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miércoles, 6 de marzo de 2013

Semana Grande

El espía otomano opina:
La muerte del comandante Chávez borró anoche la cara de felicidad incontenible que tenía el dueño de esta bitácora al finalizar el Manchester United- R. Madrid. Por eso va a ser este espía, que presume de conocerlo muy bien, sobre todo en lo que a fútbol se refiere, el que comente estos felices días de invierno. Como por otra parte, siempre refiriéndonos al fútbol, nuestros gustos y opiniones son en gran medida coincidentes no parece ser una tarea en exceso complicada.
Llevan los madridistas un temporada compleja y convulsa que no ha correspondido a las expectativas creadas en la temporada anterior. Todo el mundo daba por hecho que esta iba a ser una temporada tranquila en lo local con un Barça en retirada tras la marcha de Guardiola. Y el primer torneo de la temporada, la Supercopa así parecía avalarlo. Error, y grave. Los blancos comenzaron la liga con una melopea importante, producto a mi juicio de varios factores. Una pretemporada insuficientemente consistente y sin incorporaciones de reseñar, el fichaje más importante Modric no la hizo y se ha notado a lo largo de lo que llevamos de temporada. Una importante serie de bajas Lass Diarra, Sahin, Granero que han afectado al centro del campo, un centro del campo, en su aspecto creativo, excesivamente dependiente de Xabi Alonso, que no ha estado a su mejor nivel. Aparecieron las lesiones en jugadores importantes como Marcelo, Pepe y más recientemente Casillas. También hay que reseñar una cierta indolencia o prepotencia de una parte de la plantilla junto a la baja forma de jugadores importantes como Di Maria, Higuaín o Benzema con un Kaká siempre bipolar. Sólo un CR7 que podríamos calificar de imperial, el mejor jugador, en estos momentos de la Liga Española (no tengo conocimiento suficiente del resto de las Ligas del mundo), ha sujetado al equipo. Y eso le califica como jugador histórico, un jugador con capacidad de echarse un equipo a los hombros, como Maradona, Cruyff, Pelé o Di Stéfano. Y si alguen echa en falta a Leo Messi sepa que es una omisión perfectamente justificada. A juicio de este espía, que algún partido de fútbol ha visto en su vida, el argentino es un jugador excepcional, probablemente el mejor con el balón en los pies, pero con un físico que no le acompaña, aunque la sobreprotección arbitral le ayude, y sobre todo con la necesidad imperiosa de que el equipo se ajuste a sus necesidades. Tampoco Mourinho ha estado, a mi humilde entender, demasiado afortunado provocando algún incendio innecesario. En ese estado de cosas, con derrotas en Getafe y todas las de Andalucia, dos de Sevilla, Granada y Málaga, se ha plantado el Madrid en dos eliminatorias que no empezaron bien. En la Copa contra el Barça y en la de Europa contra el Manchester United, con idéntico resultado en el partido de ida en el Bernabeu,1-1. Todo parecía encaminarse hacia la catástrofe, sin embargo el gran Madrid se presentó inopinadamente. En el Camp Nou desarboló a un desconocido Barça y en Old Traford épica remontada un tanto oscurecida por la, a mi juicio, excesivamente rigurosa expulsión de un jugador inglés, aunque estoy seguro de que el resultado hubiera sido el mismo sin esa circunstancia. En el medio, el sábado pasado, un inmenso tostón Madrid-Barça que los blancos salvaron con facilidad a pesar de las voces que ven penalty en un infumable piscinazo de Adriano. En definitiva una semana grande para el madridismo que, una vez perdida la la liga, salvo catástrofe impensable, tiene todavía muchas cosas que decir.

