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martes, 16 de febrero de 2010

16 de febrero de 1936

El 16 de febrero de 1936 el Frente Popular gana las elecciones dando fin al llamado bienio negro un periodo en el que la derecha autoritaria con Gil Robles a la cabeza, pese a que los gobiernos fueran encabezados por el populista radical Alejandro Lerroux, intentó, al estilo de los fascismos europeos, cambiar la II República desde las propias instituciones Repúblicanas.
El Frente Popular respondió a las directrices de la III Internacional, que ante los avances del fascismo, abandonó la política de clase contra clase, para buscar alianzas con la burguesía progresista que hicieran frente a la amenaza, que se mostraba dramáticamente real en Alemania e Italia. Fueron José Diaz Ramos y Dolores Ibarruri los que pilotaron un importante cambio en la política del PCE, abandonando la estrategia un tanto izquierdista que habían venido abanderando Bullejos, Adame y Trilla, si bien hay que reconocer que Pasionaria hasta 1932 había avalado las posiciones sectarias y antirrepublicanas de la dirección del partido.

Sería absurdo pretender que fue este cambio en la estrategia del PCE el que produjo la creación del frente popular. Era entonces un partido, el PCE, con limitada influencia en el movimiento obrero, si bien la disolución de CGTU (una organización obrera con influencia en algunos sectores como el ferroviario) en el seno de UGT amplió la influencia de los comunistas. Las organizaciones mayoritarias del movimiento obrero eran UGT y CNT. La organización sindical socialista fue el eje sobre el que pivotó el Frente Popular, siendo decisiva la intervención de Francisco Largo Caballero .
Por su parte los anarcosindicalistas de CNT, a diferencia de la postura abstencionista de 1933, optaron por apoyar al Frente Popular, fundamentalmente con el objetivo de obtener la amnistía para sus muchos detenidos tras la salvaje represión de 1934. A pesar de ser el grupo mayoritario del Frente Popular los socialistas renuncian a entrar en el gobierno, fundamentalmente porque el ala caballerista, se opone radicalmente a que sea Indalecio Prieto cabeza del ala pragmática,
y diferente del ala moderada del catedrático Julián Besteiro, el que forme gobierno.
La no participación en el gobierno por parte de la izquierda no burguesa va a tener consecuencias no deseadas. Se forma un gobierno exclusivamente republicano-burgués presidido por Santiago Casares Quiroga


y con Manuel Azaña, tan excelente intelectual y magnífico orador como pusilánime político como Presidente de la República.
Con tan débil gobierno la conspiración, que estaba en marcha desde antes de las elecciones, una especie de por si acaso, se acelera. Los militares africanistas conspiran, prácticamente, a la luz del día. Las reuniones de Mola con Sanjurjo, absurdamente indultado tras la asonada de 1932, son casi públicas, así como sus contactos con Franco al que se limitan a mandar a Canarias, y de paso, con notoria miopía, acercarlo al ejército de África. Son conocidos los contactos de José Calvo Sotelo con Alfonso XIII residente en la Italia de Mussolini.La acción conspirativa de la mayoría del clero católico era palpable. Quizás un poco de energía en los primeros momentos del Frente Popular hubieran impedido el levantamiento de julio, pero eso no deja de ser un preterible. La realidad es que una vez más al pueblo español se le hurtó, sangrienta y cruelmente, la posibilidad de avanzar hacia una sociedad más justa. El resto, lo que ocurrió después, esta más que sabido, hasta que a día de hoy, setenta y cuatro años después del triunfo del frente popular, triunfo legítimo, Baltasar Garzón está a punto de ser suspendido por haberse atrevido a intentar juzgar a los genocidas de julio de 1936.

jueves, 11 de febrero de 2010

Miguel Hernández y el PP de Alpedrete


El pasado viernes, día 5 de febrero, el grupo municipal de Izquierda Unida-Los Verdes en el ayuntamiento de Alpedrete y dado que celebramos el centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández, fue a nacer el oriolano el 30 de octubre de 1910, exactamente un año después que mi padre, presentó una moción, para que el pleno municipal alpedreteño, además de reconocer la figura del poeta, instase, a quien corresponda, para que fueran anulados los cargos que provocaron su condena e incluso el proceso mismo, por ilegítimo, como ilegítimo fue el franquismo en su conjunto, como ilegítima es, si se me apura, su continuidad, transición mediante, esta pantomima chapucera que algunos, bien por ignorancia, bien por maldad, osan llamar sistema democrático. No somos ingenuos, sabíamos de sobra que el PP de Alpedrete no iba a apoyar la moción, algo que si hicieron los concejales de PSOE y UNPA. Su argumento era que se extendiese la condena a todos los injustamente tratados, ¡¡¡atención!!!, antes, durante y después de la guerra. Nosotros no vamos a caer en la trampa de meter en el mismo saco a un condenado por un sistema legitimo como Jose Antonio Primo de Rivera, más allá de la postura de cada cual sobre la pena de muerte, con un represalido por un gobierno ilegítimo y asesino, como nuestro poeta. Por otra parte ese mismo argumento utilizaron sensu contrario cuando se empeñaron en que a una rotonda de Alpedrete se le pusiese el nombre Miguel Ángel Blanco mientras que nosotros argumentábamos que no debíamos distinguir una víctimas del terrorismo de otras. Pero en realidad, el argumento es otro, ellos no pueden homenajear a un comunista que dedicó a Dolores Ibárruri un poema como este:

PASIONARIA
Moriré como el pájaro: cantando,
penetrado de pluma y entereza,
sobre la duradera claridad de las cosas.
Cantando ha de cogerme el hoyo blando,
tendida el alma, vuelta la cabeza
hacia las hermosuras más hermosas.

Una mujer que es una estepa sola
habitada de aceros y criaturas,
sube de espuma y atraviesa de ola
por este municipio de hermosuras.

Dan ganas de besar los pies y la sonrisa
a esta herida española,
y aquel gesto que lleva de nación enlutada,
y aquella tierra que de pronto pisa
como si contuviera la tierra en la pisada.

Fuego la enciende, fuego la alimenta:
fuego que crece, quema y apasiona
desde el almendro en flor de su osamenta.
A sus pies, la ceniza más helada se encona.

Vasca de generosos yacimientos:
encina, piedra, vida, hierba noble,
naciste para dar dirección a los vientos,
naciste para ser esposa de algún roble.

Sólo los montes pueden sostenerte
grabada estás en tronco sensitivo,
esculpida en el sol de los viñedos.
El minero descubre por oírte y por verte
las sordas galerías del mineral cautivo,
y a través de la tierra les lleva hasta tus dedos.

Tus dedos y tus uñas fulgen como carbones,
amenazando fuego hasta a los astros
porque en mitad de la palabra pones
una sangre que deja fósforo entre sus rastros.

Claman tus brazos que hacen hasta espuma
al chocar contra el viento:
se desbordan tu pecho y tus arterias
porque tanta maleza se consuma,
porque tanto tormento,
porque tantas miserias.

Los herreros te cantan al son de la herrería,
Pasionaria el pastor escribe en la cayada
y el pescador a besos te dibuja en las velas.

Oscuro el mediodía,
la mujer redimida y agrandada,
naufragadas y heridas las gacelas
se reconocen al fulgor que envía
tu voz incandescente, manantial de candelas.

