miércoles, 10 de febrero de 2010

Proponiendo

Los comunistas, los que estamos en el PCE y también muchos que no están organizados, no somos, desde luego yo no lo soy, una especie de fontaneros maquiavélicos dedicados, a controlar, o intentar controlar, los movimientos en los que participamos, muy especialmente IU y CC.OO. No voy a negar, porque sería necio, que en algún momento de la historia, el Partido ha intentado controlar todo aquello en lo que ponía el ojo, o, para ser más exactos, la acción de sus militantes. Todos recordamos los tiempos en los que la mayoría de los cuadros de CC.OO. eran del PCE, los dirigentes de las AA.VV. eran del PCE, e incluso, hasta hace no mucho, el coordinador general de IU, Gerardo Iglesias y Julio Anguita, era a su vez el secretario general del PCE. En descargo del Partido hay que decir que en muchas ocasiones no se trataba de una acción estratégicamente premeditada, simplemente ocurría que los elementos más activos eran ¡que casualidad! miembros del PCE. En cualquier caso, a día de hoy esa no es la situación. Los comunistas participamos, y de la forma más activa que podemos, en Izquierda Unida, y de hecho es nuestra opción estratégica fundamental, y a Izquierda Unida estamos obligados a llevar nuestras propuestas e Izquierda Unida asumirá las que asuma, que sean muchas o pocas va a depender de nosotros. Por eso frente la crisis el Comité Ejecutivo del PCE propone:

Es necesario comenzar recordando que desde hace tiempo, incluso mucho antes de que el gobierno reconociera que estábamos en crisis, el PCE ya avisaba de que el modelo productivo basado en el ladrillo y la especulación no resolvía los problemas estructurales para la creación de empleo estable y de calidad y que nos llevaba a una crisis económica profunda.

También hemos analizado en profundidad las causas de la actual crisis por lo que hoy sólo hay que aportar algunos elementos más antes de lanzar una propuesta de unidad de la izquierda social y política para plantear una salida social y anticapitalista a la crisis, lo que vamos a llamar ALTERNATIVA SOCIAL ANTICAPITALISTA A LA CRISIS

La crisis económica comenzó a sentirse en España a finales de 2006, momento en el que se inició la caída de ventas inmobiliarias y la ralentización de precios. Pasados más de tres años la recesión se ha llevado por delante 300.000 empresas y 2 millones de puestos de trabajo y parece que lo peor aún está por llegar, ya que el ajuste de la economía real se habrá completado cuando España deje de destruir empleo.

Cuando la recesión termine es posible que España cuente con cerca de 5 millones de parados (una tasa superior al 25%) y lo que es peor sin una economía capaz de sustituir al ladrillo especulativo. De esta manera el auténtico drama será cómo reincorporar al mercado laboral a tanta gente. Una vez más queda de manifiesto que la burbuja inmobiliaria se organizó sólo para especular y recoger beneficios a corto plazo, sin ninguna previsión de futuro.

Ahora bien, dicho esto, la economía nacional se enfrenta todavía a dos serios problemas, diferentes aunque interrelacionados entre sí, para los próximos años. En primer lugar, crisis inmobiliaria; el stock de pisos nuevos a la venta se aproxima a 1,6 millones de unidades según cálculos del propio sector inmobiliario, una cifra que si se suma a los de segunda mano podría alcanzar los 4 millones.

Disponemos, por tanto, de un stock de vivienda en el mercado de tal magnitud que para poder acabar con esta sobreoferta se necesitarán 7 años (tomando como referencia los niveles de demanda del año 2008). Repetimos la pregunta, por qué, y para qué se ha construido tanta vivienda, sino es para la especulación pura y dura.

En segundo lugar, la crisis inmobiliaria puede acabar generando una crisis financiera de grandes dimensiones debido a su fuerte dependencia de la especulación urbanística (50% de los créditos en bancos y 70% en cajas). De momento, el sistema financiero está refinanciando el crédito incobrable que acumulan las inmobiliarias y miles de hipotecados para ocultar la creciente morosidad y evitar registrar pérdidas. Las entidades tienen orden de recapitalizar a todos sus clientes insolventes. Esto es, están concediendo nuevos créditos para que los morosos salden su deuda anterior.

