martes, 12 de febrero de 2008

De Democracia a Demagogia

El bueno, en cuanto a su calificación intelectual, de Aristóteles definió la democracia, δημοκρατία, como el gobierno del pueblo, δημος (pueblo) κρατω (gobierno o poder) calificándola de forma gobierno justa, su corrupción como forma de gobierno injusta, sería la demagogia a la que podríamos definir como gobierno que tiende a satisfacer los bajos deseos del pueblo. Quedarían por fijar criterios claros sobre quien compone el pueblo, y quien fija si un deseo puede considerarse bajo o elevado. Ha llovido mucho desde entonces y aunque el sentido inicial de la democracia sigue siendo aproximadamente el mismo, su aplicación, históricamente ha dejado bastante que desear. Tomemos por ejemplo los EEUU, en 1863 ,Abraham Lincoln, antes de la batalla de Gettysburg, define el sistema político norteamericano como "the government of the people, by the people, for the people". Y sin embargo estamos hablando de un sistema esencialmente monárquico, en el sentido aristótelico de gobierno de uno solo, aunque electivo, diferente por tanto de las monarquías tradicionales de carácter hereditario. En Europa, y como consecuencia de la Revolución Francesa,que entrega el poder político a una clase, la burguesía, que ya había obtenido el económico por el maquinismo y la Revolución Industrial, se ha consolidado una forma de estado basada en el parlamentarismo, es decir en la elección de unos ciudadanos que además de tener como misión la elaboración de las leyes que han de administrar la sociedad, tienen la capacidad de elegir quien va a ejecutar su cumplimiento, de ahí su denominación de poder ejecutivo. En algunas Constituciones, la española por ejemplo, se afirma que es ahí, en el parlamento, donde reside la soberanía del pueblo. Lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que sea el pueblo, aún sin entrar a definir que es el pueblo, el que tenga el poder real. Tanto el modelo americano, como el europeo, tienen el calificativo de democráticos de forma casi unánime, sin cumplir las condiciones que acuñaron el término en la Atenas del siglo V a.c., y no esta demás recordar que para los atenienses el demos lo componían demiurgos y geomoros (artesanos y agricultores) en oposición a los eupátridas, la nobleza. Por tanto hablar de democracia como el poder de los obreros y campesinos no es, al menos en sentido histórico, ninguna barbaridad. Y como no conviene decir verdades a medias porque antes se coje a un mentiroso que a un cojo, tambien hay que decir que la democracia ateniense excluía expresamente a metecos, ilotas y mujeres. Los extranjeros, siguen siendo excluídos, en la actualidad, en la mayor parte de las sociedades occidentales como electores y elegibles, los esclavos suponemos que no existen, o al menos tienen derecho al sufragio y las mujeres han tardado lo suyo en acceder al derecho al sufragio, y despues de una lucha dura y tenaz. Y si seguimos poniendo las cosas en su sitio, tenemos que afirmar con rotundidad que podemos poner en cuestión el carácter más o menos democrático de los sistemas occidentales a este o aquel lado del Atlántico, pero lo que no cuestionamos, yo al menos no lo hago, es que se trata de sistemas en los que los individuos gozamos de unas libertades importantes, sobre todo en lo que se refiere a reunión, expresión, manifestación y respeto a los derechos humanos, por más que lugares como Guantánamo sean un baldón, que es imprescindible eliminar cuanto antes.
Habrá quien se pregunte, de los que me lean, el porqué de este inicio, entre cursi y repipi, por más que algunas de las cosas que he escrito, están, sin ir más lejos en Wikipedia. Esencialmente las razones son dos:
La primera, la más obvia, es que estamos en periodo electoral, y si bien es verdad que en este sistema parlamentario siempre estamos en periodo electoral, no es menos cierto que estas elecciones parecen revestir una especial importancia puesto que van a dar lugar a un nuevo ejecutivo, bien del mismo signo que el actual bien de signo contrario. Y conviene que nadie vaya a votar engañado pensando que del resultado pueden derivarse grandes transformaciones sociales, el sistema está lo suficientemente defendido para que ni siquiera un triunfo incontestable de Iu podría poner en peligro la esencia de la economía de mercado, del sistema capitalista en