martes, 29 de enero de 2013

Vuelven los clásicos

El espía otomano opina:
Una vez que parece que el dueño y señor de la bitácora parece decidido a intentar revitalizarla se anima este espía a opinar sobre algo. Como no quisiera que pareciera, esto del lenguaje políticamente correcto produce un castellano un tanto farragoso, que está en mi ánimo palidecer la profundidad y enjundia con la que escribe el señor Bolchevique opinaré sobre lo que, según dicen, es la más importante de las cosas que no tienen importancia: El fútbol. Tema del que, dicho sea con toda humildad, creo entender un poco.
Que el fútbol hace mucho tiempo que dejó de ser un deporte es algo más que evidente. Fundamentalmente es un negocio que necesita ser alimentado, y para ser nutrido convenientemente en España son necesarios los clásicos. Para que las cosas vayan bien, para que el fútbol ejerza adecuadamente su función adormecedora es imprescindible que el Madrid y el Barça se enfrenten 4, 6 u 8 veces por temporada combinando las diferentes competiciones, Liga, Copa, Supercopa y Champions League. En lo que va de temporada se han enfrentado 3 veces, en las próximas semanas lo van a hacer en otras 3, y si el Madrid consigue eliminar al Manchester United, tarea que se antoja compleja, y los cruces en Champions son adecuados podríamos llegar a los 8 clásicos, 7 si ambos llegaran a la final. Y este espía siente una cierta compasión por los seguidores del resto de los equipos porque lo que ocurra con ellos, prácticamente, no le importa a nadie. Hasta tal punto es lamentable la situación que las noticias que genera el At. Madrid, segundo en la clasificación con cómoda ventaja sobre el tercero, giran en torno a si su máxima estrella, el Tigre Falcao, terminará en el Madrid , trayecto que ya recorrió Hugo Sánchez, o en cualquiera de los otros grandes, opción que este espía ve más factible. Excepto el Madrid y el Barça todo lo demás, futbolísticamente hablando, es contingente. Son tan importantes estos enfrentamientos que hay quien los utiliza como argumento de peso para alertar sobre el peligro de que Cataluña inicie el camino soberanista. Una Cataluña con estado propio tendría una propia Liga, el ejemplo del Mónaco y la Liga Francesa no es aplicable, y los clásicos se reducirían notablemente.
En el terreno estrictamente futbolístico el Barça es netamente favorito, su ventaja en la competición liguera, apenas iniciada la segunda vuelta, es de escándalo, sin embargo hay un par de cuestiones,  que pueden igualar el enfrentamiento:
La defensa del Barça no va a dar más patadas, pisotones, agarrones y codazos que los que habitualmente sufre CR7 con una incomprensible complacencia arbitral que suele penalizar con tarjeta amarilla al agredido, si este protesta, o incluso roja si repele la agresión. Este espía aún recuerda estupefacto el Madrid-Málaga de hace 3 temporadas que terminó con el portugués expulsado por intentar zafarse, con un más que justificado codazo, de un continuado agarrón.
Es de esperar, que a diferencia del resto de defensas de la Liga Española, la madridista, aún sin Sergio Ramos y sin Pepe, no se limite a contemplar como Messi llega hasta el fondo de la red sin hacer, aunque solo sea por disimular, el más mínimo intento para impedirlo. Uno de los goles del pasado enfrentamiento contra Osasuna no sabe este espía si es para echarse a reir o a llorar. Justifica  el futbolero supuestamente neutral , la neutralidad no existe en ningún ámbito y en el fútbol menos, el simplemente amante del fútbol, especie inexistente, que para compensar la endeblez física del argentino, no olviemos que lleva en su cuerpo más tratamientos que Lance Armstrong, mirarle mal esté castigado con tarjeta amarilla y el intentar quitarle el balón con roja directa, pero el hacerle un pasillo de honor cada vez que entra en el área parece excesivo.
Con todo, y a pesar de que con ello llevo la contraria al dueño y señor de la bitácora, recalcitrante vikingo y mourinhista convencido, si este espía apostara lo haría por los culés.

        

miércoles, 10 de agosto de 2011

¿Donde estoy?