El pasado octubre, la tasa media de morosidad rozó el 5% pero, sin duda, seguirá creciendo. Tan sólo recordar que con una tasa de mora superior al 10% la mayoría de entidades no sobrevivirían.

El sistema financiero español cuenta con unos fondos propios de 220.000 millones de euros. Y con ese dinero tiene que hacer frente a la deuda que acumula el sector del ladrillo. ¿Cuánta? Casi el 50% del PIB, unos 470.000 millones de euros. La mayoría de este crédito resultará impagado, con lo que la banca nacional podría enfrentarse a unas pérdidas próximas a los 250.000 millones de euros, según diversas estimaciones de organismos oficiales. Estas cifras nos llevan a otras preguntas… ¿a dónde han ido los beneficios obtenidos en los últimos años de especulación?, con toda seguridad a paraísos fiscales y a intentar recolonizar parte de América Latina.

Los miles de millones de euros que el Gobierno ha dado a la Banca han servido para tapar sus problemas, para mantener el beneficio empresarial y de esta forma el capital financiero esta recomponiendo su tasa de ganancia, porque la realidad es que la Banca, aun en tiempos de crisis, sigue presentando beneficios millonarios (en euros) y que las Cajas de Ahorros siguen intentando funcionar como Bancos, mientras que quienes no reciben ayudas para resolver sus problemas son los simples ciudadanos pendientes de un préstamo o de una hipoteca que no pueden pagar.

Dicho esto, la pregunta es ¿Qué hacer? Porque la realidad es que hasta el momento no hemos sido capaces de generar la tensión social necesaria para movilizar a las trabajadoras y trabajadores en la defensa de una salida por la izquierda a esta situación. No es suficiente con decir que las cosas están muy mal, no es suficiente con decir que hay que movilizar, organizar la respuesta social a la situación de crisis, es necesario que el PCE se haga visible en la acción social, en la defensa de la clase trabajadora, porque la realidad es que está avanzando la salida conservadora de la crisis, la realidad es que YA estamos pagándola quienes no la hemos provocado mientras las grandes fortunas siguen manteniendo sus beneficios.

Estamos avanzando, pues, en una salida conservadora de la crisis que pasa por un ajuste del salario, tanto del directo, como del indirecto y del diferido, que pasa por una consolidación del neoliberalismo con más precariedad laboral, por la reducción del gasto publico para volver al equilibrio presupuestario a costa de menos derechos sociales y la práctica desaparición de lo público en la economía.

La salida de la crisis se esta planteando desde la insolidaridad del sálvese quien pueda, y el individualismo, no es casualidad que aparezcan con claridad signos de xenofobia alentados por un sistema que busca el enfrentamiento entre trabajadores que se culpan unos a otros de sus desgracias sin buscar las causas reales de sus problemas.

Nos preocupa el desprestigio de la política en general y de los partidos en particular que se ve reflejada en la ultima encuesta del CIS, porque este desprestigio aleja a la ciudadanía de la participación social, nos pone a todos en un mismo saco, convierte las protestas contra la situación en quejas sin respuesta activa y busca la marginación de quienes protestan para que se sitúen fuera del sistema sin plantearse su transformación, la abstención de los descontentos por no tener ninguna confianza en nadie, fruto de este desprestigio seria el éxito del bipartidismo.

En estos momentos la generación de empleo no se encuentra en ninguna de las prioridades reales de quienes dirigen la economía quienes declaran sin tapujos que los niveles de empleo del 2008 no se recuperan hasta 5 ó 6 años después de salir de la crisis, como si ésta se pudiera separar de la creación de empleo. Lo que realmente se sitúa en primer lugar como objetivo de la política económica es la rentabilidad empresarial y las ayudas a la banca, ayudas que demás no repercuten para nada en los ciudadanos y ciudadanas.

De esta, manera los ajustes salariales y la precariedad laboral se tratan de imponer como la única forma de recuperación de la rentabilidad empresarial, a la vez que se mantiene el mismo modelo de desarrollo que nos ha llevado a la crisis.

Tenemos que denunciar que a pesar de las declaraciones del gobierno sobre cambio de modelo e incluso de salida social a la crisis, la realidad es que hoy en España no se ha dado ni un solo paso efectivo para cambiar un modelo de desarrollo basado en el ladrillo y los servicios.