definitiva. Sin embargo no podemos dejar de lado la extraordinaria importancia que tendría un buen resultado de Iu, más allá de obtener o no grupo parlamentario, que la tiene y para ello hay que obtener un 5% de los votos y al menos cinco diputados, y si se pudiera obtener al margen de ICV mejor todavía, un buen resultado de Iu supondría comenzar a dinamizar sectores y movimientos sociales que pongan en cuestión la esencia capitalista de este sistema. Votar a Iu, es el único voto útil de la Izquierda que no se conforma con ir reformando poco el sistema, que quiere superarlo, respetando, como no, a todos aquellos que opten por un voto posibilista ,que no útil.
La segunda razón que justifica la introducción es un tanto personal. Tengo dos amables participantes en mi bitácora Dardo y Spook, que desde posiciones distintas, incluso antagónicas, ponen en duda mis ideas a cerca de la democracia. El primero insiste en repetirme, una y otra vez, que Lenin no respetó los resultados de la Asamblea Constituyente que dierón la mayoría de la cámara a los socialistas revolucionarios (eseristas) de Kerenski, los cuales con la anuencia y colaboración de los mencheviques pactan con la burguesía partidaria de continuar la guerra. Al mismo tiempo, los soldados, obreros y campesinos, es decir los demiurgos y geomoros del momento, habían constituido sus propios órganos de poder, los soviets, en los que inicialmente participan los propios eseristas y mencheviques obteniendo mayoría en algunos soviets importantes, pero retirándose al exigir los partidos burgueses, fundamentalmente los kadetes, su disolución. Se produce, pues, lo que Lenin, en las Tesis de Abril define como dualidad de poderes. Cual es el poder demócratico y cual no lo dejo a la perspicacia del propio Dardo, pero la toma del poder por los soviets, no por ninguna élite, sino por los trabajadores mismos, junto a campesinos y soldados fue radicalmente democrática.
Spook, por otra parte, pregunta de forma continuada cual es mi modelo democrático perfecto, puesto que no creo que el sistema parlamentario sea el mejor. Y tengo que empezar diciendo que perfecto no hay nada salvo la desparición misma del estado, que solo será posible cuando se produzca la desaparición de las clases sociales en el mundo, y eso, hoy por hoy, es política ficción cuando no mesianismo. Tenemos entonces que irnos conformando con sistemas que vayan avanzando en esa dirección. Y desde luego va más en la dirección adecuada Cuba, con todos sus defectos que son muchos, que los Estados Unidos. Es obvio que los países de lo que llamábamos el socialismo real (URSS incluida)tenían un importante deficit de libertades que, entre otras cosas, dieron lugar a una excesiva burocratización del sistema y a la generación de élites poco respetuosas con los objetivos del socialismo, élites, por otra parte, que aparecen ahora gobernando vestidos de demócratas en muchos casos. A esto no es ajeno el proceso que llevó a la guerra fría y la enloquecedora carrera de armamentos, que no inició la URSS, por más que se quiera torcer la historia, el miedo a lo que las potencias aliadas llamaban el ejército occidental de la URSS, y que no eran otros que los fortísimos partidos comunistas occidentales PCI y PCF, fundamentalmente, fue lo que llevó a occidente a iniciar una agresiva política antisoviética.Sin ella, Francia e Italia, primero y el resto de Europa despues hubieran ido entrando en la senda del socialismo sin que la URSS hubiera movido un dedo. Fue necesaria la creación del peligro rojo de la amenaza soviética, para estimular lo peor que las sociedades tienen dentro de sí el patrioterismo. Por otra parte nunca sabremos como habría evolucionado el régimen soviético, en la cuestión de las libertades, sino se hubiera visto agredido en 1921 por potencias extranjeras. Quizás no se hubiera visto forzado a fortalecer los mecanismos de represión contra el enemigo interior colaboracionista con la agresión externa. Pero ¡ojo! cuando Lenin contesta al enviado del PSOE, Fernando de los Ríos, el célebre Libertad ¿para qué? sabía muy bien lo que estaba contestando y quizás habría que continuar:
Libertad ¿para que los propietarios vuelvan a ocupar sus tierras? Nunca
¿Para que los obreros devuelvan las fábricas? Nunca,
¿Para que los aristócratas sigan gozando de privilegios? Nunca.
Salud, República y Socialismo.