Quemando con el fuego de la cal abrasada,
hablando con la boca de los pozos mineros,
mujer, España, madre en infinito,
eres capaz de producir luceros,
eres capaz de arder de un solo grito.
Pierden maldad y sombra tigres y carceleros.

Por tu voz habla España la de las cordilleras,
la de los brazos pobres y explotados,
crecen los héroes llenos de palmeras
y mueren saludándote pilotos y soldados.

Oyéndore batir como cubierta
de meridianos, yunques y cigarras,
el varón español sale a su puerta
a sufrir recorriendo llanuras de guitarras.

Ardiendo quedarás enardecida
sobre el arco nublado del olvido,
sobre el tiempo que teme sobrepasar tu vida
y toca como un ciego, bajo un puente
de ceño envejecido,
un violín lastimado e impotente.

Tu cincelada fuerza lucirá eternamente,
fogosamente plena de destellos.
Y aquel que de la cárcel fue mordido
terminará su llanto en tus cabellos.
Y es que ellos son más de homenajer a otra gente:

miércoles, 13 de febrero de 2008

Emotivo acto en Alpedrete

El pasado domingo, 10 de febrero, celebramos, en el centro cultural de Alpedrete, un emotivo acto en homenaje a Guillermo Elvira, fundador de la JSU (resultado de la fusión de las Juventudes Socialistas y Comunistas) e 1936. En el acto estuvo también presente Carmen Rodríguez, fundadora asímismo de la JSU, aunque en este caso en Madrid, no en Alpedrete. Abrió el acto Fernando Jiménez Briz, concejal en el ayuntamiento de Alpedrete del grupo municipal Iu-Los Verdes(convocante oficial del acto), que glosó la trayectoria combatiente de Guillermo, tanto en la guerra como después, destacando el hecho de que cuando se produce, en 1977, la legalización el PCE en Alpedrete cuenta con 40 militantes. Como hemos llegado a la situación actual sería motivo para otro post. Destacó tambien Fernando que durante el periodo en que Alpedrete fue gobernado por el Frente Popular, y a pesar de que el frente de guerra estaba a escasos kilómetros, no se produjo ni un solo incidente que pusiera en peligro la vida de aquellos que eran manifiestamente simpatizantes de los rebeldes. Como dato, las imagenes religiosas de la iglesia parroquial fueron guardadas y protegidas, y aquello fue responsabilidad directa del propio Guillermo. Lo cual no le libró, una vez terminada la guerra de ser condenado a muerte por un delito de rebelión militar y ataque a la iglesia católica, muerte de la que se libró por ser menor de edad. Intervino a continuación Ricardo Terrón, concejal del ayuntamiento de Collado-Villalba por Iu, y dirigente de la Juventud Comunista, que destacó la importancia de la Juventud, tanto la que tuvo la JSU en su día, como la que debe tener su heredera, la Juventud Comunista, hoy en día. También intervinieron Javier Ruiz, responsable de memoria histórica del PCE y Javier Moreno , presidente del foro de la memoria. Carmen tuvo una intervención llena de emociones y recuerdos para los muchos que se quedaron por el camino y no han podido ver como de nuevo la bandera de la república, por la que arriesgaron la vida, presidía un acto. Guillermo cerró el acto agradeciendo que le ofrecieran un homenaje y le dieran una placa por haber cumplido con su obligación. Se cerró el acto con el canto de la Joven Guardia tradicional himno de las Juventudes Comunistas.

Apoyaron el acto, convocado por el grupo municipal de Iu-Los Verdes, las asambleas de Iu, de Alpedrete y Moralzarzal, PCE, UJCE, PCE(m-l), JCE(m-l), el Foro Social de la Sierra, la Plataforma de ciudadanos por la República, MP3, Sputnik y los cuatro caños. Al acto asistieron más de un centenar de personas, todo un éxito para una localidad como Alpedrete, a pesar de los boicots de toda índole del ayuntamiento de Alpedrete, que no nos confirmó la disponibilidad del salón de actos hasta un par de días antes de celebrarse. Con más tiempo, con seguridad hubiera venido mas gente
sobre todo de otras localidades de la sierra donde Guillermo también es muy conocido. Tuvo la poca vergüenza la corporación municipal de cobrarnos 350 € por uso del salón de actos, gasto que fue sufragado, en su totalidad por los asistentes al acto y las organizaciones que convocaban y apoyaban. ¡Que diferencia con el que fué alcalde franquista, Vicente Guillén Zamorano, al que le han dedicado una céntrica plaza. Esperemos que la ley de memoria histórica obligue a retirarla. Resumiendo, pasamos una mañana entrañable homenajeando a nuestros veteranos. ¿Porque a los vencedores nadie, que no sea la extrema derecha cerril, les homenajea? ¿Tendrán algo de que avergonzarse?. Nuestros veteranos, desde luego no. Por eso les molesta remover el pasado.