Al contrario, la última propuesta del gobierno del PSOE, la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años, es una de las mayores agresiones que se puedan plantear contra la mayoría de la población trabajadora, ya que aumentar la edad de jubilación mientras en los últimos años se han reducido los impuestos y cotizaciones al empresariado y al capital, con la excusa de que no va a haber dinero para las pensiones, es volver a culpar de la crisis a la clase trabajadora haciéndole pagar las consecuencias del fracaso de la gestión capitalista.

Desde el PCE rechazamos radicalmente esta medida y, además de sumarnos a cuantas acciones se tomen desde los sindicatos para frenar este escandaloso recorte de derechos sociales, proponemos que el Partido realice un día de movilización en todo el Estado en el que salgamos a la calle para protestar y difundir las propuestas del Partido.

La realidad es más tozuda que los anuncios de brotes verdes que repite Zapatero, así la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2009 arroja una cifra total de 4.326.500 trabajadores/as que están en el paro en nuestro país, aumentando en más de 200.000 respecto del trimestre anterior y en más de 1.100.000 si lo comparamos con hace un año.

Con estas cifras sobre la mesa, de las que hay que destacar que el 40% de los nuevos parados son jóvenes por lo que debemos situar la creación de empleo juvenil como una prioridad en todas nuestras propuestas, desde el PCE insistimos en la necesidad de garantizar el empleo urgentemente, de manera que tanto el Ministerio de Trabajo como las Consejerías de las comunidades autónomas dejen de aprobar Expedientes de Regulación de Empleo (ni ERE ni ERO) y que de cara a la negociación colectiva se apueste por una reducción de la jornada laboral. En estos momentos toma mas valor que nunca nuestra propuesta de implantar la jornada de 35 horas sin reducción salarial como una manera inmediata de frenar la escalada del paro y garantizar el trabajo, a la vez que alertamos que el alto índice de paro juvenil no puede servir de excusa para retomar la intención de poner sobre la mesa los empleos basura para jóvenes.

La destrucción de empleo afecta de forma especial a las mujeres, pues implica también un retroceso de las conquistas conseguidas por la mujer, no tanto porque el mayor numero de despedidas sean mujeres sino porque si en algunos casos supone la vuelta a casa, en otros supone admitir trabajos muy precarios. Así, en los últimos tres meses se ha producido un incremento de ocupación a tiempo parcial de mujeres de 101.800, mientras que el incremento en los hombres ha sido de 52.800. Además la diferencia media salarial entre hombres y mujeres se sitúa en el 27,7%,

Es significativo que la tasa de actividad masculina sea del 68,14%, mientras que la femenina sea sólo del 51,70%. De modo que, la diferencia en la tasa de actividad por sexos es del 16,44%. Una diferencia elevada, que hunde sus raíces en el hecho de que la asignación de una insignificante cuantía de dinero para las mujeres que cuiden a familiares dependientes en sus hogares les impide buscar un trabajo con derechos. Éste hecho precisamente, contribuye a que luego la diferencia en las pensiones entre hombres y mujeres haya aumentado hasta el 30,8%.
En este marco la ley de dependencia sigue sin desarrollarse y la mujer continúa asumiendo los cuidados no remunerados. Los valores de la derecha y la iglesia católica vuelven a resurgir. La mujer sometida y el retorno a la caverna. Un reflejo de ello, ha sido la dura oposición que la derecha apostólica y romana ha hecho en el debate de la nueva legislación de la salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo que no solamente pretendía que se mantuviera la actual legislación sino que volviéramos hacia nuestro pasado más rancio, cuando había más interrupciones voluntarias, más mortalidad materna y represión de las libertades y de la mujeres.

Dicho esto, reconocemos los avances de la legislación resultante, gracias al trabajo de IU, ya que gran parte de nuestras aportaciones han sido recogidas y se ha conseguido incluir aspectos que la mejoran muy notablemente como la como la consideración de la educación sexual como materia curricular, la formación a profesionales en materia de interrupción de embarazo, el acceso universal a los métodos anticonceptivos, la libre decisión de la mujer para abortar, aunque sólo sea dentro de las primeras 14 semanas de gestación, la accesibilidad de las menores de 16 y 17 años para abortar sin la autorización del tutor o tutora legal, aunque tengan que estar informados excepto en casos de riesgo y la regulación individual de la objeción de conciencia.

