sábado, 7 de noviembre de 2009

No les caigo bien

Yo creo no heberles hecho nada, más bien ha sido al revés, han sido ellos los que durante gran parte de mi vida han intentado amargarme la existencia, con escaso éxito, todo hay que decirlo. Me estoy refiriendo a los falangistas, y más exactamente a unos que parecen ser de la sierra y de Ávila al mismo tiempo, lo cual me lleva a pensar que deben referirse a la de Gredos, sierra abulense en la que habitan notables ejemplares caprinos con abundante cuerna. No les ha gustado mi interpretación de lo ocurrido , durante la guerra, no antes ni despues, sino durante, en Paracuellos del Jarama . No lo siento, que no les haya gustado me llena de satisfacción. Incluso llegan a elogiarme considerándome un tío leído. Que quieren que les diga, lo normal, puede que mucho para quien no creo que lea algo más que el Marca y los periódicos gratuitos. Durante más de cuarenta años, por más que ahora muchos de ellos nos digan que no tuvieron nada ver que el franquismo, hemos conocido la talla intelectual de estos señores, unos tipos para los que la dialéctica de los puños y las pistolas era el más elevado sistema de debate. En su penosa calidad intelectual, no directamente sino en algún comentario, llegan a acusarme de genocidio, cuando lo que hago es exactamente lo contrario, soy yo el que les acuso a ellos, o a sus antecesores ideoloógicos, que alentaron un golpe de estado que derivó en una guerra, en medio de la cual murieron sus camaradas, en Paracuellos. Sin dieciocho de julio no hubiera habido Paracuellos. Son ellos, con sus camisas azules, con su lenguaje violento, los responsables últimos de esas muertes. Que en el actual sistema político sigan siendo legales, y amparados por la legislación, no deja de ser un contrasentido. ¿Se imagina alguien que en la RFA el Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, así con todas sus letras, fuese un partido legal?¿Que lo fuera en Italia el PNF o los "Fasci Italiani di combattimento" ? Impensable, al menos allí los nostálgicos del nazismo y el fascismo, que los hay, han tenido que disimular y cambiar, aunque nunca del todo y siguen siendo reconocibles, sus signos de identidad. Aquí ni eso siguen mostrándose con sus camisas azules, sus yugos y flechas, y toda su parafernalia guerrera. ¿La ley de Partidos es para todos? No está de más recordar que le franquismo, en el primer año de posguerra, asesinó bastante más que ETA en cuarenta años de terrorismo. Pero en toda Europa se derrotó al fascismo, aquí tuvimos transición.