viernes, 25 de enero de 2008

Memoria Histórica: Elias Torres Marugán

Hay quien opina que debemos enterrar el pasado, que recordar lo acontecido en el periodo más negro de la Historia de España, sólo sirve para que los españoles no seamos capaces de enterrar el hacha de guerra, esa especie de maldición que nos ha llevado a enfrentarnos entre nososotros más de una vez a lo largo de la historia, la última vez en la guerra que iniciada en 1936, dió al traste con las ansias de libertad que la mayoría del pueblo español plasmó en abril de 1931, al proclamarse la II República. Valga esta pequeña, y pretendo que emotiva, historia que voy a contar para deshacer algunas de las muchas mentiras que a fuerza de repetirse han pasado al consciente colectivo como verdades irrefutables.
Una de las más extendidas es que la guerra civil enfrentó a las dos Españas , compuestas cada una de ellas de una manera transversal de hombres y mujeres de toda condición social, sólo diferenciadas por su forma de pensar. Esto es falso, o al menos no es del todo cierto. Quienes se alzaron contra el poder legítimo fueron la gran mayoría de los militares, fundamentalmente los llamados africanistas, por haber hecho gran parte de su carrera en las guerras coloniales del norte de África, y las capas sociales que apoyaban este levantamiento eran las que, viendo como perdían, o podían perder ,seculares privilegios que durante siglos habían oprimido a la clase obrera y campesina y otras capas populares. No dudaron estos sectores en financiar y organizar lo que, inicialmente, iba a ser un golpe de Estado, un cuartelazo , al estilo de los varios que se dieron en el siglo XIX, al estilo del que en la decada de los veinte del siglo XX había dado el general Primo de Rivera, padre de José Antonio, uno de los ideólogos, cuesta llamarlo así, desde el partido FE de las JONS, del levantamiento. Cabe decir que esta organización apenas contaba unos centenares de pistoleros cuando se produce el golpe de Estado, entre el 17 y el 18 de julio de 1936, sin embargo cuando las tropas del general Franco entran en Madrid el 28 de marzo de 1939, son muchos miles los que visten la camisa azul identificativa de los seguidores del pensamiento joseantoniano. Necesitaban estos caciques y terratenientes de una cierta cobertura ideológica y ésta se la proporcionaba el supuesto pensamiento social de Falange, teóricamente anticapitalista, por más que en los cuarenta años que duró la dictadura, durante muchos de los cuales el sector más netamente falangista, los llamados camisas viejas, no dieron un sólo paso, más allá de los teóricos derechos que consagraba el Fuero del Trabajo, para avanzar por la senda anticapitalista, más bien todo lo contrario. Tampoco fue ajena al armazón ideológico que sustentaba a los sublevados la Iglesia Católica, siempre tolerante con los defectillos de los ricos y poderosos, siempre defensora de sus intereses, en clara oposición, sin ambigüedad ninguna, con lo predicado por su fundador, que si murió martirizado en una cruz fue precisamente por oponerse de forma frontal a los más ricos y poderosos. Para ello no dudó, la jerarquía eclesiástica, en utilizar reprobables hechos de quemas de Iglesias, hechos que, sin querer justificarlos, tienen su origen en la sacrosanta, en la historia de España, alianza entre Iglesia y Poder económico. También argumentaban, y hoy siguen argumentando sus sucesores ideológicos, que también en 1934 los partidos de izquierda y los sindicatos habían intentado alterar el resultado de las urnas. Pero poner ambos momentos en el mismo plano es falaz y demagógico, en 1934 son las clases populares las que se sublevan en busca de justicia, de que no les arranquen los progresos sociales que habían comenzado en 1931, sin embargo en 1936 son los poderosos los que buscan perpetuar las injusticias que todavía no se habían remediado, y volver a poner en práctica las que los progresos de la República habían eliminado. No es pues la guerra civil española una guerra entre españoles, sin más. Fue la guerra entre los españoles que gozaban de prebendas y privilegios, una minoría que detentaba el poder económico, apoyados por el ejército, y la Iglesia Católica y con la colaboración determinante de potencias extranjeras como Alemania e Italia, y los españoles desposeidos, la mayoría, organizados en sus partidos y sindicatos, con el apoyo de las capas burguesas más instruidas y laicas, que no contó más apoyo que la solidaridad internacional de aquellos que, siendo tan desposeidos como ellos, vinieron a luchar agrupados en las Brigadas Internacionales. Hablar, sin matices de dos Españas, es querer ocultar y falsear la historia. Si fueramos niños que relatan una película sin duda calificaríamos a unos como los buenos mientrás los otros serían los malos. El papel que tiene cada uno es más que evidente.
Otra verdad presuntamente irrefutable, y que es mentira, es que los socialistas trás la guerra, se habían rendido, se habían tomado vacaciones, según un fácil chiste del que nos hicimos eco los comunistas al hilo de una campaña del PSOE, del PSOE de hoy que conste, que decía "PSOE, cien años de honradez y firmeza" . Y nosotros respondíamos "PSOE, cien años de honradez y cuarenta de vacaciones". Y con ello hacíamos referencia a que, durante la dictadura, el PSOE como organización había desaparecido. Y con ello no dejábamos de cometer una injusticia, porque muchos, muchísimos, militantes y dirigentes socialistas sufrieron represión, cárcel o muerte. Evidentemente la abierta estructura del PSOE, le hacía presa fácil para la infiltación policial, y eso hizo que muchos militantes socialistas optaran, para hacer efectivo su antifascismo, en militar en otra organizaciones mejor preparadas para hacer frente a los rigores de la clandestinidad. Por otra parte tambien sería injusto no destacar el importante papel jugado por las organizaciones del PSOE en el exilio, sobre todo a partir de los años cincuenta en los que comienza la emigración económica, muchos emigrantes regresaron a España con una ideas muy distintas de aquellas con las que salieron. Otra cosa es que el nuevo PSOE, ese que nació en Suresnnes con el apoyo y los casi ilimitados fondos de Willy Brandt y la llamada Internacional Socialista, tenga algo que ver con aquel que fundó Pablo Iglesias, con el que defendió con uñas y dientes la legalidad y las conquistas republicanas.
Fue Elias Torres Marugán uno de esos socialistas que no se rindieron, un peluquero ,segoviano de Muñopedro, que tras la derrota , y al salir , en 1941, del correspondiente campo de concentración , del que sale con la curiosa calificación de indiferente al Movimiento Nacional , lejos de rendirse como una especie de leyenda negra ha extendido maliciosamente que hicieron los socialistas, se puso a la tarea de reconstruir en Madrid el PSOE. Pero ya hemos comentado antes que la estructura organizativa que tienen las organizaciones socialistas no son las más adecuadas . Por tanto Elias Torres pronto dió con sus huesos en la cárcel, donde practicó intensamente su oficio de peluquero. Cuando yo tenía seis o siete años, recuerdo muy bien, y es muy nítido el recuerdo, porque tenía Don Elías (mi padre y él siempre se trataron de usted) una característica que a mi me dejaba anodado: ¡Tenía un ojo de cristal!, algo para mí absolutamente asombroso. Pues bien, repito, recuerdo perfectamente de aquellos años de mi niñez, en que mi padre, en los escasos momentos libres que disfrutaba, insistía en llevarme a cortar el pelo, me hiciera falta o no, o en acompañarle a que se lo cortara él. No mucho tiempo más tarde comprendí que yo, que me creía entonces el centro del mundo, no era más que un pretexto para que ellos, un socialista y un comunista, hablaran y discutieran de cosas importantes, por más que fueran constantemente interrumpidos por parroquianos empeñados en hablar de fútbol o de toros.

La pronta desaparición de don Elías, murió antes de cumplir los sesenta años, cuando yo era todavía muy niño, y con el de la peluquería de la Glorieta Luca de Tena hicieron que su recuerdo se borrara de mi memoria más fresca. Sin embargo, la casualidad hizo que su nieta Alicia García Torres, viniera ser compañera mía de trabajo, y también la casualidad determinó que un buen día saliera a relucir el barrio de mi niñez, que curiosamente era el de sus abuelos maternos, y así como que no quiere la cosa don Elías se hizo de nuevo con un sitio en mi memoria. Desgraciadamente, mi padre ya no está entre nosotros, y los noventa y dos años de mi madre hacen que sea difícil encontrar más recuerdos, por más que se acuerda perfectamente del peluquero, el señor Elias le llama ella.
He querido, trayendo aquí su recuerdo, hacer un humildísimo homenaje, en la persona de Elias Torres, a todos aquellos que nunca se rindieron, que no han obtenido medallas ni galardones, pero que fueron los que hicieron posible, transmitiendo su mensaje de resistencia y lucha, que la dictadura acabara desmoronándose, y no a fantasmagóricos motores del cambio regios, que se encontraron muy cómodos a la sombra del dictador ejerciendo de herederos y que si se montaron en el carro de la democracia fue, fundamentalmente, para que no peligrara su trono.
No conocí suficientemente a Don Elías, pero no creo que se sintiera muy cómodo viendo al secretario general de su querido Partido Socialista, dándose el pico con un Borbón bajo la bandera bicolor. Sin duda lo hubiera aceptado, como aceptó mi padre, entre lágrimas, la absurda decisión de Santiago Carrillo de hacer presente la bandera monárquica en todos los actos del partido. Fueron las víctimas que no pudieron defenderse del terrorismo de estado, mil veces más cruel que el de ETA, las víctimas que no tuvieron a un Francisco José Alcaraz, que les defendiera. Todavía hoy nos enteramos de que va a ser condecorado, en su condición de víctima de ETA, un carnicero torturador como Melitón Manzanas. Ironías de este sistema.
Algún día, estamos seguros de que llegará, Elias Torres Marugán, y tantos como él, ocupará el lugar en la historia que merece, y sus verdugos, y los que hoy les justifican y defienden, iran al vertedero de la memoria. Mientras tano su recuerdo debe ocupar un lugar destacado en nuestro corazón. En el mío, desde luego, ya lo ocupa.

