martes, 6 de enero de 2009

El holocausto como pretexto

Lo analiza acertadamente Carlos Carnicero en ElPlural y yo no tengo mucho que añadir. Si acaso llamar la atención sobre lo que es el sionismo. En la propia página oficial del gobierno del Estado de Israel se reconoce que:


La solución nacional sionista fue el establecimiento de un estado nacional judío con una mayoría judía en su patria histórica, haciendo realidad así el derecho del pueblo judío a la autodeterminación.


Y sin mayores reparos admite que:


...que se convirtió de hecho en un choque entre dos pueblos que consideraban al país como propio - los judíos en virtud de su conexión histórica y espiritual, y los árabes debido a su presencia centenaria en el país.


Es decir los propios dirigentes del estado de Israel reconocen que sus posibles derechos a ocupar Palestina derivan de una conexión histórica y espiritual. La histórica es, como poco, discutible, porque aún dando por cierto un hecho un tanto subjetivo como la llamada diáspora, que no pocos antropólogos e historiadores ponen en tela de juicio, resultaría extraño que un, por ejemplo, natural de Polonia, descendiente de polacos de muchas generaciones, tenga más derecho a establecerse en Palestina que uno que desciende de quien nunca se movió de allí. En cuanto a la llamada conexión espiritual no deja de ser, se mire por donde se mire, una forma de cruel racismo disfrazado de religiosidad. Baste echar un vistazo por los textos religiosos básicos del judaísmo para encontrar numerosas similitudes entre la consideración del pueblo de Israel como el elegido de Dios , y la consideración de la raza aria como raza superior. Ese choque tuvo mucho que ver en que los ideólogos del nazismo consideraran la solución final , el exterminio judio, como imprescindible para la consecución de su delirante imperio de mil años, y ese delirio se llevó por delante a seis millones de inocentes, pero no hay demasiada diferencia entre la Gaza de hoy y el Dachau de ayer.



4 comentarios:

SELMA dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo Bolche... Viven de este rédito y ¡ya no cuela!

Un beso.

Blog de Paco Piniella dijo...

Europa tiene la obligación de hacer MÁS, y Zapatero MÁS...
Esto debe pararse, es urgente, la gente se muere.

Osaposa dijo...

Realmente, es incomprensible, que nuestros inteligentes dirigentes, monten guerras a diestro y siniestro, y para colmo por intereses económicos, n se haga nada para parar la brutalidad del problema de Palestina e Israel.
Nosotros los españoles, nos tenemos que sentir mas avergonzados, dado que la sangre judía corre por nuestras venas, aunque sea una mínima parte.
Yo no creo que "el pueblo judío" este de acuerdo con el comportamiento de sus dirigentes, o al menos no lo quiero creer.
Lo que sí tengo claro que se envías Cascos Azules a todos los puntos de guerra, según un amigo bien enterado, tenemos militares en mas de 20 guerras, o países en crisis, y no dejo de preguntarme porque no se envían militares a Israel para que paren en su empeño de destruir a un país, cuando el suyo es absolutamente artificial.
Habría que decirles a los gobernantes y poderes fácticos que dejasen de marear la perdiz y que parasen definitivamente esta situación, y que el pueblo de Israel, se deje de gaitas de Pueblo Elegido, es xenófobo y endogámico, alejado de la realidad actual, y que de gracias porque le dejaron hace 63 años un trozo de tierra para crear su estado, pero no para matar a sus vecinos, con los que anteriormente habían convivido de forma razonable, y si como dice Bolche, un polaco judío ha vivido durante generaciones en Polonia y no le han matado, porque matan ellos sin control y sin razón, a niños, mujeres, ancianos, etc.
Utilizando sus racionamientos podíamos definitivamente exterminarles, pues estas posturas tan extremistas se vuelven contra uno mismo, e este caso los israelitas.

Fernando dijo...

El gheto de Varsovia en el 40 y la franja de Gaza actual guardan ciertas similitudes, si bien entonces los judíos se dejaron someter mansamente, mientras que no los palestinos, que además se radicalizan en movimientos fundamentalistas.

Otra similitud mucho más literal es la búsqueda del "Espacio Vital" o "Lebensraum" por parte del Nazismo expandiéndose hacia el Este, y la búsqueda del Gran Israel por parte del judaísmo ortodoxo: ambos consideraban a los pueblos a desplazar de sus países como inferiores o "Untermenschen".