9 comentarios:

SPOOK dijo...

Por alusiones
¿Y si se esfuerza un poquito en citar bien?
NUNCA le he preguntado por su sistema perfecto.
Usted ha enunciado que conocía alguno mejor y me he interesado por él.
Le digo, yo no soy político, sé QUÉ organización social quiero pero no COMO conseguirla.
Por eso le pregunto, pero usted tampoco sabe como.

Y su TEORÍA de que la desaparición de las clases implica la desaparición del estado…
las clases, como grupos con los mismos intereses no creo que desaparezcan mientras exista el hombre con su naturaleza humana.
Las clases, en el concepto clásico ya han desaparecido (Alain Tourain en : “un nuevo paradigma”).
Y hacer hipótesis sobre una situación imposible puede ser un juego intelectual pero poco más. Si llamamos estado a la organización social ¿cómo puede imaginar una sociedad sin organización?. Estoy “pensando” en una sociedad de personas, no de idiotas autómatas sin pasiones.

De Cuba, pues mire…si para obtener una comparación ventajosa ha de hacerlo frente a EEUU, pues usted mismo…

Y en cuanto a la libertad, sólo le citaré a Sartre “El hombre nace libre, responsable y sin excusas”. Si usted desea arrebatarme mi libertad sepa que la defenderé. Y si alguien intenta arrebatar la suya también le defenderé (si usted quiere). Espero que pedir reciprocidad no sea demasiado (a cambio renuncio al sorteo de puesto que está haciendo).

J. G Centeno dijo...

Con ilusiones contesto a sus Alusiones orejudo contertulio:
1º)Me ha preguntado usted por un sistema mejor, y yo le contesto que Cuba, que sin ser perfecto, está más en línea con avanzar hacia la sociedad a la que aspiro, que EEUU. Y he contrapuesto Cuba con EEUU por dos razones, una porque son cuasi fronterizas y hay un conflicto de cinuenta años entre ellas, la segunda es porque para mucha gente EEUU es el paradigma de la democracia. Pero podía haberla comparado con Francia, Italia o Alemania, con las monarquías hereditarias (ahórrese el chiste de Raul sucediendo a Fidel porque es viejo y falso)ni me molesto. Viene a cuento recordar que los términos libertad y democracia no son ni equivalentes ni recíprocos, de hecho, en España, yo disfruto de un sinfín de libertades formales, y en cuanto a pueblo que soy no ejerzo el más mínimo poder. Si no le gusta que yo prefiera la democracia socialista, con sus defectos, a la democracia parlamentaria, con los suyos, no lo siento ni me alegro. Nunca he pretendo convencerle, ni a usted ni a nadie.
2º) Presupone usted muy arriesgadamente que yo no se como conseguir la sociedad que quiero. Sé muy bien la sociedad que quiero y también el camino que nos lleva hacia ella, otra cosa, muy distinta, es que fracase por incapacidad o por debilidad.
3º)El que Alain Tourain afirme que las clases han desaparecido es una prueba más del escaso rigor intelectual de alguien, a estas alturas tan desprestigiado como él, el Estado, en tanto que instrumento de dominación de una clases sobre otras, desaparecerá cuando desaparezcan las clases, pues no tendrá utilidad. Y esto no es solo una teoría es la conclusión lógica de contemplar el desarrollo de la humanidad con el instrumento llamado materialismo histórico que no es sino la aplicación del materialismo dialéctico a esa ciencia llamada historia. Le recomiendo, para aprender a usarlo una imprescindible obra de Friedrich Engels llamada El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, es muy amena se lo aseguro.
4º)Tiene usted un concepto de la libertad absolutamente pequeño-burgués e individualista, y probablemente por eso me cita a Jean Paul Sartre excelente pensador y gran persona, pero más cercano al anarquismo utópico que a cualquier otra cosa, por más que en el mayo del 68 coqueteará de una forma un tanto estética con el llamado pensamiento Mao Zedong. Las ideologías de extracción pequeño-burguesa, aparentemente muy radicales, acaban convirtiéndose en una rémora contrarrevolucionaria por su numantina defensa de la libertad individual que a veces choca con el interés colectivo, y vuelvo a recomendarle un clásico, esta vez de V.I. Lenin El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo. Una sociedad sin estado, no tiene porque ser una sociedad desorganizada, es simplemente un sociedad sin elementos represivos, pero habrá carteros que lleven las cartas y maquinistas que conduzcan los trenes. Y eso no estado, es organización social, no estado, téngalo claro, que ahí, justamente ahí, me parece a mí que está un pelín confuso.
5º) No se moleste, por mi libertad me procupo yo, y de las partes de mi libertad, que no tienen porque ser demasiadas, que tenga que prescindir en aras del bien común, también. Por otra parte en Cuba, y vuelvo al ejemplo, mi libertad de expresión, reunión,manifestación y asociación están perfectamente garantizadas, de manera que no tendría porque preocuparme.
Creo haberme expresado bien y claro.
¡Venceremos!