sábado, 27 de octubre de 2007

Beatificaciones y Canonizaciones

En principio, este tipo de ritos, ceremonias o como quiera que se llamen, parecen internos de una organización de carácter privado, por lo cual los que no pertenecemos a esta comunidad deberíamos mantenernos al margen, y que les nombren lo que les salga de las narices: santos, beatos, mártires,... o lo que buenamente quieran, están en su derecho; para el que esto escribe se trata de muertos, o asesinados si se prefiere, en el contexto de una guerra que iniciaron precisamente los que aparentemente eran más amigos de los asesinados.
Pero como quiera que esa organización de carácter privado, que recibe el nombre de Iglesia Católica Romana, en España esta sostenida por los impuestos de los españoles, y entre ellos el mío, puesto que aunque no ponga la dichosa crucecita en mi impreso de IRPF tendré que cubrir aspectos presupuestarios que los que ponen la crucecita no cubren, tengo todo el derecho del mundo a dar mi opinión sobre esa secta, y sobre todo en este tema, puesto que aparecen tan sensibles todo aquello que sea resucitar el pasado.
Para que las cosas queden claras desde un principio hay que decir que ni yo, ni nadie que yo conozca o haya conocido, se muestra orgulloso de que nadie, sin haber sido juzgado, o habiéndolo sido sin garantias, fuera ejecutado, independientemente del delito cometido. Se da la circustancia personal de que soy un firme y activo luchador contra la pena de muerte, de suerte que si las ejecuciones se hubieran producido después de un proceso con todas las garantías judiciales imaginables, me hubiera producido las mismas sensaciones. Y una vez dejada clara esta posición moral de una forma firme y carente de ambigüedad, vamos a entrar en materia.
Los asesinatos de estos religiosos católicos, ya lo he escrito antes, se producen en un contexto de guerra, una guerra iniciada por unos militares sediciosos, y por tanto criminales, que inmediatamente contaron con el apoyo explícito de la mayoría de la jerarquía católica y ,de forma también mayoritaria, del clero regular y secular.
No conozco la trayectoria personal de los cuatrocientos noventa y ocho religiosos que van a ser homenajeados, y voy a dar por buena la versión de que se trataba de una buenísimas personas que fueron arbitrariamente asesinadas por unos milicianos malencarados, sucios y peor afeitados, que además de matarlos los humillaron y torturaron mofándose de ellos. Pero en cualquier caso defendían una organización criminal, la Iglesia Católica, que en muchas zonas bajo el control de la República había sido puesta fuera de la ley por sus actividades en favor de los sublevados.
En un infecto programa emitido Telemadrid, el jueves 25 de octubre, un postulante, creo que es el término que empleó, de las beatificaciones reconoció abiertamente que la Iglesia se había comportado de forma hostil desde el mismo día de la proclamación de la República, argumentando que sentía un gran agradecimiento a Alfonso XIII, por la gran seguridad que había proporcionado a la Iglesia durante la dictadura del general Primo de Rivera. Es decir la Iglesia, o al menos la parte más significativa de su jeraquía, se muestra combativa contra la República. No quisiera obviar que viendo este programa, supuestamente documental, pase uno de mis peores momentos televisivos, cuando un vicepostulante de la catedral de Toledo, se atrevió a dar un beso a los restos incorruptos del deán de la catedral, uno de los futuros santos, no soy persona especialmente melindrosa , y sentí un asco enorme.
Soy consciente, y no aspiro, como otros, a negar cosas que ocurrieron, por tanto admito que incluso antes del levantamiento criminal fascista, hubo episodios de persecución hacia la Iglesia Católica, pero a nadie de los que con esos hechos se mesa los cabellos y rasga las vestiduras, le he visto la mínima intención de ponerse a reflexionar sobre porqué esa institución genera tanto odio, y sobre todo entre las clases más populares y desfavorecidas. ¿Tendrá algo que ver que desde hace muchos siglos la Iglesia se ha puesto sistemáticamente del lado de los poderosos? ¿Tendrá algo que ver que la Iglesia Católica sea la institución más profundamente anticristiana de las que ha creado la mano del hombre? Creo que deberían reflexionar sobre ello antes de beatizar o santizar a los dichosos mártires

lunes, 15 de octubre de 2007

La legitimidad de este régimen

Al hilo de esto que se ha dado en llamar la ley de memoria histórica , andan las aguas un tanto turbulentas en lo que se refiere a la condena del franquismo desde un punto de vista jurídico, parece ser que desde un punto vista moral está más condenado, por más que fascistas reconocidos afirmen sin rubor que el franquismo fue para mucha gente algo apacible, como afirma el energúmeno Jaime Mayor Oreja, y es que a poco que rasques la cabra tira al monte y el fascista reconvertido por necesidad en demócrata piafa haciendo caso a sus instintos autoritarios. Son muchas las entradas que en diversos blogs han hecho referencia al tema, así nuestro animal de la polis favorito hace mención al concluyente hecho de que mientras los vencedores de la sublevación han tenido un más que prolongado periodo para honrar a sus caidos, cautivos, mutilados y demás parentela, los derrotados continúan teniendo muertos enterrados en las cunetas. Por su parte el siempre incisivo Dardo aprovecha un mercido homenaje a Antonio Machado (en el que sobra, a mi juicio, una bandera que D. Antonio nunca hubiera sentido como propia) para no en la entrada, pero si en los comentarios que la misma ha suscitado, elaborar un completo argumentario en favor de no condenar el franquismo como sistema, de una forma general, puesto que sería tanto como condenar nuestro actual sistema de monarquía parlamentaria y constitucional, puesto que jurídicamente procede de aquel; incluso el ínclito, probo y nunca bien ponderado Pedrojeta es el argumento que emplea para justificar la legitimidad a posteriori del franquismo: Si los militares no se hubieran levantado en 1936, para corregir los abusos de los rojos, no hubieramos tenido un largo, pero necesario según Pedrojeta, periodo que desembocó en la transición, momento cumbre en la historia de España según sus exégetas, dando lugar al magnífico sistema que ahora disfrutamos y que nos ha permitido llegar a ser miembros respetados de la UE, octava potencia económica y sempiterna ganadora de medallas y títulos deportivos. Es decir, a juicio de los transicionistas, monárquicos o juancarlistas, que de todo hay, fue necesaria una atroz guerra y una más que terrible represión para llegar a este idílico modelo en el que nos desarrollamos, y que Zapatero, el malvado masón Zapatero, quiere destruir, porque odia a España, como todos los masones.

Y llegado a este punto no me queda más remedio que decir que hay dos cosas que son más necesarias que nunca: Tener memoria con esta ley, con otra o con ninguna, y que nos eduquen como ciudadanos para evitar que salvadores, como los que le gustan a Pedrojeta y Fedeguico, vuelvan a intentar enmendar el rumbo de la nave patria.

