jueves, 4 de febrero de 2010

Raúl González Blanco: Un ejemplo

Como tantas veces sobre el terreno de juego, en el campo de entrenamiento, en su comportamiento personal, tanto en el equipo de mis amores, como en el combinado ese que viste de colorao que defiende una bandera que no es la mía,y se cuadra con una marcha militar, de las malas, y del que fue apartado por una mezcla de envidia y mezquindaz por un patético aficionado al juego, tanto limpio como sucio, Raúl González Blanco ha dado una nueva muestra de dignidad. Otros muchos en su caso hubieran apelado a su historial para reclamar una indiscutible titularidad, el mismo podría en estos momentos hacer valer sus derechos por la intensidad y profesionalidad con que encara los entrenamientos, su obligación cotidiana menos vistosa. Sin embargo ha encajado con naturalidad lo que el inexorable paso del tiempo ha determinado, y acepta participar desde el banquillo con la misma intensidad que siempre lo ha hecho desde el terreno, unas veces bien, otras muchas muy bien y en contadísimas ocasiones mal. Aunque a él, probablemente, le gustaría no va a llegar el jugador blanco a jubilarse a los sesenta y siete años. El lo va a hacer mucho antes, y mientras llega el momento definitivo va preparando su retiro.
Y es que retirarse a tiempo no es sencillo.
En 1968, años aquellos en los que la prensa se leía con un cuaderno de códigos para descifrar el doble, a veces triple, lenguaje con el que los periodistas intentaban comunicar cosas burlando la censura, un artículo de Rafael Calvo Serer en el diario Madrid, Retirarse a Tiempo , causó la indignación y furia del franquismo militante, y eso que se refería a la necesaria, a juicio del editorialista, retirada del General De Gaulle , debido a su paulatina perdida de popularidad.
En efecto la tremenda popularidad que le permitió acabar con la IV República mediante una especie de golpe de Estado consentido, en una tradición que comenzó con la manía de los Bonaparte , en proclamarse emperadores, en medio del clamor popular. Construyó el general francés, un general cuyo mayor mérito militar fue ganar una guerra, sin ejército, desde una emisora de radio, una V República a su medida, con un fuerte contenido presidencialista que limitaba las atribuciones de una institución que detestaba: El Parlamento.A pesar de todo, los franceses fuero olvidando las heroicidades de su general

Los españoles que entonces leían periódicos, como mi padre o mi hermano, yo acababa de cumplir doce años, enseguida encontraron el doble sentido. árrafos como:
... se ha encontrado ya anciano y queriendo mantenerse en el Gobierno con una crisis que puede acabar con él sin haber abordado a tiempo ni la organización del partido que pueda continuar su obra ni la preparación adecuada del posible sucesor.
otros menos ambiguos:
Todos estos acontecimientos, especialmente los franceses, inducen a la reflexión. España mantiene una semejanza de situaciones sociales y políticas con el vecino país. Si a Francia se le presenta el problema de la sucesión de De Gaulle y del régimen de la V República, también con especiales características está planteado en España. Mientras el general francés ha realizado una política exterior izquierdista, pero conservadora en el exterior, la política exterior española ha sido otro signo y en el interior está por hacer la reforma de las estructuras económicas y sociales.
Y el final claro como el agua:
¿cuál será la organización política más adecuada para que este Gobierno pueda contar en sus decisiones con la mayor participación individual o asociativa? Y por último, en el momento de producirse la vacante previsible, ¿quién ha de ser el Jefe del Estado que reúna las mejores condiciones para la acción de aquel Gobierno radical y para contar con la máxima adhesión popular?
Al igual que los prebostes del franquismo leyeron adecuadamente aquel editorial, y no les gustó nada. Los dirigentes de algunas organizaciones políticas que yo me sé, deberían estudiar atentamente los movimientos de Raúl González Blanco para retirarse con dignidad.

2 comentarios:

Fernando Jiménez Briz dijo...

ja,ja..Ten cuidado a ver si el articulo va a tener triple lectura y estás llamando a la renovación de algunos de nuestros dirigentes.
Raúl en estos momentos es un jugador para el banquillo del Madrid pero sin duda sería un gran detalle que jugará el Mundial de Sudafrica.


Salud!

Paco Piniella dijo...

Ala Madrid!
Viva el Cádiz!