Freia dijo...

Veo que el cruce de comentarios sigue tan animado como en tus últimas entradas, mi bolche favorito. Me limitaré a decir que leo y aprendo como siempre de tus posts (y no poco), De paso, aprovecho para decirte por lo bajini, y antes de que se entere nadie, que me da la sensación de que hay por tu artículo un par de "cual" a los que nos les vendría mal un acento y un "coje" que cojea de "ges" (te han podido las prisas de coger al cojo).
Un abrazo y múltiples y nada castos besos (con permiso de osaposa)

SPOOK dijo...

Podría responder utilizando su modo de argumentar, ese tan I_lógico y falto de dialéctica (materialista y/o espiritual), ese: “que habría sido si la URSS no fuera sometida a presión por el capitalismo”. Pues mire usted, si mi abuela tuviera ruedas sería una bicicleta. El capitalismo existía y su función era presionar a su enemigo.

Prefiero utilizar un método más clásico, el mismo que utilizó Engels.
Y lo primero es procurarse buena información de la realidad a estudiar.

- Spock no es igual que SpooK, infórmese mejor. En internet puede obtener información de Spock, aunque creo que esa ya la conoce. Respecto a Spook puede encontrarlo en un diccionario inglés. Hace referencia a lo espectral.

- ” Le recomiendo, para aprender a usarlo una imprescindible obra de Friedrich Engels llamada El origen de la familia, la propiedad privada y el estado
¿quien le ha dicho a usted que no lo conozco? Tampoco aquí está bien informado

- ” en España, yo disfruto de un sinfín de libertades formales, y en cuanto a pueblo que soy no ejerzo el más mínimo poder.
En este pais, usted como ciudadano disfruta del mismo poder que cualquier otro ciudadano. Y existen unos ciertos medios de ejercerlo. Entre otros las manifestaciones libres contra el poder. Y como ciudadano, al igual que todos los demás, no solo disfruta del poder sino que. más importante todavía, tiene la garantía de que ninguna minoría va a imponerse a la mayoría.

- ” también el camino que nos lleva hacia ella, otra cosa, muy distinta, es que fracase por incapacidad o por debilidad.
pues eso, si fracasa es que no es un buen “como” hacer las cosas, que es lo que queríamos demostrar.

- ” el Estado, en tanto que instrumento de dominación de una clases sobre otras”
ya le indiqué que conozco a Engels, y por lo que escribe lo conozco mejor que usted.
Engels habla de un determinado estado.
De ningun escrito (en las conversaciones no estuve presente) de este autor puede deducirse la auto-organización de la sociedad moderna, era un idealista pero no tonto.
Lenin es otra cosa. No era idealista. Era un político, profesional del poder sin el menor respeto por la verdad que pudiera interponerse en su camino. Para él todo vale con tal de conseguir el dominio del pueblo, y de los pueblerinos.
Y por ahí debe entender su promesa de sociedad sin represión. Trataba exclusivamente de justificar la suya, que fue mucha y muy violenta.