Así pues, vamos con la historia, a grandes rasgos:

El 14 de abril de 1931, el rey Alfonso XIII abandona el puesto, después de una elecciones municipales, que habian mostrado que "ya no tenía el amor de su pueblo", según sus propias palabras, se proclama la República Española, y se elabora la Constitución de 1931. Desde el principio la República es desestabilizada por los sectores económicos más reaccionarios y por la Iglesia Católica, fuertemente ligada, sobre todo en el medio rural, a los grandes propietarios y terratenientes que véían, ciertamente amenazados sus muchos años, o siglos, de privilegios. La apuesta de la República por una Educación Pública Laica arrebatando el monoplio de la enseñanza a la Iglesia Católica puso a esta en pie de guerra, que convirtió los púlpitos en arengarios desde los que lanzar toda clase de soflamas contra la República.

El 10 de agosto de 1932 , el general Sanjurjo se levanta contra la legalidad Republicana, el golpe es abortado, el general es condenado y posteriormente indultado, se exilia, y desde el exilio seguirá conspirando contra la República.

Las elecciones de 1933 dan el triunfo a un coalición entre los radicales de Alejandro Lerroux y la CEDA de José María Gil Robles. La deriva antirrepublicana del gobierno hace que las organizaciones obreras, fundamentalmente UGT, convoquen una Huelga General, que fracasa en toda España excepto en Asturias, donde toma la características de insurrección revolucionaria y en Cataluña, dónde es explícitamente apoyada por la Generalitat presidida por Lluis Companys. El gobierno de la República sofoca la rebelión, miles de revolucionarios son encarcelados, y el Estatuto de Autonomía de Cataluña suspendido. No hay, pués, debilidad alguna de las instituciones republicanas frente a los revolucionarios, la represión es durísima, nada que ver con el indulto al general Sanjurjo unos años antes.

En febrero de 1936 gana las elecciomes el Frente Popular agrupación de toda la izquierda que lleva como punto primero de su programa la amnistía para los encarcelados por los sucesos de octubre de 1934 así como el restablecimiento de la Autonomía catalana. Al igual que en 1931 comienza un proceso fuertemente desestabilizador al que no es ajena la jerarquía católica.

En julio de 1936 se levanta el ejército de África, con sus unidades de legionarios y regulares, de largo el mejor preparado y profesional. El golpe falla al resistir las principales ciudades de la República defendidas por ciudadanos armados, lo que algunos aplicando interesadamente las definiciones del DRAE llaman turbas , y que acabaran , con mucho sacrificio, convirtiéndose en el Ejército Popular de la República, las retaguardias, ambas, se convierten en lugares propicios para las venganzas personales en nombre de diferencias políticas, los responsables últimos de estos terribles sucesos son los iniciadores de la guerra, desde el fusilamiento masivo de la plaza de toros de Badajoz hasta de la quema de iglesias y asesinato de curas y monjas.

1939-1975: Asesinatos, fusilamientos, cárceles, represión, exilio,miseria cultural, emigración, imposición religiosa, pobreza moral, corrupción, estraperlo,etc...Cuarenta años, casi, larguísimos algo que acertadamente alguien definió como la la larga noche del franquismo.

1975, 20 de noviembre, muere Franco con el franquismo ya descompuesto, los sectores más evolucionistas del régimen imponen sus tesis a la oposición antifranquista con un argumento de peso, el ejército, heredero del ganó la guerra civil, no va a consentir ningún tipo de ruptura , con el régimen de Franco, todo ha de hacerse de la ley a la ley , en palabras de Torcuato Fernández Miranda , ese es el eje de la transición, un consenso que unos negocian, los evolufranquistas, teniendo detrás los carros de combate y los otros, la oposición democrática, la movilización de unas masas, harats de dictadura pero inermes, no es momento este de juzgar a los dirigentes de entonces, pero la verdad es que ni lo intentaron, y muchos quedamos muy frustrados.

2007 Asumiendo que las cosas fueron como fueron, asumiendo todo lo que asumimos, sin ánimo revanchista de ningún tipo, queremos que se cuente la verdad, que se legitimen, porque fueron legítimas nuestras acciones y que se deslegitimen las que no lo fueron, que se eliminen de nuestras plazas, de nuestros monumentos, de nuestros callejeros, los nombres de aquellos que, con buena o mala fe, contribuyeron a perpetuar un régimen asesino, aunque apacible para muchos, para todos aquellos que vivieron muy bien a costa de explotar y reprimir a los demás, como debió ocurrir con los ancestros del señor Mayor Oreja. Y no se trata de un ajuste de cuentas personal, muchos ya murieron y sus herederos no pueden ser responsables, máxime cuando muchos de ellos piensan de otra manera. Se trata de buscar la verdad, le duela a quien le duela, aunque más de uno tenga que avergonzarse de lo que hizo su adorado abuelito. Y a los que les espanta el relativismo moral , que se apliquen el cuento y no quieran meter en un genérico saco a todo el mundo, los que provocaron la guerra, las matanzas, los fusilamientos y el dolor fueron los fascistas y sólo ellos. Y deben terminar donde se merecen en el estercolero de la historia.

viernes, 3 de agosto de 2007

La gavilla verde

Por recomendación de mi cuñada he entrado en una página dedicada a estudiarel maquis, la recomiendo vívamente a todos aquellos interesados en la memoria histórica y para los también interesados en el cicloturismo La gavilla verde que aúna las dos actividades

lunes, 9 de julio de 2007

Los que no se rindieron

Raramente nadie se acuerda de ellos, fueron los que despues de la trágica derrota, continuaron combatiendo, unos porque sabían que terminar el combate era terminar con su vida, otros porque seguían creyendo que podían cambiar las cosas, Franco entró en guerra junto a los nazis, etc...He encontrado noticias sobre algunas partidas que actuaron fundalmente por Asturias:

JOSÉ MATA CASTRO.
El que esta partida figure en primer lugar no implica preeminencia de ninguna clase sobre las demás partidas asturianas. Lo que ocurre es que José Mata regresó a España en octubre de 1976 y no sólo lo hizo «por la puerta grande» —con entrevistas radiofónicas y periodísticas, declaraciones, narraciones de su aventura guerrillera, etc. Otra de las razones es que pone en entredicho el valor de determinados documentos oficiales como elementos serios de trabajo.
En efecto, he aquí una partida -a de José Mata, natural de San Martín del Rey Aurelio (Asturias), minero de profesión- que actuó durante 11 años, que mantuvo un sinnúmero de combates, que cometió sabotajes, golpes económicos, que dio, por tanto, señales de vida a lo largo del período 1937-1948, y que, pese a ello, esta partida no aparece citada ni una sola vez en los libros que se han publicado en España sobre las guerrillas españolas. (Hay que hacer observar que Secundino Castro, si lo cita con adecuada profusión).
Cuando todo hace pensar que las fuerzas represoras, a tenor de lo ocurrido, debieron redactar, sin duda alguna, los consabidos atestados. (¿)