Un poco antes de las municipales, escribí mi última entrada en esta bitácora. Estaba realmente saturado de la tarea de escribir regularmente, algo que había llegado a convertirse en una especie de obligación, y a mí las obligaciones me pesan con cierta facilidad. La única obligación que cumplo con regularidad, siempre que la salud me lo permite, es la asistencia a mi trabajo, y lo hago por mor de necesidad. Por el sueldo.No siento ningún placer trabajando, aunque la tarea pudiera llegar a gustarme, y aquellos, que no son pocos, que suelen afirmar con orgullo :" Yo, es que disfruto con mi trabajo" no dejan de producirme una perplejidad que, en algunas ocasiones , se trufa con una cierta dosis de conmiseración o desprecio, dependiendo del caso en cuestión. Resumiendo, trabajo porque me pagan, cada vez menos, y porque no tengo otra alternativa de subsistencia. Sino de qué. Por otra parte, dada mi condición de empleado público, mis "patronos", el conjunto de la sociedad y el ejecutivo que la gobierna hacen todo lo posible por mantenerme desmotivado. Son muchos los ciudadanos que me, nos, consideran unos privilegiados por tener un empleo fijo (a mi me parece poco privilegio levantarse todos los diás a las seis menos cuarto) olvidando que el acceso a la función pública es igual para todos y que las oposiciones se llenan de suspensos, muchos de los cuales terminan trabajando en una empresa privada a la que acceden porque su cuñao conoce a alguien de la misma, al grito de: "Por el enchufe hacia dios" , que una, vez que accedieron al puesto, suele trocarse en "Tós los funcionarios son unos vagos". En cuanto al gobierno, en lo que se refiere al trato vejatorio que nos dispensa, no tengo palabras, al menos palabras que no me condujeran directamente a la Audiencia Nacional acusado de apología de algo raro. En definitiva la única obligación que asumo es mi trabajo, y porqué me obligan.
Y esta bitácora se había convertido para mi en una obligación no remunerada, y tenía que ponerle distancia. Es lo que he hecho. Me daba la sensación de que estaba escribiendo lo mismo que otros, sobre los mismos temas y proponiendo las mismas cosas. Era momento de decir ¡Basta! , y aprovecho, porque me ha venido a la memoria sin ninguna razón especial para recordar el entrañable panfleto del, para mí muy querido, a pesar de sus muchos defectos, camarada Enrique Líster sacando a la luz los trapos sucios del carrillismo.
En este periodo de silencio han ocurrido muchas cosas, el PP arrasó en las elecciones municipales, en Alpedrete también aunque, y en condiciones muy difíciles, la lista de IU-LV obtuviera unos más que decentes resultados. Ha surgido el movimiento 15M, del que tengo opinión, derivada de un observador análisis, que de momento me reservo. Nos vemos abocados a unas elecciones anticipadas que ya parecen tener un ganador, aunque Hasta el rabo todo es toro. Nos visita un indeseable ex miembro de las Juventudes Hitlerianas. El panorama no puede ser más sombrio. Cuando tenga algo que aportar,sobre esta cuestiones u otras, diferente de lo que aportan otros compañeros procuraré hacerlo. De momento me conformo con haber vuelto a escribir. Y una noticia que me ha causado una buena sensación
Nace la Franja Morada



miércoles, 24 de noviembre de 2010

Clásico: Se acerca el Clásico

El Espia Otomano opina:

Uno de los momentos del año más gratificantes de este oficio de espia es este que rodea a ese evento, que hace mucho que dejó de tener algo que ver con el deporte, que se produce dos veces por temporada y que llamamos, o llaman El Clásico. Es decir el Barça-Madrid, o su vuelta, el Madrid-Barça. El Bolche, dueño de esta bitácora, anda como loco, radiante de optimismo, esperando venganzas de humillaciones recientes, o no tan recientes. Los que le conocemos, y yo, a base de escudriñarlo de forma casi continua, he terminado por conocerle muy bien, sabemos que debajo de ese aparente saber estar que le aleja de un forofismo militante, bulle un pasional madridismo que le convierte en inhábil para elaborar un análisis objetivo e imparcial. Vamos, que en un asunto como éste, su opinión es cualquier cosa menos objetiva. Dicho de otra forma. Si los suyos ganaran con contundencia vengadora su alegría, su euforía, sería desbordante e indisimulada. Si simplemente ganaran elaboraría un discurso, aparentemente, objetivo pero que leido con atención pondría de manifiesto los méritos de los suyos y los deméritos del otro. El empate, aunque ahora diga lo contrario, lo asumiría bien, porque es consciente de que se trataría de un excelente resultado. Una digna derrota provocaría que, de forma siempre elegante, salieran a relucir, destacadamente, las ayudas del llamado villarato. Una derrota contundente le llevaría a escribir una entrada sobre la vital necesidad de una huelga general total, revolucionaria y violenta, o sobre las formas de reproducción de los gasterópodos lamelibranquios, pasando el fútbol y lo que le rodea a decimoquinto plano.
Por otra parte yo, y dado que no están implicados Besiktas, Galatasaray o Fenerbahce, puedo presumir de cierta neutralidad, lo que me convierte el espectáculo, el partido en sí y lo que le rodea, en definitivamente divertido.
Por más que lo intento no encuentro un favorito. El Barça pudo tener un inicio renqueante, con pinchazos inesperados, en casa, con Hércules y Mallorca, inicio que, probablemente, vino propiciado por la saturación de sus jugadores internacionales. Pero una vez superados esos problemillas ha recuperado su condición de intratable, el sábado le metió ocho a un Almería que no le pudo hacer ni faltas y esta noche, algo que mi naturaleza otomana agradece, el Panathinaikos sufrirá de lo lindo. Los blancos tambien generaron dudas al principio con actuaciones no muy boyantes ante Levante y, también Mallorca, pero el sábado le metieron cinco a un Athletic, del que todo el mundo dice que jugó muy bien, ¿Qué hubiera ocurrido de hacerlo mal?, y ayer cuatro, a domicilio a un Ajax que, se diga lo que se diga, siempre será el Ajax. Como enfrentamiento, y solo como eso, ya es definitivamente apasionante.
Pero hay más, como hecho sociológico es, como poco, desconcertante.
Parece ser que los mercados, esa mano cada vez menos invisible, amenazan ya la maltrecha economía española, pero esta semana lo que toca es hablar del clásico. Desconcertante. Como desconcertante fue, y aún convencido de que la movilización supuso un notable éxito, que hubiera más gentes en las calles celebrando el gol de Iniesta que contra los ajustes neoliberales, y hubo muchísima gente, que conste. En mi calidad de otomano no soy quien para aconsejar a la izquierda española, pero a lo mejor, solo a lo mejor, debería revisar conceptos más allá del panem et circenses. Y termino porque el Bolche quier ver un video , para motivarse supongo

miércoles, 25 de agosto de 2010

Comienza el espectáculo

Despues de más de dos meses de ausencia vuelve el espectáculo, que nadie en su sano juicio confundiría con un deporte, por antonomasia. Vuelve la Liga, vuelve la Copa de Europa, rebautizadas con poco criterio como Liga BBVA y Champions League, junto a ellas y por imperativo legal apareceran competiciones de menor calado, por no decir directamente de baja estofa: copas, copillas y supercopas. Sirvan como ejemplo la copa del rey, competición que sirve para que su titular sea convenientemente pitado y abucheado por alguna afición poco conforme con la estructura del estado, o la llamada Europa League que recoge el testigo de lo que un día fue una competición de alto nivel, la Copa de la UEFA, pero que hoy no pasa de ser una pachanguilla como lo fueron la Copa de Ferias o la Recopa. Este año el estival periodo interliga ha sido especialmente tedioso. Unos suplantadores nos han castigado con tres semanas de espectáculo pastos y somnífero, el mal llamado Campeonato del Mundo, ¿como puede haber un campeonato del mundo sin la participación estelar de mi equipo, que como bien sabeis es el Madrid C.F.? El triunfo, con un juego muermo y ganando los partidos por la mínima, de la La Roja, que desperdicio de nombre, ha servido para sacar a relucir ese patrioterismo de via estrecha que a mi, personalmente, me causa vergüenza ajena. Cada vez que oía eso de:
Yo soy español, español, español,
yo soy español, español, español