- ” es simplemente un sociedad sin elementos represivos”
mire usted, le indiqué que yo pienso en personas con sus pasiones naturales, entre otras la pasión por dominar al vecino, por utilizar el trabajo de otros para evitar el propio, por usar la fuerza para violar al débil. Eso está en la persona. Esas pasiones es necesario que sean neutralizadas con represión, pero no se deben erradicar. Y si hay algún sistema de erradicarlo será un sistema in-humano, nos convertirá en idiotas.

El objetivo, lo que yo quiero, es un sistema que consiga la convivencia pacífica respetando la libertad individual y el desarrollo de las personas. El como ya le confesé que no lo conozco. Pero usted sabe que Cuba no está por la labor, y lo que es peor, están más lejos hoy que cuando salieron de Sierra Maestra. Y no puedo aceptarle esa argumentación de: si los EEUU no presionaran, los EEUU son una realidad que un político no puede ignorar si su objetivo es el pueblo.

Por último, ¿debo entender que no cuento con su ayuda para defender mi libertad? ninguna en particular, la libertad con la que nací.

Dardo dijo...

Siento destruir su argumentación que quiere conectar el bolchevismo con una de la justas formas de gobierno aristotélicas. No, según la terminología aristotélica, no es la democracia un gobierno justo, sino precisamente un gobierno injusto en el que degeneraría la politeia (Libro III de su Política) que sería el justo.

La tríada justa estaría formada: monarquía, aristocracia y politeia (esta última algo así como la res publica romana). Sus degeneraciones: la tiranía, la oligarquía y la democracia, término éste último que hoy equivaldría a nuestro contemporáneo signficante: demagogia. Esta forma injusta o degenerada es de la que Vd. puede derivar su pedigree. Sí, indudablemente, el bolchevismo conecta que ni pintado con la demagogia.

Señala el divino Aristóteles: Ninguna de estas tres degeneraciones sirve a la comunidad.

Ha sido antológica la conexión que Vd. ha hecho. ¡Los soviets hijos de Pericles!. Sí, discúlpeme, es toda una boutade. Y lo peor de todo, Vd. lo sabe, porque Vd. es un especialista sobre la cuestión. Pero a mi no me la cuela. Lo siento.

Sobre la traducción correcta, si alberga dudas, demándele ayuda a nuestro querido griego de cabecera (Animal Político). Le aseguro que no cojea, como Vd. señala de mi.

Pero incluso aunque fuera posible tan rara asociación; no es menos cierto que la dinámica económica (el sacrosanto principio de la división del trabajo motor de todos los cambios) hace impensable hablar de ciudadelas sino de Estados. Y éstos últimos tuvieron que sortear una nueva forma de traducir los intereses de las gentes; primero los estamentos (en la propia génesis de formación de los estados modernos) y posteriormente distintos sistemas parlamentarios hasta llegar a los actuales donde lo que rige es el principio de las mayorías (sin reduccionismo nominales como Vd. gusta).

No; no pongo en duda su concepto de democracia. Sé perfectamente cual es; ya se lo he dicho: la degeneración de la politeia.

No es necesario que insistamos. Ni Vd. me va a convencer a mi; ni yo a Vd. MIre; Lenin anuló la voluntad expresada por exactamente 41.686.000 electores. Frente a esto Vd. me habla de dualidad de poderes pero no ofrece una medición exacta de ese otro poder; me dice que unos nuevos demiurgos y geomoros (sólo ellos; pero no me precisa cuantos) constituirían la verdadera representación. Pero los datos que yo tengo es que los geomoros no estaban por la labor (y de hecho se les tenía desconfianza (Tkchev) pese a la idealización que de ellos hizo Bakunin) y que son los demiurgos (los obreros industriales) los que conforman ese otro poder. Es decir; todavía más reducido que lo inicialmente por Vd. presentado. Lo siento; Vd. me ha preguntado, y yo, pese a que no quería ya intervenir aquí, me he visto forzado a ello.