“FERLA”
(Baldomero Fernández Ladreda). Se creó en el otoño de 1937 y el segundo jefe de la partida era Benjamín Fernández “Tito”. Luego, cuando la partida se trasladó a la provincia de León, el ayudante de “Ferla” fue Manuel Ramos Rueda (“Pelotas”).
Su zona inicial de actuación fue la de Langreo. «Ferla» era un organizador nato y sus actividades se extendieron a tierras de Santander y de Galicia. Sus tareas de captación se veían facilitadas por el hecho de su historial revolucionario, cuyos primeros destellos se remontaban a los sucesos de octubre de 1934. Después, durante la guerra civil, había llegado a mandar una brigada republicana. Los años 1943 y 1944 fueron de intensa actividad para la guerrilla controlada por “Ferla”, pero parece que ni uno solo de sus grandes proyectos —creación de una Federación Regional de Guerrillas e incluso la puesta en pie de Unión Nacional Española, de inspiración comunista— tuvo repercusión notable, debido a la presencia activa de partidas socialistas y libertarias. En la primavera de 1945, sin embargo, logra reorganizar el Comité de Milicias Antifascistas.
Le ayudaba en estas tareas “el Comisario” —es decir: el comisario político de su brigada, en 1936-1937—, que moriría, en julio del mismo año, en una refriega con las fuerzas del orden, en la zona del Puerto de Pajares. Delatados por un militante comunista, “Ferla” y Benjamín Fernández “Tito” eran detenidos el 15 de septiembre de 1947 en una casa de Mortera de Palomar. Condenados a muerte en un Consejo de Guerra, Ferla sería ejecutado el 15 de noviembre del mismo año, y Benjamín, indultado, salvaría la vida.

“SANTEIRO”
(Serafín Fernández Ramón) Jornalero, minero y cenetista, lucha en el bando republicano hasta la caída del Frente Norte en 1937, iniciando su postura de rebeldía negándose a enrolarse en las tropas del ejército franquista. Hijo de Felipe Fernández, un "santeiro", de los que recorrian los pueblos ganándose la vida con la imagen de la Virgen de Trascastro. Serafín se va a la guerra civil como combatiente de la República. A su vuelta se encuentra con que a su padre lo ha matado con un batidor un molinerode Ibías para robarle. "Santeiro" lo encuentra y le da muerte, teniendo que huir al monte posteriormente, huyendo de las represalias.
Su partida fue creada en la primavera de 1941 y empezó a actuar por la zona de Cangas de Onís, con bases en la Sierra de Cuera. Pero, en las postrimerías del verano, la partida se traslada a la otra punta de la provincia, en la cruz de las provincias de Asturias, Lugo y León. Participa en una operación de rescate de presos del Penal de Fabero, en 1942.
Tiene bases en la Sierra del Valedor (Asturias) y en la de Ancares (León). Y su zona de actuación se extiende desde Cangas de Narcea (Asturias) hasta Becerrea (Lugo), pasando por Villafranca del Bierzo (León). Durante cinco años —“Santeiro” será abatido en Fontoria (León) el 5 de diciembre de 1947— esta partida es tremendamente activa. En Becerrea —septiembre de 1976—Quizá convenga recordar que algunos de sus hombres —entre ellos su lugarteniente “el Mozancón”— eran evadidos del Destacamento Penal de Fabero (León), unidades donde, salvo raras excepciones, los mandos tampoco tenían la mano suave con los prisioneros de guerra republicanos.
"Santeiro", al que disparan sus compañeros por error, hiréndole de gravedad, y sin posibilidad de ser atendido, se da muerte a sí mismo cerca de la casa de Penedelo donde se escondía, el 6 de diciembre de 1947. Ya cadáver, un somatenista le disparó varios tiros. Un falangista se paseo con las botas negras del guerrillero, al que le habían robado hasta el cinturón. A su entierro, fuera del cementerio de Vega de Espinareda, acudió un numeroso público.

“LISARDO”.
Fue creada en el otoño de 1941 y actuó en el triángulo Pola de Laviana-Infiesto-Campo de Caso, con bases en la Sierra de Grandasllamas y también en el Llano, donde poseía puntos de apoyo en los principales pueblos de la zona: Sotrodio, Bozadas y Carbayin. Casi todos los hombres que se reunieron con “Lisardo” procedían de la partida de “Caxigal”, del que “Lisardo” fue lugarteniente durante varios meses. Sus acciones estuvieron a menudo revestidas —al decir de las gentes— de innecesaria violencia. El resultado fue que sus principales colaboradores —gracias a los cuales obtuvo puntos de apoyo seguros durante algún tiempo— lo fueron abandonando.
Cayó bajo las balas de las fuerzas represivas, en solitario, el 22 de mayo de 1951, en la aldea de Lorio, del término de Pola de Laviana.

“LOS CASTIELLOS”
(Hermanos Corsino “Manín”, Eduardo “Maño” y Octavio Castiello García). Se organizó durante el invierno 1941-42 y operó por la zona costera Villaviciosa-Quintes-Venta de las Ranas-Quintueles-Tazones.
Oficialmente se da a esta partida por eliminada en el verano de 1944, pero en Llanes nos aseguraron que dos de los Castiellos (Corsino y Eduardo) reorganizaron la partida y se instalaron en la Sierra de Cuera, y que fue gracias a ellos que la operación antiguerrillera dirigida por el coronel de la GC Blanco Novo, montada con gran despliegue de fuerzas, en la playa de La Franca, fracasó, aunque fuera a costa de perder ellos dos la vida.
Allí se contaba con concentrar a los principales jefes de partida y a sus lugartenientes de la Sierra de Cabrales y sólo acudieron a la cita tres guerrilleros, que perderían la vida al amanecer, abatidos por un guardia civil infiltrado que durmió con ellos, en una cabaña adosada a un ribazo, por la senda que conduce a la playa.
Los hermanos Castiello, junto con Alfredo Ordieres "Tarzán" serían ejecutados en la playa de Franca en la noche del 27 al 28 de enero de 1948. A los familiares de "los Castiellos" las fuerzas represoras les quemaron sus viviendas en Peón, obligandoles a emigrar.

“PINS DE DIMAS”
(José Fernández). Era natural de una aldea de la zona de Tineo y parece ser que se refugió en las montañas del Concejo de Ibias cuando Asturias cayó en poder del ejército franquista. Su actuación por allí, a la cabeza de media docena de guerrilleros, se limitó durante varios años a subsistir.
Su antigua condición de arriero facilitó unos contactos que más tarde aprovecharía para disponer de puntos de apoyo seguros. Fue detenido en abril de 1939 y condenado a muerte, pero se le conmutó la pena máxima por la de treinta años. A mediados de 1944 consigue escaparse de la Brigada de Regiones Devastadas destacada en San Esteban, y reaparece su partida en 1947, reorganizada con la llegada de fugados de otras unidades disciplinarias que se encontraban diseminadas por la zona de Tineo-Grado-Belmonte.
En 1948, “Pin” y sus hombres se corren hacia el centro de la provincia: a la zona de Infiesto-Pola de Laviana, donde actúa junto con la partida de “Onofre”. Luego se pierde su pista hasta que un día “Pin” es expulsado de Francia y entregado a las autoridades españolas el 15 de abril de 1950.

