesa Anita Aznar Botella, y que está, como es fácil de suponer, compuesto por el entorno político financiero del yernísimo Alejandro Agag. Pueden ser muchas las razones, muchas las motivaciones, muchas las causas, muchas las necesidades, que han llevado a, quien sea el responsable, a montar este circo. Pero lo cierto es que si el PP madrileño, y parece ser que el PP valenciano y dejando al margen la minucia de que el cabeza de lista por Orense a las elecciones gallegas ya está off side, hubiera funcionado con algo más de limpieza y transparencia, puede que nadie hubiera sentido la tentación de utilizar nada, porque no había nada que utilizar. Es dramática la situación de la derecha española, huérfana de espacio político, claramente ocupado el suyo por un PSOE, cada vez más refundador del capitalismo, cada vez más obamista se ve además acosada por una sutil extrema derecha representada no por los de siempre

cuyo porvenir tanto electoral, como de presencia en la calle es testimonial, sino por esa chiquita que abandonó el PSOE cuando comprobó que no iba a ser la primera mujer, ni en ocupar La Moncloa ni Ajuria Enea, al menos en las filas socialistas , y que enarbolando de forma orgullosa su DNI español,
por los cuatro costados , ha capitalizado el discurso más reaccionario que uno puede imaginarse, por más que desde la derecha mediática, que le presta todo su apoyo, intenten hacerla aparecer como perteneciente a una izquierda de tradición jacobina. Nada más falso, a pesar de su procedencia política, Rosa Díez es, a día de hoy, la extrema derecha sin contemplaciones. Sin embargo algo de suerte si que tiene este PP madrileño, y está en la oposición, en el tipo de oposición que se le hace desde la izquierda. Y ya el hecho de considerar al PSM-PSOE un partido de izquierda es el producto de un notable ejercicio de imaginación, ya que si bien la mayoría de su militancia es honestamente de izquierda, no lo son, para nada ni sus cuadros, ni sus dirigentes, ni la inmensa mayoría de sus cargos institucionales lo son, ni de lejos. En eso coincide con el conjunto del PSOE, pero mientras en otras Comunidades, y por supuesto a nivel federal, tienen una notable capacidad de ganar elecciones, incluso con discursos contradictorios, el PSM-PSOE, desde el tamayazo que dejó a Rafael Simancas con un palmo de narices, no levanta cabeza. La experiencia de Miguel Sebastián como cabeza de cartel para el ayuntamiento de Madrid, atacando en el terreno de lo personal a Alberto Ruiz-Gallardón, esperando un contrataque en este terreno del alcalde haciendo mención a la posible condición sexual del hoy ministro de industria (de la que yo no sé absolutamente nada) para así acusarle de homofobia fue ridícula, y además el alcalde no cayó en la trampa y la elección de Tomás Gómez ,un perfecto demagogo en la línea del neolerrouxismo, como nuevo máximo dirigente madrileño nos da una idea de la situación del partido. Que José Pablo González Durán, el alcalde-faraón de Collado-Villalba esté en la ejecutiva socialista madrileña, es el colmo de los colmos. Resumiendo, la situación de los socialistas madrileños es definitivamente penosa. Pero ¿ y nosotros ,IU-CAM?. Yo no me atrevo a decir nada que me pueda salpicar, y parece ser que a la mayoría de nuestra militancia madrileña le ocurre lo mismo.

El PP madrileño da pena, los socialistas lástima y los demás....esperando la Asamblea Regional.

Madrid, el patio de Monipodio del Estado Español.

5 comentarios:

Jonathan dijo...

Respecto a Tomás Gómez: según dicen, es de ideología neoliberal por los cuatro costados; está haciendo su tesis doctoral en Economía en el CEU, con un tío de la FAES, sobre el tema de la privatización del ferrocarril...

Adanero dijo...

¿Y qué culpa tiene Monipodio para que les compare usted con esa gente?

Un saludo.

Maripuchi dijo...

Me parece horrible que digas que el PSOE es la derecha, Javi.
Y qué hacen IU y los sindicatos??
Joder! Es que tampoco hay alternativas, eh?

Blog de Paco Piniella dijo...

¿Qué es peor Rosa Díez o Pepe Bono? ¿Espe o don Mariano? Vaya panorama que nos dejan a los españoles para votar. Porque IU tampoco es para tirar cohetes don Bolche... Y los de los sindicatos los metemos en el lote "otros políticos profesionales que se olvidaron de levantarse a las siete". Diossssssh!

Yo quiero un cartero como Besancenot yaaaa!

J. G Centeno dijo...

El PSOE, y no ahora, sino desde que lo refundaran, Felipe González, Alfonso Guerra y otros ciudadanos ajenos a la tradición socialista, con la pasta de Willy Brandt, François Mitterrand y el concierto capitalista internacional, La trilateral, con el objetivo de neutralizar al PCE y no correr riesgos innecesarios como unos años antes en Portugal, donde casi acaban en un régimen socialista, de los de verdad, construye, alienta, propone y ejecuta POLÍTICAS DE DERECHAS, es un hecho objetivo, del que yo no soy responsable, sino ellos, la dirección del PSOE. No me culpes a mí, queridísima Maripuchi de que el PSOE haga política de derecha, lleva treinta años haciéndola no es para asombrarse. Otra cosa, es que la mayoría de los militantes, simpatizantes e incluso votantes del PSOE, sean sinceramente de izquierda y progresista, y otra cosa es que, y siendo muchos, sean incapaces de modificar la política de deriva derechosa de esa maquinaria electoral, tengo un concepto más elevado de lo que es un partido político.
En cuanto a los míos, a IU, estamos empeñados, muchos, en refundarnos como un movimiento político social que agrupe a todos aquellos que quieren derribar el sistema, no reformarlo, mejorarlo o evolucionarlo. Y es un proceso complicado, porque hay muchos compañeros que han interiorizado, que nuestro actual régimen es, esencialmente, democrático, lo cual, a mi juicio, es una falacia que no por mucho repetirla se va a convertir en real, y esa interiorización les ha llevado a no contemplar otra forma de acción política que no sean los procesos electorales. Con todo iniciativas como las de Ezker Batua Berdeak sacando a debate, a la calle, el propio programa electoral, puede ir dando pistas de lo que entendemos por democracia. Y en concreto en Euskadi la posición en torno al derecho de autodeterminación sitúa a cada cual en el lugar adecuado. Hay quien, desde las filas socialistas, no duda en criticar la colaboración de EB-B en el ejecutivo nacionalista PNV-EA, olvidando el apoyo incondicional que, en su día, daba Nicolás Redondo Terreros a un Jaime Mayor Oreja como posible lehendakari. ¿Piensa Patxi López serlo sin apoyos? ¿Con el del PNV? ¿Con el de Basagoiti?