Sinceramente; aquí alguien le ha hablado con mucho tino. Le ha indicado que las libertades a defender son las de todos; sin necesidad de erradicar nada por el peligro de inhumanidad e idolatría de poder que eso conlleva. El debate moderno no es una sentimental vocación por lo bolchevique, sino plantearse honradamente que tipo de desigualdad (en aras de una libertad estimulante ancilar para el desarrollo humano) estamos dispuestos a tolerar. Y tal vez su interlocutor le indique (siguiendo a Rawls) que debe existir un mínimo de bienes para toda la población, pero, ya digo, sin que esto asfixie a los más emprendedores. Este,Javier, es el debate contemporáneo.

Lo demás; paleopolítica.

SPOOK dijo...

El término de paleopolítica empleado por Dardo, y su anterior mención a Engels me han traido a la memoria a un gran intelectual español, perfecto conocedor de Engels al que debemos las mejores traducciones al castelano.
Ya habrá adivinado que estoy hablando de D. Manuel Sacristán.
Ignoro si en su valoración es un peligroso desviacionista-revisionista, o un intelectual marxista honesto y comprometido con el hombre hasta el sacrificio personal y familiar.
En cualquier caso supongo que conocerá su obra.
Y sabrá que a partir de los años setenta en sus artículos, junto con su crítica a los eurocomunismos, comienza a aparecer la idea del cambio irreversible que los nuevos métodos industriales-capitalistas han introducido en la interpretación de las relaciones sociales. Y en consecuencia su análisis se abre a las nuevas realidades: ecologismo, pacifismo, feminismo.
Para usted nada nuevo, las mismas simples ideas del desprestigiado Touraine.