“LOS MORANES”
(Hermanos Mario y Guillermo Moran García). Se forma también en el otoño de 1937 y en sus filas encontramos a guerrilleros que más tarde formarán su propia partida:”Comandante”, “el Maestro”, “Casildo”, “Panbarato” y otros. La mayoría procedían de los Batallones republicanos “Ladreda”, “Carroceda” y “Octubre”.
Tiene sus bases en la Sierra de Grandasllamas y bate la zona de Pola de Laviana (Carbayín, Blimea, Barredos, Sotrodio, Soto, San Emiliano, El Entrego, Sama de Langreo). Más tarde, hacia 1941, la zona de actuación se ensancha hacia Mieres y Pola de Lena. La partida se irá corriendo, al paso de los años, hacia el oeste, merodeando por el Concejo de Ibias y también por el Valle de Ancares (León), en la cruz de las provincias de Asturias y de León, donde suelen invernar, al ser acogidos por la miserable población de aquella zona (Degrada, Cabanas, Villanueva), a la que la guerrilla aportaba ayuda material y palabras de esperanza.
En abril de 1949, “los Moranes” caían, junto con varios de sus hombres, en una emboscada que les tendieron en la zona de Monforte de Lemos (en Chavaga, exactamente), después de rechazar varios ofrecimientos de rendición, y tras varias horas de combate, la partida fue exterminada.

“LLANEZA”
(Arístides Llaneza Jové). Era natural de Oviedo y durante la guerra civil había mandado un batallón republicano que llevaba su nombre. Era hijo de Manuel Llaneza, secretario del Sindicato Minero Asturiano, de tendencia socialista- Parece ser que durante unos años actuó, junto con otros jefes de partida socialistas, de acuerdo con los guerrilleros comunistas.
Sus hombres se dedicaron, alternativamente, a las acciones guerrilleras y al proselitismo político. En particular por la cuenca minera de Mieres-Sama de Langreo-Pola de Lena-Pola de Laviana.
Por allí nos aseguraron, en el verano de 1975, que recibió importante ayuda financiera de empresarios asturianos, de esos que “cuidaban su futuro”, sin necesidad de coaccionarlos lo más mínimo. Esto fue un fenómeno bastante corriente también -en el periodo 1944 - 1950 sobre todo- en el Pafs Vasco y en Cataluña.
Llaneza y unos treinta guerrilleros más embarcaron clandestinamente en el puerto de Tazones (al norte de Villaviciosa) y desembarcaban en el País Vasco francés el 25 de octubre de 1948.

“GITANO”
(Andrés Llaneza Rozadas). Era natural de Collada (Asturias). Subió al monte en el verano de 1944, cuando tenia 25 años, acompañado de su hermano Mario, que acababa de cumplir 18.
Eran hijos de un viejo militante libertario de la cuenca minera, por lo que su zona de actuación primera fue la de Pola de Laviana-Infiesto. con bases en la Sierra de Grandasllamas. Los dos hermanos estaban afiliados al P.C.E., pero no parece que fueran muy disciplinados por cuanto se entregaron a excesos de toda clase. Fueron eliminados en un tiroteo con la Guardia Civil, en la zona de Sama de Langreo, el 30 de julio de 1957.

“CAXIGAL”
(Manuel Diez González). Esta partida fue otra de las que tuvo una existencia muy dilatada: desde 1941 hasta 1950. Su zona de actuación primera fue la de Cangas de Onis, con bases en la Sierra de Covadonga, región de la que era nativo “Caxigal”. Actuó algunas veces con la partida de “Lisardo”. En los primeros años el lugarteniente de esta partida fue el propio hermano de “Caxigal”.
Después pasaría a la de “Onofre” como instructor, ya que, entretanto, “Caxigal II” había estado en Francia, en unos cursillos para guerrilleros. En 1947 la partida se mueve hacia la zona de Villaviciosa-Infiesto. El 7 de febrero de 1950, en el macizo de Peñamayor, cerca de Laviana, eran muertos, en una violenta refriega, “Caxigal” y varios de sus hombres.

“QUINTANA”.
Su jefe procedía de la partida de "Severino”. Sus dos lugartenientes -ex maquisards de Francia- eran “Guariza” y “Maqui”. Esto sucedía en 1946-47, cuando “Quintana” llevaba cerca de diez años de actividad guerrillera, por lo regular como práctico-itinerante.
A "Quintana", como a “Bedoya”, se les señala por tierras de Francia en el verano de 1944 y, al decir de "Vladimiro”. fue el guerrillero norteño que más veces realizó el viaje Galicia-Asturias-País Vasco-Francia y viceversa. Con su partida batió intensamente la zona de Mieres-Pola de Lena-Moreda.
"Quintana” caería muerto, en una refriega con las fuerzas represoras el 13 de agosto de 1949, en las cercanías de Mieres, tomando el mando de la partida del Rubio de la “Inverniza”, llamado también “el Rubiales”

“BÓGER”
(Constantino Zapico González). Fue teniente de una Sección de Antitanquistas del Ejército republicano. Se echa al monte en el otoño de 1937, en la zona de Langreo, su tierra natal. Actúa con una partida reducida hasta el verano de 1944, cuando se integran en ella varios elementos llegados de Francia. “Bóger” y sus hombres batirán luego la zona costera de Villaviciosa.
Tienen sus bases en la sierra de Grandasllamas y disponen de puntos de apoyo en varios pueblos importantes (Lastres, Tazones, Villaviciosa). «Bóger» era un activo militante del P. C. E. empeñado en militarizar la guerrilla asturiana, pero cabe creer que con más voluntad que eficiencia, ya que, junto con otros jefes de partida, caería en una emboscada a fines de enero de 1948, en Santo Emiliano, al noreste de Mieres.

“COMANDANTE FLORES”.
Se creó en el otoño de 1937 y su zona de actuación inicial sería la de la cuenca minera: Sama de Langreo-La Felguera-Pobla de Laviana-Infiesto-Pola de Siero. Su jefe era un minero de fondo que había desempeñado cargos sindicales en la C. N. T. de La Felguera y gozaba de gran prestigio entre sus compañeros.
De ahí que la partida se desenvolviera por aquella región con tanta soltura durante diez años. Algunos de sus hombres eran fugados de los Destacamentos Penales de Cambados (Pontevedra) y de Fabero (León).
La partida del “Comandante Flores” —al que su gente apreciaba, ante todo, por su excelente e imperturbable buen humor— nacieron, por lo menos, otra media docena de partidas (la del “Picador”, la del “Turonero” y la del “Tazonero”, entre otras), que, cuando era necesario, colaboraban con la partida-nodriza.
Cuando el “Comandante Flores” cae malherido —después de ser hospitalizado en el monte será evacuado hacia Francia— la partida pasa a ser mandada por uno de sus lugartenientes: “Aladino”.
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“RUBIO DE LA INVERNIZA”
(“el Rubiales”). Era natural de Inverniza (Asturias). Se hizo cargo de la partida de “Quintana” a fines del verano de 1949.
Operó por la zona habitual, que sus hombres conocían bien y en la que disponían de excelentes puntos de apoyo
Fue descubierto en uno de ellos, el de San Tirso de Mieres, el 15 de marzo de 1952, donde sucumbió, valientemente, al lado de dos de sus hombres, en un violento tiroteo.