originalísimo cántico dotado de obvia calidad poética no podía evitar recordar el chascarrillo atribuido a Cánovas del Castillo, político conservador padre de la Constitución de 1876, que dijo, redactando el texto: Es español aquel que no puede ser otra cosa, suponemos que en broma.

A los que nos gusta el fútbol de verdad, es decir a los que nos gusta, por encima de todo, que nuestro equipo gane, sea como sea, por lo civil, lo religioso, lo militar o lo criminal, una competición, como la que hemos sufrido este verano desde el sur de África no deja de ser una tortura. Parece ser que hay quien, de forma incomprensible, manifiesta que le gusta el fútbol como actividad en si misma, con criterios exclusivamente estéticos. Están definitivamente equivocados, si quieren ver arte tienen museos, exposiciones,iglesias y catedrales, si quieren colmar su espíritu con entretenimiento culto tienen conciertos, representaciones tetrales, excelentes películas, etc. El fútbol es otra cosa, algo diferente, algo que no tiene sentido si no va cargado de subjetividad y desprovisto de toda clase de criterios éticos o morales. El fútbol es para forofos, y solo los forofos somos capaces de comprenderlo en toda su extensión. Los seguidores del Mallorca están indignados porque no les han dejado participar en una competición europea, y nunca se van a plantear si la decisión es, objetivamente justa o injusta, les da absolutamente lo mismo, y yo, en su caso, estaría igual de ofendido. A los seguidores del Hércules les preocupa que se pueda anular el ascenso de su equipo, pero les importa un rábano si para conseguirlo compraron un partido o veinte. A los madridistas no nos importa la existencia del llamado Villarato, existencia en la que yo no creo, por criterios éticos o de justicia, sino porque no ha favorecido a su equipo y sí a su rival. Si no se tiene en cuenta esta dimensión subjetiva del fútbol no se está entendiendo nada. Téngase en cuenta este dato: A lo largo de su vida la ideología de una persona podrá cambiar, evolucionar, a veces llevándola, incluso, a sus antípodas ideológicas, podrá, también, abandonar su religión, perder su fe o cambiarla, pero difícilmente va a modificar su adscripción de forofo. Se podrá ser del Madrid, del Barça, del Aleti, del Betis o de ninguno, pero cuando se es de alguno se es para siempre.
Queda claro que, desde esos parámetros, la temporada pasada fue una temporada para olvidar. De poco me importa a mi el record de puntos en la liga cuando se fue el primero de los últimos, que es lo que en el fondo es el segundo. Hay que añadir el ridículo ante el Olimpyque en la Copa de Europa. Y, aunque se trate de una competición, y aunque no se me crea soy absolutamente sincero, por la que no tengo demasiado interés porque la experiencia demuestra que la puede ganar cualquier desgarramantas , los cuatro goles de Alcorcón pesan lo suyo.
No recuerdo, ni voya a hacer esfuerzo alguno en recordarlo, lo que pude haber escrito, o dicho, en el pasado sobre José Mourinho. Ahora es el entrenador del Madrid y solo por eso es el mejor entrenador del mundo. Mucho trabajo tiene por delante, de lo visto en la pretemporada, y he visto todos los partidos, el equipo apunta pero está por cocer , la liga se me antoja difícil si el Barça no afloja, y de momento no tiene pinta. El evidente espíritu ganador del entrenador portugués, más que demostrado en Oporto, Chelsea e Inter, puede no ser suficiente para una competición de larguísimo recorrido como es la Liga, pero puede tener mucho peso en eliminatorias a doble partido en las que el portugués ha demostrado ser un consumado estratega, y aqui conviene recordar que el año pasado el Inter pasó como segundo en la fase de clasificación después de haber perdido claramente en el Camp Nou. En definitiva creo que el equipo estará en condiciones de pelear por la Liga hasta el final aunque parte en desventaja con un equipo formado como el azulgrana, y creo igualmente que llegará muy lejos en la Copa de Europa, me arriesgo a afirmar que a la final. Valdano por otra parte ha procurado facilitarle lo que ha pedido aunque en algunos casos como el de Maicon ha sido imposible. Se ha fichado, y creo que bien, para la línea media que, tras la marcha de Guti se había quedado huérfana de creadores. Han sido seis fichajes:
Canales, una joya que hay que cuidar, tiene clase y desparpajo, pudiera ser que explotara ya esta misma temporada pero si no es así hay que dejar que siga creciendo sin agobiarle, Mourinho cree en él pero lo más importante es que el cree en si mismo. El riesgo está en que se lo crea demasiado, es muy joven y por tanto candidato a ser objeto de consejos poco recomendables.
Carvalho, las extravagantes exigencias del Inter por Maicon, que será todo lo bueno que se quiera pero no deja de ser un defensa, y la negativa milanista de trapasar a su central, dieron con el central portugués en el Madrid, un jugador que ya pretendió cuando estaba en el Oporto. Veterano, aunque no viejo, tanto Albiol como Garay aprenderán mucho a su lado, si tienen la suficiente paciencia.
Di María, fichado mientras se jugaba la pachanga sudafricana, confieso que me drefaudo en esa competencia, aunque las extravagancias tácticas de Maradona tan extraordinario jugador como excéntrico y mediocre seleccionador jugaron claramente en su contra. Extremo zurdo, comenzó la pretemporada un tanto desubicado pero se ha ido centrando y abrirá la lata en muchos partidos. Los jugadores argentinos que empiezan por Di dan buen resultado, al menos al Madrid
Khedira, para mi una incognita, tendrá que pelearse con Gago, jugador en franca progresión, en la misión de acompañar a Xabi Alonso en el centro del campo, pero tambien puede sustituir al vasco cuando este falte, algo que para el argentino es más difícil. Por otra parte también tiene llegada y gol. La titularidad en el centro del campo está muy cara.
Özil Si sale bien, y siempre el factor juventud es una variable de peso, un fichaje de altura. En Sudáfrica brilló, excepto en el partido contra España en el que fracasó toda Alemania, pero además hizo una extraordinaria temporada con el Werder Bremen (soy incapaz de tragarme un partido, que no sea del Madrid, por la tele, pero los resúmenes que me dan todo mascadito, me privan). Mucho va a tener que rezar Kakà, si las cosas salen bien. La contraposición de Corán y Biblia puede ser apasionante.
Pedro León. Me encanta, es el candidato ideal para ser aborrecido, denostado y pitado, por esa parte del Bernabeu, desgraciadamente nada minoritaria, que pitó a Guti, Martín Vázquez, Michel, Del Bosque o don Manuel Velázquez, para la que la testosterona, su exceso, es un valor positivo. Lo tendrá muy difícil con esos intolerantes de la furia, el pundonor y lo que hay que tener. Las salidas son imprescindibles y Diarra, Drenthe y, con gran dolor de mi corazón Van der Vart parecen claros candidatos a abandonarnos.
En cuanto al rival, ahí está, practicando un fútbol, que aunque a mi me aburra soberanamente y ese ha de ser un problema exclusivamente mio, conoce muy bien y le es muy efectivo. La llegada de David Villa, una garantía de gol, apuntala muy bien aunque cuestiona el papel de un extraordinario jugador como Ibrahimovic, que parece tener los días contados. También parece positiva, si se confirma, la llegada de Mascherano y yo he rezado incesantemente a San Cucufate para que Guardiola diera el visto bueno a Robinho pero no ha habido suerte, aunque sí la ha habido con el frustrado fichaje de Cesc Fábregas, jugador que, si se confirma la llegada del argentino del Liverpool, parece alejarse definitivamente del Barça.
En cualquier circunstancia son claros favoritos a ganar todas las competiciones en las que participen, están un escalón por encima de nosotros y veinte por encima del resto.
Los demás juegan otra liga en la que es difícil pronosticar, pero a tenor de lo visto y, mejor aún, de como se ha planificado la plantilla, diría que el Aleti y el Villareal son candidatos a estar arriba. Los colchoneros han fichado con sentido, reforzando la línea que más quebraderos de cabeza le ha venido creando, la defensa, aunque espero que Perea siga teniendo un papel estelar contra nosotros. El Valencia se ha desmantelado y aunque con Aduriz y Soldado han fichado gol, son una incognita. En cuanto al Sevilla, visto lo visto, me parecen más candidatos a luchar por no sufrir que a otra cosa.
Pues eso, que empieza la Liga.