Pero no podemos ignorar que nuestras reivindicaciones van más allá y apuestan por una ley más amplia como resultado del dialogo y el compromiso de trabajo con las organizaciones de mujeres. Quedan cosas pendientes como la iniciativa de gratuidad, creemos que todos los anticonceptivos deben ser considerados gratuitos; también queda el tema de la ampliación de plazo que seguimos defendiendo que sea de 24 semanas.

Para los/las comunistas del PCE, la despenalización total del aborto sigue siendo una demanda fundamental.

No hay ni una sola medida real que pueda avanzar en el sentido de recuperar la agricultura con el objetivo de conseguir un sector agrario que confronte con las multinacionales de la distribución y la alimentación y sirva de base para salvar el mundo rural al contrario, cada vez más nos encaminamos hacia la desaparición de la agricultura como forma de vida. No se ha presentado ninguna medida de recuperación de una economía productiva en el marco de un desarrollo sostenible que permita la creación de empleo, ni se han tomado medidas para desarrollar una industria turística que esté al servicio de los intereses generales y por supuesto no se ha avanzado nada en la recuperación de lo publico como parte importante de la economía.

Con esta realidad, es evidente que se sigue apostando por la recuperación de la construcción como instrumento para la creación de empleo, por este motivo se entiende que se diga que hasta dentro de 5 o 6 años no se recuperará el empleo, curiosamente los mismos años que se calculan para vender el actual sobrante de viviendas vacías, es decir que de cambio de modelo, nada de nada.

En consecuencia, desde el gobierno del PSOE se trata de mantener la clásica máxima liberal de competir bajando los costes laborales para mantener el beneficio empresarial, se plantean medidas de copago en la Sanidad, se intenta el pacto de la educación y sobre todo se pretende la privatización de los servicios y ahora, además, beneficiar a los fondos de pensiones privados con la pretendida medida de alargar la jubilación hasta los 67 años como alternativa temporal al ladrillo a la hora de asegurar beneficios para el capital

Denunciamos en el mismo sentido el intento del Gobierno de imponer una reforma laboral regresiva en el sentido del documento enviado a Bruselas y que señala claramente, entre otras medidas, su apuesta por la ampliación del período de tiempo para tener derecho a una pensión, la ampliación del período también para establecer la cuantía de la misma así como la liquidación de la pensión de viudedad tal y como hoy se conoce. Estamos convencidos de que si el gobierno consigue imponer esta reforma será una derrota para el Movimiento Obrero y para la izquierda social y política

En este marco las perspectivas de reformas educativas, tanto las universitarias como las de las enseñanzas medias con el anunciado Pacto Escolar, apuntan también en un sentido conservador como apoyo al desarrollo neoliberal de la sociedad en todos sus ámbitos.

Frente a esta situación es necesario dar una respuesta, que somos conscientes tiene que darse a escala europea, una respuesta que empiece por reivindicar el valor del trabajo como base de la recuperación de la economía, como elemento generador de riqueza, frente a la especulación como base del enriquecimiento de unos pocos, tenemos que dejar claro que nuestro objetivo es la creación de empleo y el desarrollo de un Estado en el que todo ser humano tenga plenos derechos sociales.

Por lo tanto tenemos que valorar los resultados de la política del Gobierno en función de la creación de empleo y del avance en los derechos sociales y laborales por lo que planteamos proponer a IU y al PIE, incluir en el plan de trabajo de este semestre de presidencia española de la UE, una manifestación en defensa del Empleo si al final de estos seis meses no se han avanzado medidas de creación real de empleo.

Para ello es necesaria una ofensiva ideológica, cultural que recupere los valores de la solidaridad y lo colectivo como elementos para combatir la crisis y sus salidas desde la derecha y que dignifique la actuación política desde la recuperación de la ética civil, de lo que llamamos democracia republicana. Hacemos un llamamiento específico a las fuerzas de la cultura para que se impliquen en esta batalla de las ideas e impedir se imponga un pensamiento único que sustente la explotación y el colonialismo.

