jueves, 8 de julio de 2010

El Espia Otomano

Comienza a colaborar en esta bitácora un personaje que, desde hace mucho tiempo, vigila mis pasos velando porque los objetivos últimos de mi acción política, definitivamente secretos lleguen a buen puerto. Desde que inicié esta bitácora el espia otomano ,pseudónimo tras el que se encuentra este más que maquiavélico personaje, ha insistido no sólo en husmear en lo que escribo, sino también en participar de forma directa. Ahora que, probablemente, puede que me vea obligado a ser cuidadoso con lo que escribo, he accedido a que dé sus opiniones y haga sus análisis de forma directa, sin la servidumbre que supone la militancia y la responsabilidad política libremente asumida. Pero quiero aclarar que no se trata de mi otro yo, es un personaje con personalidad, ideas, análisis y opiniones propios, que en ocasiones, espero que no muchas, puede estar en desacuerdo con las mías. Como le conozco bien, y sé que no es muy partidario de ir en corto y por derecho, ya advierto que para llegar, o intentar llegar, al fondo, a lo que realmente quiere decir, habrá que recurrir al arte de leer entre líneas. Hay que saber también que carece de escrúpulos morales que pueden acercarle a la incorrección política al menos desde los parámetros del mayoritario buenismo progresista, y vuelvo a insistir en que cuando ocurra eso puede pasar que esas posiciones no sean, exactamente, las mismas, aunque nunca lo haré explicito. Por otra parte, hay que tener en cuenta su orígen oriental a la hora de interpretarle.
Con todo, espero que disfruteis de su colaboración.