miércoles, 7 de abril de 2010

Impresionante Messi

He escrito, en el título, Impresionante, es el calificativo que primero me ha venido a la cabeza, quizás porque viendo el partido de ayer me impresionó. En mi madridismo radical, confesadamente forofo, soy un auténtico heterodoxo porque no soy, en absoluto antibarcelonista, es más le tengo un cierto grado de simpatía, al fín y al cabo comparten con nosotros valores para mí muy estimables como la prepotencia, el abuso de posición dominante, y la validez de cualquier método para conseguir el triunfo, y de hecho, de existir el villarato, algo que, sinceramente, dudo, habría que ponerlo en el haber de la gestión en los despachos, tan importante o más que lo que ocurre en el terreno de juego, nunca en el debe. Puedo presumir, y a menudo lo hago, de haber aplaudido a Cruyff, con el corazón roto el día del 0-5, de haber aplaudido a Maradona, después de una jugada en la que llegó a driblarse a sí mismo, y no estaba presente pero hubiera aplaudido a rabiar cuando Chamartín se rindió al mejor Ronaldinho. Con esos antecedentes no es de extrañar que proclame mi admiración por Messi, al que sólo le encuentro un defecto: No es jugador del Madrid, aunque quien sabe, puede ser un defecto subsanable, al fin y al cabo si las aspiraciones políticas del actual presidente del Barça, señor Laporta llegan a buen puerto, no veo a un jugador de ese calibre, de esa talla, de esa grandeza, jugando una Liga con el Espanyol como máximo rival, y el Nastic, Lleida y Girona, en el segundo nivel, el ejemplo del Mónaco, jugando la Liga Francesa, no cuela. Y esa admiración se transmuta, no en miedo, pero sí en cierto respeto y preocupación, de cara al partido del sábado. Un partido que no va a ser nada fácil para nosotros, y menos con Messi en estado de gracia. Alguien puede pensar que estoy poniendo la venda antes de que se produzca la herida, y algo de eso hay. Creo que Pellegrini está haciendo un extraordinario trabajo, pase lo que pase al final de temporada, construyendo un equipo desde una suma de nombres, buenísimos todos ellos pero a los que hay que encajar, y eso lleva tiempo. Y me voy a permitir una última heterodoxia madridista: Me encantaría, sin ironía de ningún tipo, que un jugador como Messi levantara la Copa de Europa en el estadio Santiago Bernabéu, el mejor marco posible para un extraordinario jugador. Me hubiera gustado, a que negarlo, que hubiera sido Casillas quien levantara el trofeo pero eso es imposible. Aunque es, a día de hoy, complicado, tengo alguna posibilidad de tener entrada para la Final, si es así aplaudiré, a rabiar, al Barça porque, francamente, con el Inter no cuento. Me encuentro, ahora mismo, como aquel aficionado al mus que afirmaba disfrutar perdiendo, para a continuación afirmar: ¡ganar tiene que ser la hostia!
El sábado veremos, a pesar de Messi:
¡Hala Madrid!