Desde el PCE planteamos la necesidad de conseguir la máxima unidad social y política en torno a una Alternativa Social, para ello planteamos los siguientes elementos básicos a desarrollar:

- Pleno Empleo, para lo que es fundamental la apuesta por el empleo publico.
- Universalización de los derechos sociales exigibles por ley.
- Desarrollo de los servicios públicos.
- Banca publica.
- Participación de los trabajadores/as en la planificación de la economía y en el control de las empresas.
- Reforma fiscal que busque dinero para financiar la salida social de la crisis donde realmente está, en manos de la Banca y de los grandes capitales.
- Apuesta por la defensa de un modelo de desarrollo sustentado en la sostenibilidad ambiental que parta del cambio de la política energética.
- Reformas legales para frenar la corrupción, acabar con los paraísos fiscales y regenerar la vida política y empresarial.

En torno a esta Alternativa Social Anticapitalista debemos organizar la movilización, desarrollando actividades para explicarla en centros de trabajo, de estudio, en barrios y pueblos, para evitar que desde el sistema capitalista se proclame el fin de la crisis sin tener resuelta la situación de más de cuatro millones de parados/as, para ello la permanente federal presenta en una semana un Plan de Actuación que desarrolle esta movilización.

Tenemos que dirigirnos a quienes están siendo directamente afectados con la perdida del empleo, la imposibilidad de pagar la hipoteca o ver como se reducen sus posibilidades de futuro, para conseguir la máxima convergencia social, teniendo en cuenta la repercusión de la crisis en los inmigrantes que se ven sin empleo y sin recursos económicos o sociales para aguantar la situación.

Asimismo, desde el PCE en la defensa de esta Alternativa planteamos la necesidad de acometer una serie de medidas en el corto plazo de carácter estructural (papel principal del ICO y de una banca pública), reforma fiscal contraria a la subida del IVA aprobada, y que aumente la progresividad de los impuestos directos (Impuesto de Sociedades y el IRPF) y la disminución de los indirectos (IVA) a la vez que pone de nuevo en marcha el Impuesto de Patrimonio; también debemos promover que se aplacen los desahucios para las familias que estén en paro por parte de las Cajas de Ahorros

Organizar la movilización no es convocar decenas de actividades para nosotros mismos, es como decíamos, llevar la propuesta a los afectados/as por la crisis, conseguir tensión social y sobre todo conseguir la hegemonía ideológica en torno a la Alternativa Social Anticapitalista, hegemonía que impulse propuestas concretas de regeneración democrática, de defensa de la ética civil, en este sentido tenemos que felicitar el trabajo desarrollado por el Partido en Castilla la Mancha para impulsar la marcha contra la corrupción que ha puesto en evidencia la necesidad de regenerar la vida política de este país.

Para empezar es necesario plantear que frenen los ERE,s en lugar de subvencionar a los empresarios y que ayude a las personas que no pueden pagar la hipoteca en lugar de dar millones de euros a los banqueros, no podemos olvidar que nuestro objetivo es avanzar hacia la igualdad de todas las personas tanto en los derechos sociales, como en las posibilidades de realización cultural.

En esta movilización tienen que tener un papel fundamental la activación de los sindicalistas y su implicación en las acciones política que tanto el PCE como IU pongan en marcha, de esta manera tiene especial importancia la consolidación de la Comisión del Mundo del Trabajo del Partido.

Como decíamos somos conscientes de que nuestra respuesta a la crisis debe tener un marco europeo. En este sentido hay que señalar la importancia que tiene la recién estrenada presidencia española de la UE, presidencia que según han pactado el PSOE y el PP tiene por objetivo principal la aplicación a fondo de la Estrategia de Lisboa, lo que supone tratar de consolidar un modelo neoliberal basado en la competitividad a toda costa, modelo que está precisamente en la causa de la crisis.

El acuerdo PSOE-PP sobre el desarrollo de la presidencia española no pretende modificar un ápice las directrices tanto del Banco Central Europeo como del Pacto de Estabilidad, por lo que entendemos que desde esta política no hay lucha posible a favor de la recuperación del empleo "estable", ni mucho menos defensa de la soberanía alimentaria europea, cuando se quiere sustituir la Política Agraria Comunitaria por otra que favorezca aún más la dependencia del exterior.

A la vez, el desarrollo del Tratado de Lisboa relega los derechos sindicales, nos hace dependientes de la OTAN y de su belicismo, precisamente en unos momentos en los que los EE.UU. aumentan su presión sobre Latinoamérica reactivando la IV Flota e intentando un mal acuerdo con los talibanes afganos para poder retornar efectivos al escenario latinoamericano. Un Tratado que mantiene una postura discriminatoria hacia los inmigrantes.