J. G Centeno dijo...

Comienzo pidiendo excusas a Freia, y a todos los amantes de la ortografía, por las meteduras de pata señaladas, y de paso, sinceramente, se lo agradezco. Intentaré poner más cuidado. Con los cuales voy a tener que recurrir a alguna gramática porque nunca los he tenido claros. Y los líos con la ge y la jota se deben a mi pretenciosidad juvenil, cuando por emular a Juan Ramón Jiménez me dió por escribirlo todo con jota, suponiendo con ello que parecería más avanzado. De aquellos polvos vienen estos lodos, y la estupidez se agranda, muy particularmente, con el verbo coger (en la acepción argentina del término la estupidez se troca en estupefacción).
Escrito esto, paso al meollo o cogollo de la cuestión, y tengo que empezar congratulándome de la confluencia de spook, al que pido excusas por la confusión y del que lamento no poder poner un enlace, más que nada para saber lo que quiere, ya que ha intentado dejar claro lo que no quiere, y Dardo, que de este si que sabemos perfectamente por donde va.
Menos mal que los aspirantes a bolcheviques, ya quisiera yo tener el temple de Pavel Korchaguin, estamos acostumbrados a bregar solos contra los defensores de los valores occidentales, es decir, la derecha, y los pirómanos inmediatos del sistema, la extrema izquierda pequeñoburguesa, aunque no sé sin incluir a spook en esta última categoría porque no conozco exactamente su pensamiento ni las coordenadas en que se mueve.
Me voy a permitir, al fin y al cabo es mi bitácora y me permito lo que me da la gana, hacer una pequeña excursión al pasado,pero no te preocupes kerigmático amigo, no va a ser paleopolítica, que pueda ilustrar la soledad del bolchevique. En los últimos tiempos escolares y primeros universitarios yo estaba fuera de la disciplina del PCE oficial dirigido entonces por Santiago Carrillo, estamos hablando de los años que van del 1970 al 1978, y militaba con un grupo reducido, pero muy combativo, de comunistas agrupados en torno a los camaradas del Comité Central y Comité Ejecutivo, que no estando de acuerdo con la resolución del secretariado de condenar la intervención del Pacto de Varsovia en 1968 en Praga, pedían la convocatoria urgente del VIII Congreso del Partido. Los más veteranos puede que nos recuerden porque editábamos Mundo Obrero con la mancheta en rojo. Inicialmente estuvo con nosotros Enrique Líster, pero nos abandonó pronto para fundar el PCOE, que editaba el mismo formato de Mundo Obrero. Tanto a los unos como a los otros comenzó a llamársenos, no sin razón, los prosoviéticos. En la universidad uno procuraba hablar con todo el mundo que se posicionara de forma clara contra la dictadura, y junto con la izquierda clásica, menos el PSOE que todavía no había sido relanzado por la pasta de Willy Brandt había elementos de lo que podríamos llamar derecha progresista o democrática fundamentalmente ligados a movimientos cristianos de base, con no poca influencia en barrios obreros e industriales. Recuerdo de la facultad de Ciencias de la Autónoma de Madrid a tres chavales que procedían del colegio Obispo Perelló, que no sé si seguirá existiendo, con los que llegué a trabar cierta amistad, lo último que supe de uno de ellos fue que en 1977 hizo campaña para el Equipo Demócrata Cristiano del Estado Español, que encabezaban Joaquín Ruiz-Giménez y José María Gil Robles. Pues bien, en las reuniones informales en la cafetería, despues de haber decidido lo importante, mientras trasegabamos una nada despreciable cantidad de botellines, si en algo estaban todos de acuerdo, y en desacuerdo conmigo, desde la derecha razonable a la extrema izquierda incendiaria, era en condenar, sin paliativos, a la URSS, daba igual trotskistas que cristianos, maoístas que socialdemócratas, para unos era una cruel dictadura, para otros un estado socialfascista, para otros socialimperialista, todo un poema. Nunca he dejado de defender a la URSS, desde su nacimiento hasta que Mijail Sergueievich Gorbachov encendió el primer barreno para su voladura. Los muchos defectos, muchísimos, que pudo tener, las épocas oscuras, oscurísimas, que hubo, los tengo muy presentes y procuro analizarlos con detenimiento, pero nunca diré ni escribiré nada que pueda servir de munición a los enemigos del socialismo.
Terminado este paréntesis, que creo puede servir para aclarar, por si no estuvieran suficientemente claras, mis posiciones, vamos al tajo.
Yo no he leído directamente a Aristóteles y ahí puede estribar mi error, pero en todos, absolutamente todos los libros y artículos, que no han sido pocos, que han pasado por mis manos sobre el filósofo griego, coinciden en que para él la forma ideal del estado era una combinación de las tres formas justas de gobierno, la monarquía en la cúpula, la aristocracia (gobierno de los mejores) en la administración y defensa de la sociedad y la democracia en la base. Y contraponía estas formas justas a sus correspondientes injustas la tiranía, la oligarquía y la demagogia. Si ahora resulta que para Aristóteles, padre intelectual de Tomás de Aquino, ni más ni menos, la democracia era una forma injusta de gobierno, a mí se me aclaran algunas cosas, entre ellas la aversión del pensamiento católico hacia las formas democráticas, en la forma que se nos ocurra, de la organización del estado. Muchas gracias por su aclaración.