“LOS CEPEDALES”
(Celestino, Celso y Jesús Cepedal). Los tres hermanos formaron su partida en el otoño de 1937. Su zona de actuación se extendió por el centro de la provincia: carretera de Gijón a León. La partida se especializó, al principio, y hasta el final de la guerra civil, en los sabotajes y en los golpes de mano contra las fuerzas armadas enemigas.
Sus bases estaban en los Puertos de Piedrafita y Vegarada, en las mismas lindes con la provincia de León, por cuya zona fronteriza (Cerulleda, Genicera, Gete, Cármenes, Orzonaga, Boñar, La Vecilla y Santa Lucía) también actuaron. Aunque, como ya se señaló, durante año y medio su campo de acción habitual fue la carretera Gijón-León.
El jefe de la partida fue primero Celestino y cuando éste cayó en combate, en diciembre de 1939, en un tiroteo en el Puerto de Piedrafita, pasó a mandarla su lugarteniente “Etelvino”. En mayo de 1941 era apresado, tras ser herido, otro Cepedal: Celso. Jesús sigue de lugarteniente de “Etelvino” y marcha con algunos hombres de la partida a tierras leonesas. Parece ser que desde la comarca del Bierzo pasaron a la provincia de Orense y de allí a Portugal, donde consiguieron embarcar rumbo a Venezuela.

"PASIONARIA":
La Brigada Pasionaria la componían 48 combatientes que habían participado en la resistencia francesa contra los nazis hasta la liberación de aquel país. Todos ellos pertenecían al P.C.E. La primera decisión de una parte de la dirección del P.C. en el sur de Francia fue la de desembarcar este destacamento guerrillero en la playa de La Franca (Asturias). Cuando todo estaba ya preparado, llegó desde Moscú a Francia Enrique Líster y dio la orden de que la operación se efectuase por tierra.
En la referida playa les estuvieron esperando un grupo de guerrilleros de la VI Brigada "Ceferino Machado", cuyo coordinador era Felipe Matarranz Gonzalez "Capitan Lobo", que permanecieron en una cueva durante cerca de dos meses,esperando a la "Pasionaria" sin ningún contacto con el exterior, hasta que fueron localizados y cercados por las fuerzas represivas, que prendieron fuego al monte. Como eran buenos conocedores del terreno, pudieron evacuar la zona sin sufrir bajas.
En marzo de 1946 la Brigada Pasionaria, al mando de Gabriel Pérez Diaz, fue descubierta en el Puerto del Escudo por la Guardia Civil, cuando se desplazaba con armamento y pertrechos desde Francia a Asturias, para reforzar el movimiento guerrillero asturiano, con el nombre de "Operacion Pescado".
En pocos días cayeron detenidos gran parte de sus integrantes que se movían entre la nieve, sin prácticos, y el desconocimiento de la zona. Para esta operación fueron movilizados efectivos de la Guardia Civil de Santander y Burgos. Gabriel Pérez y siete guerrilleros más de su unidad, son apresados en Resconorio. En San Miguel de Aguayo, rodeados por un importante número de guardias civiles, catorce guerrilleros de la Brigada se entregan sin oponer resistencia, otros dos son apresados y tres de ellos caen muertos.
Gabriel Pérez Diaz, Jerónimo Argumosa, Feliciano Santamaría García, Juan Rivero Sánchez y Francisco Rodríguez Chaves serían fusiladosdespues de los interrogatorios policiales en el cementerio municipal de Ciriego.
José García Fernández "Pin el Asturiano", Quintiliano Guerrero "Tuerto", "Madriles" y Joaquín Sánchez "Andaluz" consiguieron escapar al cerco de la Fuerza, y despues de deambular por Palencia, Asturias y Cantabria, son localizados por Marcos Campillo y Hermenegildo Campo "Gildo" en los Picos de Europa por la Brigada "Machado" - a la que pertenecía Jesus de Cos, Comandante "Pablo"-, en cuya unidad serían acogidos .

Como se puede apreciar en la breve sinopsis de la historia de cada partida, no todo son heroicidades, hay mucha miseria humana, con traiciones y delaciones, y hubo quien abandonó sus principios paulatinamente, comenzo dando golpes económicos y acabó siendo un completo delincuente, en este sentido es de muy recomendable lectura la novela de Juan Marsé, Un día volveré. Nosotros somos personas, sin santos ni mártires ni falta que nos hace. Ellos no pierden tiempo, y en seguida que pueden beatifican o canonizan a sus muertos en defensa de la fe, en la mayor parte de las veces delincuentes quintacolumnistas, nosotros somos más críticos y sabemos que ocurrieron cosas de las que es difícil sentirse orgulloso.
Aunque esta entrada pueda parecer revanchista, no lo es en absoluto, soy de los que pienso que el pueblo español se reconcilió consigo mismo, el 1 de abril de 1939, los pobres, desposeidos y explotados continuaron siéndolo con independencia del bando en el que habían peleado, si acaso algunos fueron reconfortados haciéndoles creer que habían ganado una guerra, pero la mayoría pronto se dió cuenta de que la habían perdido tanto como los que estaban muertos, en las cárceles y el exilio.
Los que se oponen a que se rescate la memoria histórica, no lo hacen porque suponga el enfrentamiento de una parte de España contra la otra, ese enfrentamiento nunca existió. El enfrentamiento fue entre los que detentaban el poder económico y quienes les apoyaban: Obispos, Generales y Falangistas, y el resto del pueblo, insisto en que, independientemente del bando en el que pelearon, y que fue determinado por el lugar en el que estaban y su grado de desarrollo político. Contra esa inmensa minoría, aunque muy poderosa, no hay, ni puede haber reconciliación alguna. Mientras haya clases habrá lucha de clases

sábado, 28 de abril de 2007

La otra memoria historica

Nos recuerda maripuchi y su mundo lo mucho que han vociferado determinados estamentos de nuestra sociedad, esencialmente la Iglesia Católica y los herederos políticos del franquismo, contra la llamada ley de la memoria histórica, argumentan estos conciliadores tardofranquistas, que se trata de remover el pasado, un pasado enterrado, según ellos, con la transición, convertida así, en una suerte de ley de punto final, que hacía tabla rasa de todo lo ocurrido. Y la misma maripuchi se extraña de que sin embargo la Iglesia Católica traiga a su memoria histórica a 500 mártires asesinados oprobiosamente por el frente popular por defender la fe católica. Eso parece ser que no reabre ninguna herida, no divide los muertos en dos clases. Uno el de los impíos que se atrevieron a poner en cuestión el caracter sagradamente católico de España. Ellos no sólo pagaron con su vida sus pecados sino que además son condenados al fuego eterno. Sin embargo los otros, que murieron, no por colaborar de forma activa a derrocar un gobierno legalmente constituido, no por ser delincuentes, no, sino por defender su fe católica van a ser elevados a sus altares, curiosamente son olvidados los sacerdotes vascos capaces de defender al mismo tiempo su fe católica y la legalidad republicana, estos tambien al infierno.
Yo soy científicamente ateo. La ciencia con su principio de conservación de la energía, con su primer principio de la termodinámica, y otras leyes está en abierta contraposición con la existencia de algo, Dios, capaz por si mismo de crear materia o energía de la nada. Sin embargo, comprendo y respeto a aquellos que quieren creer en su existencia, porque, en palabras de don Impe se niegan a ser poco más que un mono evolucionado, o porque necesitan para su estabilidad emocional creer que son trascendentes, que su vida no termina aquí. No sólo les respeto, sino que en muchas ocasiones les tengo sincera envidia, sobre todo en momentos que siento una especie de angustia vital. A lo que no respeto, es más me da asco es a la Iglesia Católica. Cada día estoy más convencido de que es una organización de delincuentes, peor, si es posible, que la propia mafia.