Frente a esta situación desde el PCE planteamos la necesidad de buscar la más amplia convergencia social y política en este periodo para plantear una revisión del modelo de Europa, pensando en su ciudadanía y no en los Bancos y en los beneficios de las empresas, un modelo que potencie los servicios públicos y una planificación democrática de la economía.

En el aspecto internacional de este semestre desde el PCE tenemos que tratar de intervenir de forma positiva en la presidencia española de la UE dando solución a la necesidad de un Estado Palestino, recuperando la Hoja de Ruta y aplicando las resoluciones de la ONU, a la vez que se recupere la cuestión del Sahara, que pasa por la celebración del referéndum de autodeterminación.

También defendemos la eliminación de la llamada "Posición Común" contra Cuba, y el establecimiento de unas relaciones opuestas a las actuales de "liberalización de la economía", para trabajar conjuntamente UE y América Latina a favor de una defensa común de los valores humanos y democráticos emancipadores que están conquistando y protagonizando países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Brasil, Paraguay, y por último neutralizando el belicismo de la política de Estados Unidos en América Latina como se ha visto con las bases norteamericanas en Colombia, y el golpe de estado en Honduras. Denunciamos el cinismo que supone mostrar solidaridad con la situación del pueblo de Haití y permitir que la familia de dictador Duvalier mantenga en Francia los más de 100 millones de euros que sacaron ilegalmente de Haití.

Al final del semestre valoraremos los resultados de esta presidencia en función de sus logros sociales, de creación de empleo y de avances en la política de paz e independencia europea frente al imperialismo,

En otro orden de cosas, tomamos nota de que el proceso de Refundación está en marcha, incluyendo la resolución que sobre los conflictos internos de IU aprobó el pasado Consejo Federal que es el marco para avanzar hacia la solución de las situaciones que nos lastran desde hace años, a la vez que hacemos un llamamiento para que todas nuestras organizaciones se impliquen y exijan el cumplimento de esta resolución.

El PCE debe empezar a debatir las ideas que vayan configurando una opinión colectiva de los militantes, tenemos que ponernos en la vanguardia del proceso de Refundación de IU como máxima expresión de nuestra política de convergencia.

El XVIII Congreso definió el marco que plantea el PCE para la Refundación de IU y para desarrollar estos acuerdos planteamos hacer un proceso que con la máxima participación del Partido termine en un Comité Federal en torno al mes de Mayo, para ello en este mes de febrero se celebrará una primera reunión con la permanente ampliada para plantear un primer documentos que nos permita participar desde ya en el debate de una forma coordinada.

Es bueno recordar que la Refundación de IU es un proceso ya en marcha y su objetivo es hacer de IU un verdadero Movimiento Social Organizado que funcione desde la centralidad del Programa y su traslación tanto a las instituciones y como a la sociedad.

Un Movimiento Político Social, organizado que sea referente de la izquierda anticapitalista, republicana, federal que no se resigne a ser asumida por el sistema.

Un Movimiento Político Social, organizado que permita otra forma de hacer política en la que lo importante sea la participación y la elaboración colectiva.

Un Movimiento Político Social, organizado en el que puedan convivir y trabajar juntos, socialistas, comunistas, nacionalistas de izquierdas, personas sin adscripción partidaria en torno a un programa y a una practica política.

Un Movimiento Político Social, organizado en torno a unas reglas claras de funcionamiento que aprobadas democráticamente obligan a quienes voluntariamente se han comprometido a ello, por lo que, en la refundación todo el mundo tiene cabida sin mas limite, que el estar dispuesto a aceptar la política aprobada en las asambleas, las estrategias y los acuerdos adoptados por los órganos.

Un Movimiento Político Social, organizado que permita una militancia en lo social más abierta que la que representa un Partido Político.

Ahora se trata de concretar estas ideas en el doble sentido de avanzar en la Convocatoria social, porque solo en el marco de una amplia convergencia social y política tiene sentido Refundar IU y también en el sentido de avanzar en la nueva forma de organizarnos, desde las propuestas del PCE debemos buscar la síntesis con otros colectivos y personas que participen en este proceso, de manera que entre todas y todos podamos construir ese referente unitario de la izquierda anticapitalista, republicana y federal que debe ser la IU Refundada.

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