La perseverancia cuando se torna cansina, deja de ser una virtud, deviene en un defecto y toma el nombre de tozudez, y con tozudez manifiesta volvemos a los resultados de la Asamblea Constituyente de 1917, y con perseverancia canónica tengo que volver a repetir que la Asamblea Constituyente traiciona a sus propios electores al pactar eseristas y mencheviques con los partidos burgueses, porque no se olvide , Dardo, no se olvide que la Revolución de febrero de 1917, la que va a dar lugar a esas elecciones que usted idolatra, tiene un objetivo fundamental que es terminar con la guerra, y para ello se depone al mismísmo Nicolás II, y entre febrero y agosto de 1917, ni mencheviques ni eseristas han dado un sólo paso en ese sentido, y eso es lo que lleva a los bolcheviques a obtener en los soviets de soldados, obreros y campesinos (¡ojo! de campesinos sin tierra) la mayoría. Y como para mí la esencia democrática está mejor representada en órganos de orígen popular que en parlamentos compuestos por desconocidos, considero, y con argumentos de peso que la revolución bolchevique fue una revolución plenamente democrática, y al estado al que dió lugar también.
La revolución francesa tuvo un importante lema:
Liberté, Egalité, Fraternité, y aunque iba primero la libertad no tenía más importancia que la igualdad. Para los marxistas una sociedad igualitaria, acabará siendo plenamente libre. Cuidado con la libertad individual, porque si entra en colisión con la libertad colectiva o la igualdad habrá que restringirla. Tomemos como ejemplo algo que siempre se ha visto desde una óptica sesgada, la libertad de irse al extranjero, siempre vista con precaución en los antiguos píses socialistas. ¿Tenía derecho un médico o un ingeniero, a emigrar a Occidente, donde indudablemente iba a vivir mucho mejor?. La respuesta es clara y contundente NO. Es la sociedad completa la que ha contribuido a que el ciudadano en cuestión, seguramente bien dotado intelectualmente, obtenga la formación adecuada, pues es la sociedad completa la que tiene que aprovechar los conocimientos adquiridos. Y esto vale para artistas, deportistas, etc..., en definitiva para todo el mundo. Es un ejemplo de restricción de libertades, pero podría encontrar otros.
El recurrir a la idea de democracia a la Atenas del siglo V a.c, es para demostrar que la democracia puede tener muchos apellidos, y que como en tantas otras cosas no existe un concepto absoluto de democracia. Ya sé que el relativismo moral a algunos les espanta, pero las cosas son como son.
El debate moderno está donde está, no donde algunos quieren ponerlo. Está donde ha estado siempre en la lucha, que no consenso, de clases mientras que estas existan. Bien es cierto que las clases han cambiado mucho de 1917 a hoy, con una impresionante revolución científico técnica por medio, y en las sociedades occidentales no es extraño que un ingeniero pueda considerarse un trabajador. Y los patronos, dueños o amos, tambien han desaparecido, siendo sustituidos por las modernas corporaciones y sociedades anónimas. Pero en esencia el esquema funciona igual, unos venden su fuerza de trabajo, física o intelectual a otros que son los que explotan su beneficio. ¿En función de qué don Amancio Ortega, por ejemplo, gana lo que gana? ¿Es moralmente lícito? Si alguien se pregunta que tipo de desigualdad estamos en condiciones de tolerar, en aras de una libertad, que nadie me explica porque es incompatible con la igualdad. La respuesta es clara y concisa Ninguna ¿O es que la libertad solo sirve para intentar ser más que él de al lado? Si es así mejor reprimirla, francamente. Los mediocres, tenemos exactamente los mismos derechos que los brillantes, no más pero tampoco menos. Y cuando digo brillantes, puedo decir emprendedores o superdotados.
En cuanto a Spook, evidentemente no puedo saber exactamente que es lo que ha leido, pero a jucio de lo que manifiesta no le ha aprovechado suficientemente. En caso contrario su definición del estado no sería la que es. Claro que puede haber leído a Engels, no estar de acuerdo con él, y preferir a Sartre, está en su derecho. En cualquier caso estoy dispuesto a exigir para usted las mismas libertades que exija para mi, pero ni una más.
Y no creo hacer paleopolítica, ni mi recuerdo de los bolcheviques es en absoluto nostálgico, sino que lo considero, con la actualización lógica, de extraordinaria vigencia y actualidad. Todavía no estoy tan mayor como para haberme rendido y aceptar el sistema parlamentario como único marco de actuación política. Y que la acusación de paleopolítico venga de alguien que sigue dándole vueltas a lo que dijo un carpintero galileo hace más de 2000 años tiene, como poco, gracia.
Y en lo que a mi respecta doy por cerrado el debate.

SPOOK dijo...

Es su casa.
Si su aspiración en este debate es tener la última palabra nadie puede evitar que eche la llave.

SPOOK dijo...

Permítame un apunte.
No sufra, no es ningún argumento nuevo.
Es copiarle la respuesta a su pregunta ya contestada y que no supo leer.
Usted escribe:
”de spook (…) para saber lo que quiere, ya que ha intentado dejar claro lo que no quiere,”
en mi anterior comentario (12 de febrero de 2008 22:14) le expresaba:”El objetivo, lo que yo quiero, es un sistema que consiga la convivencia pacífica respetando la libertad individual y el desarrollo de las personas. El como ya le confesé que no lo conozco” en referencia a mi primera intervención en este debate: ”Le digo, yo no soy político, sé QUÉ organización social quiero pero no COMO conseguirla.
Por eso le pregunto, pero usted tampoco sabe como.”

Es lo que hay.